sábado, 24 de junio de 2017

Manantlán, la tierra de los jaguares del miedo



El estudio pionero de la presencia del jaguar de la sierra, que alcanza altitudes cercanas a 3 mil msnm, demuestra la cara exitosa de la reserva de la biosfera

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Siempre han corrido historias sobre la presencia del "tigre" en las montañas de Manantlán. Está la leyenda del guitarrero, un infortunado juglar que habría sido devorado por jaguares una ocasión en que lo agarró la noche por la zona donde nace el arroyo de El Tecolote, en los albores del siglo XX, cuando la naturaleza dominaba esos parajes de forma abrumadora. Y la comprobada venta abierta de pieles en las calles empedradas de Autlán en los años de la revolución. No fue una especie protegida sino hasta 1986.

También hubo legendarios cazadores de la fiera (tecuani, en náhuatl): los hermanos Álvarez, de Cuzalapa, solían ser contratados para intervenir en casos de panteras "dañeras" que se habrían "empicado" con la caza fácil de becerros; todavía en fechas tan recientes como 2006, estos comuneros ponían "tigreras" (trampas) en la zona más agreste de La Naranjera, entre Casimiro Castillo y Cuautitlán. La presencia de felinos empezaba a despuntar de nuevo.

A 30 años de que se protegieron estas montañas de la Costa Sur de Jalisco, uno de los mejores indicadores del éxito de esa labor de conservación es la renovada abundancia de la Panthera onca, que al ser el superdepredador en las selvas, los encinares y los bosques de pino, exhibe cadenas tróficas sanas y un prometedor futuro para la vida silvestre que contrasta con la depredación de las zonas aledañas.

Juan Pablo Esparza, investigador del Instituto Manantlán de Ecología y Conservación de la Biodiversidad (Imecbio) de la Universidad de Guadalajara (institución que ha sido socia permanente de la dirección de la reserva de la biosfera desde el arranque del proyecto), denomina a esos jaguares que han sido avistados muy lejos de las tierras calientes de los valles y barrancas contiguos, como "jaguares en la niebla".

"En la Sierra de Manantlán habitan en el bosque mesofilo de montaña, en los bosques de pino-encino, pino-oyamel; los hemos fotografiado hasta los 2,875 metros sobre el nivel del mar, donde las temperaturas son bajas y la niebla lo envuelve todo, lo cual hace a nuestros jaguares especiales", pues la única pantera americana está generalmente asociada a selvas calurosas y húmedas.

Los trabajos de monitoreo y observación permiten sacar adelante un perfil de ese jaguar de la montaña. El director de la reserva, Fernando Gavito Pérez, destaca: "hemos hecho junto a la universidad el estudio de mayor alcance de monitoreo del jaguar en bosques templados; en ningún otro lugar, por lo menos en el país, se ha documentado tan a fondo su presencia en partes altas de montaña".

Juan Pablo Esparza asegura que la reserva "se ha consolidado como la casa de los felinos de México: jaguar, puma, ocelote, tigrillo, jaguarundi, gato montés. Desde su creación, sus poblaciones se han incrementado, lo cual es el resultado de los estudios ecológicos, la educación ambiental, las acciones de conservación y manejo", hechas por ambas instituciones y con el respaldo de los moradores de la zona.

"Es muy probable que la Sierra de Manantlán esté sirviendo de puente para que el jaguar llegué a otras sierras hacia el centro del estado, como la Sierra de Cacoma, donde la Conafor [Comisión Nacional Forestal] ya corroboró su presencia; la Sierra de Quila, y sierras intermedias, dónde en los últimos años, se rumora sobre su presencia", añade en un informe entregado a MILENIO JALISCO.

Juan Rulfo llamó a la costa de Jalisco, en alusión a su agreste naturaleza y al espíritu violento de sus conquistadores humanos en la primera mitad del siglo XX, "cubil de fieras". Esa metáfora aplica bien al jaguar, que al ser abundante y no tenerse conocimiento de su ecología, fue perseguido y exterminado de muchos territorios. El proyecto Manantlán le permitió recuperar sus viejas heredades.
resencia y acciones avanzan progresivamente hacia abajo, a todos los niveles de la cadena trófica. El buen estado de sus poblaciones se desencadena en mayor biodiversidad y estabilidad del ecosistema; su ausencia invariablemente disminuye la diversidad y modifica el ecosistema", sostiene el especialista.

La Estación Científica las Joyas, un territorio del gobierno estatal cedido en comodato a la UdeG en 1985, en el corazón de la mayor zona núcleo de Manantlán, "en mi opinión y de otros investigadores, es uno de los lugares donde es más fácil obtener registros de felinos de México". Pero tres décadas atrás, "había muchos coyotes, zorras, tlacuaches y otros animales que se favorecen de la perturbación humana. Con los años, los venados fueron aumentando, poco después los pumas también, a la vez que los coyotes disminuyeron. Posteriormente se empezaron a observar jaguares y conforme aumentaron, disminuyeron las zorras y los tejones...".

Lo que es malo para cierta especie intermedia es bueno para todo el sistema, "porque la abundancia del jaguar y otros felinos ha favorecido a que haya más diversidad, al comerse unos pocos mesodepredadores –los depredadores medianos, como coyotes, zorras, tejones- y unos pocos herbívoros, permiten que muchas especies más estén presentes". Cuando el coyote o el coatí patrullan los territorios, suelen ser atacadas especies menores. Los felinos tienen otras costumbres y prioridades. La naturaleza recupera sus equilibrios.



La joya del felino

"Es muy interesante que en un área tan pequeña, de apenas unas mil hectáreas, considerando el terreno que requieren los grandes felinos, la estación científica, sea usada en un mismo año por al menos dos machos de jaguar, dos hembras y un individuo de sexo desconocido, todos los cuales hemos podido identificar por su patrón de manchas. En cuanto a pumas, al menos hay dos machos y dos hembras, cuatro de sexo desconocido, pero deben ser aún más abundantes, ya que es difícil identificar a los individuos de puma, pues su color homogéneo no permite diferenciar [...] la estación es un sitio donde los pumas y probablemente los jaguares crían a sus cachorros.

¿Por qué valen tanto los grandes depredadores? "En todos los casos que se han eliminado depredadores tope, como grandes felinos, la biodiversidad cae en lapso de meses o pocos años, lo cual se ha visto en África. Al desaparecer el depredador, los herbívoros comen en exceso, pastos, arbusto y arbolitos, como ha ocurrido en regiones de Estados Unidos donde el bosque no se regenera. En algunos parques nacionales de África, el efecto de acabar con depredadores tope como león, leopardo, guepardo, hiena, desencadenó que los mesodepredadores como los babuinos, se volvieran muy abundantes y ocasionaran la desaparición de aves, reptiles, roedores, daños a cultivos, en cosa de tres años".

El regreso de unos cuantos de estos "ingenieros", poderosos y dominantes, recupera las escalas. "Lo interesante es que, en muchos de los casos, controlan a sus presas con el miedo y no por el número de animales que se comen. Por ejemplo, se ha visto en el caso de pumas-venados, lobos-ciervos en Estados Unidos y Canadá, que los animales, por miedo dejan de ir a lugares con mucha comida, en los que son más vulnerables de ser atrapados. También invierten más tiempo vigilando y menos comiendo; ambas cosas repercuten en estar mal alimentados. Lo cual sumado al estrés de vivir con depredadores, resulta en que ciertos años casi no nazcan ningún venadito, lo cual tiene mayor efecto en los números poblacionales que la muerte directa por depredadores".



Ecología del miedo

Por eso, "en la Sierra de Manantlán estamos investigando el papel del miedo en las relaciones de jaguares-pumas contra pecarí y venado. En una serie de experimentos de campo, encontramos que los pecaríes sienten mayor temor, se alimentan menos los días que el jaguar o puma está en la zona. Además, que tienen más miedo, en las zonas abiertas arbustivas dónde la visibilidad máxima es menor de 20 metros –donde pueden ser emboscados por jaguar o puma- sacrifican alimento por seguridad, comen menos en estas zonas...".

Al tener mayor visibilidad les da tiempo de detectar al jaguar o puma y correr sin ser atrapado. "Los grandes felinos necesitan acercarse 20m sin ser detectados para poder cazar a su presa, si no, fallan. Ellos se acercan sigilosamente a su presa, ocultándose con arbustos, hierbas, pastos, troncos, de más de 50 centímetros de alto".

Otro descubrimiento importante, "es que los venados y pecaríes evitan encontrarse en el tiempo con jaguar. En la parte alta de la Sierra de Manantlán el jaguar es nocturno", por lo cual los pecaríes y venados no van a sitios peligrosos en la noche, sino que "son prácticamente diurnos, con lo cual evitan al jaguar: le tienen más miedo que al puma, el cual está activo las 24 horas".

Incluso el puma parece tenerle miedo al jaguar; "hace años, cuando el jaguar era escaso, jaguar y puma, eran nocturnos con poca actividad en el día. Conforme el jaguar ha aumentado, el puma, se ha vuelto más diurno, disminuyendo la probabilidad de encuentro con el jaguar".

Ese es el miedo que alienta y barniza la leyenda del guitarrero, y alimenta cierta imagen difusa que la fiera tiene ante el hombre que ha colonizado la región. Pero a diferencia de las víctimas silvestres, el Homo sapiens ha sido en realidad el verdugo de la pantera. Con un proyecto como Manantlán, es, en cambio, su redentor posible, y sobre todo, necesario.



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Claves

Monitoreo de Las Joyas

"La abundancia de jaguares y pumas depende que haya más presas grandes: venados y pecaríes; pero al mismo tiempo debe existir cobertura de arbustos adecuada para que los grandes felinos puedan cazarlos"

"El jaguar y puma son más abundantes en los bosques más viejos. Esos sitios tienen mayor diversidad de mamíferos medianos y grandes, es decir las poblaciones están más equilibradas [...]"

Sólo en la parte alta de la zona central de la Sierra de Manantlán "a través de cámaras se estimó que hay de 6-9 jaguares, lo cual corresponde en promedio de 1.6 a 2.1 jaguares por 100km2que es un número adecuado considerando que estamos hablando de bosques a gran altitud. Su número deberá ser mayor si incluimos toda la sierra"

Lo que más comen los jaguares y pumas lo son venados y pecaríes, "El jaguar al parecer come más pecarí, pues es mucho más fuerte que el puma y fácilmente puede perforar el cráneo de un pecarí. Los pumas generalmente agarran con su hocico el cuello de sus presas y la asfixian, lo cual les facilita atrapar a venados"

Fuentes: Imecbio-UdeG, dirección de la reserva de la biosfera Sierra de Manantlán, Conservación de Vida Silvestre y Desarrollo Comunitario (Covidec).

SRN


viernes, 23 de junio de 2017

SIAPA retoma obra en San Rafael; cuatro detenidos



Zafarrancho esta tarde ocasiona detenciones; Idea acusa al juez de "prestarse" a torcer juicio de amparo

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

La maquinaria regreso a San Rafael en medio de una controversia, la cual derivó en un enfrentamiento y cuatro detenidos, de acuerdo a la versión de los vecinos opuestos a los trabajos del SIAPA.

El organismo operador, por su parte, asegura que tienen el visto bueno del juez segundo de distrito, porque no se había depositado la fianza de un millón de pesos que condicionaba la “suspensión definitiva” otorgada a los quejosos, y el tiempo para hacerlo habría fenecido. Los defensores de los vecinos señalan que el juez “torció la ley” y lo han denunciado ante el Consejo de la Judicatura Federal. Y aseguran que revertirán el proceso en el marco del juicio de amparo 613/2017.

Hoy, “siendo aproximadamente las 16.00 horas fueron detenidos cuatro personas de jardines de la paz de Guadalajara, Jalisco con lujo de violencia y en clara violación de un amparo penal, tramitado en el juzgado Tercero en materia de amparo penal. Y cuentan con suspensión de plano contra actos de privación ilegal de la libertad y actos prohibidos por el artículo 22 constitucional”, señala un comunicado del representante de los quejosos, Pedro León Corrales, del Instituto de Derecho Ambiental (Idea). Los detenidos son María del Carmen Flores Ávalos, Zeferino Hernández Ramírez, Guadalupe López Lozada y Jorge Alberto Gutiérrez Zúñiga.

“La represión se da con el objeto de continuar con las obras del tanque de aguas pluviales y colectores en el parque san Rafael por parte del SIAPA y el alcalde Enrique Alfaro, a pesar de que se encuentra vigente la suspensión provisional o la suspensión definitiva que ordena suspender esas obras por parte del Juez Segundo de Distrito en Materia Administrativa y de Trabajo en el Estado de Jalisco”.

El acto, abunda, “se realiza de mala fe, aprovechando una grave omisión del Juez de Distrito, que de manera irregular emitió una resolución en la que supuestamente los quejosos no cumplieron con el plazo de cinco días para cubrir la garantía fijada por el Juez de Distrito, para que surta efectos la suspensión definitiva. Sin embargo la resolución del Juez no toma en cuenta que la resolución del 5 de Junio de 2017, que fijó una garantía y estableció un plazo de cinco días fue materia de una aclaración que se resolvió en la misma fecha de la resolución irregular y que modifica la situación jurídica en la que se apoya el Juez de Distrito para permitir la realización de la obra, ya que la aclaración de fecha 21 de junio y la resolución inicial del 5 de Junio forman una sola resolución que debe ser notificada personalmente a los quejosos y a partir de que surtan efecto ambas notificaciones personales corre el plazo de cinco días y esto no ha ocurrido”.

El Juez “omitió hacer la notificación personal de las resoluciones del 5 de Junio y su aclaración y se tramitó dos respectivas nulidades de notificación, que se encuentran en trámite; respecto a la aclaración, el juez subsanó la irregularidad y notificó personalmente a los quejosos el 22 de junio de 2017, sin embargo falta notificar de manera personal la resolución del 5 de junio, para que [corra] el plazo para cubrir la garantía y por lo tanto el plazo de cinco días no ha transcurrido”.

El Juez de Distrito “cuando resolvió en el sentido de que la garantía no se había cubierto, ya tenía la información de que había una aclaración en trámite y de que además estaba impugnada la notificación de la resolución del 5 de Junio de 2017, y sabía que la resolución del 5 de junio tenía un error que hacía imposible cumplirse y que debía aclararse y sabía que con la aclaración la situación jurídica del caso cambiaba, sin embargo, actuando como abogado de Oficio de Enrique Alfaro, atendió de manera ilegal su planteamiento y acordó autorizar que continuara la obra en el parque de San Rafael”. El juzgador ya arrastraba un expediente de queja administrativa en el Consejo de la Judicatura Federal, “por lo que su conducta ilegal es en reincidencia y lo que procede es su destitución por negligencia reiterada en contra de los quejosos. Otra omisión es que el Juez no le ha notificado a las autoridades la resolución de la aclaración, con la que se obliga a las autoridades a cumplir de inmediato la suspensión”.

Por otro lado, “las autoridades del ayuntamiento de Guadalajara y de la Fiscalía incurren en desacato del amparo penal 700/2017, tramitado a favor de dos de los detenidos María del Carmen Flores Ávalos y Zeferino Hernández Ramírez”, de quienes se exige la libertad inmediata e incondicional.

El SIAPA comunicó su versión esta misma tarde: “como parte del Plan Integral para el Manejo de Inundaciones, informa que con base a la resolución del Juez Segundo de Distrito en Materia Administrativa y de Trabajo en el Estado de Jalisco, reiniciará las obras del depósito subterráneo así como la construcción de colectores pluviales de entrada y salida, como parte del sistema de detención de aguas pluviales”.
El organismo “trabaja en verdaderas soluciones hidrológicas ya que fortalecen y amplían el sistema de drenaje pluvial. Lo cual se verá reflejado en mitigar inundaciones y ayudando a la infiltración del agua pluvial”. A quienes tengan duda, los remite a la página http://www.siapa.gob.mx/manejodeinundaciones.

CLAVES

Los datos de la obra

La obra se divide en tres frentes:

1. Colectores de entrada, los cuales tienen la finalidad de captar los escurrimientos pluviales de la Avenida Historiadores a través de 16 bocas de tormenta habilitadas en la zona, esto con el fin de recolectar hasta nueve metros cúbicos por segundo.

2.- Depósito subterráneo, el cual tendrá la función de recibir un caudal de diez metros cúbicos por segundo con un volumen proyectado de 21,500 metros cúbicos

3.- Colector de salida, se dará salida a un flujo de 1.2 metros cúbicos y se construirá en la calle Medrano, sigue por avenida San Jacinto y concluirá en la Avenida Gigantes. La longitud total será de 1,130 metros

Esta obra “beneficiará a toda la zona denominada cuenca San Andrés, la cual consta de más de 20 colonias ya que la infraestructura con la que se cuenta en la actualidad se ha visto rebasada en años anteriores. Se prevé que la duración total de los trabajos sea seis meses a partir del reinicio total de la obra, esto sin contar las posibles pausas que se presenten durante el temporal”

Fuente: SIAPA

MC

Críticos de planes parciales piden posponer consultas

No se cumplen los requisitos básicos de la participáción ciudadana, hay errores graves en los documentos y se pretende legitimar intereses privados, señalan.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

La consulta de los 53 nuevos planes parciales para el municipio de Guadalajara, demuestra la complejidad no resuelta de la "planeación democrática". En la hipótesis, cualquier ciudadano que se asome a las reuniones o que se meta a la web del gobierno de Guadalajara tendría la capacidad de entender qué significa todo aquello de "zonificación", "usos y destinos", "coeficientes de ocupación", "usos de suelo"; y distinguir cosas esenciales como "espacios públicos" de "zonas de servicio"; y sobre todo, saber qué significa todo aquello para el pulso de su vida.

Sin embargo, eso remite a una realidad inexistente, advierten cuatro críticos del proceso, consultados por MILENIO JALISCO: Jorge Fernández Acosta, Salvador Dueñas, Carlos Martínez y Rodolfo Ramos. Ellos han asumido la tarea de leer los complejos documentos y han debatido sobre su pertinencia y sobre la precisión de sus datos. Por ello, piden que el proceso se detenga, dado que no se garantiza que haya una verdadera consulta a la sociedad y sí ven vicios que podrían ser una "trampa" para legitimar intereses privados.

Los analistas piden a la autoridad cuatro puntos para que los principales problemas puedan ser atendidos: uno, "reponer el proceso de elaboración de los planes, incluir la socialización mediante el trabajo directo con la gente"; dos, "reponer y modificar el proceso, los mecanismos y los tiempos de consulta pública". Tres, "los planos presentan infinidad de errores y omisiones y deben ser corregidos porque pueden significar problemas legales como están generados", y cuatro, "los planes parciales evidencian una visión que propicia el libertinaje del mercado inmobiliario".

Tampoco encuentran con claridad cómo se pretende llegar a garantizar los postulados de la reunión de Hábitat III de Quito, respecto al derecho a la ciudad, el combate a la desigualdad, la reducción del costo ambiental y social, y la mejor integración de todos los moradores de la urbe, lo que implica que las elites económicas dejen de imponer sus intereses a la autoridad institucional, en demérito del resto de los gobernados.

Los objetivos de los nuevos planes se marcan en la página 11: "El objetivo del presente Plan Parcial de Desarrollo Urbano está alineado con el objetivo del Programa Municipal de Desarrollo Urbano Visión: Quinto Centenario, así como del Plan de Desarrollo Urbano de Centro de Población Visión: Quinto Centenario, que es impulsar el repoblamiento ordenado del municipio, particularmente en zonas de alta centralidad y corredores de transporte público, para contribuir con el eje de desarrollo 5 'Guadalajara ordenada y sustentable' del Plan Municipal de Desarrollo".

Rodolfo Ramos, constructor y ex integrante de gobiernos estatales en el ramo de infraestructura, acotó: "los planes como se están elaborando son la consecuencia; la causa es la perversa coordinación o descoordinación de municipios y estado a través del Imeplan [Instituto Metropolitano de Planeación], porque se hacen a botepronto y con muy poco sentido más allá de las prisas políticas; yo esperaría que el consejo ciudadano metropolitano que deje de sufrir el síndrome de Estocolmo y se decida a dejar de ser tan dócil con el Imeplan, y se ponga los pantalones para representarnos a los ciudadanos, eso es muy importante".

SRN

En Manantlán, 13 mil ha quemadas por omisiones



Enrique Jardel señala que pese a que esa reserva es pionera en manejo de fuego, la Conanp la ha debilitado y le ha reducido recursos.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.

La reserva de la biosfera Sierra de Manantlán, la más importante del occidente mexicano y una de las 25 prioritarias del país, padeció en casi 10 por ciento de su superficie la incidencia de fuegos forestales, en uno de los años más severos de lo que va del siglo. El asunto es que buena parte de ese problema se pudo evitar si se hubieran realizado las labores de prevención y se hubiera aplicado un programa de manejo de fuego. El investigador Enrique Jardel Peláez, de la UdeG, responsabiliza en las omisiones a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).

"En Manantlán hubo problemas por las cosas que se dejaron de hacer; por la falta de recursos y por la falta de seguimiento a cosas que hace diez años se habían planteado, el programa de manejo del fuego en la reserva, un programa de manejo que a la hora de la hora nunca se aprobó formalmente, por la resistencia de la Conanp y tener un conflicto idiota a nivel de personas [...] así, en parte se quedó en el limbo, nos funciono la parte de supresión de incendios, pero como no hicimos la parte del manejo de combustibles, en las áreas en que se habían controlado los incendios varios años, fue donde recibimos la parte más severa de los daños de ahora", señaló el experto, cofundador del proyecto Manantlán en los años 1980.

La sierra, enclavada en territorio jalisciense en 90 por ciento, y colimense en 10 por ciento, tiene su peor registro de fuego en 1998, que fue el peor año para el país, y se acercó en todo el territorio nacional a 900 mil ha de afectaciones; "ya ahorita estamos al nivel del año 2011, que fue otro año critico, pero se quemaron áreas que tenían tiempo sin quemarse. Por ejemplo, la zona núcleo no se quemaba desde 1998", añadió.

A Jardel Peláez le sorprende la resistencia a programas de manejo de fuego: "está demostrado en el mundo que una estrategia que estaba basada en reacción y combate es imposible que funcione; lo vimos en el caso chileno el año pasado, y en el caso Portugal ahorita, con incendios tremendos, y con el costo de vidas que han tenido [...] todos esos incendios se podrían eliminar si hubiera un manejo del fuego, asociados a las condiciones del manejo del suelo; por ejemplo, en la costa estaban quemando para combatir garrapatas, en los potreros, y la lumbre se pasó para el monte; esas mismas quemas que tienen como propósito controlar las garrapatas también sirven para controlar combustibles, y no hay razón para que se hicieran de manera clandestina, ya que a final de cuentas se descontrola y hay incendios. Es decir, si hubiera una política del manejo del fuego, algo que queda claro es que no funciona si no hay una gestión adecuada del territorio, si no hay una base de aprovechamiento, si no hay una base institucional, con objetivos claros; entonces nuestras áreas naturales están al garete".

La reserva de Manantlán fue decretada por el presidente Miguel de la Madrid Hurtado en marzo de 1987, tras un largo proceso de gestión liderado por la UdeG y los poblados indígenas nahuas de las montañas. Desde entonces, es uno de los más valiosos reservorios de diversidad biológica. Cuando hubo acuerdos sólidos entre UdeG y gobierno federal, el territorio fue eficazmente gestionado. A partir de la creación de la Conanp, ese equilibrio se rompió y se han perdido muchos pilares. Hoy es una demarcación acosada por conflictos y con insuficientes recursos.

SRN

jueves, 22 de junio de 2017

Huicholes protestan por pésimos servicios de salud



Más de cuatro mil habitantes de Tateikie reclaman el cumplimiento de una recomendación de la CEDH; carecen de médicos y medicinas.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Indígenas de más de 20 localidades de la comunidad de San Andrés Cohamiata (Tateikie) protestaron ayer en sus territorios comunales enclavados en el municipio de Mezquitic, al norte de Jalisco, por la falta de cumplimiento de la Secretaría de Salud de Jalisco al abasto de medicamento y el mejoramiento de las condiciones de los servicios médicos en las casa de salud y demás espacios comunitarios de las montañas, lo que va en detrimento de cuatro mil moradores, dijo el segundo gobernador de ese pueblo wixárika, Alfredo Carrillo Salvador.

"Es el caso de las clínicas y centros de salud, padecemos falta de medicamentos básicos, no hay médicos sino pasantes, y no es una atención continua desde hace más de 2 años; esto afecta a toda la región, son en total 54 localidades solamente en Mezquitic; la recomendación que emitió la Comisión Estatal de Derechos Humanos no se ha cumplido, el actual secretario [Antonio Cruces Mada] ha firmado compromisos y nada; no hay ni lo básico, vendas, suero antialacrán; sólo tenemos enfermeros o pasantes. Los que traen un problema serio se trasladan hasta Huejuquilla o Colotlán, siempre que puedan pagar traslado; quienes no, a sufrir o pedir prestado. La verdad estamos batallando mucho", explicó a MILENIO JALISCO.

Dijo que para fortuna de la gente, las embarazadas que traen procesos complicados o algunos pacientes crónicos han podido contratar fletes en camioneta para transitar caminos muy irregulares, "terracería en pésimas condiciones". Los grupos de vecinos de la sierra se manifestaron en localidades como San Miguel Huaixtita, Popotita y Ciénega de Guadalupe.

Una comitiva fue recibida a la misma hora de las protestas en el Congreso del estado, por parte de la diputada que preside la Comisión de Asuntos Indígenas, Fela Pelayo López, y se habilitó una brece conferencia de prensa para hacer énfasis en el problema.

En 2016, se emitió una amplia recomendación de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco, registrada bajo el número 33/16 y hecha pública el 23 de septiembre, dirigida a Antonio Cruces Mada, secretario de Salud y director del organismo público descentralizado Servicios de Salud Jalisco, "por la violación de los derechos a la legalidad en la protección de la salud de quienes integran pueblos originarios y comunidades indígenas".

La CEDHJ "documentó deficiencias en las unidades de servicios de salud de las localidades wixaritari de la comunidad Tuapurie, en las que se encontró instalaciones dañadas e insuficientes para la prestación de un servicio digno; falta de personal médico y de enfermería que atiendan dentro del horario ordinario y de urgencias; deficiente capacitación a los auxiliares de salud y falta de entrega oportuna a éstos de sus compensaciones económicas; carencia de vehículos para el traslado de los médicos y personal de enfermería que atiende las unidades móviles; carencia de medicamentos y caducidad de los existentes; insuficiente material de curación e insumos, así como falta de ambulancias y de una adecuada regulación y prestación del servicio".

La recomendación fue aceptada, pero no ha sido cumplida.

SRN

Bosques de Jalisco, un desastre entre políticas y gasto raquíticos



Cierra la entidad con el segundo peor registro histórico de incendios forestales en México desde 1970; políticas erróneas, bajo presupuesto, deficiente organización, las causas.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.

El desastre está casi consumado. 525 incendios después, cuando el fuego ha pasado sobre 148,556 hectáreas de bosques y selvas de Jalisco, la entidad ha colocado el segundo registro histórico más alto en el tema a nivel nacional desde 1970 –sólo superada por Oaxaca y Chiapas en el aciago año 1998-, y confirma sus enormes carencias tanto de política forestal como de presupuestos, de organización y de silvicultura. El tradicional divorcio e incluso el contrapunto de lo forestal con el gran tema del desarrollo rural han pasado esta vez una alta factura.

"Esta situación lo que pone en realce es a final de cuentas que hay fallas en la política forestal, que hay poca capacidad para responder al problema [...] no le podemos echar la culpa al clima, ya se sabía lo que venía y hubo tiempo para afrontarlo; además, cuando se habla del cambio climático y de adaptación, es como recibir un jalón de orejas de que si ahorita nos fue como nos fue, en un año critico pero no excepcional, cómo nos va a ir después, cuando las condiciones se pongan más extremas y difíciles", señala el experto forestal de la UdeG, Enrique Jardel Peláez.

El académico resalta que muy probablemente el bosque responderá de forma adecuada para restaurar sus daños, pero los costos transitorios a pagar a escala humana, en cuestiones como salud por mala calidad del aire, pérdida o reducción de flujo de agua, incremento de temperatura y posibles desastres por deslaves y aludes, son la otra cara que sí refleja desastre.

"Esto está en el discurso, en el blablabla, pero no está inserto en el entendimiento de la gente, ni en el entendimiento que guía las acciones más allá del discurso, porque discursos tenemos de sobra, y utilizan una serie de términos que en el fondo están vacíos, como lo de sustentabilidad; lo que pasó con nuestros bosques es crítico: yo veo que hay la falta de una política efectiva de gestión de los bosques, y eso debería de cumplir con un entendimiento del manejo de los bosques, porque a final de cuentas, por ejemplo, tuvimos problemas con los incendios de la sierra de Cacoma en Autlán, de calidad del aire, así como en otros poblados de la región; el área incendiada de las montañas que provocó esa contingencia, a final de cuentas se va a recuperar con la vegetación; incluso hay especies que resultan favorecidas por las nuevas condiciones de hábitat, entonces no es una catástrofe ecológica, pero sí causó un problema para la población humana, y en ese proceso de recuperación va a haber más demanda de agua de las plantas, bajará el caudal de los arroyos que abastecen a Villa Purificación, habrá un proceso erosivo que puede dañar cuenca abajo, y está el tema de la salud de los habitantes que respiraron ese humo", señaló, entrevistado vía telefónica en un receso dentro de una reunión sobre el tema que se realizó ayer en Morelia, Michoacán.

Agregó: "150 mil hectáreas es una superficie altísima [...] no se hizo lo que se tenía qué hacer para enfrentar la situación; y por otro lado están las causas de los incendios, y eso está relacionado con cambios de uso de suelo, o algún tipo de actividades productivas, entonces demuestra que no está funcionando la política forestal, porque las zonas que tienen áreas de aprovechamiento forestal organizado, aunque hayan tenido incendios, se les controló con oportunidad; los grandes problemas se van así a áreas que no tienen manejo, o donde hay una conversión a otros usos; si están incendiando para cultivar aguacates o para meter maíz o para sembrar amapola, pues está fallando la política forestal, la gente no está valorando el bosque...".

Los grupos organizados de productores habían alertado. El pasado 31 de mayo, la Federación Estatal de Productores Rurales (FEPR) entregó una carta en la delegación Jalisco de la Comisión Nacional Forestal (Conafor). Su presidente, Guillermo Aguayo Morales, expresaba su extrañeza por la falta de habilitación de equipo de combate aéreo en las zonas más remotas de Jalisco, como el caso de la sierra de Bolaños, donde en esas fechas, un siniestro ya pasaba de ocho días.

Pero la cuestión de la organización fue peor. Javier Magaña Cárdenas, un experimentado productor forestal del Sur de Jalisco, señala que el enfrentamiento entre las asociaciones de silvicultores y el denominado "cluster" forestal impulsado por el gobierno del estado, debilitó la estrategia.

"Como que se les olvidó que en materia de incendios forestales no se ganan éxitos sino experiencias; y despreciaron la experiencia, y sin ser esto algo único, porque las causas son mutifactoriales, está la pugna entre el cluster y las asociaciones de silvicultores, que terminó debilitando al sector porque ya no se formaron patrullas de las asociaciones de silvicultores, porque ya no hubo recursos [...] mi reflexión es que si todos los apoyos, o la mayor parte, van hacia la agricultura, a la fruticultura, a la ganadería, y se estigmatiza o se menosprecia al bosque, pues yo abandono el bosque", destaca.

Que se quemen 150 mil hectáreas, añaden, no puede obedecer a una sola causa. "Yo creo que también está el abandono de la Semarnat [la secretaría del ámbito federal], a su funciones como promotora de la productividad; se cierra en su librito de no dar permisos, y es más fácil un aprovechamiento clandestino que un aprovechamiento legal; todos saben que después del aprovechamiento legal viene el cubrimiento del daño, entonces creo que muchos incendios sí pudieron haber sido provocados para borrar evidencias [...] y aparte las cuestiones climáticas, está la terrible irresponsabilidad de la gente que estamos trabajando en el bosque; ya sea fruticultura, aguacates, ganadería, si no se maneja el fuego de forma correcta, no hay recursos que alcancen".

A su juicio, "el mundo está al revés", porque "el mayor presupuesto debería estar en el área de fomento y protección forestal, y no en el área de fomento a la ganadería y la agricultura, simplemente por un hecho: la columna vertebral del sector agroalimentario es el agua; a los productores de berries, a los de aguacate, a los grandes agricultores; se les olvida que si no tienen agua, simple y sencillamente no van a tener cultivos de alto rendimiento, entonces el gobierno debería analizarlo y reforzar el fomento y el pago por servicios ambientales, para aprovechar productivamente el bosque, de forma sostenible, y la realidad es que con presupuestos tan raquíticos, casi simbólicos, como los que manejan los gobiernos estatales, a ningún lado vamos a llegar".

Así, "me gustaría que la Secretaría de Desarrollo Rural, en lugar de apoyar con tractores a los agricultores, en lugar de apoyar con empaques a los aguacateros y los productores de alto valor, canalizara sus recursos a la protección y fomento de los recursos forestales, viéndolo en un sentido pragmático, no romántico: si ahí es donde tengo el agua, ahí es donde debo de invertir...".
- Habrá que llegar a la conclusión que el desarrollo forestal es parte del desarrollo rural, y que lo ambiental no es contrario a la economía, sino la base de la economía...

- Es un tema que tocamos constantemente, el sector forestal es parte del desarrollo rural del país, y en tanto se siga viendo a los bosques como una cuestión ambiental exclusivamente, los fracasos van a seguir; yo puedo demostrarlo, incluso los conservacionistas de Manantlán ya entendieron que el bosque se conservará si se le da valor, si es productivo [...] no hay sustentabilidad sin productividad, ahí está la clave: yo combato la emisión de gases de efecto invernadero, por una clara lógica económica, porque me cuesta mucho mantener la salud de la población; del mismo modo, impulsar el desarrollo productivo del bosque me garantiza que la cubierta forestal se mantenga en el tiempo, y esa es una visión económica.

La enorme extensión del paso del fuego, puntualiza, refleja "el terrible descuido en que se cayó, y sobre todo le cabe una gran responsabilidad a la autoridad estatal, porque es la que debe de gestionar los recursos [...] pero también le cabe responsabilidad a los agricultores, esas quemas de coamiles que se van al bosque, me dicen que simplemente sale más barato llevarles el maíz, y no podemos perder de vista lo de la delincuencia organizada...".

Jalisco, sexto lugar en existencia de bosques en el país, es líder nacional en incendios, en pérdida de ecosistemas naturales, en superficie degradada y en "índice de corrupción", señala el Índice de competitividad forestal estatal emitido en 2014. Poco se ha modificado en tres años.

Jalisco competitivo: en la mediocridad

Jalisco está entre las "entidades con un nivel de competitividad medio al obtener calificaciones relativamente buenas en dos subíndices y promedio en otros dos", señala el Índice de competitividad forestal estatal elaborado por Reforestamos México y el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco)

El estado "ocupa el lugar 22 en permanencia de bosques. Su principal debilidad son los incendios forestales (es la tercera entidad con más superficie afectada) y está entre las 11 entidades con mayor degradación de terrenos forestales. Además tiene un desempeño medio en recuperación de bosques (lugar 16) y en porcentaje de bosques enfermos y bosques con peligro de deslizamiento (lugar 17 en ambas)".

En sofisticación de la producción "ocupa la posición número 15. Su principal fortaleza se encuentra en su alta productividad (cuarto lugar tanto por empresa como por empleado) y entre sus áreas de oportunidad están: obtener mano de obra más calificada y mayor acceso a crédito público (ambas en el lugar 20)"

El mejor desempeño de Jalisco "es en la Condición sociopolítica de los bosques (lugar 9) derivado de su alta cohesión social (séptima posición) y primer lugar en calidad de información presupuestal ambiental. Sin embargo, la alta corrupción (lugar 25) y el poco gasto local en desarrollo forestal (lugar 21) le restan competitividad"

Por último, la entidad se ubicó en la posición 16 "en potencial de aprovechamiento de los bosques. Lo anterior debido a que cuenta con pocas zonas prioritarias para el desarrollo forestal comunitario (lugar 24) y de plantaciones forestales comerciales verificadas (lugar 21). Sin embargo, el Estado cuenta con un importante acervo de existencia de selvas y bosques (octavo lugar) y potencial de desarrollo maderable (sexto lugar)"

Índice mexicano de competitividad forestal

Los tres estados que se encuentran en el grupo de mayor competitividad (alta) son: Coahuila, Chihuahua y Nuevo León, mientras que los estados que se encuentran en el siguiente nivel de competitividad (medio-alto) son Aguascalientes, Baja California Sur, Durango, Nayarit, Sonora, Tamaulipas y Tlaxcala

La mitad de la tabla se encuentran los estados con competitividad media: Baja California, Campeche, Guanajuato, Jalisco, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa y Zacatecas. Mientras que los estados con competitividad media-baja son: Colima, Distrito Federal, Estado de México, Hidalgo, Michoacán, Morelos, Tabasco y Veracruz. Los estados con menor competitividad (baja) son: Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla, y Yucatán

"Entre las características que comparten los estados mejor evaluados están: tener una menor pérdida de bosques (en el caso de Nuevo León y Coahuila recuperación de estos), tener una de las mayores inversiones en estudios forestales, contar con proyectos estratégicos y legislación en materia forestal a nivel estatal, además de una baja incidencia de incendios forestales y uso de leña en hogares"
"Pero más importante es el hecho de que, aún el estado más competitivo en el manejo de sus bosques, obtiene apenas una puntuación de 57.5% sobre el escenario ideal. Es decir, todos los estados se encuentran lejos de alcanzar el nivel de competitividad deseable en el país"
Fuente: http://www.cnf.gob.mx:8090/snif/portal/las-demas/icofe2014


Colectivos reclaman espacios públicos



Exigieron a los gobiernos locales, estatal y federal,respeto a espacios como el Cerro de la Reina, el parque de Mexicaltzingo, el bosque La Primavera, los Cerros del Cuatro y el Gachupín.

Agustín del Castillo Guadalajara. MILENIO JALISCO.

Colectivos reunidos en el Cerro de la Reina para conmemorar dos años de la lucha por la zona pública de esa montaña enclavada en Tonalá, exigieron a los gobiernos locales, estatal y federal, el respeto de ese espacio y de otros que se ubican en el área metropolitana de Guadalajara, y están amenazados por procesos de privatización, así como megaproyectos que afectan derechos humanos y ambientales en las regiones de Jalisco.

“Exigimos a los tres niveles de gobierno el respeto irrestricto al Cerro de la Reina como un lugar sagrado que todos y todas tenemos derecho a disfrutar. Rechazamos lo que en su momento se llamó Proyecto Yolkan y cualquier otro tipo de proyecto urbanizador que amenace la integridad del Cerro […] exigimos que detenga de manera inmediata la incesante devastación del Bosque del Nixticuil y aclaramos que su lucha es también nuestra. Reconocemos la lucha de los hermanos y hermanas del pueblo de Temacapulín que resiste ante la imposición de la Presa El Zapotillo que pretende inundar Temacapulín, Acacico y Palmarejo para dotar de agua a los industriales de la ciudad de León Guanajuato”, señala parte del manifiesto.

Se solidarizaron con los vecinos de Arcos de Guadalupe, despojados de su único parque; “repudiamos el ataque al parque San Rafael para beneficiar las torres habitacionales de alta densidad para 1576 viviendas que se pretende hacer cerca de ahí”; “nos solidarizamos con la lucha en defensa de la Barranca de Huentitán como un ecosistema de gran valor ambiental que de ninguna manera debe urbanizarse. Reprobamos la complicidad de los gobiernos municipales con las empresas inmobiliarias para legitimar proyectos de degradación ambiental en la barranca”.

Hubo respaldo a las luchas por preservar el parque de Mexicaltzingo, el bosque La Primavera, los Cerros del Cuatro y el Gachupín, entre otros.

GPE