miércoles, 31 de agosto de 2016

Lento e insuficiente el acuerdo climático



El titular de la Semarnat dijo que México ha marcado a nivel internacional el tema de cambio climático y posee una legislación robusta.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Los acuerdos alcanzados en la conferencia de partes en París noviembre de 2015 no son suficientes para evitar que el aumento de temperatura planetario sea menor a dos grados centígrados como se han propuesto las Naciones Unidas reconoció el secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Rafael Pacchiano.

El funcionario dio un discurso en la inauguración de la II Cumbre Climática de Las Américas donde destacó el sentido de urgencia sobre los acuerdos climáticos porque si no se extreman los objetivos para lograr que no vaya más allá de grado y medio el aumento promedio de temperatura habrá consecuencias severas para muchas poblaciones sobre todo las más pobres en la región intertropical del mundo dónde se ubica México.

Pacchiano dijo que México ha marcado a nivel internacional el tema de cambio climático y posee una legislación robusta y amplias instituciones para enfrentar los retos; felicitó la presencia de los gobiernos subnacionales o provinciales de toda América porque, dijo, si no hay concurso de autoridades locales será imposible que los gobiernos nacionales garanticen una economía baja en emisiones.

Dijo que México tiene compromisos ante la sociedad internacional de reducción de deforestación de reducción de uso de carbono negro (51% menos al 2020) y ha eliminado el subsidio de combustibles fósiles de forma progresiva lo cual ha generado a través de un impuesto recurso por  18 mil millones de pesos para financiar este nuevo modelo de mercado alternativo de energía baja en carbono.  De hecho la reciente reunión de líderes de América del Norte se acordó impulsar un mercado regional que ya existe en California, Estados Unidos; Ontario y Quebec en Canadá y que México también está poniendo las bases ampliarlo hacía este país.

Aseguró que el compromiso del gobierno de Enrique Peña Nieto que en el año 2025 el 50% de la energía de la región América del Norte provenga de fuentes limpias, lo que significa que se va reforzar aspectos como energía solar, energía eólica, energía hidroeléctrica y energía geotérmica en sustitución de los combustibles fósiles que actualmente genera arriba del 80% de la energía que consume el país.

La inauguración la canciller Patricia Espinosa quien es la secretaria del acuerdo de la convención marco de Cambio Climático de la ONU, dijo que solamente 20 países han ratificado los acuerdos  de París pero espera que esto se detone en breve para lograr compromisos serios que generen resultados verdaderos en el combate a los efectos negativos del cambio climático.

El gobernador de Jalisco, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz destacó el compromiso del estado en el tema de cómo generar soluciones locales para una economía baja en carbono, y señaló entre otras las políticas de conservación y las de control de emisiones incluido el tema del monitoreo ambiental y las metas de reducción en 80% de la deforestación en el año 2018 además de otras políticas nacionales con las cuales el estado está comprometido para afrontar de forma eficiente sus desafíos en la materia.

La cumbre se realizará a lo largo del día de hoy y el de mañana y se espera que se establezcan sobre todo mecanismos locales para hacer posible que los acuerdos de cambio climático sean realidad en esta región del mundo.

Vidas cambiadas en un planeta que se calienta seriamente



Calor y frío extremo, sequías duras y tormentas casi bíblicas, así viven los habitantes de poblaciones olvidadas que buscan sobrevivir ante los efectos de las ajetreadas ciudades.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Los expertos gustan aludir a la historia de la rana en la cazuela para explicar la aparente indiferencia de las mayorías humanas ante el cambio climático: el infeliz anfibio está cómodo en el agua cuya temperatura es cada vez más alta por el efecto del fuego de la estufa. Cuando se da cuenta que el calor lo cuece, ya es tarde, y al poco tiempo muere en el proceso de cocción.

Pero lo identifiquen o no como tal, el tema se instala gradualmente en el imaginario de la sociedad de Jalisco, bajo nociones equivocadas o no; sobre todo, de aquellos que viven en climas cada vez más extremos, pues eso no sólo afecta su bienestar, sino que afecta sus bolsillos, sea porque es menos el dinero que entra por una economía mermada o es más el que debe salir por el gasto en salud o energético crecientes ante las olas de calor.

Así la historia de Ricardo Urzúa, habitante de un caserío de 80 viviendas llamado Tepetatillo, en el extremo norte de Lagos de Moreno, a la entrada del semidesierto mexicano. Sus padres y abuelos le decían que vivía en una tierra extrema, pero había una regularidad más o menos cómoda; el campesino se preparaba para las abundancias o las carencias extremas. Pero ahora todo es más errático: incluso en los años de lluvia copiosa, que ya son menos, el régimen ha variado: a veces tarda en llover, otras llueve demasiado al principio y de repente se detienen las precipitaciones; en ocasiones el temporal se va del verano al otoño, y a las sequías duras y desorbitadas suceden inundaciones de proporciones casi bíblicas.

“No hay seguridad con las cosechas; la mayoría sembramos frijol y maíz, pero si las aguas se movieron, ya nos mermó al menos la mitad de la producción. La cosa es que muchos han dejado de hacerlo, porque cuando el año es malo, no vas a sacar ni la inversión; entonces dejan sus tierras abandonadas por años, y a lo mejor van a buscar irse al norte, o a una ciudad, donde la cosa sea menos difícil”, explica.

El agua es un bien precioso, pero “como estamos muy lejos de todo, en la mera punta de Jalisco, no nos alcanzan a escuchar […] nos prometieron equipar un pozo de agua para la comunidad. El problema es que prometieron mandar ingeniero y equipo desde hace seis meses, y nada. Tenemos agua solamente porque algunos particulares nos regalan de sus pozos…”.

No es más contrastante el “equipamiento ambiental” de que goza la meseta de Tapalpa, pero allí, el clima también cambia. “Hace quince años hacía menos frío y calor; lo que quiero decir con esto es que el clima se volvió extremoso”, señala Max Pasini, avecindado del pueblo mágico. Y es que la magia parece irse en un proceso de degradación de los bosques y el suelo en el que se señala de forma directa, como responsables, a los productores de fresa y berries, un sector que detonó hace seis años, que explota de forma excesiva el acuífero al grado que el recurso ya escasea entre los habitantes, y que ha abierto la cubierta de la umbría para introducir invernaderos que agotan el suelo y que producen desechos de manejo especial que no tienen control.

“Las empacadoras producen hasta 70 por ciento de la basura, que arrojan sin control en el tiradero de Atacco; eso está contaminando todos los manantiales y los arroyos, pero pareciera no hay autoridad que los meta en cintura”, agrega Eliezer Íñiguez Ochoa. El tiradero tiene tres meses en un incendio fluctuante, y sus humos invaden las penumbras de las tardes lluviosas.

A pocos kilómetros en línea recta de las montañas templadas y húmedas de Tapalpa, el pescador Jesús Vázquez, cooperativista de la laguna de Atotonilco, sitio Ramsar por ser un humedal de importancia internacional, cavila en cómo mantener el esfuerzo de restauración del embalse, que apenas diez años atrás, se secaba todos los años por el mal manejo del agua y la merma en las precipitaciones de la cuenca media y alta. La competencia por el recurso se ha hecho más extrema, pero el trabajo que se sacó adelante con muy pocos recursos públicos, fue evidente: el flujo de agua proveniente de drenes de las zonas de riego y de arroyos rectificados, hizo que el espejo de agua permanezca ya por dos ciclos.

“Teníamos mucho sin ver el agua permanente; algunos se quieren animar a sembrar peces, lo que permite sacar más… pero se necesita que el apoyo no se acabe, sobre todo de los campesinos y los pescadores”, clama el veterano ranchero.

El clima de las ciudades está tan aparentemente divorciado de la naturaleza, que pocos se atreven a ligar las islas de calor y los rigores de la lluvia al gran tema global. Nada más equivocado. “Las ciudades son puntos que generan emisiones de manera acelerada y que producen el cambio climático. La densidad, la extensión, la provisión de servicios y como se mueven los habitantes entre sus hogares y centros de trabajo inciden en la cantidad de recursos que se utilizan. Ciudades extensas, con baja densidad, y con dependencia al automóvil privado como medio de transporte provocan una utilización excesiva de recursos energéticos, y por lo tanto una cantidad excesiva de emisiones de gases con efecto invernadero”, señala una publicación web del capítulo mexicano Instituto de Desarrollo de Políticas de Transprote, ITDP, por sus siglas en inglés (http://mexico.itdp.org/noticias/como-afecta-el-cambio-climatico-a-las-ciudades/).

Las ciudades con temperaturas promedio más altas son coctel para vectores oportunistas. Esvayde fue víctima del dengue, una enfermedad desconocida para sus padres y abuelos. Su casa en Analco a veces es visitada por alacranes, unos arácnidos de los que sólo se escuchaban historias en Tlaquepaque y Tonalá, al borde de la barranca. Los inviernos han dejado de ser extremosos, y el calor de las secas y la luz solar despejada ocasionan, al reaccionar con el humo de los autos, la multiplicación del ozono.

Dramas personales insertos en la gran narrativa del cambio climático, el insospechado visitante de una civilización que parece distraída.

-----------------------------------------------------------------------------------

Arranca cumbre climática

Hoy por la mañana arranca la II Cumbre de Cambio Climático de las Américas, con la presidencia del gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval Díaz, y 23 países invitados, lo que incluye la presencia de gobernadores y secretarios de medio ambiente de casi 30 gobiernos subnacionales, de ministros de estado y de provincias. El encuentro totaliza 350 invitados, con doce sesiones temáticas sobre bosques, clima y desarrollo bajo en emisiones de carbono, las cuales se realizarán en las salas del centro de convenciones del hotel Fiesta Americana enclavado en La Minerva, al poniente de Guadalajara.


No se va a permitir Bosque Encantado, afirma Pablo Lemus



El pago ambiental no fue una promesa de licencia, señala el presidente municipal; tampoco reconoce las licencias de edificación que sí cobró.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.  

El alcalde de Zapopan, Pablo Lemus Navarro, niega haber otorgado cuatro licencias de edificación al desarrollo de Spinelli Corporation, aunque los documentos fueron ayer nuevamente exhibidos por los constructores del Bosque Encantado: cuatro licencias para igual número de manzanas emitidas los días 2 y 3 de febrero de este año arrancaba el quinto mes de la gestión de Lemus, las cuales significaron el pago de casi 1.6 millones de pesos al erario municipal.

Lemus no se salió de su script: “no se va a permitir la construcción de Bosque Encantado en nuestra administración. Mientras nosotros estemos aquí no lo vamos a permitir”, sostuvo enfático, al rechazar los señalamientos de los representantes legales de la empresa inmobiliaria.

Dijo que la representante legal y sus abogados “no solamente caen en muchas contradicciones, sino que dicen verdades a medias, y para mí mentiras”.

En principio sostuvo que su administración no otorgó licencia de construcción al desarrollo (en realidad esa licencia data de 2013), ni condicionó una licencia al pago de renovación del permiso ambiental y después se los negó. Sin embargo, omitió el tema de las licencias de edificación, que son ocho, correspondientes a cada manzana; cuatro datan de 2014, en el gobierno de Héctor Robles Peiro, y cuatro fueron otorgadas por la administración de Pablo Lemus, justamente las que abarcan más casas (MILENIO JALISCO, 30 de agosto de 2016).

Sin reparar en el dato, Lemus insistió: “Nada más falso que ello. De acuerdo a la suspensión que les otorgó el magistrado Alberto Barba, esta Administración inició un juicio de lesividad en contra del resolutivo de este magistrado corrupto, coludido precisamente con Spinelli. Nosotros hemos iniciado la marcha atrás a las licencias que dio la pasada Administración. La única requisición que hizo esta Administración, la única autorización que se dio a Spinelli es para que pagara el estudio de impacto ambiental”, dijo el alcalde en entrevista.

Admitió que el pago recibido por el trámite ambiental fue por “161 mil pesos” (en realidad se pagaron 4,135 pesos), por concepto del estudio, pero que éste no es promesa de que se otorgará una licencia.

“(El pago) fue autorizado para que ellos mismos se hicieran cargo del costo del estudio de impacto ambiental. Nada más faltaba que la autoridad de Zapopan tuviera que incurrir en este gasto, ante las solicitudes que estaba haciendo la constructora. Y en este estudio nuevamente se corroboró que no es viable construir un desarrollo en esta zona y por lo tanto no lo vamos a permitir”, afirmó.

Comentó que la constructora tiene el derecho de solicitar este estudio “y nosotros estamos obligados a concederlo. Lo que no estamos obligados es a pagarlo”. Recalcó que debido a que el estudio resultó desfavorable para Spinelli “no vamos a permitir la construcción y están en todo su derecho de acudir a tribunales, si quieren recurrir nuevamente al magistrado Alberto Barba como lo hicieron con anterioridad”.

Lemus Navarro calificó a los desarrolladores de irresponsables pues “quieren ir contra del medio ambiente y quieren engañar a la sociedad por medio de leguyadas, haciendo creer que nosotros les vamos a permitir su desarrollo. No se los vamos a permitir”, dijo por tercera ocasión, tras defender la actuación de su director de Medio Ambiente, Alfredo Martín Ochoa.

Ayer a mediodía, la Constructora Spinelli anunció acciones legales contra el director zapopano aludido, y contra el comité Salvabosque El Tigre II, en ambos casos por daño moral. Las demandas civiles están en curso.

martes, 30 de agosto de 2016

Zapopan denuncia a Bosque Encantado, pero le da licencias



La constructora Spinelli destaca el “doble discurso” de las autoridades municipales, que le permite fraccionamiento y luego los bloquea.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

El presidente municipal de Zapopan, Pablo Lemus Navarro, ha decidido sentar precedentes contra la depredación del patrimonio natural en el caso del fraccionamiento Bosque Encantado, situado en la zona de la avenida Ángel Leaño, separado calle de por medio del polígono protegido del Nixticuil. El problema es que su administración otorgó cuatro de las ocho licencias de construcción que tiene el desarrollo, y que primero les pidió pagar la renovación del permiso ambiental, y después se los revocó.

La representante legal de la constructora Spinelli, Elizabeth Arias Martínez, destaca que la embestida del munícipe contra el Tribunal Administrativo del estado (TAE) es relativa a un incidente, en que los empresarios impugnaron una clausura, pero no existe ninguna revocación de licencias de construcción (de 2014 y 2016), de urbanización (de 2006), ni modificación de plan parcial y uso de suelo habilitado en la zona (de 2004), todo lo cual se emitió libremente por parte de cuatro administraciones zapopanas, incluida la de Lemus Navarro.

“La empresa compró en la zona justamente porque ya se contaba con todo; en 2013 estaba vigente la licencia de urbanización, el uso de suelo como H4 –que lo bajamos- y el plan parcial; a partir de entonces, se nos pidió una manifestación de impacto ambiental que cubrimos, y debimos hacer trámites extra porque esperaban que tanto la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales [Semarnat] como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente [Profepa] confirmaran que no se trataba ni de parte del área natural protegida, ni de un macizo forestal [como lo establece la Ley de Desarrollo Forestal Sustentable] que demandaría una autorización de cambio de uso de suelo… lo demostramos y quedó patente, y por eso nos emitieron el permiso en la gestión municipal anterior”, que presidió Héctor Robles.

Bajo estas premisas, no está legalmente en riesgo el proyecto de Bosque Encantado. Lo que desconcierta a sus promotores es la actitud del presidente municipal, que pareciera traer una agenda “mediática” para legitimarse ante los grupos ecologistas a costa de un proyecto “que ha cumplido todas las de la ley”, destaca la abogada en entrevista con MILENIO JALISCO.

Exhibe copia de las cuatro licencias de construcción que otorgó el gobierno de Lemus Navarro (ver documento anexo). Son “licencias de edificación emitidas el 2 y 3 de febrero de este año, para las manzanas 3, 4, 5 y 6 del desarrollo. La clave es HS/D-3009-14/O, densidad “habitacional plurifamiliar horizontal alta”; cuenta predial 1114327328; dictamen de uso de suelo DICT/04/1290. Las cuatro licencias costaron, respectivamente, 166,305 pesos; 261,233 pesos; 332,429 pesos y 732,609 pesos para un total de un millón 492,576 pesos para construir 64 viviendas (poco más de la mitad de las 110 proyectadas).

Con la manifestación de impacto ambiental no hubo consumación por cambio de opinión. El 15 de febrero de 2016, el director de Medio Ambiente de Zapopan, Alfredo Martín Ochoa, le notificó al tesorero de la comuna, Luis García Sotelo, que se había solicitado la ampliación de la vigencia de impacto ambiental, bajo el concepto de “evaluación en materia de impacto ambiental emitido por la Dirección de Medio Ambiente, en los términos de los artículos 6, 39, 40, 41, 42 y 43 del reglamento de Protección al Medio Ambiente y Equilibrio Ecológico para el municipio de Zapopan”.

El pago era de 4,135 pesos, bajo la leyenda de “revisión de la evaluación de impacto ambiental”, y se realizó el 30 de marzo de 2016. No obstante, está fechado un día antes el oficio 1800/2016/0420, firmado por el director de Medio Ambiente. Allí se establece que no se otorga la prórroga por falta de estudio de “excepción forestal” de la Semarnat (en el que se establece que la zona no es bosque y que se cumplió durante el procedimiento inicial de impacto ambiental); que no había permisos de poda (la abogada presentó los recibos de Parques y Jardines); que no hubo plan de alejamiento de fauna, de manejo de arbolado, de manejo de residuos, de ruido, de impactos sociales y acciones de mitigación en general. Nada se presentó según el dictamen, lo que significaría que el permiso original sería fraudulento… o que el director de Medio Ambiente mintió. La apoderada señala que toda esa información fue presentada.

Spinelli Corporation anunciará hoy acciones legales contra funcionarios que afectan su imagen y ponen en riesgo “un negocio que es totalmente legítimo”.

Salvabosque cuestiona socialización

El comité Salvabosque El Tigre II denunció el afán del ayuntamiento de “socializar” la ampliación de la avenida Ángel Leaño sin tomar en cuenta a sus críticos más acérrimos. La reunión del pasado 17 de agosto que presidió un funcionario municipal, Salvador Hernández, “en realidad se trató de un mitin a favor de la obra en la que también participó gente del Partido Acción Nacional de la zona, como el ex regidor de Zapopan Abel Correa. En la reunión se hicieron varios llamados a la agresión y enfrentamiento contra toda persona que se oponga a la obra, ‘saliendo a defenderla como sea’ cuando comience su construcción”, denuncia.

lunes, 29 de agosto de 2016

La densificación urbana colapsará patrimonio si no se le fijan reglas



Señalar los problemas sin establecer mecanismos para resolverlos es una de las debilidades del Plan de Ordenamiento Territorial Metropolitano (POTmet), opina el urbanista José Javier Gómez Álvarez

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Señalar los problemas sin establecer mecanismos para resolverlos es una de las debilidades del Plan de Ordenamiento Territorial Metropolitano (POTmet), porque “las cuestiones concretas, vitales para la ciudad, quedan, de nueva cuenta, para ser dirimidas en los planes parciales municipales, cuya actualización no ha fructificado en Guadalajara municipio, desde hace varias administraciones”, sostiene el urbanista José Javier Gómez Álvarez, de la Escuela Superior de Arquitectura (Esarq) .

“Es urgente clarificar el tema de la redensificación […] la diferenciación por aspectos ambientales, patrimoniales o sociales en los distintos barrios ligados al transporte masivo, requieren y justifican tratamientos y estrategias diferenciadas para alcanzar la redensificación sustentable que menciona el plan. “Debe especificarse cómo se lograría que estos valores urbanos se mantengan en los barrios redensificados, asumiendo que deben conservarse”, añade en una opinión entregada a este diario.

“En cuestión de tiempos, se debe precisar cuándo ocurriría el incremento en la densidad. Asumimos que sería hasta que las infraestructuras del transporte estén desarrolladas y en funcionamiento, y no antes, lo que trastocaría la vida de colonias y barrios, como ya sucede con las obras de la L-3 [Línea 3 del Tren Ligero]”. En el tema clave de los usos mixtos del suelo, que el POTmet propone implementar, necesita especificarse cómo se dictaminarían, y qué instancias los reglamentarán. Los usos mixtos indiscriminados y sin regulación afectan drásticamente la calidad de vida de los residentes de los barrios, desalientan la vivienda, y, por el contrario, tienden a expulsar habitantes, en lugar de atraer nuevos, generando procesos de terciarización y gentrificación [expulsión de población residente]. Debe responderse cómo se lograría la convivencia y respeto de los usos mixtos a lo habitacional”.

Sobre las infraestructuras y los servicios, “además de solucionarse el transporte, la dotación de agua potable y el alcantarillado son insuficientes en muchas de las zonas a redensificar, por lo que un instrumento de planeación eficiente debe especificar cuáles son las instancias responsables de implementar estos servicios, si es el estado, el municipio, o los desarrolladores privados, y en que plazos debe hacerse, para lograr una redensificación efectiva […] también importante es conocer cómo se controlará la especulación inmobiliaria, máxime, si la idea es implementar vivienda de costo accesible en las centralidades intraurbanas. Lograr que la redensificación resulte en un beneficio colectivo, y no un mero negocio privado”.

Es decir, “la redensificación no es una panacea en automático, por el contrario, una redensificación desmesurada puede ser el siguiente macro fracaso de Guadalajara, con el agravante, de la pérdida de muchos de sus valores urbanos […] una ciudad compacta, conectada y cercana es razonable, pero para construirla con calidad, se requieren obras y proyectos tangibles, bien planeados, ejecutados con cuidado, con una adecuada coordinación entre las diversas instancias, con claridad en las reglas, en el qué sí se puede, y qué no”, concluye Gómez Álvarez.

El POTmet "disfraza" la invasión de las zonas de conservación



Grave, que el plan sancione la invasión de UGAs ambientales por fraccionamientos; si no se incluye al gobierno federal, será un ejercicio incompleto y riesgoso, sostiene ecólogo.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

No basta un acuerdo entre los nueve municipios metropolitanos y el gobernador del estado, cristalizado en el Plan de Ordenamiento Metropolitano (POTmet), para resolver el principal problema de la ciudad: su expansión desbocada.

Es necesario que el gobierno federal, que otorga subsidios y créditos en la zona de la periferia, se sume y adquiera un papel de responsabilidad del que carece desde comienzos de los años 90 del siglo XX, advierte el ecólogo Eduardo Santana Castellón.

Director del naciente Museo de Ciencias Ambientales del Centro Cultural Universitario, de la UdeG, cuyo eje temático es precisamente la ciudad, el especialista, que parte de la premisa de que los humanos no evolucionaron en las urbes – “La ciudad moderna emerge solamente en el último 0.02 por ciento de la historia humana”-, hizo un análisis, desde la perspectiva de ornitólogo y ecólogo, del nuevo instrumento, que fue publicado en el periódico oficial El estado de Jalisco el pasado 20 de julio. Su inconsistencia ambiental le parece preocupante, pues sanciona y legitima la invasión de espacios no urbanizables, lo que disfraza como “inconsistencias” o “desfases” del ordenamiento ecológico, según el texto, que entregó a MILENIO JALISCO.

“El POTmet es una iniciativa positiva sin precedente en Jalisco para lograr la transformación de Guadalajara en una ciudad sustentable; el problema es que no logra integrar el componente socioecológico en sus análisis ni presenta estrategias o pautas de orientación a los municipios y al estado para que corrijan los problemas que el propio POTmet identifica”, destaca.

“Todas las recomendaciones nacionales internacionales identifican la expansión urbana como el más grave problema para lograr la sustentabilidad y resiliencia de una ciudad”, pero desde el diagnóstico del documento las cosas marchan mal “confunde el incumplimiento de ordenamientos con ‘desfases’ y pide corregirlos”; es decir, el ordenamiento territorial, que tiene tres sexenios en vigor, planteaba límites al crecimiento urbano que fueron rebasados; lo que el POTmet recomienda es recorrer esos límites a zonas no perturbadas, en vez de señalar la gravedad de ese incumplimiento (ver gráfico anexo).

Además, “el sistema verde periurbano que se plantea, se equivoca en dar prioridad a las reservas urbanas que estaban mal planteadas de inicio sin criterios ecológicos”. La expansión urbana que reconoce el documento “está supeditada a la diponibilidad de agua subterránea; esto no es sostenible al no contarse con información sobre esa disponibilidad, como el mismo POTmet admite”. El mapa más importante del diagnóstico es “el uso óptimo del territorio”, donde se supone que se integra todo el análisis transdisciplinario y transectorial, pero “no se explica adecuadamente y las fallas en la simbología no permite analizarlo […] en la imagen objetivo final no se ve una direccionalidad o estrategia para racionalizar la cantidad y calidad de las reservas urbanas. En esencia se pegó todo lo que ya existía en los planes parciales”. También opina sobre las polémicas “centralidades emergentes”, cuatro en particular, que parecen sancionar la expansión urbana; “no se ve que estén acorde a los perímetros de contención urbana vigentes por Conavi [Comisión Nacional de Vivienda] y Sedatu [Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano]”; de hecho, “el planteamiento final del POTmet lo que hace es legitimar y promover que continúe el escenario tendencial “ de expansión urbana, pues las reservas urbanas reconocidas en planes parciales han sido respetadas totalmente por el POTmet: 44,836 ha.

Si estas se urbanizaran completas hasta 2042, generarían una ciudad de más de 115 mil hectáreas contra una población de menos de 2 millones de habitantes más que ahora. La densidad por ha pasará de 61 habitantes a 57. En 1990 era de 180 habitantes por ha.

“Con la información que tiene disponible y el liderazgo que le han otorgado mediante acuerdos políticos los gobiernos municipales y estatal, se debe hacer un diagnóstico verdaderamente integrador y participativo, ya que el documento actual no lo logró”, sostiene. Debe “utilizar los instrumentos generados por el Imeplan para la aptitud territorial (uso óptimo del suelo), para evaluar y priorizar las superficies de reservas urbanas, y proponer una ruta crítica y mecanismos fiscales y regulatorios para reducir la extensión de la reserva territorial de 44,835 ha planteada erróneamente por el Imeplan, a solo 10,576 ha [escenario del Consejo Nacional de Población] o 13,513 ha [escenario al alza]”; también se deben modificar los mapas del documento “respetando el Ordenamiento Ecológico Territorial, para que no se incluyan zonas de reservas urbanas en las UGAs [unidades de gestión ambiental], y en los casos donde el crecimiento urbano haya violado la normatividad y esté dentro de UGAs, proponer mecanismos para sancionar a los responsables y recuperar una superficie similar en áreas verdes intraurbanas o periurbanas”, sostiene.

Se debe asegurar “que se corrija que ningún área de reserva urbana quede fuera de los perímetros de contención U1, U2, U3 [perímetros de contención urbana Sedatu/Canadevi]; elaborar una evaluación de impacto ambiental sobre las tendencias de expansión urbana que describe” el POTmet y sus repercusiones; “pero háganle como quieran, con o sin POTmet, la ciudad continuará expandiéndose mientras el gobierno federal continúe colocando créditos y subsidios en la periferia de la ciudad donde los desarrolladores inmobiliarios ya compraron sus tierras”.

¿Qué se necesita?

Santana Castellón considera fundamental que se escale a los tres niveles de gobierno la nueva instancia metropolitana cuya tarea sea “diseñar e implementar mecanismos fiscales con los créditos, subsidios, incentivos y multas, para desincentivar la especulación intraurbana y extraurbana, y para fomentar la construcción de vivienda en esquemas de usos mixtos. Que fomente la recuperación de plusvalía intraurbana mediante un marco legal adecuado y financiamiento efectivo para infraestructura y equipamiento para la regeneración urbana, que además incluya la compra/expropiación y consolidación de terrenos intraurbanos para insertarlos en el mercado de vivienda. Que además promueva permutas de los terrenos intraurbanos con terrenos periurbanos, fomentando la densificación, a la vez que los terrenos periféricos se incorporen a una nuevo anilllo de zona rural protegida para la producción agropecuaria y/o para la conservación de la naturaleza para proveer servicios ambientales a la ciudad”.

-----------------------------------------------------------------------------

Los problemas ambientales

No respeta las UGAs (unidades de gestión ambiental) y disfraza la invasión urbana como “desfase” de los polígonos del Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial

No toca las 44,836 ha de reserva urbana de los nueve municipios aunque reconoce que son cuatro tantos más de las que necesita la metrópolis

Con sus “centralidades emergentes” no respeta los anillos del perímetro de contención urbana que ha planteado el gobierno federal como límite a zonas de subsidio y crédito de vivienda

No hace más que vincular declarativamente el agua a la disposición de reservas urbanas, pues reconoce carecer de información del acuífero metropolitano

No se somete a una dictaminación de impacto ambiental pese a que su entrada en vigor generará efectos ambientales mayores en las siguientes décadas para la ciudad


POTmet requiere una cirugía mayor


No es el documento rector que necesita la ciudad; no profundiza en las causas de la dispersión urbana y no plantea políticas de largo plazo para resolverlas, concluyen nueve colectivos

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

El Plan de Ordenamiento Territorial Metropolitano, publicado en el periódico oficial El estado de Jalisco, el pasado 20 de julio, debe ser modificado porque “es urgente corregir inconsistencias, ausencias y contradicciones, para que el instrumento sea una guía efectiva e incluyente para la planeación del desarrollo urbano en los municipios”, señalaron esta mañana nueve colectivos que realizaron una revisión exhaustiva del documento en las últimas dos semanas, a partir de un foro realizado el 15 de agosto pasado.

“El foro se concibió bajo un modelo de aprendizaje en red, que se consolida con la participación de las personas. Discutir estos temas es importante ya que no sólo se trata de defender el derecho de acceso a la ciudad que ya existe, sino del derecho a transformarla a partir de los múltiples intereses e identidades de quienes la habitamos. Este análisis es un ejercicio de gobernanza que avanza con el involucramiento de la sociedad civil organizada en las decisiones públicas”, señalaron los organizadores en conferencia de prensa en la sede de la Escuela Superior de Arquitectura (Esarq).

“Las organizaciones convocantes decidimos constituir una red permanente de discusión, co-producción de instrumentos y observación, de las decisiones que impactan la vida cotidiana en la ciudad. Queremos servir de contraloría con argumentos técnicos ante los planes de desarrollo urbano, dotar de insumos e ideas para construir un proceso de gobernanza real. Desde cada organización trabajaremos para generar espacios de acción con vecinos y vecinas, para que conozcan los instrumentos que les afectarán de manera directa y en su vida diaria”, añade la declaración.

“No somos los únicos que estamos tratando de defender la ciudad, hay esfuerzos en otros municipios del estado que de manera autónoma han realizado acciones por la construcción de comunidades sustentables y por el respeto a los derechos. No se trata de una persona, pero sí de una red con búsquedas más amplias, un esfuerzo permanente que nace por una coyuntura pero reagrupa las búsquedas históricas por una ciudad más humana”, añaden.

“Explicar qué vamos a hacer con el documento de síntesis del foro. Se enviará a través del Consejo Ciudadano a la Junta de Coordinación Metropolitana para que llegue también al Imeplan. Por otro lado se abrirá la discusión con otras comunidades para ampliar la discusión sobre los instrumentos de ordenamiento y planeación urbana, y sus implicaciones en la vida cotidiana”, indican.

Forman parte del pronunciamiento: Esarq (red académica consejo interuniversitario), Jalisco Cómo Vamos, Wikipolítica, CITA, Anillo Primavera, Techo, Territorio, Tómala y Ensamble.

El informe de conclusiones destaca tres aspectos: “Gran parte de lo que alimenta o nutre a este plan está inacabado o por hacerse, de modo que todo queda en grandes líneas estratégicas, algunas líneas de acción y muchas generalidades, que según se dice se complementarán con un instrumento paralelo: el Programa de Desarrollo Urbano Metropolitano. Es una constante a lo largo del documento la falta de explicitud respecto a “los qué, los cómo y los quiénes”. Los objetivos también son ambiguos. Por tanto, no queda claro cómo resolver la policentralidad y si este mecanismo es suficiente para detener la expansión urbana”.

Dos, “el documento no nos da incentivos para medir las metas, lo que se requiere lograr, no nos da elementos para evaluar qué tan efectivo es, para ver si cumple lo que se dice que se va a hacer. Con elementos sin monitoreo, la ciudad se va a seguir expandiendo”.

Tres, “no establece vinculación con otros instrumentos de planeación estatal y nacional, no se hace mención a los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU, ni a los avances de la agenda 2030 ni a la meta 11 de ciudades y la meta 10 sobre desigualdad. No existen metas ni indicadores de resultados para evaluar el propio POTmet, y tampoco presenta metas cuantitativas que los ayuntamientos deben de lograr. El POTmet no propone políticas, acciones, mecanismos para orientar a los ayuntamientos para que hagan mejores planes parciales y avancen significativamente hacia el modelo propuesto”.

Estos vicios posiblemente derivan de que “el POTmet no fue participativo a cabalidad, por eso ha sido necesario que se organicen reuniones como el foro del que se desprende el presente análisis. Sólo se percibe como una declaración de intenciones que no parece contrarrestar las fuerzas y presiones que llevan años degradando el entorno de estos ecosistemas. De hecho, parece que camina en contra de la ruta marcada por los ordenamientos ecológicos a favor de las reservas urbanas, atentando contra la conservación del bosque” (ver MILENIO JALISCO, 29 de agosto de 2016).

GPE