viernes, 10 de junio de 2016

Seder detona apoyos contra la deforestación en la costa



La dependencia tiene disponibles 50 paquetes de recursos para agricultores y ganaderos en las zonas frágiles de selva, encinares y bosque mesófilo.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

La "deforestación cero" y la regeneración de los bosques y selvas pasa, de forma ineludible, por la economía; y la Secretaría de Desarrollo Rural está inmersa en los procesos de cambio para generar una política pública de largo aliento que evite la destrucción de los ricos ecosistemas de la costa de Jalisco, la región más presionada de la entidad.

El planteamiento es que los negocios agropecuarios sean rentables, y al mismo tiempo, no sólo no cambien el uso de suelo, sino que sean aliados de la conservación de la cantidad y calidad de los bosques, explica el director de la Iniciativa de Reducción de Emisiones de la dependencia, Seki Cinco Martínez.

En particular, se participa con las juntas intermunicipales de las cuencas costeras, en el marco del programa REDD plus (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación con componentes sociales, en el marco de las Naciones Unidas); la Seder "tejió una propuesta de apoyos productivos ecológicamente sustentables", lo que significó primero adaptar las reglas de operación para abrir el concepto "silvopastoril", es decir, ganadería con silvicultura que permita conservar la masa vegetal natural e incluso recupere espacios con especies de leguminosas nativas que tienen alto potencial forrajero.

Este apoyo está condicionado a la pertenencia a polígonos geográficos previamente definidos por el programa de acciones tempranas de REDD plus por tener alta fragilidad, funcionar como espacios esenciales de cuenca y contener potenciales de actividades silvopastoriles sin destruir el capital natural. Por eso, es indispensable que se tengan apoyos del programa de servicios ambientales de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

"No se trata de nada más otorgar el apoyo; este proyecto requiere transferencia de tecnologías y asistencia técnica, por eso contamos con el respaldo del Inifap (Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias] y del Fira [Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura], no nada más para los paquetes tecnológicos, se requiere la asistencia directa de los expertos", es decir, una suerte de extensionismo rural. La asistencia internacional corre a cargo de consultores del Banco Mundial.

"Se trata de generar un aprovechamiento más eficiente de la superficie de pradera; que si tenemos 45 por ciento de aprovechamiento nos vayamos a 80 por ciento, y esto sin presionar al bosque ni cambiar la cobertura", pone en relieve.

Los apoyos referidos tienen un tope de 200 mil pesos, y se limitan a 50 paquetes. Esto es apenas el primer año y se espera ampliar los apoyos y diversificarlos, con la idea de generar una economía rural de bajas emisiones y reducido impacto ambiental. "La Seder tiene recursos limitados, en comparación con la Sagarpa [Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, federal]; de cada diez pesos que se invierten en el campo de Jalisco, dos son de la Seder y ocho de ellos", destaca.

Esto significa que la posibilidad de éxito está suscrita a que el gobierno federal a través de sus dependencias y amplios subsidios se sume a esta estrategia territorial, pues eso permitirá que se vayan ordenando los usos y el sector agropecuario deje de ser el gran destructor de los bosques y las selvas.

Este proyecto es monitoreado por el BM, y eso permite tener razonables expectativas de su éxito. Considerando que los precios de la carne están al alza, es factible que la ganancia económica se incremente con los ahorros que genera todo uso sustentable.

jueves, 9 de junio de 2016

El bosque sigue olvidado por las grandes políticas



Las respuestas tardan en llegar y la dimensión de la crisis ambiental hará más complicado restaurar los bienes perdidos.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

La disputa sobre la metodología de la medición de la deforestación en México es un problema menor al lado de la falta de políticas públicas de gran calado que han mantenido su conservación en el sótano de los prioridades, advirtió el investigador de la Universidad de Guadalajara, Enrique Jardel Peláez.

"Hay que ser cautelosos y no cantar victoria por las cifras que se presentan por la Conafor [Comisión Nacional Forestal]; sí es una buena noticia, pero que se muestren datos de recuperación de áreas boscosas, y no es tan grande en realidad la superficie si lo relacionamos con lo que ha sido la magnitud de la deforestación en el pasado", en un país que perdió en un siglo la mitad de sus bosques y 80 por ciento de sus selvas.

La Conafor señala que Jalisco bajó a un cuarto su deforestación bruta y que si se resta la superficie boscosa recuperada, andaría la reducción en 95 por ciento en relación con las cifras reportadas en 2010. "Estas tienen que ser vistas con una mirada crítica, y uno debe preguntarse hasta dónde son buenas noticias y si la deforestación se ha reducido realmente como resultado de una política pública de Estado, o si más bien está determinada en ciertos factores sociales y económicos que se pueden revertir en algún momento, o por el hecho de que en algunos lugares hemos llegado ya al límite de terrenos que se podrían convertir en agrícolas y ganaderos [...] lo que sería buena noticia es que habláramos de más superficie forestal incorporada en prácticas de manejo sustentable, o en áreas protegidas efectivas, o con resultados en grandes proyectos de restauración", sostuvo en entrevista para MILENIO RADIO.

La realidad es que la política forestal jamás ha sido prioridad en México; el gobierno "se ha limitado a un enfoque asentado en la producción, más que en la conservación, y no ha habido una política equilibrada y coherente; por eso los avances son precarios y no se ve en general que haya una política consistente [...] las acciones en el terreno no reflejan lo que se dice en las declaraciones y en el discurso; por ejemplo, vemos en la costa de Jalisco evidencias de que hay conversión de selvas, de matorrales y terrenos que están en recuperación tras el huracán  'Patricia'; muchos de los incendios que se reportan no son incendios forestales, son el resultado de quema de desmonte, que aprovechando las condiciones, agravadas con las secas por el fenómeno de El Niño, se hacen deliberadamente para cambiar tierras boscosas a pastizales o a cultivos".

La clave "es que se ha dejado en segundo plano, o abandonado, una verdadera política de desarrollo rural; esto no se va a conservar sino es valorizado por la sociedad, con los servicios ambientales, y que los poseedores de tierras tengan una fuente de ingresos [...] en mucho, las acciones o políticas que se realizan en el sector agropecuario son fundamentales para la conservaciones o la restauración de los bosques; muchas áreas degradadas podrían ser rehabilitadas a través de sistemas silvopastoriles, que combinan la ganadería, con el establecimiento de plantas leñosas y arbustos, aumentando la cobertura forestal".

El problema es que falta el liderazgo político de más alto nivel para definir esta prioridad, y generar que todas las dependencias que otorgan estímulos y autorizaciones trabajen en la misma línea para que el territorio sea usado de modo racional, considerada su capacidad de carga para no poner en riesgo sus bienes y servicios ambientales.

Las respuestas demoran; "el tiempo nos está comiendo, y los que tenemos ya mucho en esto, décadas, sabemos que hay propuestas y que hay entendimiento de los problemas, pero que siempre vamos atrasando las acciones, y cada vez serán más complicadas las cosas para poderlas resolver".

miércoles, 8 de junio de 2016

Recuperación de bosques y selvas, la gran duda



Investigadores señalan que sin acreditarlo, suena fantasioso pretender que cada año el país recupera más de 86 mil ha que restan a la tasa de deforestación.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Sobre un total de 86,648 hectáreas, los bosques, las selvas y otros ecosistemas del país se recuperan año con año, dinámica de regeneración que en Jalisco alcanza 5,703 ha, y que según la Comisión Nacional Forestal, se resta a 178,360 ha de pérdida bruta, para dejar las pérdidas en 91,711 ha en todo el país, y en apenas 1,851.3 ha la deforestación de Jalisco.

El problema es que los que saben del tema, no le creen al organismo. "El concepto de tasa de deforestación se confunde constantemente en el texto y se utiliza como sinónimo de cantidad de pérdida de bosques y peor aún como sinónimo de ganancia de cobertura, en cuyo caso debería manejarse como tasa de reforestación. El componente de la deforestación se debe medir primero por la magnitud de la superficie que se pierde y posteriormente a través de la tasa de deforestación, que en realidad es una medida de la velocidad a la cual se está dando el fenómeno. En conclusión, sin saber de dónde proviene la información utilizada, la metodología empleada y si esta es comparable, resulta muy especulativo cualquier resultado que se presenta", advierte el coordinador científico de la Fundación Cuixmala, Álvaro Miranda, después de estudiar la nota informativa que la Conafor entregó a MILENIO JALISCO.

"En cuanto a las ganancias de cobertura, eso sí me resulta más sorprendente, ya estaríamos hablando de ganancia neta de bosque y selvas, que desde el punto de vista biológico y ecológico tomaría decenas de años poder detectar. Un bosque o selva no se recupera en un periodo de cinco años. Ahí es donde es indispensable conocer la metodología empleada, que de alguna manera agrega áreas forestales en ese periodo. Tenemos ejemplos de áreas completamente transformadas que son abandonadas y adquieren ciertas características forestales, los llamamos bosques secundarios, pero están aún muy lejos de ser un bosque o una selva. Si me pongo más purista, podría hablarte horas de lo que en realidad es mi campo de especialidad. Lo que llamamos los bosques vacíos o el fenómeno de la defaunación. En pocas palabras, el tener cobertura de bosque o selva no garantiza que esos bosques y selvas son 'sanos' o que posean todos los componentes que originalmente ahí habitaban o interactuaban y realicen todas las funciones ecológicas en las que participan", agrega en una opinión entregada a este diario.

"Muchos de nuestros bosques y selvas han perdido componentes y funciones importantes, que antes realizaban. Así que hoy en día tenemos estos bosque y selvas que pueden ser contabilizados en su cobertura pero están incompletos o 'enfermos' porque sus animales ya no están y no pueden realizar las funciones ecológicas de las cuales dependen los mismos bosques y selvas para su sobrevivencia. No creo que podamos cantar victoria", concluye.

Por su parte, Arturo Curiel Ballesteros, investigador de la UdeG y miembro de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza, apunta: "la primera confusión en el uso indistinto de manejar diversas unidades en las cifras que confunde al lector. Por ejemplo, en el cambio del área de bosques (p 1) , sólo analiza tasa de cambio entre dos años, sin considerar la superficie forestal existente. Por ejemplo si hiciéramos ese ejercicio con esos criterios en el estado, diríamos que Tlaquepaque tiene una baja tasa de deforestación (no decimos que ya no tiene bosques y por ello la tasa es baja) [...] no hay tampoco un análisis de pérdida de biodiversidad (tabla 2) por ejemplo a México lo ponen en lugar 25, pero en realidad sería el cuarto lugar donde se pierde la mayor diversidad biológica del mundo si consideramos a los países megadiversos".

En particular con la recuperación "hay truco porque no define lo que son zonas de recuperación. Tampoco define qué porcentaje de cobertura considera para denominar un espacio como superficie forestal, porque si toma mayor del 20 por ciento, permite una pérdida de 80 por ciento de cobertura forestal y sigue considerándola forestal".

La desconfianza de otros analistas deriva de la escala, de 1/250,000, que es demasiado "alta" y no permite ver matices más locales. Lo cierto es que la explicación de 86 mil ha recuperadas por año, está pendiente.


Jalisco apuesta por “tasa cero” en deforestación



Generar economías rurales de bajo carbono, con ganadería y agricultura que no destruyan la frontera forestal, y contener la degradación de bosques y selvas, son los desafíos.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

El gobierno de Jalisco reconoce que en buena medida, la reducción de la tasa de deforestación en 75 por ciento entre los años 2010 y 2015 que reporta la Comisión Nacional Forestal (Conafor), no obedece a acciones que ha tomado como política pública, pero defiende el proceso de construcción de esta, especialmente para que las actividades agropecuarias dejen de presionar los ecosistemas y de ser los principales factores de deforestación y cambio de uso de suelo.

La titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), Magdalena Ruiz Mejía, dijo ayer a MILENIO JALISCO que toma las cifras difundidas por este diario, aun si son oficiales, con prudencia y reserva, pues existen análisis a menor escala que revelan situaciones de preocupación, y además, porque no habrá conformidad mientras no se alcance la "tasa cero", a partir de la cual se podrá hablar de que una parte del problema ha sido atajado.

"Tendríamos que analizar el escenario tangible, el dato duro; sin embargo creo que hay otros datos que tomar en cuenta, no incluye el hacer de esta administración, y aunque hay cifras importantes, yo destacaría una: cuando Jalisco estaba en segundo lugar de deforestación y pérdida detrás de Chiapas, y al triple de la media nacional; si bien hay reducción, lo cierto es que seguimos perdiendo bosque, y la política debe apuntar a una tasa cero de deforestación", puso en relieve.

Esto se justifica como un "techo mínimo" aceptable porque Jalisco es uno de los seis estados con mayor diversidad biológica en el país, y en palabras de José Sarukhán, coordinador del Conabio, "es la síntesis de México". Por otro lado, el propio gobernador, Aristóteles Sandoval, se comprometió con otro grupo de gobiernos locales del mundo a reducir en 80 por ciento la deforestación reportada en 2010, de 31,645 hectáreas, lo que llevaría a un máximo de 6,329 ha. Si el dato de la Conafor del balance 2010-2015 es bueno, la meta es asequible, pues la pérdida bruta asciende a 7,554 ha en este momento, según esos datos oficiales.

"Hay que ver cómo se responde a estas políticas de reactivación del sector agropecuario, porque también diría, una cosa es disminuir, se celebra, pero además de que la tasa cero es la meta, un problema igual de grave es la degradación, y eso no lo revela el informe", añadió.

La clave en la construcción de una política pública que responda a estos desafíos parte "del escenario de reconfigurar el sector agropecuario con el sector de manejo y conservación de los ecosistemas; la apuesta ha sido a través de las juntas intermunicipales, como agentes técnicos locales, donde los municipios se organizan en la acción de cuenca, con una visión de realidades regionales muy tangibles, elaborando ordenamientos territoriales regionales, locales; y somos el estado nacional más aventajado precisamente en sentar al sector agropecuario, es decir a la Secretaria de Desarrollo Rural, que está trabajando por primera vez con el sector ambiental, en procesos que se conocen como silvoagropastoriles, que combinan el manejo del bosque con el manejo de agricultura y ganadería a la par de la reforestación; además, es un modo de afrontar otro problema, que es el abandono de bosques y selvas a otro tipo de poseedores, de los cuales nos preocupa en particular el crimen organizado".

No es tanto de canalizar grandes recursos extra, sino de usar de forma adecuada y sostenible los que existen.

- ¿Cómo empalma esto con el programa de acciones tempranas contra deforestación, el llamado Redd plus de Naciones Unidas?
- Jalisco es presidencia del grupo de gobernadores por el clima y los bosques, y que tienen la misma tarea que está haciendo Jalisco en estos momentos, revertir los escenarios de deforestación y degradación, a escenario de economías locales y desarrollos rurales bajos en carbono; es decir, que el sector rural no vaya deforestando y degradando, y que se organice una economía local sostenible a largo plazo.
La palabra clave, agregó, es "ordenar"; por eso "es la apuesta es el ordenamiento del territorio y sus vocaciones diferenciadas, o sea poner a hacer en la tierra lo que la tierra puede sin perder sus funciones esenciales; si yo pongo en una selva baja caducifolia un hato ganadero, lo que voy a tener en poco tiempo es deslaves, pérdida de suelo, pérdida de agua y emisión de gases de efecto invernadero; en cambio, si voy al territorio y vuelvo a tomar los que tienen vocación agropecuaria, y los hago nuevamente productivos, los recupero, los empiezo a sanar, para que den todos los beneficios: agua, suelo enriquecido; sobre todo, reconocer los límites y no sobrepasarlos, eso permite mantener la funcionalidad de los ecosistemas de forma permanente y sustentar una economía".

Hay que luchar contra sectores muy conservadores en términos productivos, como son históricamente los campesinos; también, contra la idea economicista de que el plazo corto debe extraerse la riqueza subsidiada por la naturaleza, pues son la base de la destrucción ambiental que eliminó 50 por ciento de los bosques templados y 80 por ciento de las selvas del país. Mantener los servicios ambientales no sólo sustenta agricultura y ganadería y mantiene la frontera forestal; da oportunidad a la biodiversidad y surte de servicios a centros urbanos y turísticos que requieren de esos elementos para subsistir, y que en la actualidad generan la mayor parte de la riqueza nacional.

Es decir, al perder los bosques, todos pierden, en una cadena de dependencias que nacen en la diversidad silvestre. "Contra la deforestación hay que ser agresivos, hay que detenerla, y hay que recuperar la calidad de los bosques y selvas porque sin ellos no hay servicios ambientales; el trabajo por delante es enorme...".



Historia de una solicitud

MILENIO JALISCO solicitó desde el mes de noviembre de 2015 los detalles del informe de deforestación que el gobierno mexicano entregó a la FAO a comienzos de ese año, pero con detalles a nivel estatal, con el fin de comparar con las publicaciones sobre el mismo tema que realizó el diario en 2005 y 2011. El resultado, tres meses sdespués, fue un documento de once hojas realizado por los expertos de geomática de la Comisión Nacional Forestal (Conafor). El documento fue entregado a su vez, por  este diario, a diversos expertos de la academia que lo criticaron y señalaron inconsistencias, en busca de sentar precedentes sobre la necesidad de crítica objetiva de los programas gubernamentales y que mejoren las políticas de comunicación social de estos.

martes, 7 de junio de 2016

Pérdida de bosques baja en un 75%



Expertos advierten sobre la influencia de la ganadería, que cayó en un fuerte bache económico que contuvo sus efectos sobre las selvas.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Jalisco ha reducido en 2015 a un cuarto la tasa de deforestación anual que reportaba la Comisión Nacional Forestal en 2010, y ha pasado del casillero dos al catorce entre los estados que más deforestan.

De acuerdo a un análisis de las tendencias económicas presentes en sus bosques y selvas, la causa principal de esa desaceleración se puede atribuir a la ganadería, la cual declinó acusadamente después de 2005; sin embargo, ha comenzado a repuntar a partir de 2014 como principal amenaza por sus características “ecológicas”: crece sobre la mancha boscosa y convierte en pastizales las antiguas umbrías, además de presionar numerosas especies de animales silvestres.

Los quince municipios de la costa de Jalisco, donde la dinámica destructiva ha sido históricamente la mayor en al menos medio siglo, presenta los datos más claros de esta evolución: los hatos sumaban 1.3 millones de cabezas de ganado mayor en 1993, y declinaron a 600 mil entre 2007 y 2008, como consecuencia del desplome de los precios de la carne; el problema es que en 2014, ya se registraba un nuevo crecimiento hacia 900 mil cabezas, de acuerdo a datos de los censos agropecuarios del INEGI.

De este modo, ha pasado de 31,645 hectáreas de destrucción anual en 2010 (los datos con que se alimentó ese registro datan de entre 2002 y 2007), a 7,554 ha anuales de “pérdida bruta”, cifra que la Conafor pretende reducir a solamente 1,851 ha por un polémico concepto de “recuperación”, que significa que los bosques y selvas se expanden en grandes superficies (5,703 ha para Jalisco cada año) y revierten la mayor parte de las pérdidas. Este último concepto generó amplio escepticismo entre los expertos consultados por MILENIO JALISCO.

Los datos se extraen del FRA nacional de 2015 (evaluación de recursos forestales mundiales, reporte a la FAO del gobierno mexicano). “La metodología para la obtención de las tasas de cambió sigue las directrices marcadas por la FAO y tiene como base la Cartografía de Uso del Suelo y Vegetación escala 1:250,000 del INEGI, en sus diferentes series. Debido a la escala de trabajo, óptimo para el reporte nacional, no se pueden generalizar las causas primarias que conllevan a la acción del cambio de uso del suelo y la consecuente pérdida de cobertura forestal, dada la complejidad de los factores que la causan”, advierte el texto entregado a este diario.

Añade: “De los estados que integra la República Mexicana, 20 de ellos presentan pérdida en superficie, lo que nos indica que la pérdida bruta fue mayor a la recuperación, por lo que la pérdida neta arroja números negativos. El estado de Sonora es el que presentó la mayor superficie de pérdida neta con 24,980.48 hectáreas al año; Oaxaca, ocupa el segundo lugar con cerca de 21,685 hectáreas anuales, seguido de Chiapas y Yucatán con una tasa de cambio del orden de las 12,000 a las 13,000 hectáreas. Los estados con una ganancia neta en superficie arbolada son 11 de entre los que destacan Tabasco, Querétaro, Campeche e Hidalgo con tasas de cambio que van de las 3,500 a 8,600 hectáreas al año”.




Los datos para Jalisco, además de esos datos gruesos de caída de deforestación, señalan que entre la superficie de recuperación hay 55 hectáreas anuales de selva y 5,563 hectáreas de bosques templados también cada año.

Álvaro Miranda, uno de los principales estudiosos de la destrucción y degradación de la selva baja de Jalisco, coordinador científico de la Fundación Cuixmala, apunta: “No es de sorprender que las tasas disminuyan, eso puede ocurrir para un periodo de tiempo, habría que conocer las causas que lo genera (si realmente son las políticas públicas adoptadas, o sus causas están mucho más lejos, por ejemplo en otros países, o se debe a procesos vinculados con fenómenos naturales), y sobre eso no se señala absolutamente nada, y solo en algún momento se menciona que el fenómeno es multivariable. Lo importante sería saber si esta tendencia es real, constante e irreversible. Al menos de mis estudios para la costa de Jalisco, esto no parece ser así, aunque hay un periodo en que la tasa disminuye y está relacionada (sin saber si es la causa real) a coyunturas de crisis económicas del país”.

Por su parte, Arturo Curiel, de la UdeG, señala: “Me parece que, como siempre, las cifras no tienen la intención de ser indicadores para comunicar y tomar mejores decisiones, sino de presentar una estadística que busca dar la impresión de que el país está mejorando”.

Tercia el experto forestal del Instituto Manantlán de Conservación de la Biodiversidad (UdeG), Enrique Jardel Peláez: “Esas cifras no necesariamente reflejan que la tasa se esté reduciendo; incluso asumiendo que sus datos son buenos, no hay análisis que nos permita decir que se debe a políticas públicas específicas, yo vería más bien el abandono de actividades por población”.


domingo, 5 de junio de 2016

Restauración de El Ahogado es “pura simulación”, acusan



Vecinos de El Salto acusan políticas insuficientes e inconsistentes, que apenas han influido en su degradada calidad de vida y no han frenado enfermedades.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

La restauración ambiental que se supone se ha realizado en los últimos ocho años en la cuenca de El Ahogado, tributaria del Santiago, a raíz del deceso del niño Miguel Ángel López Rocha, en Las Azucenas, el 13 de febrero de 2008, es “una simulación” y un dispendio de recursos sin resultados, advierten colectivos de defensa de la calidad de vida en esa zona.

Raúl Muñoz Delgadillo, presidente del Comité Ciudadano en Defensa Ambiental de El Salto, destaca que el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa) paga 25 millones de pesos mensuales para que la planta de tratamiento de la zona limpie aguas negras, pero “ha sido un fracaso, sobre todo porque es una simulación; es absurdo que esté tratando las aguas, y que después que las trata las regrese a la presa que está altamente contaminada, para que se vuelvan a ensuciar; eso para mí es un fraude de 25 millones de pesos mensuales, que nos cuesta a todos consumidores”, advirtió.

También cuestionó los presuntos avances en la aplicación de proyectos en el marco del Polígono de Alta Fragilidad Ambiental decretado desde 2006, y que tras la muerte del menor por ingesta de arsénico, amplió las atribuciones como política pública para abarcar, además del problema de la calidad del aire, el no menos del cambio de uso de suelo y del deterioro de la cuenca hidrográfica.

“Ese polígono nomás ha servido para el discurso; tenemos un polígono de empresas muy peligrosas, donde fabrican cloros, amoniacos y éstas están libremente arrojando sus descargas al canal de El Ahogado, del lado de la subdelegación de El Muelle, muy cercano a La Azucena; si eso no se ataca, de nada ha servido que hayan creado unos colectores para alejar de la vista de los ciudadanos la caída de las aguas, lo cierto es que siguen llegando y son aguas que no se tratan”, puso en relieve.

Si a este coctel se agrega la presencia de tiraderos de basura activos y abandonados, de incumplimiento del Ayuntamiento de El Salto para tratar las aguas de sus propios procesos y del afán de urbanizadores por extender la ciudad en esa demarcación deteriorada, es difícil hablar de siquiera algún control de los problemas; y mientras la autoridad se aferra a negarlo, “la lista de espera se vuelve grande para el trasplante de riñón, hasta que un día nos toque a nosotros (...)el sábado pasado me intervinieron, me hicieron una cirugía y me quitaron un tumor, por estarme acercando a los cuerpos de agua (…) la salud de los que vivimos acá está en riesgo”, añadió.

Los activistas estarán hoy en la Ciudad de México, como parte de la celebración del Día Mundial del Ambiente; pretenden que el Congreso de la Unión y la Comisión Nacional de Derechos Humanos reactiven saneamiento de esta zona enclavada al oriente de la ciudad y que se hagan reformas legislativas para que el Código Penal de Jalisco castigue a los contaminadores con la misma severidad que la legislación federal.

Cerro del Cuatro, sin áreas verdes

El Cerro del Cuatro, la principal altura del Área Metropolitana de Guadalajara, con 1,650 metros sobre el nivel del mar, ha padecido por años la invasión urbana legal e ilegal, y como consecuencia ha perdido poco a poco espacios naturales a la par que es la zona con peor calidad del aire, señaló Juan Ramón Gutiérrez Puentes.

“Contamos desde 2007 con un decreto medio ambiental, que nos protege, o nos debería de proteger, de construcciones que alteren o pongan en riesgo la fragilidad ambiental […] pero ahora resulta que gracias a modificaciones de planes parciales de desarrollo y de cambios de uso de suelo, que se otorgaron hace unos años, dos constructoras están acabando con el cerro y cualquier posibilidad de contar allí con un gran bosque urbano”, explicó.

Reclama restauración

Como parte del Día Mundial del Medio Ambiente, y en paralelo a las obras de retiro del bordo ilegal en el estero San Francisco y el arroyo El Izote, de esta comunidad de la costa sur nayarita, los vecinos se reunirán por la tarde con los responsables de la remoción en busca de reclamar una restauración ambiental completa, tras 18 meses de afectaciones que alteraron la calidad del agua y los procesos biológicos. Esperan ser escuchados por el personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

sábado, 4 de junio de 2016

'Patricia', pretexto para eliminar selvas



Dolosos los siniestros de la temporada en la costa, advierte investigador; lamentan indiferencia de la PGR ante esos delitos. En la foto, un aspecto de las montañas arrasadas un mes después del paso de Patricia

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.  

Los incendios y la devastación ambiental que sufre la región Costa sur en este momento, no son obra de la casualidad; se trata en buena medida de siniestros intencionales y buscan “coronar” la oportunidad que les dio el megahuracán 'Patricia', de octubre pasado, al derribar miles de hectáreas de selva que buscan convertir a potreros ganaderos y parcelas agrícolas, advierte el investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Enrique Jardel Peláez.

“Nadie se cree esa historia de que no saben manejar el fuego y se les va, o de que una colilla de cigarro ocasiona todo el problema; podrán darse casos, pero en esto, yo veo claramente que están aprovechando las circunstancias para ampliar sus potreros y consolidar los cambios de uso de suelo, con el favor que les hizo 'Patricia'”, señala en conversación con MILENIO JALISCO el también miembro del Instituto Manantlán de Ecología y Conservación de la Biodiversidad (Imecbio).

Esta ha sido una temporada problemática en la región: el fuego ha crecido daños en más de 300 por ciento en relación con los dos años previos. Es inusual, pero la explicación es el enorme volumen de combustibles naturales que dejó el meteoro, cuyo golpe en tierra fue unos kilómetros al sur de la bahía de Chamela, en la desembocadura del río Cuizmala. Los encargados de la reserva de la biosfera refieren que nunca en los casi 23 años de la emisión del decreto de reserva de la biosfera en las selvas bajas y humedales de la región, se había debido afrontar un desafío de ese tamaño.

Si bien, para la región es una novedad, el Ministerio Público debería tener por delante un importante trabajo en busca de los responsables, y de hacer valer lo que señala el artículo 117 de la Ley General para el Desarrollo Forestal Sustentable: “…No se podrá otorgar autorización de cambio de uso de suelo en un terreno incendiado sin que hayan pasado 20 años, a menos que se acredite fehacientemente a la Secretaría que el ecosistema se ha regenerado totalmente mediante los mecanismos que para tal efecto se establezcan en el reglamento correspondiente”. Por su parte, el artículo 418 del Código Penal Federal sanciona con pena de 6 meses a 9 años de prisión, y por el equivalente de 100 a 3 mil días multa, “al que ilícitamente cambie el uso del suelo forestal”.

La posibilidad de que estos artículos sean letra muerta y la devastación quede como crimen sin castigo es elevada. “No creo que realmente a la PGR le interese siquiera el tema”, apunta un activista, que de cualquier modo, piensa que se debe documentar el desastre y ofrecer los indicios, para reducir el “pretexto” del fiscal en turno.

Si en la costa se trata de circunstancias que detonó un evento desastroso aprovechado dolosamente por actores económicos, lo cierto es que 2016 triplica en cifras gruesas la superficie afectada de 2014 y 2015, en el caso de todo Jalisco. Iban 21,614 hectáreas hasta el 31 de mayo pasado, contra apenas 7,249 ha y 6,284 ha de los años precedentes. De ahí la petición de la Secretaría de Medio Ambiente local (Semadet) de que haya moratoria en el uso del fuego, pues hay por delante un par de semanas muy secas, y en consecuencia, difíciles. Por voluntad no queda, pero la vida real es más complicada y caótica de lo que quisieran los hombres de escritorio, repone filosófico el activista anónimo.

viernes, 3 de junio de 2016

Costa de Jalisco está que arde



Los registros revelan un crecimiento superior a 300% en superficie quemada, causado por Patricia con su material combustible, las altas temperaturas y el mal manejo de fuego.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Los puntos de calor que reporta todos los días el Servicio Meteorológico Nacional están tan concentrados en la región Costa de Jalisco, que si se prendieran, ardería toda. Literalmente.

No es casualidad: la muerte de cientos de miles de árboles, aplastados, quebrados o arrancados de cuajo por el paso del megahuracán Patricia en octubre de 2015, pasa ahora la factura. Sin embargo, la mala cultura del manejo del fuego, que antes no se reflejaba en una selva bien conservada, agrava el problema y detona los riesgos. “Hemos debido de estar en alerta permanente, sin descanso, como nunca”, confió a MILENIO JALISCO el coordinador científico de la reserva de la biosfera Chamela-Cuixmala, Álvaro Miranda.

“Es una situación inédita para nosotros, y sabíamos que se enfrentarían cosas distintas después del fuerte impacto del huracán, pero a decir verdad, es tremendo el mal manejo que se hace del fuego para quemas agropecuarias, si hubiera conciencia no tendríamos un problema tan grande”, añade.

“En las últimas seis o siete semanas enfrentamos un problema histórico porque no forma parte de la dinámica natural de esta región; yo creo que además de los descuidos no faltan quienes aprovechan el problema para de forma malintencionada detonar fuegops, todos los días hay incendios y no nos queda sino atender; tenemos un apoyo fuerte de la Semadet [Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial] y de la Conafor [Comisión Nacional Forestal], pero deberíamos recordar el compromiso que como país tenemos para reducir emisiones de carbono, buena parte del país se está quemando”, dice alarmado.

El coordinador forestal de la Semadet, Mario Aguilar, reconoce que “toda la costa está en rojo”, cuando habla del mapa de los puntos de calor. No significa que en cada punto haya brotado el fuego, pero sí, que hay las condiciones de combustible, clima seco y baja humedad que permitiría prosperar una deflagración (“dicho de una sustancia: arder súbitamente con llama y sin explosión”, define el diccionario de la RAE).



“La detección de los puntos de calor [posible incendio forestal] por medio de las imágenes de satélite tiene como antecedente la temporada de incendios forestales del año 1998, temporada que ha sido la peor en la historia de incendios en México ya que se reportaron un total 14,445 incendios, afectando un total de 849.632 hectáreas […] se vio la oportunidad de obtener información de los satélites para la detección oportuna de incendios forestales, debido a que la complejidad del territorio mexicano dificulta la observación rápida y continua de todo el país, utilizando métodos tradicionales de observación; además de proporcionar información lo más rápido posible, el mismo día que se recibía la imagen de satélite”, dice la investigadora de la Conabio [Comisión Nacional para Conocimiento y Uso de la Biodiversidad], María Isabel Cruz López, en “Sistema de alerta temprana, monitoreo e impacto de los incendios forestales en México y Centroamérica”.

Al año siguiente, explica, “en la Conabio se implementó el programa para la detección de puntos de calor mediante técnicas de percepción remota con el objetivo de proporcionar información oportuna para el combate de incendios”. Ese es el mapa que ofrecemos arriba de estas líneas, donde se demuestra que la costa de Jalisco, junto con la península de Yucatán, tienen el mayor número de puntos de calor, reveladores de incendios potenciales, aunque en general, la zona bajo el trópico de Cáncer, y el litoral del Pacífico en general, son altamente proclives al problema.

“Con Patricia quedó en esa zona una gran cama de combustibles, contra lo que suele presentarse en la Costa Sur del estado, pero debemos agregar que en este momento, tenemos de por sí condiciones de calor que no teníamos desde 2012, lo que nos ha llevado a tener picos de incidencia desde abril pasado; recordemos además, que el régimen de lluvias en el litoral se regulariza después que en otras partes de Jalisco, entonces están en tiempo de preparación de cultivos y eso hace que sean momentos más complicados”, sigue el funcionario de la Semadet.

También reconoce elementos “oportunistas” posiblemente ligados a actividades ilegales, entre las causas de los fuegos de las últimas semanas. “Los árboles de la selva baja son delgados , y al haberse caído, son un material combustible muy ligero que favorece la rápida propagación del fuego; hicimos con nuestras limitaciones trabajos de prevención: brechas cotrafuego, manejo de combustible, pero el volumen caído es enorme”, agrega. Esto explica la moratoria que ha buscado la Semadet, en acuerdo con las instancias de fomento agrícola y ganadero (la Sagarpa nacional y la Seder local), para reducir al máximo las quemas al menos de dos a tres semanas más, cuando se esperan temperaturas pico sobre 40 grados Celsius.

En la nueva cultura de la legalidad, los combatientes prometen convertirse en denunciantes. “Es una tarea que abordaremos, pero eso requiere tiempo y trabajo, y por ahora estamos rebasados por el combate”, refiere el coordinador científico de Chamela-Cuixmala. Por lo pronto, el reporte oficial indica que la superficie afectada por incendios se multiplicó casi por cuatro entre 2015 y 2016: había 1,292 ha y ahora se registran 4,542 ha.

Claves

Algunos números

5 municipios con mayor número de incendios en Jalisco: Zapopan (77), Tlajomulco (28), Tala (26), Mazamitla (16) y Cuautitlán (15)

5 municipios con más superficie quemada: Cuautitlán (1,961 ha), Zapopan (1,936 ha), Bolaños (1,442.9 ha), Casimiro Castillo (1,326 ha) y Villa Purificación (1,033 ha)

3 de los cinco municipios más afectados pertenecen a la región Costa Sur


jueves, 2 de junio de 2016

Piden plan de urgencia para La Primavera



Comités científico y ciudadano advierten urgencia de que se establezca la zona de amortiguamiento y que se dé prioridad a los bienes públicos por encima de los intereses privados

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

La conservación del bosque La Primavera, y el enorme valor de los servicios ambientales que provee a la segunda conurbación más extensa del país, debe ser la prioridad en relación con los derechos, legítimos o no, de posesionarios, propietarios o detentadores de proyectos de aprovechamiento de sus recursos, entre los que destacan el agua, las urbanizaciones y la energía, advirtieron esta mañana los miembros de los comités científico y ciudadano del organismo público descentralizado Bosque La Primavera.

“La Primavera, como ecosistema otorga beneficios que lo sitúa en importancia arriba de cualquier interés particular o proyecto ajeno a su calidad de capital natural para el presente y futuro de Jalisco, incluida la geotermia”; además, “es símbolo y espacio único de la diversidad natural de este planeta, cuyo valor es insustituible e intangible, sus servicios cobran nueva dimensión ante los cambios globales y el riesgo de incremento de desastres”, señalaron en la declaratoria, dada a conocer en la casa Iteso Clavigero en el contexto del Día Mundial del Medio Ambiente.

“Su conservación reclama capacidad política que vaya más allá de medidas efímeras que buscan de manera ingenua atender un deterioro sin trastocar las fuerzas y presiones que está originando la degradación del bosque, el diagnóstico actual prueba que La Primavera tiene más presiones ahora, que hace 36 años, llevándonos a un estado crítico”.

Por ello, “se requiere garantizar el bien común sobre el bien privado en la toma de decisiones, con el fin de fortalecer la identidad social para este patrimonio común”. Así, “es impostergable integrar una zona de amortiguamiento, ya que el exterior del polígono no ha sido tomado en cuenta como un componente clave para la conservación del ecosistema, a pesar de que las amenazas más evidentes se están dando en esta zona. A la par, se requiere controlar y revertir el cambio indiscriminado de uso del suelo en el perímetro del bosque y la fragmentación al interior del área natural protegida”.

De forma paralela, “reclamamos la implementación inmediata de un sistema de indicadores que permita comunicar el estado que guarda el bosque La Primavera y su área de influencia, y escenarios para este siglo XXI con un bosque sano contrastando con el escenario tendencial de degradación, para una cuantificación clara de los costos ambientales, sociales, patrimoniales y de salud que representa La Primavera”, añaden.

Los integrantes de estos dos comités, que tienen un asiento respectivamente en la junta de gobierno del OPD, piden “un Plan de Emergencia, como herramienta para tomar acciones contundentes, visibles, efectivas y coordinadas a corto plazo. Así como herramientas de gestión integradoras, amplias, innovadoras, de nueva generación y largo aliento que permitan visualizar inclusive a cientos de años, la conservación de este ecosistema único, del que depende el bienestar de millones de personas que tienen derecho a una vida saludable”.

De lo contrario, “no otorgar debida protección y perder la integridad del ecosistema como área protegida, sería una inobservancia de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y de los compromisos derivados de las convenciones ambientales, siendo definitoria para caracterizarla como violación a los derechos humanos”.

Por eso, los dos comités hacen suya “la reciente recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en materia de derechos humanos y áreas naturales protegidas publicada el pasado 25 de abril de 2016 en el Diario Oficial de la Federación, referida a que la debida protección y preservación del medio ambiente cobra una relevancia singular en el régimen de áreas protegidas, al igual que la obligación de dictar las medidas necesarias para establecer adecuadas provisiones, usos, reservas y destinos en la reglamentación y administración de dichos sitios”.

Dada la transversalidad e interdependencia “atribuible a la conservación de ecosistemas, hábitats, flora y fauna, se hace patente que la inobservancia en el ámbito interno de los compromisos derivados de las convenciones ambientales y los instrumentos declarativos o interpretativos transcritos, es definitoria para la caracterización de violaciones a los derechos humanos, entre otros, al medio ambiente; todo lo cual observamos también es cierto para el área natural protegida bosque La Primavera”, concluyen.

Arturo Curiel Ballesteros, coordinador del Comité Científico, precisó: “este pronunciamiento se organizó en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, este 5 de junio, cuyo lema este año es un llamado a valorar de manera estratégica la vida silvestre -el lema original es go wild for life (“ir a lo salvaje por la vida”) y La Primavera es la vida silvestre más cercana a nosotros en el sentido geográfico y emocional”.

miércoles, 1 de junio de 2016

Bordo de San Pancho se va… un año después



La Profepa ha ordenado el retiro del dique que mermaba la zona federal y generaba alto riesgo de inundaciones en el poblado nayarita

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Casi un año y dos meses después de que lo determinara legalmente, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ha ordenado el retiro “en físico” del bordo construido por Inmobiliaria San Pancho en el arroyo Los Izotes, tributario del estero de esta comunidad nayarita, donde a partir del pasado 31 de mayo se aloja maquinaria pesada para realizar la labor, que deberá completarse a más tardar antes del 15 de junio próximo.

Hay dudas de los vecinos sobre el carácter de la obra, pues no conocen el oficio del organismo federal, pero éste difundió un comunicado en el cual no deja dudas: se trata del “retiro total” del bordo, acuciado por la llegada de la temporada de huracanes, que obliga a tener el cauce en la máxima capacidad de regulación para evitar que se inunde el poblado con alguna lluvia extraordinaria.

El bordo se construyó sobre la zona federal y contaba con autorización de la Comisión Nacional del Agua (Conagua); según los quejosos, el propósito era ganar terreno a costa de un bien público, pero de forma ineludible eso reducía la capacidad del cuerpo de agua y potenciaba algún desbordamiento.

“Hoy 31 de mayo, a casi 18 meses de iniciar con las denuncias ante estos ilícitos contra el derecho humano a un medio ambiente sano logramos un avance tangible, sustancial, real. No hemos ganado del todo, se tiene que restaurar el humedal dañado, se tiene que remover el bordo que está fuera de lugar, aún hay camino por andar pero esta jornada de 18 meses hoy sabe a esperanza y a justicia, a unidad del pueblo y a determinación, a solidaridad y apoyo, a derrotar la impunidad y el poder de la danza de los millones, a avance hacia un estero limpio, sano, de y para todos […] es un hecho que cuando el pueblo se une las cosas avanzan, que bueno por ‪#‎todossomossanpancho, que gusto ver sacar la casta a la ‪#‎Profepa, con la certeza de que ‪#‎elesteronosevende y la convicción de que ‪#‎elesterosedefiende empezamos junio de 2016 con los ánimos renovados, una sonrisa por delante e infinitas gracias a todos ustedes”, dijo por Facebook uno de los líderes de la resistencia contra la obra, Érik Saracho Aguilar.

La Profepa “constató el inicio de obras para el retiro total de las obras e instalaciones que conforman el proyecto denominado Bordo de protección y conducción de tubería de aguas residuales Arroyo Los Izotes, ubicado en la localidad de San Francisco, Municipio de Bahía de Banderas […] previo a la ejecución de la resolución del 8 de abril pasado [año 2015], ordenada por esta procuraduría para el retiro de las obras en un plazo no mayor a diez días hábiles, el comisariado ejidal de San Pancho [en realidad, es el ejido Sayulita] interpuso un juicio de amparo, en donde se ordenó la suspensión de realizar cualquier obra y actividad en el cauce del arroyo, habiéndose resuelto el juicio de referencia en septiembre de 2015”.

Después, “al ser el presente asunto un tema interinstitucional, se sostuvieron reuniones con diversas autoridades involucradas para el retiro del bordo, lo que ocasionó contratiempos en su ejecución. Posteriormente el 20 de mayo de 2016, la Profepa emitió un acuerdo por el cual, con base en la facultad de garantizar a toda persona el derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar, referido en el artículo 4 constitucional, concedió a la empresa Inmobiliaria San Pancho, sociedad de responsabilidad limitada, un día hábil para llevar a cabo el retiro total de las obras e instalaciones […] en el entendido que de no hacerlo, esta autoridad administrativa procedería, en coordinación con las autoridades federales, estatales o municipales, involucradas, al retiro del mismo con cargo a la ejecutora del proyecto”, señala el documento de prensa.

De este modo, el martes 31 de mayo, “los inspectores de la Profepa en el estado de Nayarit, acudieron al sitio para verificar el retiro de la obra, en cumplimiento al acuerdo del 20 de mayo pasado, constatando que la empresa promovente del proyecto, se encontraba efectuando acciones para el retiro del bordo”; los trabajos tendrán “una duración aproximada de 15 días, para el retiro total del bordo” (sic).

Semadet busca mejorar manejo de fuego



La agricultura es causante mayor de siniestros en bosques por manejo imprudente, que además deriva en más emisiones.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 

Hay alerta por el excesivo calor de las últimas semanas, y ante la latente posibilidad de que se presenten temperaturas de 40 grados celsius en las regiones Sur, Costa Sur , Sureste y Costa Norte, la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial anunció un acuerdo con dependencias federales y estatales para restringir el uso de fuego como herramienta agrícola y ganadera.

"Debido a la falta de lluvias, altas temperaturas y vientos fuertes registrados a consecuencia, entre otros factores, por el fenómeno climático El Niño, se pronostica que en las siguientes semanas las temperaturas en las regiones citadas podrían llegar a los 40° Celsius, incrementando el riesgo de incendios. Por esta razón, los tres niveles de gobierno de hacen un exhorto al sector agropecuario de Jalisco a no realizar quemas agrícolas antes del próximo 15 de junio", señaló esta mañana la dependencia.

Al pasar esa fecha, "las quemas deberán notificarse a los Ayuntamientos municipales, según la norma NOM-015-SEMARNAT/SAGARPA-2007, misma que establece las condiciones de uso de fuego en terrenos agropecuarios", precisa el acuerdo.

Además, "se busca motivar la cultura de la denuncia por parte de los ciudadanos que se den cuenta de que se está llevando a cabo una quema o se registra un incendio forestal".
Dentro de las medidas a aplicarse para inhibir el fuego, "se gestionará con la Semarnat que de manera oficial los predios afectados por incendios forestales, no sean objeto de cambios de uso de suelo durante los próximos 20 años, según lo señala el artículo 117 de la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable. Así mismo se documentarán los casos en los cuales los propietarios, poseedores y usufructuarios de predios afectados por incendios forestales, están obligados a llevar a cabo la restauración de la superficie afectada de acuerdo con el artículo 125 de ley antes referida, a efecto de garantizar que la realicen dentro del plazo que mandata la Ley (2 años)".

También se presentarán denuncias ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa ) respecto a los principales incendios forestales "a fin de que se siga la averiguación correspondiente para deslindar responsabilidades y en su caso la aplicación de las sanciones correspondientes"; hasta el pasado 26 de mayo de 2016 van 461 incendios en Jalisco con 21,614 hectáreas afectadas. Los municipios con mayor incidencia de incendios son Zapopan con 77, Tlajomulco con 28, Tala con 26, Mazamitla con 16.