miércoles, 30 de noviembre de 2011

Más contaminación por desorden urbano


La ciudad tiene serios problemas en calidad del aire, del agua y de la basura. La dispersión geográfica de la urbe y el reinado del automóvil son los motores de la mayor parte de los problemas de contaminación que padece actualmente la zona conurbada de Guadalajara

Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO. Edición del 21 de noviembre de 2011

Como todas las grandes urbes del mundo, la zona conurbada de Guadalajara produce gigantescas cantidades de contaminantes del aire, el agua y el suelo: cada año, un millón 460 mil toneladas de residuos sólidos (basura), alrededor de un millón 400 mil toneladas de emisiones a la atmósfera y 283 millones de metros cúbicos de aguas negras.

Pero tiene sus causas propias: una expansión desordenada donde la mancha de fraccionamientos y desarrollos de todo tipo no corresponde con el crecimiento de los servicios básicos para garantizar la calidad de vida de los moradores citadinos.

Así, las redes de drenaje y colectores, agua potable, pavimentación y sus servicios asociados siempre van atrás del crecimiento de las zonas habitacionales, lo que deriva en espacios mal comunicados donde se improvisan tiraderos de basura, se arrojan aguas negras a cielo abierto, se reproduce la llamada “fauna nociva” y las enfermedades.

Esa dispersión, que se liga a deficientes sistemas de transporte, también estimula la adquisición de automóviles entre los particulares y detona el tremendo problema del tráfico citadino, con 1.7 millones de vehículos que generan entre 80 y 83 por ciento de los contaminantes de la atmósfera. Según estimaciones de la Secretaría de Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable, cada día se suman de 350 a 400 automóviles al parque vehicular, muchos de ellos de viejo uso. Llegan más carros que recién nacidos (222 diarios) a la ciudad.

El mal esquema de crecimiento también explica la ausencia de áreas verdes, uno de los espacios que amortiguan mejor los efectos de la contaminación ambiental. Si bien la zona poniente, con sus casas espaciosas y amplios jardines privados, y algunos grandes parques, representan una ciudad modélica en el caso, todo el cinturón de asentamientos pobres y la zona oriente de la ciudad son deficitarios.

Guadalupe Rodríguez Gómez, coordinadora de un amplio estudio sobre las causas de la violencia en la ciudad, destaca que “en los últimos 45 años la mancha urbana se ha multiplicado 7.5 veces, en contraste, la población lo hizo 4.5 veces. Estos procesos demográficos y espaciales de acelerada y desigual expansión replican la agresiva y voraz apropiación del suelo y de los recursos naturales de México y del mundo que llevan a cabo las sociedades, la tecnología y la infraestructura urbanas con la silente venia, en la mayoría de los casos, de los Estados nacionales”.

Así, “la metrópoli hoy por hoy es un espacio urbano donde se privilegia el individualismo, el consumo, la propiedad y [relativamente] el control de ciertos grupos de poder —históricos y de más reciente constitución—; se han construido enclaves de seguridad privados —de clases medias y altas— y de 2000 a la fecha también de ciertos sectores populares que poseen empleo formal; cada vez hay menos alojamientos, a precios accesibles [sic] para los trabajadores en los municipios de Guadalajara y Zapopan [que no decir del centro de la otrora ciudad]; se encuentran espacios de miseria aquí y allá, segregaciones implacables y desastre ecológico, particularmente en los municipios conurbados del este y sur, sureste [Tonalá, El Salto, Juanacatlán, Tlaquepaque y Tlajomulco]”.

Con estas consideraciones, se llega a una radiografía más o menos completa de la enfermedad de la contaminación, en términos geográficos (ver mapa anexo):



Uno, aguas residuales a cielo abierto: cuenca de El Ahogado, presas del sur de la ciudad, incluidas Las Pintas, El Ahogado, las Rusias; ríos abiertos en San Juan de Dios, arroyo de El Ahogado, río Blanco, San Gaspar, Osorio, San Andrés, Coyula.

Dos, tiraderos de basura abiertos: Picachos, Milpillas o Hassar’s, Los Laureles, San Martín de las Flores; cerrados: Las Juntas I y II, Tateposco, el Zalate, La Micaelita, Santa María Tequepexpan, Loma Linda, San Gaspar, Coyula-Matatlán, San Juan de Ocotán, Nuevo México, El Colli, El Carril, Río Blanco, Copala y El Taray.

Tres, zonas de estancamiento de aire contaminado: Miravalle, Las Águilas, Loma Dorada y El Bajío (donde se ubica la Villa Panamericana).

Cuatro, zonas muy contaminadas por ozono, donde destacan: Las Águilas, Plaza del Sol, Centro y Vallarta poniente (donde circulan más autos).

Y en quinto lugar, las zonas de la ciudad con menos áreas verdes: sector Libertad, Tonalá, zona industrial del sur de la ciudad, colonias periféricas del poniente y el sur.

Es un breve recuento de una enfermedad que llegó para quedarse.




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En perspectiva

LAS CONDICIONES

Superficie

• La zona metropolitana de Guadalajara tenía a finales de 2009 alrededor de 62,832 hectáreas; la ciudad se expande a poco más de 600 hectáreas anuales, pero hay entre ocho mil y catorce mil hectáreas de lotes baldíos disponibles al interior de la urbe. La densidad es de 65 habitantes por hectárea (era tres veces mayor medio siglo atrás)

Temperaturas

• En el área urbanizada, las temperaturas promedio mínimas aumentan 0.05 grados por año y las máximas 0.02 grados. La diferencia de temperaturas con la zona rural que le rodea llegan a ser de siete grados por arriba dentro de la mancha urbana

Vientos escasos

• Los vientos superficiales dominantes en la ZMG provienen del oeste, con 15.5 por ciento de la frecuencia total, siguiéndole los vientos del este con 7.5 por ciento. En ambos casos, sus velocidades son de 1.4 a 5.6 metros por segundo [m/s] y en forma temporal presentan velocidades de 5.8 a 9.7 m/s. Asimismo, se observa que los periodos de calma [ausencia de viento y/o vientos muy débiles menores a 1.1 m/s] alcanzan una frecuencia de 44.3 por ciento, lo cual indica el gran potencial de acumulación de los contaminantes por falta de ventilación en la ZMG: apenas brisa ligera

Sol

• La ciudad recibe una abundante radiación solar, debido a que se localiza a una latitud de 20° norte, lo que hace que su atmósfera sea altamente fotorreactiva, lo que favorece la formación de contaminantes secundarios como el ozono y otros oxidantes fotoquímicos. El efecto de esta intensa radiación se potencia con los kilómetros de asfalto y cemento sobre los que se asienta la ciudad, que nulifica la evotranspiración, a lo que se suma la poca presencia de árboles, que mitigan las altas temperaturas

Inversiones térmicas

• Provocan el estancamiento de los contaminantes. Este fenómeno se presenta 283 días del año, siendo los periodos de enero a junio y noviembre a diciembre cuando se presentan con mayor frecuencia. El espesor de la inversión térmica va de decenas a algunos cientos de metros

LOS PROBLEMAS

• Hay 1.7 millones de automóviles sobre la superficie de la ciudad, que generan más de 80 por ciento de la contaminación de la atmósfera. Se dobló el número de vehículos en los últimos ocho años, de manera que cada día se incorporan de 350 a 400 vehículos; casi 40 por ciento de los autos tienen más de quince años de actividad, no cuentan con el convertidor catalítico —el dispositivo que ayuda a mitigar las emisiones—, por ende generan una mayor contaminación en comparación con un vehículo recientemente afinado y verificado, hasta en 30 veces más, dice la Semades.

• El cumplimiento de la verificación de automotores, obligatoria por ley, sólo la tiene alrededor de 35 por ciento de los automovilistas de la ciudad.

• Hay tres tipos de contaminantes: los criterio, que existen en la norma y normalmente se miden en la red; los segundos son los gases de efecto invernadero, que son los que tienen que ver con el cambio climático (algunos criterio son este tipo de gas, como el CO2), y un tercer grupo son los contaminantes tóxicos, donde se agrupan compuestos generados principalmente por la industria, y en algunos casos los vehículos: benceno, tolueno; son más de 100 contaminantes, muy complicados para monitorearlos permanentemente.

• Incendios forestales. Entre junio y noviembre de cada año, las montañas contiguas a Guadalajara padecen el problema de incendios, en buena medida provocados por las actividades agropecuarias; los vientos llevan esas cenizas (que se miden como partículas suspendidas) a estacionarse en algunos puntos de la ciudad, sobre todo al sur, ocasionando contingencias que pueden ser severas.

• Áreas verdes. Apenas se acercan a mil hectáreas las áreas verdes consolidadas, incluidos camellones y glorietas, con lo que se mitiga poco el calor que fabrica contaminantes como el ozono, además de aumentar la contaminación visual y auditiva.

• Contaminación del agua. La ciudad genera cerca de nueve metros cúbicos por segundo de aguas contaminadas, lo que ha dañado severamente la calidad de vida de las zonas bajas, sobre todo el río Santiago. Para los residuos domésticos están por terminarse las plantas tratadoras en El Ahogado y en Aguaprieta, pero falta analizar a fondo el tema de los desechos industriales que también vierten metales pesados a las cuencas.

• Canales a cielo abierto. Asociado al anterior, el problema de la canalización de las aguas negras es que en muchos sitios de la metrópoli éstas no van en colectores, sino por canales a cielo abierto. Las presas de la zona sur de la ciudad son vertederos de residuos y el contacto con la población, en colonias pobres, produce daños a la salud.

• Urbanización en zonas de recarga de agua. El acuífero Atemajac-Tesistán está invadido en 60 por ciento por fincas, calles e infraestructura; Toluquilla ya alcanza 25 por ciento de urbanización. La invasión urbana impermeabiliza el área de alta infiltración de la metrópoli, enclavada al poniente y sur de la zona conurbada, reduciendo la capacidad de sus dos acuíferos, que hoy aportan 31 por ciento del líquido que se surte a los habitantes citadinos. Esta urbanización propicia además que el agua subterránea se contamine.

• Basura. Se generan más de 5,500 toneladas diarias de desechos (incluidos “desechos de manejo especial”) y sólo se separa hoy alrededor de 8 por ciento de los residuos. Los vertederos existentes son un problema asociado, suelen contaminar el agua freática y las aguas superficiales, como sucede con los pueblos de la zona norte de Zapopan, que se han movilizado para impedirlo, y con los de la zona de Tonalá.

• Un ejemplo del daño de los vertederos: el tiradero de basura de Matatlán, con ocho millones de toneladas de desechos, produce alrededor de 90 mil toneladas anuales de bióxido de carbono equivalente hacia la  atmósfera de Guadalajara.

Fuentes: Semades, SSA, Conagua, archivo de Milenio Jalisco

Proponen área de protección hidrológica en El Bajío


Miguel Magaña Virgen, investigador del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la UdeG, destaca convergencia en opinión de especialistas tendientes a corregir “el mayor error gubernamental de este sexenio”

Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO. Edición del 20 de noviembre de 2011

El error gubernamental de permitir la edificación de la Villa Panamericana en terrenos de El Bajío se subsanará en parte, al declarar lo que queda de superficie no modificada como área natural protegida en su modalidad de “área de protección hidrológica”, sostiene el investigador del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA) de la UdeG, Miguel Magaña Virgen.

“Las condiciones de la Villa Panamericana, desde su construcción y errática operación en materia de impacto ambiental, han logrado que diversos técnicos especialistas en la materia estén unificando sus criterios en contra del principal error gubernamental de este sexenio estatal, en lo que a protección simulada del ambiente se refiere”, explica, tras recordar que una semana atrás, ya había planteado la constitución de la zona de protección.

“Celebro que se estén agrupando los diversos puntos de vista sobre el tema que nos ocupa. Un valor agregado a esto es que la sociedad está tomando conciencia de que el medio ambiente es un bien social al que todos tenemos derecho y también obligación de proteger y defender de las equivocaciones de los funcionarios, voluntarias o no, al final de cuentas el resultado es lo que nos preocupa”.

El área de protección hidrológica es el diseño previsto en las leyes, detalla. “Consiste en proteger legalmente a aquellas destinadas a la preservación de ríos, manantiales y aguas subterráneas, a través de la protección de cuencas, áreas boscosas, llanuras y todas aquellas áreas que tengan impacto en las fuentes de producción y/o abastecimiento de agua. La referencia legal está en la Ley Estatal de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente en sus artículos 44 y 45”.

Así, “tanto el estado como el municipio tienen la facultad legal de proponer la declaratoria de este tipo de áreas naturales protegidas”. La protección hidrológica “se trata de una modalidad que solamente está definida en Jalisco […] y cuya estrategia de protección, difiere en gran medida de las que tradicionalmente se utilizan en el sistema nacional. En este tipo de protección, sin que se aleje de los objetivos que establece la política ambiental nacional y estatal, se protege no sólo el equilibrio ambiental de los ecosistemas, sino que también se incluye la protección socioeconómica de la población”.

Un área de protección hidrológica “no significa ni cambios de propiedad territorial ni establecimiento de nuevas estructuras administrativas burocratizadas y complicadas, tampoco comprende el fomentar y sostener elitismos o jerarquías de ningún tipo. Consiste en una revisión exhaustiva de cada una de las actividades productivas y de servicio, que se llevan a cabo en el área seleccionada y su cuenca de influencia directa, para inducir en estas los cambios que eviten su impacto negativo hacia el flujo hidrológico partiendo de fomentar la precipitación [conservando la vegetación], facilitar la infiltración y regular el escurrimiento con el fin de proteger el suelo, evitar los azolves en cauces y partes bajas, así como conservar la cantidad y la calidad de agua que se protege [en este caso la que se infiltra] dicho de otra manera el objetivo es no alterar la cantidad y la calidad de agua que se infiltra”.

Se podrán realizar todas aquellas actividades que no alteren ni la cantidad ni la calidad de agua que se infiltre, eso amplía las perspectivas de uso sustentable de ese territorio.

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Zona protegida de El Bajío

•Fundamento. Ley Estatal de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente. Artículo 44. “Se consideran áreas naturales protegidas, competencia del gobierno del estado: I. Los parques estatales; II. Formaciones naturales de interés estatal; y III. Áreas estatales de protección hidrológica”. Artículo 45. “Se consideran áreas naturales protegidas, competencia de los gobiernos municipales: I. Los parques ecológicos municipales; II. Las zonas de preservación ecológica de los centros de población; III. Formaciones naturales de interés municipal; y IV. Áreas municipales de protección hidrológica”.

•Objetivos generales: “Proteger legal e indefinidamente la función del acuífero Atemajac-Toluquilla, impulsar el desarrollo sustentable en la subcuenca, favoreciendo sistemas de uso, aprovechamiento y transformación de los recursos naturales y construidos”.

•Objetivos particulares: “resolver el conflicto protección ambiental y desarrollo; regular ambientalmente las actividades de los usuarios actuales de El Bajío; demostrar la viabilidad de los criterios de conservación, protección y preservación que marcan los criterios científicos y la normatividad vigente; determinar un modelo de relación funcional entre las acciones de desarrollo y la sostenibilidad del equilibrio ambiental para reproducir este modelo en áreas similares”.

•Acciones previas: “compilar la información geobiofísica mínima necesaria que permita estructurar el modelo para la protección ambiental de El Bajío a partir de la modalidad de Área Natural Protegida, entre ellos, un ordenamiento ecológico territorial inmediato; divulgar los beneficios de esta modalidad buscando su apoyo y consideración al proyecto; elaboración de la Propuesta de Decreto de Área Natural Protegida de El Bajío, y gestionar el decreto ante las autoridades competentes en la materia”.

•Metas: “la obtención del decreto de protección correspondiente, aplicar la estrategia del extensionismo ambiental, recuperar la calidad ambiental del acuífero, suficiencia que obliga la sustentabilidad, y disminuir la presión sobre el ambiente a niveles sustentables”.

Acuífero, a salvo, pero se debe proteger


No se deben permitir más urbanizaciones en El Bajío, señala experto. Hay ignorancia sobre las aguas subterráneas, que podrían alimentar buena parte de las necesidades de la ciudad, pero faltan políticas para lograrlo, advierte Marco Antonio Ramírez. En el gráfico, la zona abastecida por los pozos de Los Colomos

Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO. Edición del 19 de noviembre de 2011

Que en esta ocasión sea mínimo el riesgo de contaminación del acuífero en El Bajío del Arenal por la descarga de la Villa Panamericana, no significa que esté bien urbanizar la zona, y de hecho, se debería establecer como área natural protegida, al igual que el resto de los espacios de alta recarga que tiene el acuífero de Atemajac, al poniente de la zona metropolitana de Guadalajara, señaló ayer el consultor Marco Antonio Ramírez.

“Afortunadamente participé en los estudios más grandes que se han dado de parte del SIAPA en 1996 y 2003, en la actualización hidrológica de la zona subcuenca de El Bajío, y donde se ubica esa infraestructura. En la parte superficial hay unos suelos muy finitos, que son arenas limosas o limo, que tienen un grado bajo de permeabilidad; tan así que en un momento dado, cuando hay una precipitación constante, como ocurrió previo a la inauguración de los Juegos Panamericanos, se manifestó realmente con un estancamiento”, explicó el experto en hidrología subterránea.

—Entonces, ¿la buena noticia en principio es que el terreno no se presta para una infiltración rápida y que esto pueda contener buena parte del daño?

—Así es, además de que parte del derrame es biodegradable, y hay que entender eso. Donde sí hay que preocuparnos es si hubiera sido un derrame constante de días o de semanas, [...] hay que tomar en cuenta que Guadalajara depende del agua subterránea en 30 por ciento de su abastecimiento.

Obviamente, “estas condiciones [de permeabilidad] no son de una manera general, dado que el suelo tiene una complejidad muy alta, y que hay una variabilidad importante en todo el valle; tampoco quiere decir que se tenga que desligar de las responsabilidades [a la Villa] y que este tipo de sucesos no sean totalmente reprobables. [...] Esta cuenca es endorreica [cerrada], pero de manera superficial, y eso hay que aclararlo. De manera subterránea hay una conexión muy evidente con todo el acuífero [de Atemajac], y que las velocidades de flujo del agua dentro de un suelo que tiene una variabilidad importante, va de centímetros por segundo, a diez o 50 metros diarios”.

El tipo de suelo sobre el que está la Villa tiene “una compacidad [sic] importante; todas las descargas que se generaron afortunadamente generaron una obstrucción del poro, que se presenta en este caso primero de manera biológica; luego, química y física”, que si bien puede ocasionar problemas a los vecinos de la zona, hace poco probable contaminar el agua del subsuelo.

Marco Antonio Ramírez lamentó que no se estudien de forma permanente los acuíferos entre las dependencias que están obligadas a proteger el recurso del agua: “Yo hice un cálculo en 2007, porque desde 2003 ya veía la problemática que se venía. Al darme cuenta de que los balances de los acuíferos ya son negativos, que los estamos sobreexplotando, [...] hay que ponernos las pilas, y hay que tener esos estudios constantes de los acuíferos, hay que hacer modelaciones para saber a dónde vamos, y no estar dependiendo de Chapala o del río Verde. [...] Yo calculé en ese tiempo que pudiéramos tener siete metros cúbicos por segundo del agua pluvial, habría que cuidar su captación y su infiltración. No es nuevo, pero parece que ya se nos ha olvidado”, apuntó.

Lo ideal en El Bajío es que “se pudiera de alguna manera parar el desarrollo [urbano]; yo siempre he dicho que al darnos cuenta de todo lo que tenemos alrededor del complejo de La Primavera que ese suelo poroso te permite almacenar agua, entonces del Periférico hasta Tesistán, yo diría que ya no se debe urbanizar. [...] ¿Cómo es posible que una zona de recarga de acuíferos no se establezca como área natural protegida? Esto es grave, hay que tratar de evitar esos errores humanos, tratar de capacitar a la gente, de que entienda realmente ese proceso y su importancia para el futuro de la ciudad”.

100 pozos de agua están bajo control


El SIAPA disipa dudas sobre la calidad del acuífero tras los derrames. Monitoreo de cloro residual y bacteriológico es el método de vigilancia. En el gráfico, la zona que abastecen directamente los seis pozos de El Bajío, entre periférico y Patria, con Vallarta como eje


Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO. Edición del 19 de noviembre de 2011

El Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) mantiene el monitoreo riguroso del centenar de pozos profundos que opera para abastecer aproximadamente a 30 por ciento de la ciudad, a raíz de la contaminación propiciada en dos eventos por los residuos de la Villa Panamericana vertidos en El Bajío del Arenal, Zapopan.

“Nos encontramos con una situación de una contaminación por una descarga a cielo abierto que hicieron, todo hace suponer, porque la planta de tratamiento dejó de funcionar, o fue rebasada en su capacidad. Nosotros hemos estado solicitando información, pero no nos han estado dando, [...] hemos actuado en ver a dónde fue y cómo nos ha afectado el manto del subsuelo y la infraestructura de pozos profundos, pozos que están a cien o 120 metros de profundidad en El Bajío”, dijo el director del organismo operador, José Luis Hernández.

Son seis pozos “que están para abastecer de agua a una zona de influencia del corredor de avenida Vallarta; son pozos profundos, que están cumpliendo la norma, no están parados por una contaminación, y de hecho, si dejan de operar, inmediatamente se afecta una zona, por eso nosotros queremos darle seguridad a la población” (ver mapas anexos).

En el caso de Los Colomos, que tienen su recarga en El Bajío, también hay la garantía: “Se están haciendo monitoreos permanentementes en la zona, y así en todos los demás pozos que tenemos [en la ciudad]; cuidamos mucho la parte del cloro residual, se hace un informe mensual a la Secretaría de Salud, a la Comisión Nacional del Agua [CNA], de la calidad que estamos abasteciendo”, agregó.

Por su parte, el gerente de Agua Potable y Alcantarillado del mismo organismo, Aristeo Mejía Durán, detalló el caso de El Bajío: “Son seis pozos los que están en esa zona, y es importante mencionar que la construcción de los mismos a la hora que se llevó a cabo la perforación, por norma, debe tener un sello hidráulico sanitario: los primeros 60 o 70 metros tenemos el tubo totalmente ciego, se sella para evitar el contacto con las aguas de niveles freáticos, que pueden tener un poco más de contaminación; así, lo que se aprovecha es el acuífero confinado que se encuentra después de los 50 metros, y son pozos que se monitorean en forma permanente, y en esta ocasión se están monitoreando cada semana y no cada mes, para dar un seguimiento más puntual”. La misma estrategia se aplica con Los Colomos.

Los monitoreos son “para saber cuánta cantidad de cloro residual hay; debe haber 0.2 partes por millón, y con respecto a esto los monitoreos que se han realizado no acusan ninguna situación delicada”. La presencia del cloro residual demuestra que están muertos los patógenos; si hubiera ausencia, sería indicativo de que podría haber microorganismos, pues el cloro no fue suficiente para exterminarlos.

La Secretaría de Salud monitorea de igual forma, “y tampoco hemos tenido reporte alguno de anomalías hasta el momento”.

—Entonces, ¿cualquier cosa que brinque en algún parámetro, se va a detectar, justamente porque hay un monitoreo?

—Claro, porque es físico químico y bacteriológico, no es nada más en relación a parámetros de coliformes; se maneja todo el contexto de fierro, manganeso, arsénico, cromo, flúor, demanda química de oxígeno, todos los parámetros que deben de existir en el control de la calidad del agua.

Por su parte, el gerente técnico, Carlos Hernández, dice que “hay una serie de estudios que han delimitado esta zona como el acuífero de Atemajac, que es un solo acuífero; trae como 1,700 o 1,800 pozos; El Bajío es Atemajac, forma parte de la recarga de todo el acuífero, que prácticamente envuelve a toda la zona metropolitana, hacia el norte”.

Un centenar de esas extracciones son los pozos profundos del SIAPA. La posibilidad de contaminación existe con los actos de la Villa, aunque el volumen (menos de 250 metros cúbicos extrajeron las pipas de la CEA en el lugar de la descarga) es relativamente tan pequeño que se descarta algún desastre.

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Uno X Uno

Colonias abastecidas

Sistema de pozos de El Bajío que abastece a las colonias:

• Indígena de San Juan de Ocotán
• Puertas del Tule
• Ocotán
• Paseos Universidad
• Lomas Universidad
• Parque Regency
• Parque La Castellana
• Callejón del Parque Virreyes
• Vallarta Universidad
• Jardines Vallarta
• Villas de Asís
• Rinconada del Bosque
• Vallarta San Isidro
• Frac. Villas Verona
• Fraccionamiento Los Castaños
• Villas de Novelistas
• Coto Novelistas
• Villas de Vallarta
• Rinconada de los Novelistas
• Residencial Jardines Vallarta
• Parques de La Castellana

Sistema de tanques Colomos, Fray Pedro de Gante, y de los pozos Italia, Diana y Fray Pedro:

Lomas del Country
Circunvalación Américas
Chapultepec Country

Fuente: SIAPA

Habrá sanción federal contra Villa por vertido


Una segunda multa estará vinculada a la calidad del líquido desalojado, informó director de organismo de cuenca de la Comisión Nacional del Agua; informó que multará a los responsables de la descarga de los desechos generados en el complejo panamericano, pues no había permiso para ello y ratifica que fueron “aguas negras crudas” lo que se echó a fosas.

Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO. Edición del 18 de noviembre de 2011

La Comisión Nacional del Agua (CNA) también sancionará a la Villa Panamericana como efecto de las descargas ilegales de aguas crudas residuales a terrenos de El Bajío del Arenal. La dependencia indicó que calificará los dos eventos detectados de forma independiente, lo que entraña dos procedimientos de sanción que también son independientes de los que tiene en proceso el Ayuntamiento de Zapopan.

La sanción resulta inevitable, independientemente de que los vertidos contaminados hayan impactado el agua subterránea de la zona, pues el complejo no tenía permisos para descargar sus aguas y la calidad de éstas no era “tratada”, advirtió ayer el director del organismo de cuenca Lerma Santiago Pacífico de esa instancia federal, Raúl Antonio Iglesias Benítez.

“Ya hemos realizado tres visitas; una de ellas en especial fue para tomar muestras; ayer [miércoles] se estuvo atendiendo lo de la denuncia penal de Zapopan en la Procuraduría, nuestros peritos se fueron hasta la una de la mañana, o sea, estamos trabajando [...] los resultados de las muestras levantadas los debemos de tener entre martes y miércoles, porque el análisis de DBO [demanda bioquímica de oxígeno] debe meterse a cultivo y demora más; pero no hay que ser experto en eso, hay agua residual prácticamente cruda, se ve a simple vista”, subrayó el funcionario federal.

Dijo que las sanciones derivan de la falta de un permiso para el vertido de las aguas de residuo, sean tratadas o crudas: “Aunque tenga planta de tratamiento y se traten, las aguas residuales deben tener permiso para verterse como agua para riego, o de otros usos [...] y por otro lado, la sanción por la descarga se hará de acuerdo a la calidad del agua vertida, que se determinará con los resultados del examen laboratorial y con lo que marca la Ley de Aguas Nacionales”.

¿Hay riesgo de contaminación? “Por supuesto, pero por los volúmenes como tal, no es de consideración: hay mucha diferencia entre lo que produce el acuífero y lo vertido; va de miles de metros cúbicos en el primer caso a miles de litros en el segundo, es una enorme diferencia”, por lo que se generaría un efecto de dilución, además de que la materia orgánica se autorremedia si no rebasa las capacidades del ecosistema.

Por otro lado, “cuando haces la extracción del acuífero, los pozos se perforan para extraerse agua desde más abajo, en estos casos, los primeros 30 o 35 metros se sellan para evitar alguna contaminación superficial; en ese sentido, las posibilidades de contaminación se minimizan”, lo que da más seguridad en el tema del agua para uso urbano de los cercanos pozos del SIAPA.

Los responsables de la Villa deberán realizar la biorremediación de los daños, por ley, al haber provocado el daño ambiental. Este daño se determinará con el estudio que se está elaborando por encargo de la dependencia y de Zapopan.

De este modo, el funcionario precisó que hay dos expedientes, uno por las emisiones realizadas a finales del mes de octubre, que fueron detectadas por personal del Ayuntamiento de Zapopan, y otro correspondiente al vertido de desechos de la cocina de la Villa el pasado miércoles 9 de noviembre, el cual fue dado a conocer por este diario y confirmado por el ayuntamiento (MILENIO JALISCO, 16 y 17 de noviembre de 2011). Si se comprueba este último, explicó, significa una sanción aparte.

La CEA lamenta omisiones y negligencia en la villa


Las descargas en El Bajío se pudieron evitar, indica el titular de la Comisión Estatal del Agua. La violación de la clausura vigente por administradores de la Villa es “muy grave”

Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO. Edición del 18 de noviembre de 2011

Los vertidos de aguas negras de la Villa Panamericana pudieron evitarse, pero las omisiones de los responsables de la operación propiciaron el problema, aseguró ayer el director de la Comisión Estatal del Agua (CEA), César Coll Carabias.

El funcionario destacó que el alcalde de la Villa, Nick Van Der Kaaij, no supo reaccionar ante el problema y olvidó pedir auxilio a los dos organismos que le podían ayudar: la propia CEA y el SIAPA.

“Cuando nos damos cuenta de que hay una derrama, inmediatamente activamos programas para atenuar lo que estaba sucediendo [...] es muy lamentable que esto haya ocurrido, porque se pudo haber evitado; yo creo que el alcalde de la Villa es una persona que ve todo lo que es hospedaje, limpieza de cuartos y todo eso, esa experiencia sí la tiene, pero supuso en un principio que el edificio ya tendría un sistema de drenaje...”.

Añadió: “No creo que en ningún momento se haya puesto a pensar a dónde van las aguas negras, y cuando le avisan que se estaba rebasando, por omisión no avisa del problema a la CEA o el SIAPA, y vinieron las decisiones que él tomó [la descarga a cielo abierto en siete fosas en terrenos del complejo panamericano]; cuando nos enteramos, mandamos equipos e hicimos la limpieza; Zapopan actuó como le tocaba, hace clausuras diciendo ‘está muy mal y debemos corregirlo’”.

—¿Dónde nacieron los errores?

—Primeramente, la unidad habitacional de la Villa Panamericana estuvo calculada para tres mil personas; la planta de tratamiento da batería de cinco a seis litros por segundo, suficiente para esa cantidad de personas [...] primer problema, las plantas requieren periodo de estabilización, no son mágicas, requieren estabilización física y biológica, ésta con bacterias que son las que actúan para comer los microorganismos, y lo químico que es agregar cloro porque mata los coliformes que nos quedan vivos.

Por si fuera poco, en un tiempo muy breve “la Villa subió a 7,200 personas habitando; evidentemente la descarga se les fue durante cuatro días muy por encima de su capacidad; si nos hubieran hablado antes, hubiéramos actuado como en este momento”.

Pero lo peor vino después: “No respetar los reglamentos, y lamento mucho que hayan hecho ese tipo de cosas, hay fotos y evidencias, parece ser que un metro antes de la descarga clausurada le abren y se provoca ese derrame, y eso sí, como autoridad lo veo muy grave; cuando una autoridad ejerce, cuando hay un acta, se debe respetar [...] había la urgente necesidad de echar a andar las cocinas, pero de nuevo, por qué no preguntaron [...] se encuentran soluciones, lo que no está bien es que mediando acta y clausura se haga un desvío antes de llegar a lo clausurado y se propicie un derrame”.

Más allá de las claras violaciones, “los derrames no son sustantivos, no son catastróficos; sacamos 249 metros cúbicos de agua de los cuatro días, estabilizamos la tierra, vigilamos que no se reciba más, trabajamos en el cárcamo de recepción, no hemos tenido más problemas”.

Todos los días, las pipas y los camiones extractores Vactor de la CEA, además de vehículos privados, extraen 800 metros cúbicos de aguas residuales, lo que implica trabajar a toda hora para evitar nuevas infracciones, agregó el funcionario estatal.

32% menos agua para repartir en el Lerma


Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO.Edición del 18 de noviembre de 2011

El agua para distribuir entre los diferentes usos económicos y sociales en la cuenca Lerma-Chapala tiene 32 por ciento menos volumen en relación con la entregada en el ciclo 2010-2011, esto es, alrededor de mil millones de metros cúbicos menos, anunció ayer el director del organismo de cuenca Lerma-Santiago-Pacífico de la Comisión Nacional del Agua (CNA), Raúl Antonio Iglesias Benítez.

Así, el volumen asignado para el ciclo que comienza es de 2,710 millones de metros cúbicos de agua, lo que va a afectar sobre todo a los usuarios agrícolas de El Bajío. No se tocará, en cambio, el uso público urbano, que es prioritario de acuerdo a la Ley de Aguas Nacionales: “Todo esto deriva de las condiciones de sequía y de precipitaciones y escurrimientos irregulares durante el pasado temporal”, apuntó. Se alcanzaron apenas 481 milímetros de lluvia en la región hidrológica que comprende los estados de México, Querétaro, Guanajuato, Michoacán y Jalisco, cifra inferior a la precipitación media histórica, que es de 711 milímetros.

Iglesias Benítez dijo que la asignación de volúmenes de agua a los diferentes usuarios se dio conforme a la cláusula quinta del Convenio de Coordinación de Aguas Superficiales de la Cuenca Lerma Chapala, entre los que se ubican distritos y unidades de riego, sistemas de pequeña irrigación, abastecimiento para uso público urbano y de generación de energía eléctrica.

Derivado de que el lago de Chapala se ubica actualmente con un almacenamiento entre tres mil y seis mil millones de metros cúbicos, en la cuenca Lerma Chapala se aplicará una política media de distribución en los distritos de riego y en los sistemas de pequeña irrigación. El abastecimiento de agua potable para la zona metropolitana de Guadalajara mantiene un volumen asignado igual al de años anteriores, de 240 millones de metros cúbicos, pues se trata del uso prioritario de acuerdo con la Ley de Aguas Nacionales.

Tecalitlán, denuncian talamontes armados


Presumen que actividad que se desarrolla ilícitamente en la sierra de El Halo tiene ligas con crimen organizado; ya conocen de los hechos la Profepa y la PGR, pero nadie detiene a los infractores

Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO. Edición del 14 de noviembre de 2011

Moradores de la región de la sierra de El Halo, ubicada en Tecalitlán, entre la cabecera municipal y la delegación de Ahuijullo, denunciaron ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y en los buzones de “denuncia anónima” de la Procuraduría General de la República y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la tala clandestina de sus bosques por parte de presuntos integrantes del crimen organizado.

Al ubicarse en la zona limítrofe con Michoacán, una de las áreas con mayor incidencia de bandas criminales ligadas al narcotráfico del país, los moradores de estas montañas se sienten en el abandono de los poderes civiles. “Nos dejan solos, tenemos un año con el problema y nomás no hay quien le ponga freno; la gente ya tiene miedo de andar por la sierra y de meterse a trabajar sus predios”, dijo un lugareño que pidió no ser identificado.

Estos bosques templados, con selvas bajas caducifolias en sus partes bajas, al sur y al este, han sido un emporio maderero durante más de medio siglo, pero todo comenzó bajo la tutela de la concesión maderera que recibió la papelera Atenquique, lo que hizo que los ejidos y pequeñas propiedades estuvieran obligados a venderle a la paraestatal, que fue privatizada en 1987 y cuya concesión venció en 1994.

Desde entonces, es un mercado liberado con bajos márgenes de utilidad ante la ineficiencia del sector industrial, lo que estimula el clandestinaje para incrementar las ganancias. La Comisión Nacional Forestal calcula que por cada árbol legalmente talado se derriba otro de forma ilegal.

Pero el caso de estas rancherías es más grave: las bandas comenzaron a incursionar desde el vecino municipio de Tepalcatepec, hace poco más de un año. Llegaban armadas, transitaban las brechas en vehículos de doble tracción y la autoridad simplemente se hizo a un lado.

“Cuando comenzaron a derribar los bosques, nadie dijo nada, porque saben que está en peligro la vida de sus familias si pretenden oponerse a ellos”, añaden los testigos, que tuvieron contacto con este diario.

Parte de esa madera, se presume, va a alimentar el mercado de la transformación de la madera en Ciudad Guzmán y en Colima. A la ofensiva de los talamontes se añade el crecimiento de la frontera aguacatera en el sur de Jalisco, fiebre traída de las montañas de Michoacán, con un fuerte cambio de uso de suelo en los viejos bosques de pino y encino, y también ligada al lavado de dinero del crimen organizado (ver PÚBLICO-MILENIO, 14 de diciembre de 2008 y 17 de mayo de 2010).

Los moradores de la sierra de El Halo no ven interés de las autoridades en frenar un problema ambiental cuando la prioridad es combatir delincuentes violentos. Pero la tala de esta serranía demuestra cómo estas realidades han quedado entreveradas, en las montañas del occidente mexicano.

Urbanizar El Bajío contaminará todo el acuífero


Es un manto altamente frágil, muy permeable y fácil de contaminar el que existe en el área; el gobierno trata de minimizar los daños ocasionados por la Villa Panamericana en la zona, advierte Arturo Gleason Espíndola, consultor especialista en aguas subterráneas

Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO. Edición del 14 de noviembre de 2011

Las ventajas de una zona de alta recarga de agua como es El Bajío del Arenal, que capta más de 60 por ciento del agua que cae como lluvia en su superficie, se convierten en desventajas al realizarse sobre ese territorio acciones de urbanización, que reducen el coeficiente de recarga y generan aguas negras de difícil manejo. Si a esto se añade el desnivel de este valle en relación con la zona metropolitana de Guadalajara, es previsible que las aguas negras penetrarán hacia el subsuelo y se provocarán daños en una de las grandes riquezas de todas las ciudades: sus aguas subterráneas, apunta el consultor Arturo Gleason Espíndola.

En un análisis que entregó a MILENIO JALISCO, el investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG) advierte que el problema de las descargas de aguas negras de la Villa Panamericana durante los Juegos Panamericanos fue minimizado por el gobierno, por lo que entrega elementos no sólo para exigir que se dictamine con precisión el daño y sea restaurado, sino para que se sienten las bases para frenar la urbanización en las 1,200 hectáreas de El Bajío, una zona que debe preservarse por el bien del conglomerado urbano.

“Es probable que el dictamen final de la parte gubernamental minimice el daño para seguir adelante con la operación del complejo y su inminente venta, sin olvidar llevar a cabo el desarrollo urbano supuestamente sustentable que el gobierno municipal de Zapopan tiene planeado ejecutar para sepultar esta zona de recarga”, advierte.

Así, detalla los impactos que se avecinan en caso de que la urbanización culmine: “Hay que tener en claro que las aguas subterráneas desempeñan un papel fundamental en la salud económica social de Guadalajara, ya que sacian la sed de 30 por ciento de la población. Si no se protegen las aguas subterráneas, tanto en términos de cantidad como de calidad, habrá escasez de agua y aumentarán los costos de abastecimiento, con evidentes daños a la salud humana”.

Sin embargo, “a pesar de la repetidas advertencias y exhortos que se hicieron para no construir la Villa en una zona de recarga, esto se llevó a cabo. Es evidente que uno de los riesgos que se subestimaron fue el de la contaminación de las aguas subterráneas, sobre todo cuando la zona es baja y es complicado elevar las descargas hacia otros puntos más altos para drenarlas”.

La urbanización afecta las aguas subterráneas de dos maneras: uno, “modificando radicalmente las modalidades y las tasas de recarga del acuífero”, y dos, “afectando adversamente la calidad de las aguas subterráneas”.

De este modo, “al construirse la Villa en una zona de recarga la tasa de infiltración disminuyó a pesar de la construcción de los pozos de infiltración. Nunca se infiltrará la misma cantidad de agua en condiciones naturales que la que se pudiera infiltrar a través de muchos pozos”. Pero además, la urbanización también “tiende a disminuir la evaporación y a aumentar y acelerar los escurrimientos superficiales”. Es probable que este aumento de escurrimiento “afectara el funcionamiento de las plantas de tratamiento instaladas. El problema es que mientras se tenga planeado darle un ‘desarrollo urbano sustentable ordenado’ [sic], la cubierta impermeable crecerá provocando inundaciones de aguas pluviales mezcladas con aguas negras. Por lo tanto, no habrá planta de tratamiento que pueda limpiar tal cantidad de agua y ni espacio disponible para la instalación de esta infraestructura. Crece el flujo a nivel por la urbanización, crecerá la necesidad de espacio para tratar lo que ya no se infiltra”.

En cuanto a la calidad del acuífero, “de manera abrupta fue afectada con la descarga directa al suelo. Es lamentable que en vez de evaluar el daño con detenimiento, la autoridad trate de calificar lo sucedido como un ‘daño menor’. Es una declaración que delata la ignorancia y el desatino que caracteriza a nuestra clase política. Es indudable que el daño a la calidad del agua es real, pero la pregunta es ¿en qué proporción? La ciencia nos da a conocer parámetros que permiten evaluar el daño a través de los protocolos internacionales en manejo de aguas subterráneas”.



De tal manera, “será necesario conocer un poco de lo que sucede cuando un contaminante afecta un acuífero para establecer la metodología de restauración, dejando de lado los análisis tendenciosos y los apasionamientos irracionales”.

El consultor entregó a este diario dos modelos generales de acuífero: el protegido, de bajo riesgo de contaminarse por estar relativamente confinado por una capa de piedras, o el frágil, que no tiene esa capa de protección e infiltra todo en un manto arenoso, caso de El Bajío (ver gráficos anexos).

“En cuanto a la protección del acuífero, hay menor riesgo a la contaminación en acuíferos naturalmente bien protegidos —terreno impermeable— que en acuíferos vulnerables o permeables. La caída de agua de estos últimos muy a menudo requiere la aplicación de tratamientos complejos y costosos”.

En el caso de la cuenca El Bajío, “como en la mayoría de las subcuencas del valle de Atemajac, los acuíferos son vulnerables, de tal manera que el riesgo de contaminación es alto. Partiendo de esta premisa, es necesario considerar el grado de vulnerabilidad de la zona y detener la urbanización inmediatamente, ya que no cuenta con protección natural. Ahora, una vez que sabemos que el acuífero está desprotegido, es necesario conocer cuál es el comportamiento de los contaminantes en un acuífero para determinar el grado del daño”.

En el caso de este evento, “el volumen de descarga de aguas negras al suelo no fue menor. Se comentó que la Villa tuvo un aforo máximo de 18 mil personas durante quince días, si tomamos un promedio de nueve mil personas y les asignamos 150 litros por habitante al día, nos da un volumen de un millón 350 mil litros al día, pero a este volumen hay que descontar 20 por ciento de pérdida entre lo que entra y lo que sale, por lo tanto, obtenemos un volumen de un millón 80 mil litros/día o un caudal de descarga de 12.5 litros por segundo”.

Este volumen por quince días que duró la justa deportiva, “obtenemos 16 millones 200 mil litros vertidos a la zona de recarga.

“Ante tal volumen, ahora le pregunta es ¿cómo se dispersó y diluyó este volumen en las aguas subterráneas? El dictamen que se acaba de difundir sobre que los pozos no se contaminaron es precipitado, cuando el volumen que se descargó no es menor y los puntos de descargas están dispersos en varios puntos de la zona”, añade.

Así, “es necesario hacer un estudio a profundidad para dictaminar el área de dispersión de la contaminación y el grado de dilución en las aguas subterráneas en base a los protocolos internacionales, para determinar la estrategia de restauración”.

Pero sobre todo, insiste, “es necesario detener toda urbanización en la zona y renunciar a cualquier plan de desarrollo urbano. La autoridad y la sociedad deben entender que las zonas de recarga no se urbanizan. No existe urbanización sustentable en una zona de recarga”.

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Cómo se sanea un acuífero

••• Cuando la contaminación se ha producido y alcanzado gran extensión, “la regeneración es inviable técnica o económicamente”. En el caso de la Villa Panamericana “todavía se está a tiempo de actuar”, advierte el consultor Arturo Gleason Espíndola. Las medidas son de dos tipos:

A) Actuaciones en el origen de la contaminación: uno, remoción de tierras o residuos de la superficie; dos, aislamiento de los residuos, con impermeabilizaciones verticales o debajo de ellos; tres, si la superficie freática alcanza los residuos, hacerla descender, con barreras o bombeos; cuatro, controlar o desviar la escorrentía superficial

B) Actuaciones en el acuífero: uno, bombeo intenso del acuífero contaminado, a veces con caudal intermitente o variable para un mejor rendimiento y, eventualmente, inyección simultánea de agua limpia; dos, flujo forzado de aire o de vapor para volatizar los contaminantes, normalmente en la zona no saturada; tres, construcción de barreras impermeables o filtrantes (con alguna sustancia que retenga o actúe sobre el contaminante) en acuíferos poco profundos; cuatro, en varios de estos procesos se utilizan las baterías para degradar los contaminantes orgánicos.

Prevén invierno contaminado


La Niña provocará escasa humedad y cielos despejados. Semades presenta nuevo Plan de Contingencias Atmosféricas de la ZMG, que pretende mejorar en atención y respuesta de eventos

Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO. Edición del 12 de noviembre de 2011

La persistencia del fenómeno La Niña en esta región del mundo traerá un invierno seco y con temperaturas promedio benignas, lo que significa inversiones térmicas por las mañanas, cielos despejados y soleados en las tardes y noches moderadamente frías. Y esto ocasionará contaminación atmosférica con dos elementos dominantes: el ozono (O3) y las partículas suspendidas de diez micras (PM10).

En este contexto, está a punto de entrar en vigor el Plan de Invierno que la Secretaría de Medio Ambiente para el Desarrollos Sustentable (Semades) lanza para proteger la salud de la población, explica el director de la Red de Monitoreo Atmosférico de la dependencia, David Parra Romero.

“Entra en vigor del 1 de diciembre hasta el 31 de enero de 2012, y el objetivo es implementar acciones para poder reducir la emisión de los contaminantes que predominan durante esa temporada [...] durante este periodo de diciembre y enero es recurrente la presencia de inversiones térmicas, fenómenos que suceden durante las primeras horas de la mañana cuando hay un descenso importante en la temperatura y hay una diferencia entre las capas de aire, lo cual impide el transporte de los contaminantes, lo que quiere decir que se acumulan en una capa de aire mucho más estrecha y aumenta por ende su concentración”, dijo en entrevista con MILENIO JALISCO.

Esto es más grave “por las prácticas que se suscitan durante estas fechas, que principalmente tienen que ver con la quema de pastizales, de predios, con los incendios, la quema de pirotecnia y algunas otras actividades típicas de navidad y año nuevo, pues incrementan la cantidad de partículas, y este contaminante, que durante el resto del año no tiene una presencia importante, se acentúa”.

En el caso del ozono “hemos notado durante los últimos años mediciones por arriba de los cien puntos Imeca [Índice metropolitano de la calidad del aire] durante diciembre y enero”.

—¿El cambio climático o el número de autos provocan el ozono de los inviernos?

—Bueno, el ozono es un contaminante secundario que se genera en la atmósfera en presencia de precursores, los cuales son los hidrocarburos, y los óxidos de nitrógeno; el monitoreo solar nos dice que existen niveles importantes de radiación durante la época de octubre, noviembre y diciembre, lo que provoca que cuando se prestan las condiciones, se dispare la generación de ozono: el tiempo seco, la estabilidad atmosférica y la actividad vehicular son los detonantes que se combinan para esta situación; hace cinco o seis años el principal contaminante eran las partículas de área local, ahora es el ozono, y eso está directamente relacionado con la actividad vehicular, hemos doblado el numero de vehículos en los últimos ocho años, y sigue: de 350 a 400 vehículos se incorporan diariamente...

Ayer, la Semades hizo público un nuevo Plan de Contingencias Atmosféricas, que presentó el titular de la dependencia, Héctor Eduardo Gómez Hernández. Este plan operará de la siguiente manera: uno, se activará precontingencia ambiental de manera puntual en la estación que marque más de 150 puntos Imeca, para que los municipios apliquen medidas para reducir los niveles; dos, la fase uno del Plan de Contingencias Atmosféricas se decretará en toda la zona metropolitana cuando el promedio de todas las estaciones supere los 150 puntos Imeca durante dos horas seguidas; tres, los municipios actuarán con base en el contaminante que se presente.

Detalló que el nuevo plan tiene como objetivos ser más preciso en tiempo y forma, pues permitirá mayor representatividad estadística; definirá estrategias por contaminante; los niveles de activación de las contingencias serán más estrictos; y se establecerán mejores acciones preventivas de precontingencias y mecanismos de reporte.

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Se pronostica:

• Invierno seco por déficit de precipitación en la zona norte

• Temperaturas mínimas ligeramente por encima de lo normal

• Alto riesgo de incendios forestales en zonas boscosas

• Inversiones térmicas recurrentes (de moderadas a fuertes)

• Pre-contingencia ambiental en la ZMG

• El fenómeno de la Niña, persistirá en los próximos meses y sólo se observará su debilitamiento hasta el mes de abril del 2012

FUENTES: Semades / IAM UdeG

Paran ampliación de la aduana en aeropuerto


Siguen efectos de amparo a favor del ejido El Zapote del Valle: están prohibidas nuevas edificaciones en un polígono ejidal de 306 ha, la medida paralizó también construcción de un estacionamiento.

Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO. Edición del 11 de noviembre de 2011

Ayer fueron clausuradas, por orden del juez tercero de Distrito en materia penal del estado, las obras de ampliación de la aduana interior del aeropuerto internacional de Guadalajara, así como de un estacionamiento que se edificaba en la zona, que es parte del polígono expropiado en 1975 a la comunidad agraria de El Zapote del Valle.

La acción deriva de un juicio de amparo interpuesto por el ejido en contra del gobierno de la república por los vicios en el procedimiento que les quitó el dominio sobre sus tierras –la historia arranca en 1947–, en el cual no fueron oídos ni vencidos y, además, ante el raquítico pago de indemnización, de apenas trece pesos por metro cuadrado cuando los terrenos valen, a valores actuales como predio en breña, 2,500 pesos, advirtió el presidente del comisariado, Ernesto Ledezma Gómez.

“Se trata de una acción sin precedentes, que demuestra que si hay un asesoramiento adecuado, un enfoque legal bien aplicado y persistencia, se puede ganar en los tribunales pese a los grandes intereses involucrados, económicos y políticos”, subrayó por su parte el abogado de los campesinos, Pedro León Corrales, del Instituto de Derecho Ambiental (Idea).

Las clausuras, explicaron los entrevistados, se realizaron alrededor del mediodía de ayer, con personal del Ayuntamiento de Tlajomulco de Zúñiga, que fue la autoridad a la que el juez en cuestión ordenó las diligencias correspondientes. “No hubo mayores incidentes, sacaron maquinaria de las obras y se pusieron los sellos de clausura; no se pueden reanudar los trabajos hasta que se analice en la segunda instancia [IV Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del tercer Circuito] el fondo del recurso de revisión”, añadió León Corrales.

El ejido, que reclama derechos sobre 306.9 hectáreas expropiadas, obtuvo en la instancia de revisión una “suspensión de plano” de la justicia federal que bloquea la emisión de todo tipo de licencias a favor de las instalaciones aeroportuarias, detiene registros de propiedad y las construcciones nuevas, lo que explica el efecto en ambos proyectos.

La denuncia inicial data de noviembre de 2009, por la violación de las garantías del núcleo agrario tras la expropiación de superficie de la dotación.

La suspensión, señala el texto de la revisión principal 106/2010 del juicio de amparo 1788/2009-8, impide los efectos del decreto expropiatorio del 19 de septiembre de 1975, pues el ejido quejoso reclama despojo de su zona común al no haber sido notificado, oído ni vencido en el proceso legal, además de haber perdido la cobertura vegetal de esos potreros y no haber recibido la indemnización correspondiente por el proceso.

Será hasta la sentencia cuando se determine si efectivamente se violaron los derechos agrarios y se confirme o revoque en definitiva esa suspensión. Así, las nuevas construcciones del complejo aeroportuario, en las 306 hectáreas de El Zapote, están paralizadas.

MILENIO JALISCO contactó al área de relaciones públicas del Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) para conocer su punto de vista al respecto, pero allí solamente se aseguró que la compañía no tiene conocimiento de la suspensión emitida por el juez de las obras de ampliación en un estacionamiento de la terminal aérea.

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El juicio de amparo

• Deja en suspenso los efectos de la expropiación de 1975, lo que significa que no se pueden ocupar los terrenos que en este momento permanezcan en breña en esa área.

• Suspende también todo movimiento catastral y registral de estos terrenos, no se pueden dar transmisiones de dominio ni otro tipo de movimientos patrimoniales.

• Suspende cualquier emisión de licencias municipales, y cualquier giro comercial requiere de este tipo de procedimientos ante los ayuntamientos; tampoco se pueden emitir licencias para obras, ni mucho menos ejecutarlas.

• En 2010 se clausuró una mezcladora de cemento ubicada sobre el predio en disputa (Público Milenio, 6 de septiembre de 2010); un año después, la aduana y un estacionamiento padecen el efecto.

Investigador pide indagar descargas de todo El Bajío


La contaminación en acuíferos es más difícil de tratar que en cuerpos de agua superficiales, advierte Arturo Gleason

Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO. Edición del 9 de noviembre de 2011

Es necesario que se revisen todas las fuentes posibles de contaminación que existen en la zona de El Bajío del Arenal, donde además de la Villa Panamericana y el estadio Omnilife, existen decenas de construcciones entre viviendas, colegios y centros de investigación que generan residuos y no es claro el fin que tienen éstos, señaló el consultor en aguas subterráneas e investigador de la Universidad de Guadalajara, Arturo Gleason Espíndola.

“Las aguas subterráneas suelen ser más difíciles de contaminar que las superficiales, pero cuando esta contaminación se produce, es más difícil de eliminar. Sucede esto porque las aguas del subsuelo tienen un ritmo de renovación muy lento. Se calcula que mientras el tiempo de permanencia medio del agua en los ríos es de días, en un acuífero es de cientos de años, lo que hace muy difícil su purificación”.

Por citar un ejemplo, habló del caso del estadio Omnilife o Chivas, el cual opera desde 2010 y que se supone cuenta con una gran fosa séptica sellada que debe ser objeto de constante mantenimiento: “Sería interesante saber si toda esa programación se está cumpliendo de forma adecuada, pero además, agarrar cada espacio físico que también funciona con fosas sépticas, pues no existen colectores ni red de drenaje y es imposible pensar que eso podrá realizarse, la salida natural del agua en esta zona deprimida solamente es hacia abajo, hacia el subsuelo”.

A su juicio, el evento de contaminación ocurrido con la Villa es una llamada de atención porque se podría repetir muchas veces más con los futuros desarrollos inmobiliarios del área; por eso plantea la urgencia de detener todo tipo de urbanización y dejar los cientos de hectáreas que permanecen libres para uso natural, justamente como zona de recarga.

“En Inglaterra, en Holanda, en Alemania, urbanizar una zona así ni siquiera se discute, se trata de zonas muy valiosas para las ciudades y se preservan por encima de todos los intereses particulares; en este caso, si se insiste en urbanizar, pronto tendremos un problema serio, pues el agua negra se mezclará con el agua de lluvias, habrá inundaciones y el acuífero se contaminará completamente; ni modo que se haga un gran cárcamo para bombear toda el agua a la altura del Periférico, eso es costosísimo y no tiene sentido, lo que tiene sentido es que la gente se informe y defienda que se mantenga esa zona de recarga que es tan valiosa para todos los tapatíos”.

Profepa no informa resultados, acusa director de La Primavera


Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO. Edición del 8 de noviembre de 2011

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) debe asumir su responsabilidad en los problemas para llevar al efecto la aplicación de la ley ambiental en el bosque La Primavera, advirtió ayer el titular del área natural protegida, José Luis Gámez Valdivia.

“Nosotros entregamos numerosos reportes con los problemas que detectamos en el área, y nunca recibimos una respuesta de lo que sucede con los casos; resulta que nuestro personal da la cara, se expone a amenazas y riesgos diversos, pero no pasa nada con lo que está generando de información de las anomalías”, enfatizó.

Añadió: “Yo creo que es fundamental que se defina la responsabilidad de cada cual; no es posible que se aprovechen los huecos como herramienta para evadir la responsabilidad en asuntos que pueden ser desde una falta administrativa hasta un delito y nunca salga que hay un responsable; lo peor es que esto deja de cumplir el papel de freno para impedir que otras gentes [sic] se atrevan a cometer irregularidades, lo van a seguir haciendo porque saben que no se les va a castigar”. En ese sentido, “se necesita por eso que los tres niveles de gobierno asuman responsabilidades, incluso el agente del Ministerio Público federal, al que nosotros hemos acudido en diversas ocasiones, para que no se caiga en esos juegos de competencias, donde incluso uno está expuesto a ser acusado de secuestrador cuando detiene a un delincuente en flagrancia, pese a que la propia ley prevé que cualquier ciudadano puede detener a un delincuente; ese es el punto delicado en que todas las instituciones deben jalar parejo en la protección del bosque”.

A la par, el funcionario lamentó la precariedad de la ley ambiental: “Parece que aquí es al revés, hay fortaleza para los derechos de los particulares y se pretende hacernos creer que no pasa nada con cosas como los incendios forestales, que hay como cien al año y nunca hay un responsable, por citar un caso clarísimo de esa disparidad”.

Zapopan multó a la Villa con 580 mil pesos


No se dará la “habitabilidad” mientras no se cumpla con áreas de donación, advierte el ayuntamiento. El municipio interpuso ante la PGR una denuncia penal por las descargas de aguas negras desde la instalación panamericana a El Bajío.

Guadalajara. Agustín del Castillo / Yenzi Velázquez. MILENIO-JALISCO. Edición del 8 de noviembre de 2011

El Ayuntamiento de Zapopan multó con 580 mil pesos a los responsables de las descargas de aguas negras de la Villa Panamericana en terrenos de El Bajío del Arenal, que se ubica en dicho municipio, y anunció que no dará la “habitabilidad” al inmueble para que se vendan los departamentos mientras no se cumpla por parte del complejo con la entrega de otras ocho hectáreas como superficie de donación, que se deben agregar a las ya cedidas por el particular.

La autoridad municipal informó ayer, además, que ya presentó denuncia penal en la delegación Jalisco de la Procuraduría General de la República (PGR), “contra quien o quienes resulten responsables por la descarga de aguas residuales y sanitarias a cielo abierto en terrenos aledaños a la Villa Panamericana”.

Ana Patricia Godínez Luna, directora general de Inspección de Reglamentos, dijo que la denuncia penal se presentó por la presunta realización de delitos ambientales, tipificados en el Código Penal Federal. El director general de Ecología, Miguel Prado Aguilar, informó que se presume violación a por lo menos 25 artículos de la Ley General de Equilibrio Ecológico, así como al artículo 420 Bis del Código Penal Federal, por daños a la biosfera y recalcó el riesgo que existe a la salud pública por estas descargas.

Por su parte, Mario Alberto Bueno Trujillo, director general de Obras Públicas, anunció que, a consecuencia de esta contingencia, el ayuntamiento realizará una promoción especial para la consulta pública sobre el Plan Parcial de Desarrollo de la zona de El Bajío, a la que se invitará a organismos ciudadanos y civiles, que podrán expresarse en este asunto y determinar en conjunto lo que se quiere en esta área y así lograr un plan sostenible, que proteja la fragilidad ambiental de la zona.

Las multas por las actas levantadas ascienden a los 580 mil pesos, sin embargo “serán los responsables los que deberán acudir a pagarlas, en un plazo no mayor a tres meses, de lo contrario se dictaminará como crédito fiscal por parte de la Dirección de Ingresos”.

El personal de Zapopan inspeccionará diariamente las instalaciones para verificar que no se violen los sellos de clausura y se viertan descargas residuales y sanitarias. Los responsables de la Villa Panamericana fueron apercibidos para construir un cárcamo impermeable para que no exista filtración, además de entregar a la autoridad municipal el plan de saneamiento y contingencias, así como las bitácoras que demuestren la limpieza el área y de esta forma evitar la contaminación de los mantos freáticos.

Para los Juegos Parapanamericanos, Zapopan otorgó un permiso temporal de instalación en apoyo a esta justa deportiva, lo que no significa que tengan autorizado un certificado de habitabilidad, que sólo se entregará si la empresa desarrolladora, Villa Bosque, cumple con los acuerdos que se tenían con el ayuntamiento, entre ellos el otorgar en cesión al municipio ocho hectáreas más por la alta densidad poblacional del complejo. En caso contrario, no se podrán vender los departamentos, se indicó.

Por su parte, en el seno del comité técnico y del Fideicomiso del Bosque La Primavera, del que es miembro el Ayuntamiento de Guadalajara, éste realizará un planteamiento para que se revise el proyecto de la Villa Panamericana, que permita conocer si éste es un edificio sustentable, antes de que se le dé un uso habitacional, declaró la secretaria de Medio Ambiente y Ecología, María Magdalena Ruíz Mejía.

“Que se revise muy bien el proyecto, que se revisen los planes parciales de desarrollo urbano [de Zapopan] y se verifique que realmente sea un edificio sustentable […], si la Villa no es viable entonces que se eche para atrás”, advirtió la funcionaria.

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Claves

Actos de autoridad

• El próximo 14 de noviembre, la Universidad de Guadalajara entregará los resultados del análisis de las muestras de las aguas residuales y sanitarias que se levantaron al momento de la clausura de las plantas de tratamiento, debido a que en el laboratorio se realizan los reactivos y cultivos de las mismas.

• Las plantas de tratamiento fueron clausuradas los días 24 y 27 de octubre, y el pasado día 4 de noviembre se procedió a la clausura jurídica y física de las tuberías de las descargas de la Villa Panamericana.

• Las multas ascienden a 580 mil pesos; no hay habitabilidad para vender los departamentos de la Villa

La Primavera, cuando la justicia se eterniza


La defensa legal del área protegida avanza con lentitud mientras el bosque se deteriora. Procesos administrativos y judiciales lentos y quisquillosos permiten la impunidad de quienes violan la protección del bosque; la Profepa reporta ejemplos de hasta cinco años sin resultados concretos.

Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO. Edición del 7 de noviembre de 2011

Hay decenas, cientos de asuntos administrativos y judiciales que se han seguido en los últimos años, que no han derivado en sentencias o ejecuciones que apliquen la ley de protección que tiene el bosque La Primavera, lo que refleja la gran dificultad de su protección.

La delegación Jalisco de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), que reconoce que los asuntos sí se llevan al ámbito judicial, los pierde (MILENIO JALISCO, 10 de octubre de 2011), decidió compartir con este diario dos casos “modelo” que demuestran que son procesos complejos y que se alargan, porque los particulares tienen muchos modos de defensa de sus intereses y porque la propia ley está llena de “hoyos” que se aprovechan para prolongar los asuntos.

Un expediente tendría que resolverse en 265 días entre la denuncia, la investigación, la resolución y la ejecución. Pero la realidad es otra. Los casos se citan sin números de expediente ni nombres propios, para evitar que se incurra en responsabilidad por parte del organismo federal, y en nuevos procesos judiciales que vulnerarían aún más la misión del área de protección de flora y fauna.

Primer caso: la finca
Es el típico de la construcción de una finca sin permisos al interior del bosque, del que hay al menos 47 expedientes similares desde 2009, pero se trata de un problema más viejo, denunciado en junio de 2007, y ya con casi 1,600 días transcurridos que multiplican por más de cinco el tiempo ideal para resolverlo.

“En junio de 2007 se recibió la denuncia popular en la delegación sobre la construcción de la finca [...] en virtud de la insuficiente información respecto de los posibles responsables de los hechos, y la ubicación exacta de los mismos, la delegación realizó la investigación necesaria, para estar en posibilidades de emitir, en diciembre de 2007, la orden de inspección que permitiría conocer los hechos reales”.

La inspección se realizó en ese mes, “encontrándose la construcción de un inmueble sin contar con la autorización correspondiente en materia de evaluación de impacto ambiental ni la anuencia de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas”, entidad responsable por tratarse de un área protegida federal.

Así, se dictó el acuerdo de emplazamiento, “en el que se ordenó, como medida de seguridad, la clausura total temporal de la finca, así como las medidas de urgente aplicación correspondientes para regularizar las obras y actividades encontradas y restaurar o compensar el sitio afectado”; debieron pasar siete meses más para emitir la resolución administrativa, la cual impuso una multa por 300 mil pesos, “manteniendo la clausura total temporal” en el inmueble.

Para entonces ya se rebasaba el año: 386 días desde la denuncia, pero un mes después, el responsable abrió un juicio de nulidad en contra de la resolución ante el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa (TFJFyA).

“Este procedimiento se resolvió casi un año después, a favor del particular, en virtud de que el tribunal consideró ilegal el proceder de esta delegación, al no haber precisado correctamente las facultades de la procuraduría”; el detalle “se reduce a no haber citado en la orden de inspección las palabras ‘último párrafo’ y ‘párrafo tercero’ en la cita de los artículos 118 y 139 del Reglamento Interior de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales”, es decir, tras 20 meses más de proceso, “de presentar pruebas, análisis jurídico de fondo y una multa, los magistrados deciden dar más peso a un detalle de forma”, destaca el informe de la Profepa.

Así, el organismo federal interpone, a través de la Dirección General de Delitos contra el Ambiente y Litigio de la Subprocuraduría Jurídica, un recurso de revisión fiscal contra la sentencia, “el cual se resolvió a favor de esta dependencia casi un año después, en septiembre de 2010”.

Fue hasta febrero de 2011 que el TFJAyA emitió nueva sentencia en el juicio y confirmó la resolución original de la Profepa, de julio de 2008.

“A estas fechas, seguimos en espera de la declaración del tribunal para poder requerir a la persona infraccionada el pago de la multa y que acredite haber presentado la manifestación de impacto ambiental para la operación de la finca”, para conocer la viabilidad o no de que dicho inmueble permanezca en el bosque.

Jurídicamente es necesaria esa manifestación judicial “respecto de que se ha causado sentencia [...] para estar técnica y legalmente en posibilidades de imponer nuevamente la medida de seguridad originalmente ordenada y ejercer todos los efectos legales de la resolución administrativa de origen”. Pero se desconoce si el afectado ha establecido un nuevo recurso legal que siga retrasando la justicia en el asunto.



Segundo caso: la cerca
Otra de las anomalías frecuentes contra el área protegida es la construcción de cercas que rompen los corredores naturales por donde se desplazan los animales.

Este caso típico, enclavado en un predio de Zapopan, data de junio de 2008 y ha rebasado tres años sin resolverse. El propietario cercó sin permiso; la inspección de la malla ciclónica es de ese mes, “circunstanciándose la ausencia de la autorización en materia de evaluación de impacto ambiental para tales efectos”.

En julio se dicta el emplazamiento; en noviembre de 2009 se dicta la resolución con multa de 250 mil pesos por incumplimiento de medidas correctivas.

En febrero de 2010, el infractor promueve juicio de nulidad contra la resolución ante el mismo tribunal fiscal federal (TFJAyA), “este procedimiento se resolvió siete meses después, a favor del particular, en virtud de que el tribunal consideró ilegal el proceder de esta delegación al no precisarse correctamente la competencia territorial de la delegación —el detalle en cuestión se limita a no haber citado en la orden de inspección las palabras ‘párrafo séptimo’ en la cita del artículo primero del Acuerdo de circunscripción territorial de las delegaciones—”.

Así, 26 meses de proceso se echaron abajo. “A la fecha, el procedimiento administrativo de origen ha quedado sin efectos, debido a la declaración del TFJAyA en el sentido de que ha causado estado la sentencia de mérito”; sin embargo, por decisión propia, el particular realizó trámites de impacto ambiental ante la Semarnat para regularizar su acción; la Profepa espera que se emita la regularización, o bien, iniciar un nuevo procedimiento administrativo que podría llevar a más años la resolución final del asunto.

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Zapopan asegura no dar permisos

••• El Ayuntamiento de Zapopan asegura no haber emitido un solo permiso para construcciones al interior del bosque La Primavera, al menos desde que asumió la Administración 2010-2012, aseguró el director de Obras Públicas de esta comuna, Mario Bueno.

“Han sido instrucciones explícitas las que hemos recibido del alcalde para respetar lo que establece el polígono de protección, en el caso de La Primavera, así como el caso de El Nixcticuil”, subrayó el funcionario.

Dijo que si se demuestra que hay una sola licencia de construcción emitida a partir del 1 de enero de 2010, se compromete a investigarla, a sancionar a los responsables y a abrir el procedimiento jurídico correspondiente para echar abajo esas autorizaciones. “Si fuera en este periodo, es sencillamente fraudulento, y no lo vamos a tolerar, estamos comprometidos con el respeto del área protegida y todas las áreas de este ayuntamiento tiene esta instrucción”.

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Se concentra en bosque 70% de esfuerzo: Profepa

De la capacidad material, financiera y humana de la Profepa que se destina a la inspección y vigilancia de los recursos naturales en todas las áreas naturales protegidas de la entidad, “aproximadamente 70 por ciento es exclusivamente para la realización de actos de inspección y vigilancia en La Primavera”, señala el delegado, José Manuel Galindo Jaramillo.

Además, “de la totalidad de los procedimientos de inspección y vigilancia [...] aproximadamente 50 por ciento se resuelven sin sanción, ordenándose nuevos actos de inspección, debido a las inconsistencias en la información para sustentar los actos o errores cometidos en las diligencias”.

Durante diez meses, en 2010, “la Profepa mantuvo un inspector de forma permanente en el área protegida y llevó a cabo dos operativos con personal de oficinas centrales, detectándose graves limitantes u omisiones en la vigilancia de los puntos de acceso de la reserva, lo que permite la realización de gran parte de las actividades ilegales o irregulares que se cometen en la zona”, precisó el funcionario.

El subdelegado jurídico, Javier Silva Castañeda, añade que 80 por ciento de los asuntos que lleva la Profepa en el bosque determinan medidas de seguridad, clausuras y decomisos, y se exige que se hagan trámites ante la Semarnat para obtener dictaminaciones en materia de impacto ambiental.

“La falta de actualización de los documentos legales que sostienen la creación, administración y manejo del área natural protegida, han dificultado la defensa de los actos de molestia efectuados por la Profepa ante los tribunales federales”, pone en relieve.

Explica que “entre los criterios legales que sostienen los tribunales federales, está la ausencia de procedimientos, falta de información o indebida coordinación entre las autoridades, que garanticen los derechos de audiencia y defensa y debido proceso de los propietarios o poseedores del área natural protegida, al momento de someter ante las autoridades municipales, estatales o federales sus proyectos”.

Al rescate del último depredador: el lince


La Primavera, uno de sus últimos santuarios. Quedan una veintena de individuos en el bosque protegido, pero ha desparecido de 80% de la distribución regional que tenía en 1960; sin su presencia, se derrumban las cadenas alimenticias que permiten la estructura de la vida silvestre

Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO-JALISCO. Edición del 6 de noviembre de 2011

La drástica reducción del Puma concolor y la extinción completa del lobo ha dejado al lince rojo (Linx rufus) como principal depredador del bosque La Primavera, por lo cual, tiene a su cargo mantener a raya a los comedores de hierbas y sostener el frágil equilibrio de la vida silvestre.

Porque si bien, se tiene detectado un puma que todavía deambula por la floresta, al menos hay una veintena de individuos del también llamado gato montés, con fuertes presiones por la presencia humana, lo que ha significado continuas muertes de ejemplares en las aldeas aledañas durante los últimos meses.

“Hace décadas, se distribuía por varios montes alrededor del bosque; se les observaba con frecuencia en el volcán de Tequila, Ahuisculco, Cerro Viejo y la barranca [del río Santiago], pero su número ha ido disminuyendo progresivamente y concentrándose en La Primavera”, refiere la encargada de fauna del área natural protegida, Karina Aguilar Vizcaíno.

Así, “quedan menos de 20 linces y entre ellos solamente un puñado de hembras que tienen capacidad para criar”, lo que “le convierte en el felino más amenazado del bosque […] a principios de la décadas de los 80 del siglo XX, algunos investigadores de la Universidad de Guadalajara comienzan a lanzar las primeras voces de alarma sobre la reducción de las poblaciones de algunas especies, entre ellas el lince. A pesar de ello poco se hizo para evitar su disminución, entre las acciones más relevantes fue el decreto como área natural protegida, sin presupuesto para administrar y operar acciones para la protección de este importante espacio natural. Fue hasta el año 2008 año en que se inicia de una manera modesta pero contundente a trabajar, generándose una dirección de fauna, lamentablemente hoy en día es un animal que vive únicamente en núcleos muy reducidos”, añade.

El lince es un carnívoro de la familia de los félidos caracterizado por tener un aspecto parecido al de un gato, pero de mayor tamaño, con las patas más largas, zarpas grandes y fuertes, y orejas terminadas en un pincel de pelos de más de dos centímetros de longitud; “además, también posee un penacho de pelos en cada mejilla, es un cazador sigiloso que se vale de la vista y el oído para capturar a sus presas”.

¿Por qué están desapareciendo los linces? “Las principales causas de esta reducción de ejemplares son la pérdida y transformación de sus hábitats naturales, la caza clandestina, el uso de trampas con cebos envenenados, los atropellos en carreteras, el aislamiento y la falta de intercambio genético entre poblaciones y, sobre todo, la falta de alimento. En este sentido, hay que decir que más de 80 por ciento de su dieta está compuesta por el conejo, por lo que no resulta extraño que se haya extinguido en aquellas áreas donde los conejos desaparecieron”.

El roedor, a su vez, ha desaparecido en masa, “por acción de los cambios de uso del suelo agropecuarios, abuso de agroquímicos [herbicidas, raticidas]”. No obstante, “desprovisto del conejo, los linces pueden alimentarse como segunda opción de roedores y otras aves, crías de venados, pequeños mamíferos y algunos peces”.

El lince es objeto de trabajo prioritario de la dirección de fauna en el bosque, que desarrolla diversos programas para su estudio y recuperación.

“El panorama parece ideal para conservar esta especie, si no fuera porque quizá puede ser demasiado tarde y porque quedan muchas tareas pendientes por hacer; estudiar el impacto ambiental de aquellas obras que afecten a su hábitat; erradicar la colocación de trampas en el monte; controlar los ingresos al bosque para evitar la cacería de linces en predios particulares, valorar la capacidad ideal de individuos -con ello se podría eliminar hasta en 60 por ciento la mortalidad de la especie-, aplicando la ley a conciencia”. También “hay que proteger los últimos vestigios de corredores faunísticos hacia el bosque desde Ahuisculco, el Volcán de Tequila y el cerro Los Bailarines”, pone en relieve la experta.

De hecho, la gestión a favor del lince demuestra que puede funcionar como especie sombrilla: su salvación es la de todos los ecosistemas de la sierra protegida.

En la tarea, “se trata de hacer permeables las carreteras con pasos de fauna y, en el marco de la directiva, crear corredores ecológicos que permitan el intercambio poblacional entre los principales núcleos estables. Finalmente, es esencial recuperar las poblaciones de conejos en ciertas áreas, investigando posibles fórmulas para erradicar los principales problemas que los eliminan, agroquímicos, fuego, enfermedades”, dice por su parte el director ejecutivo del bosque, José Luis Gámez Valdivia.

Así, para conservarlo “también es necesario seguir estudiando a este animal, y si bien se están realizando varias investigaciones con las técnicas básicas, se hace de un modo descoordinado, con los centros de investigación o instituciones obligadas a la conservación de este importante felino”.

El lince es un animal solitario y huidizo, prefiere las medias luces del atardecer y del amanecer, y descansa las horas de calor refugiado al frescor de la maleza. “Al tratarse de un animal sigiloso, utiliza el factor sorpresa para cazar a sus presas, en espacios más ralos, con matorrales abiertos y herbazales. Por todo ello, es muy difícil avistarlo en el campo. Estas condiciones son tan necesarias para el lince que se sabe que la eliminación y transformación del bosque o matorral ha sido la principal causa de regresión de las poblaciones de linces. A partir de los cambios de uso de suelo y la disminución de las poblaciones de conejo, provocando que a finales de los años 80, el lince desapareciera en el 80 por ciento del área que ocupaba en 1960”.

Los linces mantienen territorios estables “a los que sólo permiten entrar a alguna hembra si son machos, o algún cachorro que se niega a abandonar a su madre, si son hembras”, refiere Aguilar Vizcaíno. “La mayor parte de los celos se producen en enero y febrero. La hembra es la encargada de cuidar de la camada - entre uno y cuatro cachorros- hasta que, a partir de los ocho meses, comienzan a buscarse la vida por su cuenta”. Ésa que ahora se ha tornado especialmente difícil, en un medio intensamente presionado por el hombre.

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Buscan erradicar animales ferales

La extinción de los depredadores silvestres de La Primavera viene aparejada de un fenómeno creciente y preocupante: la llegada de “nuevos” depredadores, que son perros y gatos domésticos abandonados en la floresta y que llegan a constituir feroces grupos de animales de presa que además de sus armas naturales, tienen a su favor no temerle al hombre.

Estos animales desplazan especies nativas y depredan sobre los herbívoros, por lo cual, la dirección del boque considera esencial su control, por dos vías: impedir que se les abandone, lo cual implica ser estrictos al no permitir el ingreso de esos visitantes, y realizar campañas de esterilización en las zonas urbanas adyacentes.

A últimas fechas, la campaña de esterilización, que ya se hizo en Zapopan, cubre tres localidades de Tlajomulco de Zúñiga: El Palomar, San Agustín y Santa Cruz de las Flores.

“El trabajo se realizó con ayuda de varias instituciones públicas, privadas y voluntarios que otorgaron el servicio de manera gratuita. Difarvet S.A. facilitó 50 vacunas múltiples; Grupo Veterinario Fonseca regaló desparasitante para 200 caninos; Diamond Pet se encargó de la fabricación de material para difusión; Animal Naturalis compartió pláticas e información en las poblaciones donde se iba a trabajar. La Secretaría de Salud (Región Sanitaria XII) participó con material para cirugía y dos médicos; Centro de Control Animal Guadalajara trabajó con tres médicos y se sumó el voluntario Kevin Rodríguez; mientras el Ayuntamiento de Tlajomulco apoyó en la coordinación, perifoneó y contactó con las comunidades”.

Se aplicaron vacunas antirrábicas, vacunas desparasitantes y operaciones de estrilización, señala Édgar Arturo Ramírez Gómez, de la dirección de Conocimiento y Vida Silvestre de La Primavera.

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Necropsia de un gato asesinado

Este lince fue asesinado por la bala de un granjero de Zapopan en las inmediaciones del cerro del Tepopote, al norte de La Primavera y sobre el corredor que conecta con la barranca del río Santiago.

“El animal encontrado fue un adulto joven, de acuerdo a la revisión médica preliminar […] se observó que el animal estaba sano, con un estado nutricional óptimo, y presenta una herida de bala en el cuello con entrada dorsolateral, dañando el sistema nervioso central y por consecuencia produciendo muerte instantánea”, señala el reporte de la Dirección de Fauna del bosque.

También se hizo un sondeo en la zona “y [...] no se logró determinar quién fue la persona responsable de la muerte del lince, la única información que se pudo obtener es que en la zona las personas ocasionalmente encuentran gallinas muertas y lo adjudican a la observación relativamente frecuente de lince, por lo que se puede deducir que alguna persona con animales domésticos lo realizó, aunque no hay certeza de este hecho por lo que no es posible realizar una denuncia formal”.

El 28 de Mayo del 2011 se realizo la necropsia del Lynx rufus, donde se ratifica “un estado nutricional óptimo, con un excelente calidad y cantidad de masa muscular, al ingresar a cavidad torácica se observaron solamente cambios postmortem y un infarto al miocardio debido a la muerte súbita [el órgano se guardó en formol para posibles cortes histológicos]; en la cavidad abdominal no se encontró relevancia de algún tipo
de enfermedad o deficiencia que afectara la vida del organismo, solamente una carga parasitaria moderada de nematodos que en la fauna silvestre aparentemente es normal”.

Lo sobresaliente de la minuciosa inspección “fue que al incidir la cavidad estomacal se encontró solamente un poco de heces y una pequeña cantidad de folículos pilosos que aparentemente pertenecen a un conejo u otro mamífero pequeño, no se encontraron restos de gallinas -plumas, heces- siendo que la supuesta causa de su muerte fue por alimentarse por gallinas, según la información que se obtuvo de la breve investigación que se realizo cuando se recogió el cadáver”, apunta el reporte del veterinario responsable de la operación, Édgar Arturo Ramírez Gómez.

Así, la única posibilidad de garantizar que estos animales no sean inculpados de forma falsa, para justificar su cacería, es “realizar acciones de educación en zonas prioritarias, de modo que las personas conozcan sobre los mitos y realidades de la fauna que ellos consideran peligrosa”.

Carretera fallida, una promesa que sí empobrece


Los daños ambientales fueron mayúsculos, pero no la terminaron. Así, entre Talpa y Tomatlán hay una ruta que debía ser de pavimento y puentes sólidos desde hace un quinquenio, pero la obra quedó en el olvido, y sus habitantes siguen aislados

Guadalajara. Agustín del Castillo. MILENIO JALISCO, edición del 5 de noviembre de 2011

El huracán Jova sólo ha sido el último de los eventos naturales desastrosos, que sumados a los múltiples proyectos humanos frustrados, mantienen en la condena económica y social propia de las regiones en aislamiento a los moradores de la Sierra Madre del Sur, justo en la zona donde convergen dos de los mayores municipios de Jalisco: Talpa de Allende y Tomatlán.

En el fondo, el problema es un proyecto carretero que no se cumplió. Dicen que prometer no empobrece, pero los habitantes de la región saben que la verdad de una obra que no les hicieron es otra: comprar productos de consumo de 10 a 50 por ciento más caros; adquirir agua foránea en garrafones porque la maquinaria dañó los manantiales y se destruyeron acueductos y redes urbanas; malbaratar los productos del campo a los intermediarios porque el flete, en ocasiones, sale más caro que el valor de la mercancía; demorar desde tres horas hasta días completos para poder llegar a las cabeceras municipales a realizar las gestiones de rigor.

Esto, cuando en 2005 se les dijo que se integrarían a la modernidad con una carretera libre de 120 kilómetros que ligaría a la montañosa Talpa con la planicie costera de Tomatlán. El pavimento hoy luce lleno de baches en algunos pequeños segmentos del largo camino, devorado por el sol, comido por el agua y barrido por el viento. En el resto, la tierra y los socavones de toda la vida, a merced de las crecidas de las numerosas escorrentías.

“Siempre, sobre todo en las aguas, la carretera no sirve para nada, ni siquiera para emergencias, ningún taxi o camión puede salir de esta zona, nos tienen en total abandono”, se queja amargamente doña Francisca Aréchiga Rodríguez, habitante de Llano Grande, un pueblo de tierra caliente y tristes memorias en el corazón de la demarcación.

Don Efrén García Pérez, propietario del rancho La Loma, una plantación frutícola a la orilla de uno de los afluentes del río San Nicolás, enumera los pasos que terminan cerrados por la abundancia del agua en el temporal: el río Grande (San Nicolás), La Loma, El Saucillo, Palmillas, Los Horcones, Macote, El Salado, El Terrero, Llano del Toro, El Limón, La Palomita, El Gacho y Teocinte. Si se logran trasponer estos trece desafíos, se cubren 64 kilómetros y se llega a Tomatlán.

“Todo eso se necesita de puentes, y apenas hicieron uno en el río Grande; la verdad, no sale producir y sacar a vender los productos, los intermediarios me pagan aquí en Llano Grande a 16 pesos el kilo de toro, allá lo pagan a 20 pesos, entonces, con lo que cuesta el flete, mejor se los dejas a ellos”, refiere el anciano. “La cosa se arregla con que nos ayuden con la carretera, pero creo que me voy a morir y no la voy a ver”, secunda entre risas doña Margarita Delgadillo.

Dicen los de Llano Grande que el suyo es un pueblo de criticones. Entre ellos mismos se culpan por la excesiva liberalidad de sus opiniones respecto a problemas como la basura, las inundaciones y las viviendas —40 por ciento de quienes habitan este pueblo insolado y húmedo no son dueños de su morada—, los servicios de salud —cada cual cuenta como le va en la feria y un doctor pasante es objeto de sus polémicas: “Por eso no duran los médicos”, ataca Pedro, el Kalimán—, las escuelas, la falta de tendido eléctrico, los terrenos escasos y la ausencia casi total de teléfonos.

Esto en parte se explica por el origen diverso de sus moradores, muchos de ellos, colonos con apenas dos o tres generaciones en el área; también, por la desesperación natural de no tener formas decorosas de sobrevivir ante la quiebra de los negocios agrícolas y ganaderos. Muchos se van de peones o jornaleros hacia la costa, a Talpa o a la capital del estado, y no pocos residen en Estados Unidos. “No hay aquí ni de qué morirse”, señala irónica Margarita.

La carretera comenzó en 2004, y trascendió hacia un escándalo internacional por la violación de leyes ambientales que derivaron en la destrucción de parte del valioso patrimonio natural de la zona, por parte de la administración estatal de Francisco Ramírez Acuña, bajo el patrocinio directo de su secretario de Desarrollo Urbano, Claudio Sáinz David.

Estas violaciones, claramente documentadas por Público-MILENIO durante 2005, derivaron en diversas clausuras que no contuvieron el daño, ante la insistencia del gobierno del estado en no responder o en minimizarlos. Así, en marzo de 2007, se entregó a la siguiente Administración estatal un trazo carretero casi completamente abierto entre bosques de niebla y selvas medianas, pero con menos de 20 kilómetros pavimentados.

También se arrastraba un largo expediente de daños ecológicos y sociales: la destrucción de los bosques cercanos a la floresta de arce de la Cañada del Cuervo, uno de los ecosistemas más importantes del occidente mexicano; la eliminación de individuos de al menos cuatro decenas de especies vegetales en peligro de extinción; el corte de corredores de fauna en riesgo como el jaguar o el puma; el daño de manantiales y la pérdida de calidad de su agua; el desvío de las corrientes y las inundaciones continuas de algunos caseríos; la destrucción del viejo camino y la permanente incomunicación.

Así, hacia la sierra, al este, desde estas llanuras ardientes, los problemas no son menores: La Cuesta, Santa Lucía, La Concepción y decenas de rancherías viven igualmente expuestas a la lenta comunicación y a la eventualidad de su corte por algún evento de agua y viento.

En La Cuesta tienen cinco años de pelear con los poderes municipales y estatales, con resultados mediocres: “La máquina que metieron borró muchos de los manantiales y nos dejaron sin agua, además de que no cumplieron en la Sedeur muchísimas promesas”, advierte Ismael Zepeda, ex comisariado ejidal. Algo se hizo cuando se les subió la toma de agua y se tendieron casi siete kilómetros de acueducto, pero tan mal hecho, que los 500 metros que pasan por la zona del río, se destruyen con las crecidas: “Esta vez es la segunda que debimos repararlo este año, por Jova”, explica José de Jesús Torres Arreola, presidente del Comité de Agua de la delegación.

Y además, es una obra incompleta: se requiere ligar los dos tanques grandes, por lo que apenas abastece a un tercio de las casas. Si a esto se agrega que la red original cumplirá 40 años, una obra completa demanda, por lo menos, seis o siete millones de pesos.

Pero se trata de algunos puñados de miles de jaliscienses perdidos entre la sierra y el mar. Pocos votos para la política, pocas monedas para los mercados: así, aunque las promesas sí empobrecen, el sistema se cura con el generoso antídoto del olvido.


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Claves

Descripción

•Plan municipal de desarrollo de Tomatlán, 2010

•“En Llano Grande en algunas partes como Cacaluta y San Felipe Llano Grande tienen hasta dos cosechas por año, ya que cuentan con una unidad de riego, que ellos mismos construyeron aprovechando el agua del río San Nicolás, existen también personas que sacan dos cosechas a orilla del río. En esta región es común que los jóvenes en edad de trabajar emigren principalmente hacia Puerto Vallarta y Estados Unidos por la falta de empleo en su región”

•“El gran problema ha sido la falta de la infraestructura carretera que una Tomatlán, Llano Grande y Talpa, y así hasta Guadalajara, existe potencial agrícola que no se aprovecha al máximo en otro tipo de cultivos como hortalizas y frutales, porque el producto al salir a carretera ya llega muy golpeado y demerita su valor...”

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Costumbres que da el calor

Don Manuel Castillo Estrella nació en tierras frías: Tenamaxtlán, cerca de la sierra de Quila, a 110 kilómetros de Guadalajara. Ya rebasó 85 años de edad, y por vida recorrida, es de lejos más hijo de la lejana costa de calores y alacranes: sus primeras imágenes son mucho monte, historias de tigres y caimanes, caminos de herradura con caminatas eternas, un caserío de tres viviendas y lluvias apocalípticas entre ríos desbordados.

“Me vine a vivir por mis abuelitos, a los dos años, nos trajeron a sembrar y criar animales, recuerdo que se hablaba mucho de leones y tigres que mataban porque eran peligrosos; los hombres que fundaron esta comunidad, este ejido, ya no existen; con decirle que tenía cinco hermanos y nomás quedo yo...”.

Su memoria también remite a un nombre del pasado: don Pancho Acosta, “que era ricazo y ayudaba a la pobrería de aquí; él era comprador de puercos, puercos gordos que la gente llevaba a Talpa y de ahí, hasta Guadalajara, era como una hacienda [...], mi padre quedó en Tenamaxtlán, pero me crié con mis abuelitos en un rancho de aquí cerca que se llama El Limón; a Llano Grande llegamos cuando yo estaba por cumplir los 20 años”.

Don Manuel no ha dejado de ser agricultor, y presume que a esta avanzada edad, mantiene “un coamilito de cinco medidas”. Se casó hace 45, con una mujer de nombre Petra García Pérez, doce años menor, nativa de La Vainilla, de este mismo municipio de Tomatlán.

Doña Petra insiste en la gran desgracia de la falta de la carretera. Lo mejor que puede pasar es, una vez acabadas las lluvias, que entre la máquina y el camino quede pasable.

—¿Siempre se han sentido ignorados por el Ayuntamiento de Tomatlán?

—Siempre. Un padre que se llama Javier, después de misa viene y nos dice, “¿qué se ganan con proponer si no les dan nada?, los tienen aquí abandonados”; de Talpa siempre viene más ayuda, pero de Tomatlán, el padre dice que nos ven como chiquillos, y es cierto, nomás prometen y no cumplen.

La pareja recuerda que los mejores años de Llano Grande fueron después de los cincuenta del siglo pasado, cuando parecía llegar la modernidad, con tractores en vez de yuntas, y camiones con ayuda del gobierno por las brechas de los arrieros. Fue un espejismo. Entre los setenta y ochenta, la zona fue refugio de personas al margen de la ley, e incluso, se vivió por algún tiempo la férula de criminales que asolaron la comarca.

Hoy está en paz, tan en paz, que se mueren de aburrimiento, pero estos ancianos son felices entre calores y llamadas a misa. Aún así, intentaron migrar a Tenamaxtlán: “Fuimos ya grandes a sembrar allá, pero nos fue mal... no nos gusta el frío”.