sábado, 19 de mayo de 2018

Santa Ana alerta: invasión del bosque La Primavera


Hay una invasión sostenida y caótica de la superficie separada del área protegida por amparo del propio ejido, hace diez años.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

En 2008, el Primer Tribunal Colegiado del Tercer Circuito de Guadalajara, notificó que “hasta 584 hectáreas” de la primera ampliación del ejido Santa Ana Tepetitlán, Zapopan, enclavadas en el bosque La Primavera, ya no formaban parte de la reserva ecológica más importante de la región. Diez años después, ante la invasión urbana, el saqueo y la destrucción del bosque, las autoridades del núcleo agrario no saben qué hacer, y reclaman la acción de los gobiernos municipal, estatal y federal para contener el desbordamiento urbano al interior de los ecosistemas naturales.

En la revisión 465/2007 del juicio de amparo 413/2001, con el voto dividido de los tres ministros integrantes, dos de ellos consideraron válido equiparar por sus efectos jurídicos una expropiación (en la cual el Estado se queda con la propiedad de los bienes) con una declaratoria de área natural protegida (en la que sólo limita sus usos), y al no haber sido notificados los quejosos del decreto de la reserva de 1980, ni mucho menos oídos y vencidos, como lo establece el artículo 14 constitucional, determinaron que el decreto del presidente José López Portillo es violatorio de las garantías individuales (MILENIO JALISCO, 7 de julio de 2008).

En esa resolución, deficientemente combatida por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), ha sido causa del desastre. La mañana de ayer, el presidente del comisariado ejidal, Bernabé Sánchez Lazo, leyó en conferencia de prensa:
“…durante muchos años nuestro ejido ha sufrido toda clase de atropellos, en particular en la superficie que ocupa parte del uso común, motivo por el cual, las actuales y anteriores autoridades ejidales […] se han dado a la tarea de tratar de frenar los atropellos de los cuales ha sido víctima el ejido, así como el deterioro ambiental sufrido en particular en la superficie que encierra parte del bosque La Primavera, motivo por el cual se han girado infinidad de escritos a diversas dependencias con el objeto de solicitar su intervención…”.

Son predios que, conforme con las leyes ambientales y la Ley Agraria, “no permiten ser fraccionados, y/o subdivididos en parcelas o solares destinados a asentamientos humanos; sin embargo, y no obstante las restricciones urbanísticas en la zona, las tierras del ejido han sido constantemente amenazadas e invadidas por acaparadores de tierras que a través de asociaciones ficticias y otras constituidas legalmente, convocan a grupos vulnerables para vender lotes de terrenos fuera de todo procedimiento legal y de manera masiva han invadido gran parte de los terrenos…”.

No ha habido respuesta. En particular, refirió a una reunión en la plaza principal del viejo poblado de indios, conocido como Santa Ana de los Negros, en 26 de abril de 2017. Aseguran se acercaron a la administración de Pablo Lemus Navarro, y a representantes estatales y federales, para demandar poner freno a las anomalías. Esto se ratifiucó en escrito del 19 de junio siguiente. Se reportó tala inmoderada, extracción de recursos del bosque, “extinción de flora y fauna”, tiraderos de basura, rellenos de barrancas, daño a mantos de agua, delincuencia e inseguridad y una vulneración general del territorio.

Esto no produjo nada, agregaron. Este domingo convocan a candidatos municipales y estatales para que los escuchen y se haga algo. Y en honor a la verdad, no fue la primera administración municipal que se enteró del problema. En los años de Héctor Robles al frente de la comuna, incluso se entabló una denuncia penal, pero ni siquiera se le dio seguimiento. El frente de invasión urbano fue el origen del incendio más devastador desde 2005, en abril de 2012. Los campesinos obtienen la amarga cosecha de su inexplicable amparo de 2003. Hoy claman por ser rescatados.

SRN

Lamentos por cierre de Uma de La Pecas


Experto señala que el lado positivo generado por la hembra de quince años permanece en toda la zona costera de Jalisco.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

El final del proyecto de conservación de jaguar en la costa norte de Jalisco, al que dio vida la famosa La Pecas, una hembra huérfana rescatada a escasas semanas de nacida, hace 15 años en las selvas de Bioto, no ha dejado solo opiniones esperanzadoras. Muchos técnicos asesores y expertos en vida silvestre lo ven como el síntoma claro de cómo la administración de Enrique Peña Nieto ha dejado caer el financiamiento en actividades que sin subsidio, no son viables para comunidades pobres o para pequeños propietarios con bajo margen de ganancia.

El presidente del subcomité nacional de Jaguar, Rodrigo Núñez Pérez, destaca: "me parece que lo que se logró gracias a La Pecas es fabuloso; si bien no se pudo hacer una protección efectiva, o que se haya establecido como un área de conservación, al final el simple hecho de tener el albergue, con su difusión, llevó a mucha gente a conocer el tema del jaguar; más que generar un beneficio directo para la conservación del jaguar, digamos, en cuestión de números, de ejemplares que se recuperaron, ayudó mucho a posicionar el tema; La Pecas es conocida en la región e incluso en otras partes del país; esto nos permitió penetrar en las comunidades y hablar sobre el jaguar, aclarar dudas; hay quien no sabe que hay jaguar en la costa de Jalisco, y en cambio, saben que hay jaguares en Chiapas [...] esto nos ha ayudado para posicionar el tema, si recuerdas de 2005 a 2006, todo mundo tenía a La Pecas en mente; eso sensibilizó también al gobierno y se pudieron hacer muchas cosas".



Los monitoreos de la especie son parte del saldo positivo de la unidad para la conservación, manejo y aprovechamiento sustentable de vida silvestre (Uma) registrada como El Refugio, enclavada en un paraje de la comunidad indígena de Santa Cruz del Tuito, muy cerca de una aldea llamada Bioto. Fue la primera ocasión en la historia en que se establecía un proyecto para jaguar en la zona. Entonces existía el antecedente sólido de la reserva de la biosfera Chamela-Cuixmala, poco publicitado. Hoy, en todo el litoral de Jalisco se hacen acciones de conservación, vigilancia por la comunidad, monitoreo. Es la herencia de La Pecas, sostiene el experto.

Pero la preocupación es grande entre otros conocedores del tema. "Me parece muy mal que el gobierno esté dejando caer todas las Umas, resulta que estas dos panteras, que han vivido toda su vida en un ambiente tropical, irán al frío Ajusco porque la Semarnat [Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales] apoya el capricho de un parquecito de fieras de un empresario muy cercano al Partido Verde; porque resulta que las Umas del sureste, donde sería más natural que fueran trasladados, no tiene capacidad ni recursos, igual que acá", dijo un prestador de servicios que tiene proyectos en la costa de Jalisco.

The Black Jaguar-White Tiger, la fundación que sostiene el albergue en los confines de la Ciudad de México, no genera muchos entusiasmos entre los conservacionistas de la región occidente, pero la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) asegura que las instalaciones son buenas y que, al no tener visitación pública, permitirá a los felinos (La Pecas y Lucky, el macho que la acompaña desde hace un lustro) una vida tranquila. Considerado el promedio de vida en cautiverio, de 20  años, La Pecas ya llega de edad avanzada, pero confían que eso no impida su adaptación a más de dos mil metros de altura y temperaturas más bajas.

Queda la sensación de que se pudo hacer más por no cerrar la Uma de Cabo Corrientes, La Profepa aclara que la solicitud de entrega de los ejemplares fue de la comunidad, que aducía falta de dinero para mantener a los ejemplares, además de problemas crecientes de encuentros de panteras libres que rondaban el refugio y presionaban los hatos de ganado de los que vive la comunidad. Parece que son malos tiempos para la conservación en México.

SRN

viernes, 18 de mayo de 2018

Quince años después, La Pecas se fue de la Selva



El proyecto pionero de UMA que puso en el ojo público a los jaguares de la costa de Jalisco, ha sido cerrado.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.

Ningún integrante de la Comunidad Indígena de Santa Cruz del Tuito: ni Enerio Castillón Rodríguez, el poseedor del potrero donde se construyó el albergue en el que sobrevivió La Pecas desde 2006, ni don Gil, el anciano aborigen que pasa sus últimos años en la cercana aldea de Bioto, y que fue quien rescató a la felina huérfana en mayo de 2003, estuvieron el pasado viernes 11 de mayo en la despedida del ejemplar dePanthera onca más famosa del Pacífico occidental, que habita ahora al píe del Ajusco, en un santuario para panteras, donde seguramente extrañará el tórrido y húmedo ambiente costero de toda su vida.

Consecuencia obvia de los últimos años, en que se arrastró el proyecto de unidad para la conservación, manejo y aprovechamiento sustentable de la vida silvestre (abreviado a Uma) en la inviabilidad financiera, el desinterés de los socios y la falta de apoyos federales (los recursos de la Comisión Nacional Forestal y de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales financiaron las instalaciones, pero se cortaron al menos desde 2013), su responsable técnico, Gonzalo Curiel Alcaraz, es, no obstante, optimista: a su juicio, se cumplieron los objetivos de llevar el conocimiento de la presencia de jaguares en ecosistemas altamente presionados por la colonización, y en sensibilizar de la importancia de conservar la fiera como cúspide de la cadena trófica que permite un sistema natural sano y por ende, sus servicios ambientales.

"La gente de la región ya tiene conciencia clara de la existencia de jaguares, y eso es lo más relevante que aporta este proyecto, por lo que creo que sí cumplió sus objetivos; la idea, ahora, es procurar la conservación de los animales en vida salvaje, y no en cautiverio, a través del incremento de la red de fototrampeo, y es hacia donde caminamos", señaló el técnico forestal, entrevistado vía telefónica por MILENIO JALISCO.

La Pecas fue un hito en la historia de la conservación en la parte norte del litoral de Jalisco. Mientras prosperaba discreto pero con rotundo éxito un programa de conservación en la reserva de la biosfera Chamela-Cuixmala, al sur; ni en Cabo Corrientes ni en Puerto Vallarta existían proyectos y las referencias al "tigre" solían ser vagas, legendarias.

Los ecólogos clásicos no encuentran sentido en preservar especímenes en cautiverio, pero con esta felina fue inevitable por su familiaridad con vecinos humanos desde el primer mes de vida, hasta un defecto visual que se le detectó, que le impediría cazar si se pretendía reintegrarla a la vida libre.

Fue de este modo que se construyó un proyecto famoso. La idea fue reproducir felinos (no se logró), establecer un proceso de educación ambiental y de investigación. La asistencia del director del proyecto de Chamela-Cuixmala, Rodrigo Núñez, potenció las sensibilidades: La Pecas justificó una red de fototrampas y sensibilizó a los gobiernos federal y estatal para hacer un monitoreo del estado de la especie. Se firmó una asociación entre un grupo de comuneros (que nunca funcionó), y se le llevaron dos machos (Heracles y Lucky), alternativamente, en busca de reproducir a la pantera, lo que tampoco se logró.

La Pecas y Lucky estarán en cuarentena y se irán a vivir a Black Jaguar, un santuario de felinos enclavado en el cerro del Ajusco, que es uno de los pocos sitios del país donde hay recursos para establecer estancias óptimas para animales salvajes, más allá de la necesidad de aclimatarse a alturas y rigores ajenos a su vida en la selva. Pronto podrían acompañarlos en la misma suerte los dos jaguares de la uma de Potrero de Mulas, en San Sebastián del Oeste. Mientras quiebran los proyectos de confinamiento, el reto verdadero es que la Panthera onca sobreviva en estado salvaje, entre los encinares y selvas de Jalisco.

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Claves

100 jaguares se estima que sobreviven en la región costa de Jalisco, de acuerdo al monitoreo de la especie, realizado hace ocho años

Los sitios más importantes de presencia de Panthera onca para Jalisco son Manantlán, Volcán de Fuego, Chamela-Cuixmala, Cajón de Peña-La Cuesta, Cabo Corrientes y las cuencas al sur de Puerto Vallarta

El proyecto pionero de La Pecas, en Bioto, ha dado una relevancia al conocimiento de jaguar que no se había tenido en décadas, lo que generó algunas políticas públicas para su rescate.

SRN

Lo “sectorial”, el asesino burocrático de la naturaleza


Jardel Peláez sostiene la trascendencia de que se asuma a plenitud el carácter transversal del ambiente, pero no ve oferta política que se acerque a ese supuesto.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Que no basta una Secretaría de Medio Ambiente con más presupuesto si no hay una efectiva "transversalidad" de lo ambiental a todo el gobierno, es para el investigador de la UdeG, Enrique Jardel Peláez, una verdad de Perogrullo, pero que evidentemente, no termina por ser entendida y asumida en gobiernos, ni se refleja en las plataformas de los aspirantes al Ejecutivo de Jalisco.

"No veo en ninguno de los partidos políticos ni en ninguno de los candidatos un planteamiento que pueda considerarse adecuado a los retos que implican los problemas ambientales. Nadie dice nada nuevo, todos demuestran un pobre entendimiento del tema y no está entre sus prioridades. Una condición generalizada es que predomina una perspectiva sectorial y una idea de 'protección' o 'cuidado' del medio ambiente; no tienen claridad en la relación entre el medio ambiente y temas como salud pública, alimentación o aprovechamiento de recursos naturales, política económica o desarrollo de obra pública e infraestructura", señala en un ejercicio realizado a solicitud de MILENIO JALISCO.

"No hay una visión crítica del modelo de desarrollo predominante y de sus consecuencias ambientales [...] primero hay que dejar claro que el problema no es sólo el cambio climático, que sin duda es un tema fundamental, pero que es uno de varios componentes de un proceso de transformación ambiental a escala global, que incluye además la pérdida de biodiversidad, la contaminación química, la degradación, sobreexplotación y agotamiento de recursos naturales -agua dulce, suelos productivos, recursos forestales y pesqueros, y la alteración de procesos ecológicos de los que dependen los servicios ambientales", señala el profesor-investigador del Departamento de Ecología y Recursos Naturales del Centro Universitario de la Costa Sur. "La magnitud de los problemas ambientales es tal, que no se resuelve con la simple asignación de presupuesto -aunque desde luego que se requiere mayor asignación de medios materiales y financieros a un 'sector ambiental' de la administración pública que tiene pocos recursos, que se mantiene al borde de la inanición y que muchas veces usa mal lo poco de que dispone", sostiene.

La mejor demostración de la falta de prioridad de lo ambiental es que "un solo candidato presidencial recibe mucho más presupuesto para su campaña de lo que se destina, por ejemplo, a la conservación de las áreas protegidas donde se encuentra una parte significativa de la biodiversidad de México y del mundo, por ser el nuestro un país de megadiversidad, y que juegan un papel clave en el mantenimiento de los servicios ambientales de los ecosistemas".

La cuestión "no es solo del presupuesto canalizado a la cuestión ambiental, sino de la aplicación del presupuesto en general en cuestiones tales como la producción agropecuaria, forestal, pesquera y minera que son formas de aprovechamiento de los recursos naturales, la obra pública para el desarrollo de infraestructura, el transporte y la industria, el desarrollo urbano actividades donde se generan muchos de los impactos ambientales más críticos o la salud pública -gran parte de la mortalidad y morbilidad está asociada a causa ambientales. Sí la cuestión ambiental fuera tomada en cuenta como un tema transversal en los distintos sectores de la administración pública y se tuvieran consideraciones ambientales en la aplicación del presupuesto, podría implementarse una política ambiental efectiva".

Así, "es fundamental identificar cuáles son las consecuencias ambientales de las políticas gubernamentales, para que cada sector de la administración pública reconociera su responsabilidad e hiciera la tarea que le corresponde en materia ambiental, en lugar de evadir la cuestión. Debería reconocerse también que el gobierno se comporta en muchos casos como el principal delincuente ambiental, violando las mismas leyes y normas en la materia y promoviendo reformas legislativas [energía, agua, vida silvestre, por citar algunos casos] y proyectos de desarrollo con graves consecuencias en lo que toca a degradación ecológica, sobreexplotación de recursos naturales, injusticias ambientales y violación de derechos humanos y agrarios y encima, pérdida de soberanía nacional".

La verdadera política pública

Enrique Jardel sostiene que la construcción de verdaderas políticas públicas "implica la participación ciudadana en igualdad de derechos, y no solo la imposición de políticas gubernamentales a favor de los intereses del capital privado, disfrazadas de políticas públicas".

Algo esencial en la "transversalidad de políticas públicas", es "fortalecer y desarrollar las experiencias generadas en las iniciativas intermunicipales de gestión ambiental existentes. Considero que esto ha representado un avance importante e innovador y una de las pocas cosas de las que podemos presumir en materia ambiental en Jalisco, aunque el enfoque no está consolidado ni se ha desarrollado plenamente y ha sido entorpecido en muchos casos por el feudalismo sectorial, el autoritarismo burocrático y un escaso financiamiento, cuestiones que deben ser superadas", sostiene.

SRN

jueves, 17 de mayo de 2018

Candidatos no aprenden que lo ambiental pasa por todo


Expertos convocados por MILENIO JALISCO señalan que el territorio y sus bienes deben ser la base del desarrollo económico, social y político de Jalisco.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Más allá del gasto directo de la secretaría de Medio Ambiente, la realidad es que el tema no es una especialidad, sino un contexto. Esto significa que el territorio, sus bienes y recursos han condicionado desde siempre el modo en que el hombre vive, resuelve sus necesidades apremiantes(alimentos, salud, vivienda), obtiene su confort, produce, comercia, hace política y administración, define sus modos de relación y expresiones (cultura) y adora a sus dioses.

"En principio, en término de un conocimiento, se considera esto como un asunto de carácter ético, y ahora se trata de incorporarlo como un asunto de carácter estratégico, como lo hacen los principales países, ciudades y municipios en el mundo: por ejemplo, ¿por qué delimitar el crecimiento de la ciudad? Porque hay varias consideraciones de carácter ambiental muy importantes, ¿cómo voy a garantizar acceso al agua?, ¿cómo tendré una mejor capacidad para garantizar las necesidades humanas básicas? Para lograr objetivos sociales y económicos, necesariamente tienen que fundamentarse en un componente ambiental; regularmente, lo económico tiene que ver con recursos naturales, y regularmente lo social tiene que ver con la salud de la población, y esta depende de las condiciones del ambiente y de la biodiversidad, de los servicios ecosistémicos; con la base científica que hay, no se puede omitir, nada se puede lograr sin una transversalidad ambiental en todos los asuntos de gobierno y de la gestión pública", advierte el investigador de la UdeG y presidente de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del estado de Jalisco, Arturo Curiel Ballesteros.



Pero la transversalidad debidamente internalizada y asumida no solo condiciona: hace posibles grandes oportunidades, añade. "Hay varios aspectos que deberían de analizarse, ¿qué es lo justo en el desarrollo si no lo atendemos, por ejemplo, conservar una calidad ambiental, un patrimonio natural, los servicios ambientales? Esto tiene un costo, entonces debemos partir de hacer análisis de carácter económico, cuánto costaría sustituir estos beneficios que nos da lo ambiental, y ahí vamos a ver que tener de aliada a la naturaleza es una muy buena idea desde el punto de vista económico, porque la naturaleza es muy eficiente en proporcionarnos la mayoría de los satisfactores que requerimos para una condición de plenitud en términos de desarrollo humano".

Las oportunidades nacen desde posibilidades de innovación para que se mejoren las condiciones de territorio para mejor captar agua o aire, servicios ambientales vitales para el hombre. Allí se van encadenando otros aspectos para revertir la degradación de los ecosistemas y garantizarle al hombre todos los servicios que su economía y su calidad de vida demandan. "Ahora esto tenemos que sustituirlo con tecnología, y esto tiene un costo que ya deberíamos estarlo evaluando, porque realmente estamos perdiendo un gran capital económico, por perder las condiciones del patrimonio natural y servicios ambientales".
Los retos de integrar

"La forma más sencilla para impulsar la transversalidad ambiental, es incorporar criterios e indicadores de medición de avances socioecológicos en los programas sectoriales donde normalmente no se contemplan. Por ejemplo, el programa de movilidad debe tener indicadores concretos y medibles sobre cómo reduce le emisión de gases efecto invernadero; el programa de vivienda debe contemplar cómo nuevos procesos de construcción y la ubicación de la vivienda ayudó a reducir factores causantes le cambio climático. Los programas de desarrollo rural deben demostrar como ayudaron a sostener o aumentar la biodiversidad regional, especialmente aquella que es nativa o endémica. De igual forma el sector de medioambiente debe demostrar con indicadores como aportó a mejorar la salud y a fortalecer la economía. A una escala mayor el enfoque debe ser la gestión regional donde lo urbano se analiza forma integral con la producción de alimentos en el campo; y la infraestructura se construye sobre la base del funcionamiento de los ecosistemas donde se ubica".

Esto es parte de la opinión de Eduardo Santana Castellón, científico de la UdeG y coordinador del Museo de Ciencias Ambientales. Dentro del proyecto de esa institución, se ha tomado por eje la ciudad, sus costos y su dependencia con el ambiente que le rodea.

"En la ciudad vivimos la mayoría de los habitantes de Jalisco, de México, y a partir del 2007 la mayoría de los habitantes del mundo. El vivir de forma sustentable en las ciudades, en armonía con los espacios naturales de su entorno que son los que la sustentan, y no permiten que colapsen, es el gran reto civilizatorio del siglo XXI. La gestión de las ciudades, del campo, de los bosques el agua no se realiza de forma separada, sino integrada en el contexto de las cuencas hidrológicas definidas por el flujo del agua en los paisajes. Aquí valen la pena resaltar que el diseño de Semadet [Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial] de esta administración fue innovador al incluir la gestión territorial urbana, integrada con la gestión para la conservación de la biodiversidad, y aspectos de agua, energía y contaminación".



Sin embargo, "la realidad es que los intereses del sector inmobiliario urbano se impusieron, y de parte la Semadet no se logró crear las dinámicas y las alianzas que se necesitaban con los otros sectores, y estos dos factores no permitieron que pudiera desarrollar sus atribuciones y funciones de la forma en que fue pensada originalmente", sostiene.

La transversalidad ambiental es una gran oportunidad si se le reconoce como política. "Lo primero es crear una plataforma donde los diferentes actores sociales, especialistas de diferentes disciplinas, y habitantes de diferentes paisajes puedan compartir sus diferentes perspectivas, conocimientos y enfoques entre ellos. También debemos procurar que todos los ciudadanos comprendamos cómo funciona un ecosistema, ya sea rural, urbano o silvestre. Y cómo sus diferentes componentes o subsistemas son codependientes unos de otros. Lo segundo es tratar de transmitir al público en general y a los políticos en específico la repercusiones negativas que trae la degradación ambiental, la pérdida de biodiversidad, la contaminación del agua, del suelo y de la atmósfera y el cambio de uso del suelo".

Como parte de esto "se debe tratar de cuantificar en términos económicos la magnitud de los daños [...] conocer ejemplos de cómo han colapsado otras sociedades, ciudades y civilizaciones por el mal uso de sus recursos naturales, ayuda a poner en perspectiva la realidad de nuestra propia destrucción auto inducida. El valor económico, y ecosistémico de la naturaleza se debe incorporar a los análisis tradicionales de costo-beneficio y de valor social para proyectos con inversión pública y de inversión privada".

Gobierno ambiental
"El problema de transversalidad de políticas públicas obedece a tres factores principales: a) a pesar de que está establecido por ley, las plataformas de coordinación intersecretarial son por lo general inoperantes tanto a nivel federal como en las entidades federativas. Algunas excepciones: la Comisión Interinstitucional de Cambio Climático de Jalisco, que si da cierto seguimiento a la agenda de mitigación; b) los diferentes programas públicos de los diferentes sectores productivos no tienen vinculación con los programas e instrumentos de política ambiental y muchas veces son contradictorios; y c) la implementación territorial de los programas se realiza de manera desarticulada y es ejecutada a través de la intermediación de prestadores de servicios técnicos privados que no privilegian el interés público". Es el diagnóstico de otro especialista, Sergio Graf Montero, consultor forestal y en áreas protegidas, y además, director del Instituto de Energías Renovables de la UdeG.

"Para asegurar la transversalidad ambiental y social en los diferentes programas públicos es necesario: a) que en el diseño de los programas sectoriales se haga un análisis explícito de los riesgos ambientales y sociales y se adopten medidas de salvaguardas ambientales y sociales en sus reglas de operación; b) dado que en Jalisco, la única comisión intersecretarial funcional es la de cambio climático y esta tiene una intervención transversal en todos los aspectos de la economía y el desarrollo, sería conveniente que en el marco de dos grandes agendas [adaptación y mitigación] se establezcan grupos de trabajo que den seguimiento a diferentes estrategias; c) es indispensable para lograr una adecuada transversalidad de políticas y programas públicos, que las dependencias estatales y federales reconozcan el papel de las diferentes agencias intermunicipales [Instituto Metropolitano de Planeación y Juntas Intermunicipales del Medio Ambiente] para la implementación coordinada de los programas que se ejecutan para resolver los problemas identificados y lograr la sustentabilidad".

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Tres voces

Carla Aceves, abogada ambiental e investigadora de la UdeG



"En la actualidad toda política pública debería planificarse considerando sus impactos ambientales irreversibles inmediatos y también los de largo plazo o tracto sucesivo; asimismo, la función pública debe transformar su ejercicio para considerar lo anterior pues nunca ha sido considerada la realidad ambiental como factor adjetivo y hoy es ineludible en razón de sus efectos en la salud, la economía o la seguridad. Toda política pública genera impactos ambientales, económicos y sociales en su implementación en la realidad. La sectorización de la función pública ha contribuido a que no se observe la correlación entre las causas y los efectos de lo anterior. Toda política pública debería considerar una evaluación estratégica con efectos ambientales y sociales amén de los consabidos impactos económicos. Asimismo, se debería observar la congruencia los objetivos ambientales a los que se ha comprometido el estado mexicano. Una política exitosa para la economía inmediata puede ser desastrosa para el ambiente al aplicarla, o viceversa. Observamos incongruencias constantes entre políticas económicas, ambientales o agropecuarias ignorando la visión integral que demanda el desarrollo sostenible. Asimismo la visión de la urbanización que no respeta el territorio es una evidencia alarmante...".

Francisco Mayorga Castañeda, empresario, ex secretario de Agricultura en dos gobiernos federales



"Tendemos a pensar que lo ecológico es antieconómico y yo creo que es al contrario. Lo ambiental y lo económico van de la mano, por algo tienen una raíz griega común: oikos, casa. En ciertos casos existen desfases en el tiempo, entre el corto plazo y el largo plazo, que el estado o el sistema financiero deben llenar; pero no debe ser esto la regla, sino la excepción. El sector agropecuario sería el más interesado en conservar o mejorar la base de recursos naturales, porque en ellos se sustenta. No creo en el pago de servicios ambientales: un productor agropecuario, por conveniencia propia y por responsabilidad a las siguientes generaciones debe entregar su predio, a la siguiente generación, mejor de lo que sus padres se lo entregaron a él".


Juan Guillermo Márquez, coordinador del Observatorio Ciudadano del Agua en Jalisco



"Deben tomarse como eje central las seis dimensiones interrelacionadas del desarrollo, por eso se les llama así y tener como 'punta de lanza' al medio ambiente, por ser nuestro 'contenedor' y aplicar las técnicas existentes para atender cada una de ellas con una visión democrática o de gobernanza. No pretendiendo que dichas dimensiones son 'islas' que no tienen relación o vinculación estrecha y manejarlas de manera vertical y aislada. Se debe cambiar drásticamente la manera en que se vienen haciendo las cosas [...] generalmente los impactos o pasivos ambientales se ven como una 'carga' de la qué hay que librarse y además 'que pague el de atrás'. También se ve como una 'papa caliente' que al atenderla o aplicar la ley, molestaría a los aliados o a los votantes y nadie está dispuesto a perder simpatías, además de que requiere un trabajo profesional, intenso y en muchos casos en los puestos clave están personas con poca o nula preparación".

SRN

Misión detecta situación delicada en Azqueltán


Señalan al ayuntamiento de Villa Guerrero por contribuir a crispar el clima social en la zona.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

La Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos "Todos los derechos para Todos" (TDT) detectó "una delicada conflictividad social en San Lorenzo Azqueltán, Villa Guerrero, que es emblemática del riesgo para la gobernabilidad que existe en la zona norte de Jalisco", en la cual señala como responsable medular al ayuntamiento del lugar, que se empeña en desconocer lo que los tribunales competentes ya asumen: la vigencia jurídica de la comunidad indígena tepehuana-huichol que fue reconocida desde 1733 por el rey de España.

"Es fundamental que se emita una pronta sentencia por parte del 16 Tribunal Unitario Agrario Distrito XVI para que el Estado mexicano cumpla con su responsabilidad de garantizar los derechos indígenas ancestrales; la Misión de la red recogió numerosos testimonios de amenazas, hostigamientos y agresiones. Esto ha escalado a tal nivel que se ha registrado en tiempos recientes la desaparición de tres personas", señaló el coordinador de la misión y secretario ejecutivo de la red, Fernando Ríos Martínez.

La Misión estuvo conformada por personas defensoras de derechos humanos y se desarrolló los días 14 y 15 de mayo de 2018. Fue recibida el 15 de mayo por el gobernador del estado, Aristóteles Sandoval, quien se comprometió a dar seguimiento y presionar a la autoridad municipal para que haga su parte.

"Durante estos días pudo constatar una situación que genera una grave vulnerabilidad para la población de las ocho localidades de San Lorenzo Azqueltán [...] constatamos una gran desinformación sobre los derechos de los distintos grupos que existen en la zona, misma que grupos de interés capitalizan para sembrar discordia y violencia.

Esta desinformación, sin embargo, no es casual, sino que es alimentada con una estrategia de desinformación y confrontación que ha generado una tensión social en la zona crecientemente peligrosa".

Tanto al coordinador como a la representante legal de San Lorenzo, Quetzal Prado, les pareció "especialmente delicado el papel que están jugando las autoridades municipales de Villa Guerrero, haciendo un uso excesivo de sus competencias y facultades. Documentamos y seguiremos haciéndolo, numerosas evidencias de acciones claramente discriminatorias hacia los pueblos indígenas, que criminalizan su acción reivindicatoria de derechos y alimentan el clima de confrontación social. Consideramos que en el contexto de un clima nacional y regional de crispación y violencia, es particularmente importante el ejemplo de las comunidades Tepehuana y Wixárica que han decidido unir esfuerzos en favor de su desarrollo como pueblos, acorde con la normatividad nacional e internacional sobre poblaciones indígenas".

Especialmente relevante "resulta que las autoridades agrarias realicen el deslinde del Ejido, pues la indeterminación de sus límites ha sido utilizada por los grupos de interés locales como un factor de confrontación social", lo cual "ha escalado a tal nivel la situación de inseguridad y violencia que se ha registrado en tiempos recientes la desaparición de tres personas. Ante ello, independientemente del origen de las personas, resulta ineludible la investigación de estos hechos por parte de la Fiscalía del Estado, así como la implementación de medidas de no repetición. Esto que de suyo es grave, lo es más en el actual contexto electoral. Por lo anterior hemos solicitado a las autoridades del Estado las medidas que garanticen de manera inmediata la seguridad de la población en general de la zona".

SRN

miércoles, 16 de mayo de 2018

El presupuesto ambiental, gran ausente en propuestas


Expertos desmenuzan la necesidad de que las políticas ambientales sean eje del desarrollo de Jalisco. Y dineros son amores.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Jalisco sólo dedicó 1,800 millones de pesos, en cifras redondas, de su presupuesto 2017 a temas relacionados con el patrimonio ambiental, lo que equivale a 0.02 por ciento del producto interno bruto (PIB) anual de la entidad y menos de 2 por ciento del gasto público del ejecutivo en ese año. Si se aplicaran las normas de la Unión Europea en el tema, el gasto debería rondar 21 mil millones de pesos por año.

Ningún candidato a la gubernatura se ha pronunciado específicamente al respecto.

"El porcentaje del presupuesto dedicado al medio ambiente en una ciudad, un estado o un país no debe ser una cifra fija o constante. Depende gran parte de la complejidad ambiental ecológica del lugar donde se ubica, de su biodiversidad, de la forma que funcionan sus ecosistemas, del grado de degradación de los mismos y las repercusiones negativas que le causa a la sociedad. Porcentaje del presupuesto que dedica los Países Bajos a contener el océano, no es similar al que dedica la Ciudad del Cabo en Sudáfrica para asegurar su abasto de agua, o el que debe dedicar México para proteger su diversidad biocultural", señala el investigador de la UdeG, y coordinador del Museo de Ciencias Ambientales del Centro Cultural Universitario, Eduardo Santana Castellón.

"En la Unión Europea, el gasto nacional en protección ambiental relativo al producto interno bruto (PIB) fue del 2.1 por ciento en 2015. Este índice no muestra una evolución fuerte durante el período 2006-2015. Se observó un aumento entre 2006 y 2009, el gasto en protección ambiental pasó de 2 por ciento a 2.2 por ciento del PIB. Para un país como México, con tanta dependencia de sus ecosistemas, y además con tantas repercusiones negativas producto de fenómenos ambientales como huracanes, heladas, y sequías ocurriendo en lugares donde hay una degradación ambiental tienen costos y daños muy altos, el porcentaje de nuestro producto interno bruto debiera ser similar o superior", agrega.



La incongruencia entre decir y prometer, y el consecuente hacer, es una de las actitudes típicas del humano, al grado que el más prolífico escritor de la lengua española, Félix Lope de Vega y Carpio, tituló una comedia "Obras son amores, y no buenas razones", en alguna fecha cercana a 1625. Cuatro siglos después, y no obstante la creciente trascendencia del tema ambiental en el discurso político de México y Jalisco, la tradición no se pierde: la asignación de presupuesto no es proporcional a lo que se dice en el discurso.

Jalisco, con un PIB en 2016 de un billón 109,591 millones de pesos, y bajo la consideración de que está más expuesto a trastornos que cualquier país de la UE, sólo tiene el presupuesto anual de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) sumado al gasto "transversalizado" del estado, con menos de mil millones de pesos, aunque sea la mayor asignación histórica al tema en cualquier gobierno. Las delegaciones federales han reducido en algunos casos a cero su inversión en temas de vida silvestre. Los recursos para saneamiento de agua están fuertemente limitados al presupuesto de la Comisión Estatal del Agua (CEA), que también hace obras de abastecimiento además de operar plantas y sistemas. Si se tomara por bueno el dato de que toda esa asignación de la CEA tiene repercusiones ambientales positivas (y muchos especialistas cuestionarían eso), en resumen, la totalidad de las asignaciones no rebasaron 1,800 millones de pesos en 2017.



¿Por qué invertir tanto en conservación y lucha contra el deterioro ambiental? "Lo ambiental debería ser eje porque es Indispensable vincular la propuesta política a la realidad. El patrimonio económico se sustenta fuertemente en el patrimonio natural y uno puede ser motor del otro en la medida en que hay un aprovechamiento sostenible: algunos no pueden serlo nunca y por ello el paradigma económico debe cambiar. También es esencial reflexionar que el bienestar y la calidad de vida dependen de un ambiente sano que no puede crearse ni directamente restituirse mediante recurso económico: el aire y el agua de calidad, así como tierras que garanticen seguridad alimentaria no se crean con poder económico sino con conductas reiterativas de largo aliento que aseguren aprovechamientos sostenibles, responsables", secunda la abogada especializada en temas ambientales, Carla Aceves.

En buena medida, las plataformas políticas tienen fuertes carencias de conocimiento y metodología para llegar a esas conclusiones, aunque un tercer especialista consultado, Sergio Graf Montero, asegura que tanto Enrique Alfaro como Miguel Castro se acercan más a ese enfoque.

Prometer no empobrece
Siete especialistas ligados al tema, y consultados desde la diversidad de sus disciplinas por MILENIO JALISCO para valorar la oferta en políticas ambientales de los candidatos al gobierno del estado, encuentran, no obstante, que el problema tiene más fondo: ni siquiera en el discurso queda clara la prioridad.

"Alarmantemente ninguno de acerca: observo visiones parciales, incompletas, y en algunos casos desinformación. Es indispensable una visión integral que atienda las necesidades inmediatas de cara al futuro. No observo una comprensión de las diversas problemáticas urgentes, tampoco la intención de un cambio integral hacia un paradigma distinto. La necesidad imperiosa de proteger y salvaguardar los derechos humanos, en la actualidad, se confunde con la supremacía de lo humano sobre los elementos de los cuales vive y que no puede crear", sigue la abogada ambiental.

"No sé de porcentajes pero debería ser congruente con la magnitud de la propuesta: si se propone calidad y cantidad del agua, hay que sustentarlo con obras y tecnología ; si se habla de ciudades inteligentes con espacios públicos de calidad, la obra pública e intervención en equipamiento que lo allane debe ser considerado en cada caso específico ( áreas verdes de calidad, captación pluvial, estaciones de medición de calidad del aire, infraestructura eléctrica, solar, ciclista, y de tratamiento y disposición de residuos y aguas); no observo en ninguno un sustento serio e informado a las afirmaciones de 'ciudades inteligentes ' o 'con bienestar", subraya.



Desde la especialidad en el tema agropecuario, el ex titular de la Secretaría de Agricultura de dos gobiernos de la república, Francisco Mayorga Castañeda, advierte: "siendo lo ambiental lo que incumbe a la casa común, la casa de todos, si debería ser un eje de política pública. No veo a ningún candidato con propuestas integrales al respecto. Creo que no es un tema de dinero, sino de políticas públicas y de gestión. Debe ser un tema transversal, permeando Educación, Salud, seguridad, economía, arte, folclor, cultura. A lo que le dedicaría presupuesto es al saneamiento de agua".

El presidente del Observatorio Ciudadano del Agua, Juan Guillermo Márquez Gutiérrez, resalta: "...si consideramos que para que pueda producirse desarrollo, se deben atender por igual las seis dimensiones interrelacionadas del mismo: social, económica, política, ambiental, cultural y espiritual o ética para el desarrollo. Si excluimos cualquiera de ellas, o no la atendemos de manera equitativa con relación a las demás, no podremos tener desarrollo y a lo sumo podremos, si acaso, tener algún crecimiento, que no es lo mismo que desarrollo. No perdamos de vista que el medio ambiente es el que nos contiene y provee de lo necesario para nuestra subsistencia y actividades, de ahí la importancia de mantenerlo sano y funcional por siempre".

No ve propuestas sólidas en los candidatos a gobernador. "Ninguno, solo lo abordan en sus propuestas de manera superficial, genérica y 'romántica'. No tienen un diagnóstico realizado por especialistas que permita conocer dónde estamos parados, un plan dónde queremos estar y en qué tiempo para poder considerar los recursos que deban destinarse en cada etapa de dicho plan".

"¿Pues qué quieres tú que sean los servicios personales? Que en esta edad, dar la hacienda no sé si sea más que la vida...", se justifica Felisardo, rey de Ungría (sic), por sus muestras materiales de amor a Laura, una dama cuestionadora. Quizás para "Obras son amores, y no buenas razones", el amor exija otras pruebas. Pero en el tema de políticas públicas, para Jalisco y México, ni siquiera la escala material alcanza la ambición ofrecida por el angustiado enamorado Felisardo.

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Tres voces

Enrique Jardel, investigador de la UdeG y especialista forestal



"Las cuestiones ambientales tienen que ver con la vida material de la sociedad (la economía), con la salud y la alimentación, con el bienestar de la gente, con la seguridad y la protección civil, con los derechos humanos y, en general, con todos los asuntos de los seres humanos viviendo en sociedad. El problema con la cuestión ambiental o, dicho de otro modo, con la ecología de la especie humana es que se ve como un asunto sectorial, reducido al cuidado del medio ambiente"', desligado de la economía, la cultura, las instituciones sociales y la política. Esta visión sectorial acota o demarca asuntos que son de carácter transversal y los reduce a un conjunto limitado de acciones: control de la contaminación, disposición de desechos sólidos, protección de áreas naturales y especies raras o amenazadas, entre otros. Se pierden de vista las interconexiones entre la cultura, la economía y las instituciones y el entorno ecológico".

Sergio Graf Montero, consultor forestal y de áreas protegidas



"Los ambiental debería ser eje de un proyecto político porque las actividades económicas y el bienestar de la sociedad son fuertemente dependientes del capital natural y los servicios ecosistémicos que genera la biodiversidad. Porque mantener la capacidad de los ecosistemas a proveer los servicios ambientales constituyen un valor público esencial que aseguran el desarrollo económico y el bienestar de la población. Especialmente en lo relacionado a la disponibilidad de agua para las ciudades y el sector productivo y la regulación atmosférica como resumideros de carbono [...] La Semadet es tal vez la única secretaria de medio ambiente estatal del país que cuenta con un presupuesto que marca cierto compromiso gubernamental por el tema ambiental. Siempre son necesario más recursos que se ejecuten directamente y tal vez la mayor necesidad de inversión complementaria de recursos sería para fortalecer la política forestal y de conservación de la biodiversidad".

Arturo Curiel Ballesteros, investigador de la UdeG



"No se puede concebir una idea de bienestar, público o social, sino está incorporado la parte ambiental [...] lo ambiental es fundamental para un proyecto político, porque de ahí depende el agua que tomamos, el aire que respiramos, la parte de los alimentos que consumimos, en fin, nuestra posibilidad de alcanzar la expectativa de vida depende en la medida que tengamos las condiciones ambientales para lograrlo. Yo he revisado lo que se ha estado planteando, pero realmente esta visión sistémica y articulada, no la veo en una propuesta, no veo ni el vínculo insustituible de la parte del ambiente, ni tampoco veo claridad respecto a la conservación de un patrimonio; veo más bien propuestas que me remiten a 30 o 40 años, en que se decía: voy a limpiar el rio, voy a salvar Chapala, pero no es claro por qué es necesario hacerlo; se sigue pensando en acciones mecánicas, pero la visión estratégica para anticipar un futuro deseable, realmente, eso no lo veo...".