jueves, 13 de septiembre de 2018

Basura en contenedores, una estrategia polémica


Papeleras y puntos limpios son la estrategia de recolección y separación más exitosa, asegura Guadalajara, pero investigador ve resultados pobres.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.

La presencia de 8,600 papeleras y 132 “puntos limpios” en el municipio de Guadalajara arroja balances opuestos entre lo que señala como logros espectaculares la autoridad municipal, y lo que ha observado críticamente uno de los investigadores que mejor conocen el tema de la basura en esta ciudad: Gerardo Bernache Pérez, doctor por el Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social de Occidente (CIESAS).

Para el segundo, la operación de estos contenedores - heredadas las “papeleras inteligentes” del gobierno municipal de Aristóteles Sandoval (2009-2012), habilitados como estrategia nueva los “puntos limpios” en la gestión que concluirá Enrique Ibarra Pedroza – está desligada de una gestión integral y metropolitana, lo que limita fuertemente sus resultados: solamente se separa alrededor de 10 por ciento de la basura generada en la demarcación, y apenas una de cada diez toneladas de ese volumen es fruto de los “puntos limpios”, sostiene.

Sin embargo, el Ayuntamiento de Guadalajara establece que su Programa de Gestión de Residuos Base Cero ha sido tan exitoso que ha permitido disminuir, si se compara el año 2014 con el 2018, casi en diez mil toneladas la generación de basura por mes, lo que significaría 18 por ciento menos basura neta que la reportada hace casi cinco años.

En un documento proporcionado por el ayuntamiento a MILENIO JALISCO, denominado “Yo limpio, Guadalajara limpia”, se defiende con datos propios; la suya es una estrategia que habría ocasionado hasta abril de 2018, “una disminución en volumen de residuos sólidos urbanos por 411,530.92 toneladas, y en términos económicos el ahorro ha totalizado 222 millones 301,134 pesos”.

Y el eje de ese ahorro son los puntos limpios, que el gobierno municipal niega se trate de un esfuerzo aislado, como lo ve Bernache Pérez (ver entrevista anexa). Las “papeleras inteligentes” están integradas al esquema, pero con la gran desventaja de que no son susceptibles de un proceso de separación, contra la idea de los “puntos limpios”. El éxito de la gestión de la basura, según el ayuntamiento, lo representan esas plataformas mecánicas con cuatro contenedores para separar basura, que han servido para que los vecinos aprendan la lógica y las bondades de la separación.

Cambio de modelo

Guadalajara mantiene a la empresa Caabsa Eagle como concesionaria de la recolección doméstica, y a Plastic Omnium (también herencia del gobierno de Sandoval Díaz) como recolectora de las papeleras. La administración se encarga directamente del primer cuadro de la ciudad. Pese a que cotidianamente las calles céntricas lucen llenas de basura, el mismo Bernache reconoce que la eficiencia de recolección es la más alta de la metrópolis, hasta 98 por ciento de los residuos.

¿Qué fue lo que cambió en comparación con el modelo heredado de las administraciones priistas? “el Gobierno de Guadalajara gestiona los residuos sólidos urbanos a través de tres actores/módulos: Aseo Público Municipal que recolecta basura generada por los servicios públicos municipales, limpia el polígono del Centro Histórico, y da soporte a eventos y actividades de gobierno. La concesionaria Caabsa Eagle que realiza la recolección domiciliaria y presta servicios especiales (ejemplo: mercados municipales). La concesionaria Plastic Omnium que opera la red de 8,600 papeleras en la vía pública, hidrolava el Centro Histórico y desarrolla la red de Puntos Limpios”.

Agrega el documento oficial: “Ante la existencia de un modelo de gestión que cada vez se volvía más oneroso (más basura y mayor costo de gestión), así como la falta de iniciativas de reducción en los volúmenes de generación de basura, se volvió indispensable replantear el modelo. El Programa de Gestión de Residuos Base Cero parte de la idea de que podemos desarrollar un modelo de operación responsable con el medio ambiente al reducir el volumen de residuos generados, mientras que se reduce la carga económica para la gestión de este servicio público sin generar una carga fiscal a los ciudadanos; es decir, que sea sustentable”.

¿Cómo se alcanzó? “Fue necesario redefinir las concesiones para la gestión de los residuos domiciliarios y municipales (Caabsa y Plastic Omnium). En una primera etapa se implementó una estricta supervisión de los servicios en tanto se inició con el análisis de cada uno de los servicios y costos involucrados. Para abril de 2016 se renegociaron las concesiones a efectos de mejorar sus módulos de servicios, elevar la calidad y respuesta en el servicio, iniciar la transición del esquema de tarifa por peso a un modelo de gestión logística; y se lanzaron nuevos módulos de servicio de limpieza en la vía pública, categorización de residuos, reuso de materiales y nació el programa piloto de Puntos Limpios. Adicionalmente, se iniciaron los trabajos para una nueva planta de transferencia de residuos eficiente y responsable en materia ambiental”.

El investigador Bernache señala que los “puntos limpios” son una oportunidad no aprovechada de educación ambiental, pero, asegura la autoridad, con estos “se inició un programa de Educación Ambiental en todas las escuelas públicas de Guadalajara para hablar de la utilización de la Red de Puntos Limpios. Se implementó un equipo de trabajo para que cada que iniciara operación un Punto Limpio, éste fuera socializado en su comunidad de impacto directo”.

Un Punto Limpio “es un centro de acopio de residuos de manera categorizada ubicado en la vía pública. Consiste en una plataforma soterrada con 4 buzones para recepción de plástico y PET, cartón y papel, aluminio y metales, y el resto. Los residuos depositados en los tres primeros buzones pueden convertirse en materia prima y dejan de ser basura. La capacidad de almacenaje es de 4,400 litros, lo que equivale a 88 papeleras de 50 litros […] son el paso más contundente para migrar al modelo de tarifa de gestión por logística y no por peso”. La concesionaria Plastic Omnium los opera por 20 años.

Las zonas de Huentitán, Colonia Americana, Mexicaltzingo, Medrano, Miravalle, El Sauz y Providencia Norte, así como el corredor comercial de la nueva Línea 3, son las más avanzadas en el sistema. Hay 132 puntos limpios y 38 más en proceso de instalación. “Para abril de 2019, a tres años de haber iniciado este proyecto, se espera contar con una red de 250 puntos limpios”.

Claves

Para Guadalajara, “no es una utopía”

1 El programa piloto de 20 Puntos Limpios, lanzado en abril de 2016, “ha sido un éxito en materia de política ambiental sustentable, un cambio de paradigma en la responsabilidad de los residuos generados, y ha llamado la atención del debate público respecto a la importancia del tema. Para finales de 2016 inició la etapa de desarrollo del modelo alcanzando una red de 132 Puntos Limpios ya en operación para mayo de 2018”

2 En los ejercicios de Presupuesto Participativo para 2017 y 2018, “los ciudadanos de Guadalajara ubicaron a los Puntos Limpios en el top 3 dentro de los 7 temas y acciones que estuvieron sujetas a escrutinio público”

3 Actualmente “contamos con Puntos Limpios cuya pureza en la categorización de los residuos alcanza hasta un 91%, lo que habla muy bien de los ciudadanos. Una vez consolidada la correcta utilización de los Puntos Limpios, podemos estimar que por cada 100 Puntos Limpios podremos reducir en un 5% el volumen de residuos generados en Guadalajara”

Fuente: Ayuntamiento de Guadalajara

Sigue sin implementarse un sistema de gestión integral, advierte académico

Para el experto del CIESAS, Bernardo Bernache Pérez, lo que vive ahora el municipio de Guadalajara en el tema de la basura “no es una estrategia, son acciones aisladas que tienen otra lógica en la misma administración, pero no resuelven el problema”. Esto se debe a que “es un problema muy complejo y se le trata de dar soluciones simples y de corto tiempo, cuando lo que hace falta es una gestión integral en una ciudad como Guadalajara, una gestión metropolitana que esté articulada en programas, estrategias, porque hoy por hoy el gran porcentaje de los residuos separados no sobrepasan 10 por ciento del volumen total, y en eso, lo que se aporta de puntos limpios, no creo que alcancen ni 1 por ciento; pues seis a siete puntos lo generan los pepenadores, y el otro 2 por ciento se genera en programas universitarios, en escuelas, en algunos fraccionamientos”, señala en entrevista con este diario.

A su juicio, siempre se piensa en el corto plazo, “yo creo que cada uno se puede manejar y dar a la empresa lo que le corresponde, y también pensar a mediano y largo plazo, porque se ve que es lo que conviene ahorita, pero qué es lo que conviene a cinco o diez años; y sobre eso tomar decisiones, evaluar bien a las empresas, en el rubro de disposición, de revalorización, mejorar el servicio y evaluar si vale la pena seguir en ese esquema. Algo que podrá ayudar es que las autoridades municipales ya pueden ser reelectas y eso permite tener plazos medianos, no nomás a tres años, porque hasta ahora cada tres años se reinventan los programas, los intereses, las acciones, y eso no permite una continuidad”

- ¿Sirven realmente los “puntos limpios” para separar basura? -

- …los puntos limpios en la ciudad son buenos donde hay buena movilidad, porque ahí hay más población y hay más plazoletas, pero debe ir con un programa de participación ciudadana, porque simplemente dejar un bote ahí puede funcionar a medias, o puede funcionar mal; los puntos limpios son buenos con la recolección separada, con la participación de universidades y escuelas que tienen una masa crítica y pensante, pero mientras sean acciones aisladas como el poner un bote de color muy bonito, eso no te va a solucionar el problema,

- ¿La recolección realmente se hace más eficiente?

- Creo que uno de los grandes aciertos de las compañías concesionarias es que en general han mejorado mucho la recolección; en Guadalajara se estima que la recolección está por 98 por ciento, pero también existe una cultura ambiental que a veces es precaria; a mí me han dicho de gente que cuando está lloviendo avienta la basura al arroyo, así como hay gente que deposita la basura en su lugar, y esta se tiene que poner en las rutas, en donde te digan, afuera de las casas, o en contenedores, pero si la tiras en otras partes ya fue mal dispuesta, entonces se juntan las dos cosas, es un problema muy complejo que se tiene que atender, en dos ángulos, y una estrategia lleva acciones coordinadas, lleva educación ambiental, participación ciudadana, y de otros sectores, cosa que ahorita no se ve.

A juicio de Bernache, el problema no son solo las concesiones, “las concesiones son novedosas e históricamente el estado mexicano y el partido en el poder, el PRI, tuvieron los brazos metidos en las concesiones; los grupos de pepenadores son sindicatos, uniones, grupos, ligados al PRI, a la CNOP, a la CROC, y había un cambio de favores a los grupos, se les daba ciertas libertades, y ahorita todavía los pepenadores son grupos fuertes, y tienen su poder, ya es un juego más complejo frente a los otros intereses.

- En resumen, ¿las papeleras y los puntos limpios no van a resolver el problema?

- Sí, lo que aportan es poco, no es que no solucionen nada, pero su aporte es menor, no es a lo que le hacen promoción, definitivamente.

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