lunes, 31 de enero de 2011

Urbanización de El Bajío daña a La Primavera




Aumentan incendios y contaminación por estadio Chivas y construcción del complejo inmobiliario, denuncia director del área protegida. La Villa Panamericana no ha cumplido con las condiciones a favor del bosque estipuladas en autorización de impacto ambiental, agrega

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO

El bosque La Primavera, principal área natural protegida de la región conurbada de Guadalajara, sólo padece los problemas que le está generando la urbanización desordenada de la zona de El Bajío, propiciada por las autorizaciones municipales y ambientales a favor del complejo Chivas-Omnilife y de la Villa Panamericana: incendios, basura, ruidos, contaminación lumínica, extracción de flora y fauna, contaminación de fuentes de agua; mientras las promesas a su favor se diluyen.

José Luis Gámez Valdivia, director del área de protección de flora y fauna, dice que en parte esto se habría evitado si los constructores de la Villa Panamericana hubieran cumplido con las “condicionantes” que les impuso la Secretaría de Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable (Semades) a favor del área protegida, en la autorización de impacto ambiental que se les otorgó en diciembre de 2009, lo que no ha sucedido.

En la autorización del 7 de diciembre de 2009, emitida por la Semades (oficio 0007/6546/2009), se plantean la siguientes tres “condicionantes” (9, 10 y 11 entre las 56 totales que impone el documento) en “interacción con el área natural protegida”:

Uno, presentar a la Semades, “la propuesta de acciones de conservación que se deriven del estudio que presentó en la manifestación de impacto ambiental relativo al capítulo de fauna, el cual debe contener como mínimo las medidas técnicas a que se obliga…”. Dos, presentar un “convenio de coordinación con el Comité Técnico para la Administración del Bosque La Primavera, en el que se establezcan claramente los mecanismos de colaboración […] que deberán ser orientados principalmente al establecimiento de un sistema de vigilancia para evitar el paso de personas al área natural protegida, así como para el combate de incendios forestales”. Tres, “deberá donar seis cuatrimotos al comité técnico […] con la finalidad de que sean utilizadas tanto para apoyo a brigadas anti incendios como para las labores de inspección y vigilancia…”.

Según el dictamen de la Semades, La Primavera “es una fuente de bienes y servicios ambientales para la zona metropolitana de Guadalajara, proporcionando protección a la cuenca y subcuencas hidrológicas en que se ubica, representando uno de los principales aportes de agua de la región, en particular a los municipios de Zapopan y Guadalajara […] funcionando como proveedora de los servicios ambientales de captación, filtración, transporte y saneamiento de aguas superficiales y subterráneas”. En eso basó la autoridad ambiental las tres condiciones a cumplir por el desarrollador de la Villa Panamericana, la Inmobiliaria Cornejo Barragán, SA de CV.

Pero ninguna de las tres se ha cumplido. Los vehículos citados no se han entregado y tampoco se han firmado convenios para llevar a efecto un esquema de inspección y vigilancia en cosas tan frágiles como los incendios forestales.

Este año se ha padecido el problema de fuegos de forma más acusada porque se han facilitado los accesos por la zona hacia el bosque, y además, porque hay una evidente intención de urbanizar toda esta planicie baja por diversos particulares, advierte Gámez Valdivia.

El incendio sufrido hace una semana es revelador en ese sentido: en su combate sólo participó el sector oficial y no hubo elementos de los dos megadesarrollos citados, o de los fraccionamientos que se han establecido en el área.

Otro problema que se ha agravado es la presencia de tiraderos clandestinos desperdigados entre lotes baldíos y en la periferia de la urbanización, donde se tiene material seco disponible para alimentar los fuegos.

En cuanto al estadio Omnilife, además de la contaminación por la gran cantidad de autos a baja velocidad y de personas durante los partidos de futbol, se han presentado juegos pirotécnicos que ocasionan contaminación lumínica que ahuyenta o desorienta a la fauna de la zona protegida, puntualiza el director del bosque.

Modernizan red de monitoreo atmosférico

Está creciendo la cobertura a partículas suspendidas de 2.5 micras y hacia ciudades medias. Ya hay nueve estaciones en la zona conurbada; la más reciente publicará sus datos en semanas; hay dos más que deben instalarse en Zapopan y Tlajomulco a más tardar en 2012, para llegar a once


Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO


En 2012 se prevé completar el proceso de modernización de la red de monitoreo atmosférico de la zona conurbada de Guadalajara: para entonces, se espera contar con once estaciones fijas que cubran la ciudad, todo el equipo con tecnología de punta, la estación móvil con monitoreos constantes en otras ciudad e infraestructura para medir otros contaminantes en zonas conflictivas como la cuenca de El Ahogado o en zonas impactadas por obras públicas temporales o cambio de infraestructura vial.

David Parra Romero, director de ese sistema dependiente de la Secretaría de Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable (Semades), explica que habiéndose inaugurado la estación número nueve hace seis meses, en El Salto, se buscan dos más para completar la red, además de fuertes cambios en toda la tecnología.

“Serían dos estaciones más; se habían tenido ocho estaciones históricamente, en esta Administración se planteó un proyecto de ampliación, debido al incremento poblacional, sobre todo en zonas como Tlajomulco, El Salto y la zona de Zapopan hacia Tesistán; además, la red no había tenido un mantenimiento de fondo, se había venido haciendo el trabajo con los mismos equipos, con los mismos sensores meteorológicos, y sin un adecuado programa de calibración […] intentamos hacer un programa diferente para llegar a una certificación, lógicamente para eso nos piden tener esos esquemas; una auditoría que nos hizo el Instituto Nacional de Ecología derivó en observaciones en el sentido de renovar el sistema de adquisición de datos, y la parte de los sensores…”.

Por medio del ramo 16 del Presupuesto de Egresos de la Federación, ya se bajaron recursos para renovar el sistema de adquisición de datos; “este sistema anduvo por 1.5 millones de pesos; genera un servidor central donde se colecta toda la información de cada una de las estaciones y se hace un proceso más adecuado y actualizado de validación; es decir, todo los datos erróneos se eliminan, se les da un procesamiento, se les pone candados, y se distribuyen a través de la página de Internet. Este sistema también genera reportes, tiene posibilidades a futuro de contar con un pronóstico con base en la operación que se va generando, y además adquirimos cuatro analizadores de óxidos de nitrógeno, y los sensores meteorológicos para velocidad, dirección de viento, humedad relativa y temperatura, para las ocho estaciones”.

Otras adquisiciones recientes son las tarjetas micro procesadoras, “es como cambiarle el chip a cada uno de los analizadores, y nos sirven para mejorar la comunicación y tener un respaldo de la información cada cierto tiempo, en caso de que hubiera una falla en la energía”. También hubo la capacidad de adquirir un analizador de partículas suspendidas, y dos analizadores portátiles, uno de ácido sulfhídrico y otro de metano, “estos dos analizadores van a servir para hacer estudios por ejemplo en la zona del río Santiago”.

Estas adquisiciones están ahora en proceso de instalación, y por eso, la Semades ha notificado a la opinión pública que los datos de las estaciones serán intermitentes durante otras dos semanas.

De las dos estaciones a instalar, una se ubica en Zapopan, sobre la carretera a Tesistán casi frente al ingreso al hospital Ángel Leaño, y la otra tiene dos posibilidades, una en la cabecera de Tlajomulco, la otra en Santa Cruz del Valle. “Estos sitios se definieron por medio de un estudio con el Instituto Nacional de Ecología”. Para ubicar las estaciones debe haber una colaboración con el ayuntamiento; en principio deben hacer ellos una adecuación de la obra civil y posteriormente firmar un convenio con nosotros para definir aportaciones que sirven para coparticipar en el gasto corriente”. La más reciente estación instalada, en El Salto, significó una inversión de 3.5 millones de pesos.

La nueva estación aún no ofrece resultados públicos, porque pasó por un periodo de pruebas; cuando terminen de instalarse los nuevos analizadores, explica Parra Romero, se ofrecerán los datos de contaminantes-criterio de la estación de El Salto en la página de Internet.

Otro aspecto que ha demandado nuevas inversiones es la obligatoriedad de analizar partículas suspendidas de 2.5 micras, como ya se plantea en las normas oficiales de la Secretaría de Salud. Al momento, se tiene la posibilidad en sólo dos de las nueve estaciones: Centro y Miravalle.

“En la segunda etapa de la renovación de la red se está considerando la adquisición de los analizadores para las estaciones que hacen falta; los analizadores de partículas que miden el pm 2.5, son los más costosos; en promedio cuestan 600 mil pesos”.

En el caso de la estación móvil, el plan es mantener una cobertura no sólo metropolitana, sino que abarque ciudades medias del estado. La estación móvil costó casi cuatro millones de pesos.

Contaminantes difíciles de medir

Los contaminantes criterio han sido determinados en las normas oficiales tras un proceso de investigación científica que demuestra que son los que más impactan en la atmósfera de las ciudades. Sin embargo, estos estudios avanzan y siguen marcando nuevos derroteros. De allí salió la necesidad de incorporar la medición de PM 2.5, y en caso específicos, como la cuenca de El Ahogado, se determina medir puntualmente el metano y el ácido sulfhídrico.

“En materia de contaminación existen, de acuerdo a los efectos a la salud, tres tipos de contaminantes: los primeros son los contaminantes criterio, para eso existe la norma y son los que normalmente medimos en la red; los segundos son los gases de efecto invernadero, que son los que tienen que ver con el cambio climático, y un tercer grupo son los contaminantes tóxicos, donde se agrupan compuestos generados principalmente por la industria, y en algunos casos los vehículos: benceno, tolueno […] este número de contaminantes, hablamos de más de 100, es muy complicado monitorearlos permanentemente; sin embargo, la opción es generar campañas de medición para darse una idea de cuales son los niveles; atendiendo esta necesidad, el año pasado en colaboración con el INE a través del Centro de Investigación y Capacitación Ambiental llevamos a cabo en junio una campaña en la cual durante un mes se estuvieron instalando equipos en tres puntos de la zona metropolitana: Centro, Miravalle, y como referencia, el campus principal de la Universidad Autónoma de Guadalajara; esta campaña finalizó y apenas hace un par de semanas se esta recibiendo el informe final, que tenemos en revisión”.

Adelanta que “está muy claro que en cualquier zona urbana donde haya procesos industriales como las metalúrgicas, las cementeras y demás, es de esperar que algunos compuestos se encuentren presentes, pero lo importante es ver en qué concentración para definir formas de prevenir y evitar que lleguen a la zona de respiración de las personas”.

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QUÉ ES UNA ESTACIÓN DE MONITOREO Y CÓMO FUNCIONA

Una estación de monitoreo atmosférico es una caseta que está equipada con analizadores de gases y sensores metereológicos. La estación se ubica generalmente en edificios públicos donde se tiene acceso permanente, en una altura promedio de dos a cuatro metros.
Una estación de monitoreo atmosférico es una caseta que está equipada con analizadores de gases y sensores metereológicos. La estación se ubica generalmente en edificios públicos donde se tiene acceso permanente, en una altura promedio de dos a cuatro metros.
En la estación se miden gases como el monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, bióxido de azufre, las partículas suspendidas de diez micras [PM10], de 2.5 micras [PM 2.5] y el ozono, que son los contaminantes criterio, para los que existe un límite máximo permisible en las normas oficiales. La chimenea de la izquierda es el tubo por medio del cual se succionan los gases que se analizarán en la instalación (la pequeña torre al lado tiene los sensores meteorológicos), donde también se miden variables como temperatura, presión, la humedad, dirección y velocidad del viento, “y esto nos sirve para determinar cómo se encuentran las concentraciones en el ámbito alrededor de la estación y dentro de su zona de influencia, y cómo la meteorología influye en la dispersión de los contaminantes”.
En la estación se miden gases como el monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, bióxido de azufre, las partículas suspendidas de diez micras [PM10], de 2.5 micras [PM 2.5] y el ozono, que son los contaminantes criterio, para los que existe un límite máximo permisible en las normas oficiales. La chimenea de la izquierda es el tubo por medio del cual se succionan los gases que se analizarán en la instalación (la pequeña torre al lado tiene los sensores meteorológicos), donde también se miden variables como temperatura, presión, la humedad, dirección y velocidad del viento, “y esto nos sirve para determinar cómo se encuentran las concentraciones en el ámbito alrededor de la estación y dentro de su zona de influencia, y cómo la meteorología influye en la dispersión de los contaminantes”.
La toma de aire entrega la muestra a los analizadores de gases y estos miden por diferentes métodos la concentración del aire; luego se pasa a una computadora donde se captura la información y se trasmite vía Internet al centro de control, donde esta información es procesada y se convierte de concentraciones a imeca [índice metropolitano de la calidad del aire], que es la escala homologada en todo el país. Cada minuto se emite una toma, “y ese dato de minuto a minuto se promedia. Según el contaminante, es el dato horario que se trasmite. Por ejemplo, en el caso del ozono [O3], el dato que se publica es el promedio horario;  en el caso de las partículas suspendidas, el dato que se publica es el promedio de las últimas 24 horas” lo que viene establecido en las normas oficiales mexicanas 020, 021, 022, 023, 025 y 026, todas con el sufijo SSA1-1993.
La toma de aire entrega la muestra a los analizadores de gases y estos miden por diferentes métodos la concentración del aire; luego se pasa a una computadora donde se captura la información y se trasmite vía Internet al centro de control, donde esta información es procesada y se convierte de concentraciones a imeca [índice metropolitano de la calidad del aire], que es la escala homologada en todo el país. Cada minuto se emite una toma, “y ese dato de minuto a minuto se promedia. Según el contaminante, es el dato horario que se trasmite. Por ejemplo, en el caso del ozono [O3], el dato que se publica es el promedio horario; en el caso de las partículas suspendidas, el dato que se publica es el promedio de las últimas 24 horas” lo que viene establecido en las normas oficiales mexicanas 020, 021, 022, 023, 025 y 026, todas con el sufijo SSA1-1993.
Las pantallas enclavadas en cruceros viales importantes reflejan el dato más elevado convertido a imeca de la última hora, el llamado “contaminante líder”, y su clasificación en términos de la calidad respirable de la atmósfera, lo que determina la política de contingencia a seguir.
Las pantallas enclavadas en cruceros viales importantes reflejan el dato más elevado convertido a imeca de la última hora, el llamado “contaminante líder”, y su clasificación en términos de la calidad respirable de la atmósfera, lo que determina la política de contingencia a seguir.

domingo, 30 de enero de 2011

Temacapulín reta a la CEA a un debate



Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO. Edición del 29 de enero de 2011

Avanza el procedimiento penal para determinar la posible responsabilidad de la Comisión Estatal del Agua (CEA), de la Secretaría de Desarrollo Urbano (Sedeur) y del Ayuntamiento de Cañadas de Obregón en la comisión de “abuso de autoridad” y otros delitos resultantes de su actuación, al construir “violando una suspensión” del Tribunal Administrativo del Estado (TAE), el nuevo centro de población de Temacapulín.

“El oficio 54/2011 de fecha 17 de enero de 2011, girado por la magistrada Patricia Campos González al procurador general de Justicia del Estado, ya está siendo atendido por la misma procuraduría, tan es así que yo hablé el lunes y me informaron que la PGJEJ giró el oficio 399/2011 al licenciado Luis David Morales Meza, encargado de Visitadurías Generales para que le dé seguimiento”, dijo Guadalupe Espinoza Sauceda, de Colectivo COA, que asesora a los pobladores inconformes.

El abogado descartó dar valor a las declaraciones de Héctor Castañeda Náñez, coordinador de cuencas de la CEA, y responsable del proyecto de reubicación de los habitantes de Temaca que serían afectados si se concluye la presa El Zapotillo.

“Él dice que los habitantes de Temacapulín no tienen interés jurídico porque no están radicados en Talicoyunque, cuando el mismo TAE ha reconocido que sí tienen interés jurídico […] Héctor Castañeda no es abogado, luego entonces nosotros preferimos hablar con los abogados de la CEA porque podríamos entendernos en el uso del lenguaje, aunque suponemos que habla asesorado por sus abogados”.

Además, dice el funcionario “que están blindados jurídicamente como si fueran superman o no se qué, y continúa denostándonos como defensores jurídicos de la gente del Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo. Nosotros invitamos a la CEA y a Castañeda y al mismo gobernador Emilio González, para que vayan a debatir con la gente a Temacapulín”, retó Espinoza Sauceda.

Suspenden tala para huerto de aguacates en Mazamitla


Último acto como delegado de Álvarez Carrillo, hoy con licencia. Acuerdo data del 19 de enero; el aguacatero afectado será escuchado

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO. Edición del 27 de enero de 2011

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) suspendió la tala de los pinares de los predios Epenche Grande I y II, enclavados en Mazamitla, donde se estaba realizando un cambio de uso de suelo para instalar un huerto de aguacate, a solicitud del ayuntamiento del lugar, asesorado por el Instituto de Derecho Ambiental (Idea).

El documento donde se determina suspender la resolución SGPARN.014.02.01.01.1615/10 que data del 28 de agosto de 2010, fue firmado el 19 de enero pasado por el todavía delegado de la Semarnat José de Jesús Álvarez Carrillo, a quien ese mismo día el secretario de Medio Ambiente, Rafael Elvira Quesada, le pidió que se excusara de permanecer en el cargo como efecto de las denuncias de haber violado la Ley Forestal, la cual prevé cambio de uso de suelo de bosques sólo “como excepción”.

El documento aludido, del que este diario posee una copia, señala en su punto 6 que “se concede la suspensión de la ejecución del acto recurrido solicitada por el recurrente mediante escrito a esta delegación federal el día 7 de enero de 2011, para efecto de que las cosas se mantengan en el estado en que se encuentran, entendiéndose por esto que no se podrá realizar preparación alguna del sitio, construcciones, obras y actividades, así como desmonte de los recursos forestales... ”.

El procedimiento, denominado “recurso de revisión”, fue interpuesto por el Ayuntamiento de Mazamitla. En el acuerdo del delegado se menciona una serie de pruebas ofrecidas por el municipio: una constancia de Pueblo Mágico, designación otorgada por los gobiernos federal y estatal en la que se protegen sus valores naturales y patrimoniales; una pericial en la que se describe la composición ambiental de los predios y se acredita su vocación forestal, y una inspección al sitio atendida por técnicos y especialistas.

Epenche Grande es un predio de 100 hectáreas, de las cuales 36 ha estaban en proceso de desmonte. “Esta zona boscosa se ubica entre las localidades de El Terrero y Epenche Grande, ocho kilómetros al oeste de la cabecera municipal […] contiene un bosque natural de pino de una antigüedad aproximada de 60 a 80 años, arbolado que actualmente está siendo talado, además de la gran cantidad de árboles jóvenes y otras especies de flora y fauna”.

En el documento se emplaza como “tercero perjudicado” al dueño de los predios, Raúl Buenrostro Díaz, de manera que pueda comparecer para alegar lo que conforme a su derecho convenga. El procedimiento está en fase de desahogo, y deberán cubrirse tiempos e instancias antes de definir si procede la cancelación definitiva de la autorización de cambio de uso de suelo.

CNA busca crear comité de aguas de usuarios en Atemajac


Es un modelo de participación para atender problemas del acuífero. En Toluquilla, se espera pronto publicar la información del balance hídrico

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO. Edición del 26 de enero de 2011

Los comités técnicos de aguas subterráneas (Cotas) son la propuesta de la Comisión Nacional del Agua (CNA) para fomentar la participación social y llevar a una solución consensuada de los grandes problemas de los acuíferos del país. Sin embargo, en el caso del acuífero Atemajac-Tesistán, sobre el que se asienta la zona metropolitana de Guadalajara, no se ha podido integrar uno por falta de quórum en las reuniones convocadas para el efecto durante 2010.

“Es como una especie de consejo de cuenca donde todos los usuarios tienen representación e intervienen para analizar los problemas, en este caso, el del abatimiento del manto acuífero por la sobreexplotación y la urbanización, y estamos al pendiente de que se integre en este caso”, señaló el gerente técnico del SIAPA, Carlos Hernández Solís.

Los Cotas “funcionan muy bien en Guanajuato, por ejemplo; son agrupaciones de todos los usuarios a las que se les entrega el control para que ellos cuiden y preserven su acuífero; la Federación mantiene lo que la ley plantea y se encarga de las multas y de aportar los elementos técnicos, pero son herramientas para que ellos lo cuiden, porque es a quienes les pega la sobreexplotación realmente”, señala el director del proyecto de aguas subterráneas de la CNA en Jalisco, Martín Velasco Ornelas.

De este modo, añade, “ cada quien va a cuidar y poner su grano de arena porque la autoridad no puede con todo; no podemos poner a un policía al lado de cada pozo para ver qué es lo que se están llevando; necesitamos tener más conciencia, estamos tratando en un futuro, para tener información en tiempo real, de poner unas sondas —no tenemos todavía la capacidad para instalar en todas las extracciones—; son sondas automáticas que sirven para determinar el nivel estático del pozo, los pozos son las ventanas para nosotros saber el comportamiento del acuífero: por ejemplo, monitoreas 100 pozos de los mil que tienes, haces tu piezometría [medición del manto de agua] y sabes para dónde va el flujo subterráneo, si se está recargando o no, esa es la importancia de ese monitoreo”.

A la fecha, sólo se hace piezometría manual y se requiere una sustancial inversión para generar esa infraestructura, añade.

La periodicidad de las mediciones es tanto en estiaje como en lluvias “para ver si hay recarga […] el problema de las sondas automatizadas es que son muy caras, de 20 mil a 30 mil pesos, y luego nos las roban; es un dispositivo que tiene un cable de acero inoxidable, y ahí se queda la sonda hasta por quince años”.

El otro asunto es convencer a los usuarios de que participen en el Cota. “Por lo regular es mucho el trabajo y no se ha podido crear; es más difícil por el número de pozos que se tiene, y si logras hacerlo pues ya estás del otro lado; se trata de participar en la elaboración del plan de manejo, en la evaluación de reglamentos”. Esta es la base de la gobernabilidad en el tema agua a nivel de acuíferos subterráneos.

Solicitan detener tala excesiva de bosque

Ejidatarios de El Jazmín piden apoyo a Semarnat; acusan a empresa y autoridades agrarias de San Gabriel de estar coludidas en la devastación

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO. Edición del 26 de enero de 2011

Ejidatarios de El Jazmín, ejido enclavado en el municipio San Gabriel, en la ladera norte del Nevado de Colima, piden a la delegación Jalisco de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) detener un aprovechamiento forestal que ha violado la autorización que la propia dependencia le otorgó, destruyendo los de por sí degradados bosques de la comunidad agraria, en provecho de terceros.

El reclamo lo hace formalmente el campesino Salvador Gómez Rivera, en un oficio en el que recuenta del programa de manejo autorizado el 6 de mayo de 2003 y modificado el 21 de enero de 2010. El ejidatario acusa a la empresa prestadora de servicios técnicos forestales del sur de Jalisco Asesores Forestales de Occidente SA, y a diversos comisariados ejidales. “Nuestras autoridades ejidales en contubernio con la empresa de peritos forestales que representa y dirige el señor Aldo Rivera Ramos, se ha dedicado durante años a deforestar y literalmente saquear los bosques ejidales que conforman la región sur de Jalisco [...] desgraciadamente, los ejidatarios de El Jazmín hemos sido una de las víctimas de este grupo, sufriendo la devastación de nuestros bosques mientras a los titulares de derechos agrarios se nos impide explotar de manera razonable y benéfica nuestras propias tierras”.

Los ejidatarios inconformes contrataron un perito para demostrar las anomalías: entre los datos que arroja el citado peritaje se revela que se han cortado árboles sin marca —contra lo que indica la ley en la materia y el propio programa de manejo—; que se han excedido hasta en 250 por ciento en el volumen autorizado, se han aprovechado árboles fuera del periodo de corta establecido, se han cortado los mejores árboles en términos de calidad genética —lo que conlleva la degradación del bosque—, no se han limpiado los desechos de la corta —lo que genera combustible para incendios— y se ha informado con falsedad a la Semarnat de estos hechos.

El escrito fue entregado ayer en la delegación de la Semarnat y no ha sido respondido.

CEA no detendrá “nuevo Temaca”

Parte legal “está blindada”, afirma funcionario de Comisión Estatal del Agua. No ha recibido notificación de la PGJEJ sobre expediente por “abuso de autoridad”

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO. Edición del 26 de enero de 2011

La Comisión Estatal del Agua (CEA) no ha recibido notificación de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJEJ) sobre el expediente por “abuso de autoridad” que le pidió abrir la magistrada de la V Sala del Tribunal Administrativo del estado (TAE), Patricia Campos, por el presunto desacato de una suspensión judicial a favor de moradores de Temacapulín, y por lo pronto, no hay señales legales que indiquen que la construcción de desarrollo inmobiliario en Talicoyuinque, Cañadas de Obregón, se deba suspender, dijo ayer el coordinador de cuencas del organismo, Héctor Castañeda Náñez.

“ Explicó que le preocupa que el expediente mediático que manejan los defensores del movimiento opositor a la presa El Zapotillo y el nuevo asentamiento, sea distinto del jurídico, pues la suspensión que se otorgó hace más de un año fue contra actos que ya están consumados, una consulta y un plan que fueron aprobados antes de que el recurso se hiciera valer.

“Yo tendría que hacer valer ante el Ministerio Público lo contrario, y siempre se cuestiona que la CEA pretenda estar al margen del tema y no es cierto; nosotros asumimos que tenemos que ver, pero las acciones derivan de convenios con el gobierno federal y con Guanajuato, y a nivel del Ejecutivo de Jalisco, la CEA no tiene facultades para edificar vivienda, eso es tarea que tiene como responsabilidad el Iprovipe [Instituto Promotor de Vivienda del Estado], y no nosotros”.

A su juicio, los opositores a la obra agotaron la instancia estatal y por eso acuden a la federal, lo cual es comprensible, pero “la verdad es que sólo podemos perder en la instancia federal desatendiendo el asunto, no acudiendo a las comparecencias […] tenemos blindado el tema legal, se respetó de forma escrupulosa lo que es el Código Urbano; además, en su momento, ninguno de los diez quejosos demostró interés jurídico, no son vecinos de Talicoyunque, no se han radicado, no han negociado…”.

Así, la obra seguirá, no sólo terminando las quince viviendas, sino con la conclusión del camino, de la red eléctrica, del tanque de almacenamiento de agua. “Atenderemos el tema judicial, pero el trabajo continúa”.

Riesgo de calidad por reducción de agua subterránea


Baja nivel freático 31 cm por año en Atemajac-Tesistán; aguas geológicas se empiezan a explotar cuando se agota el manto somero

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO. Edición del 25 de enero de 2011

El progresivo abatimiento de los mantos acuíferos en Atemajac-Tesistán (donde en promedio el nivel baja 31 centímetros por año) y en Toluquilla, trae riesgos inevitables de arcenicismo (contaminación por arsénico) y de otros minerales que son comunes en el agua confinada o geológica, y que significa riesgos para la salud. El fenómeno se vive de forma acusada en diversas ciudades del norte, como Torreón o Monterrey, y ocasiona procesos de potabilización más caros, reconoce el director de proyecto de aguas subterráneas del organismo de cuenca Lerma-Chapala-Santiago de la Comisión Nacional del Agua (CNA), Martín Velasco Ornelas.

“Entre más profundo la sacas existe el riesgo de que salga esa agua más mineralizada, un poco más contaminada; toda el agua es tratada pero existe siempre ese riesgo, pero además, entre más profundo te vayas a sacar el agua, más te cuesta; al industrial, al público urbano, a todos les cuesta, y agreguemos que un bombeo más abajo te va a costar la energía [...] aun así aquí no pasa como en Monterrey, que tiene pozos a 500 o 600 metros de profundidad, y que el nivel estático está entre 250 y 300 metros, pero puede pasar...”.

De hecho, Toluquilla tiene problemas de arsenicismo, y ni siquiera en pozos profundos. El agua que allí potabiliza el SIAPA es la más cara de todo el sistema.

El funcionario explica que ya existe una norma oficial para la recarga de acuíferos, lo cual se puede realizar “siempre y cuando se esté cumpliendo todos los parámetros que te piden las normas, que son la 014 y la 015, para no contaminar el acuífero”.

Las vedas vigentes buscan “el control para abastecimiento de agua y los usos domésticos para Guadalajara; una explotación racional, impidiendo el cambio de uso de suelo y los incrementos del volumen de extracción […] si como constructor haces tu fraccionamiento, compras tu derecho y haces el pozo, por lo regular entregas el pozo al SIAPA para que lo administre, o lo entregas al municipio, estos deben cuidar las características que marca el título y su correspondencia con la realidad; porque al fin y al cabo el constructor ya no va a ser el responsable, lo será el SIAPA o el ayuntamiento”.

Velasco Ornelas opina que desde que entró la primera veda, en 1951, “ha habido afectaciones”, pero no es algo drástico. Ello, resume, porque el sistema de agua potable tiene copiosas fugas que recargan el acuífero; pero también a que “ha habido buenos temporales, pero se ha logrado estabilizarlo, y aparte es un acuífero semiconfinado, no es como el de Monterrey, es un acuífero de fácil recarga”.

Esto significa que “la parte del estrato de arriba permite que pueda entrar el agua; los acuíferos confinados son los que están confinados entre dos rocas y no permiten fácilmente pasar el agua. El suelo de Atemajac ayuda, es de fácil infiltración, entonces si queremos recargar el acuífero debemos saber muy bien la calidad de agua que le metemos”.

El Ministerio Público indagará desacato en Temacapulín



Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO. Edición del 25 de enero de 2011

La construcción del nuevo poblado de Temaca se realiza en Talicoyunque. Foto: Marco A. Vargas
El pasado 17 de enero, la magistrada de la V Sala del Tribunal Administrativo del Estado (TAE), Patricia Campos, hizo del conocimiento de la Procuraduría General de Justicia del Estado los documentos del juicio V-319/2009, donde se acreditarían las omisiones de la Comisión Estatal del Agua (CEA), la Secretaría de Desarrollo Urbano (Sedeur) y el Ayuntamiento de Cañadas de Obregón al persistir en violar una suspensión que impide edificar el nuevo poblado de Temacapulín en Talicoyunque.

La notificación es para efectos de que el procurador “proceda conforme a su representación social compete”, lo que deriva en una acción penal en su contra, a juicio de los defensores del viejo poblado alteño.

El sello de recibido es del 19 de enero de 2011; “se le notificó que seguían en desacato las dependencias gubernamentales [...] y por lo tanto se le daba vista y se remitían copias certificadas para que integre la averiguación previa y ejercite la acción penal ante el Poder Judicial, según oficio 54/2011 que remite la magistrada”, explicó Guadalupe Espinoza Sauceda, de Colectivo COA, asesor jurídico de los quejosos.

La acción penal se justifica porque “se viola el artículo 103 de la Ley de Justicia Administrativa del estado de Jalisco, el cual siempre que de las actuaciones del juicio seguido ante el Tribunal de lo Administrativo se desprenda la existencia probable de un delito, el tribunal hará la consignación del hecho ante el Ministerio Público”.

Así mismo el artículo 104 del ordenamiento dice: “La autoridad demandada que no obedezca un auto de suspensión que le hubiere sido debidamente notificado, será sancionada en los términos que el Código Penal del Estado establece para el delito de abuso de autoridad, por cuanto a la desobediencia cometida; independientemente de cualquier otro delito en que incurra”.

Por tanto lo que sostiene la CEA “de que no le concierne la suspensión ni el desacato que falló el TAE, continúa siendo una mentira y contradice sus propias acciones: el 6 de febrero 2009 funcionarios de la CEA presentaron en sesión solemne al cabildo de Cañadas de Obregón la solicitud de autorización para construir el nuevo centro de población en el predio de Talicoyunque, por tanto sí son parte del proyecto”.

lunes, 24 de enero de 2011

La ciudad destruye sus zonas de alta recarga de agua




Atemajac-Tesistán, invadido en 60% por fincas, calles e infraestructura; Toluquilla ya alcanza 25% de urbanización. La invasión urbana impermeabiliza el área de alta infiltración de la metrópoli, enclavada al poniente y sur de la zona conurbada, reduciendo la capacidad de sus dos acuíferos, que hoy aportan 31% del líquido que se surte a los habitantes citadinos


Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO


Las aguas subterráneas, uno de los recursos más valiosos de las ciudades, están en vías de deterioro y franca reducción en la zona conurbada de Guadalajara debido al desordenado avance urbano, que desde 1970 ha reducido en 60 por ciento el área de recarga natural en su principal acuífero, y lo que es peor, la mayor parte de ese daño se ha dado en la zona de alta infiltración, al poniente y sur citadinos.

El acuífero Atemajac-Tesistán, asiento original de Guadalajara, es el que registra los mayores problemas, ya que si la ciudad invadía allí en 1972 poco más de 152 kilómetros cuadrados, y dejaba disponibles 613.5 km2 para la infiltración natural, en 2000 el viraje había sido dramático: 389 km2 de invasión urbana y 377.2 km2 de espacio natural. Sin embargo, diez años después, la ciudad creció 18 mil hectáreas de las cuales corresponden a ese acuífero al menos la tercera parte, para ocupar hoy al menos 450 km2 de Atemajac-Tesistán y dejar un área natural de infiltración de 317 km2, aproximadamente, es decir 40 por ciento del total original.

Del total invadido, al menos 300 km2 son espacios de alta infiltración, ubicados básicamente en Zapopan. Las aguas subterráneas de la ciudad aportan poco más de 30 por ciento de la dotación que el SIAPA entrega a los habitantes citadinos.

El otro acuífero que registra fuerte expansión urbana, el de Toluquilla, tiene una alta tasa de crecimiento demográfico, pero por ser un proceso de ocupación reciente, no pone en peligro todavía la captación de agua, aunque ubicar asentamientos humanos sobre zonas de alta infiltración ocasiona estragos durante el temporal, como inundaciones, daños a la infraestructura e incluso pérdidas humanas. Corresponden al municipio de Tlajomulco las zonas de mayor infiltración que también se están invadiendo (ver gráfico contiguo).

Los datos provienen del organismo de cuenca Lerma-Santiago-Pacífico de la Comisión Nacional del Agua (CNA), con corte hasta 2000, y la actualización a 2010 se basa en el documento Notas sobre el crecimiento metropolitano, del urbanista Francisco Pérez Arellano. Grandes megaproyectos de los últimos años, como el estadio de Chivas y la Villa Panamericana, se ubican justo sobre la zona de alta recarga, pero ese elemento no ha sido un factor decisivo para negar las autorizaciones municipales de Zapopan ni las estatales de la Secretaría de Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable (Semades).

Los detalles
“Aunque veas impermeabilizada toda la parte de la ciudad consolidada, sigue habiendo recarga por las fugas de la red de agua potable y del alcantarillado; todo eso sirve para alimentar al acuífero, el problema será cuando sea eficiente el sistema de agua potable y logre reducir las redes con fuga, entonces sí habrá problemas para el acuífero, porque de alguna manera con la permeabilización ahora se logra cierto equilibrio; y no se contamina porque en su mayor parte es agua de buena calidad, y porque va bajando y filtrándose con la tierra”, explica el jefe de proyecto de agua subterráneas del organismo de cuenca de la CNA, Martín Velasco Ornelas.

En total, “los pozos profundos del sistema de uso urbano de Atemajac y Toluquilla aportan 30.98 por ciento, que son 2.67 metros cúbicos por segundo, al abastecimiento de la ciudad, que es de 10.6 metros cúbicos”; hay además una aportación superior a un metro cúbico de manantiales, que también están ligados al sistema de aguas subterráneas.

Atemajac-Tesistán tiene, según la CNA, 739 km2, de los cuales, 450 km2 están urbanizados, pero en el área de infiltración natural se incluye la zona no urbanizada más los parques públicos y los espacios baldíos, que va de 45 a 80 km2 en el interior de la ciudad. Toluquilla se extiende sobre 632 km2, de los cuales, al menos 180 km2 están ya urbanizados.

Los dos acuíferos están vedados de nuevas autorizaciones desde 1951, con una ampliación de veda que data de 1976, lo que obliga a manejar el agua con las concesiones existentes desde ese año. Sin embargo, la dinámica urbana ha demostrado que ese cuidado es insuficiente, pues al impermeabilizarse territorio con pavimentos y casas, se profundiza el efecto negativo sobre las aguas freáticas aunque se mantenga el balance de las extracciones. De este modo, los acuíferos registran problemas de sobreexplotación y abatimiento de su nivel.

“Se pueden dar nuevas perforaciones, que se sigue haciendo por medio de la adquisición de derechos, es decir, los títulos que ya venían y están vigentes, sin modificarse el volumen de extracción”, apunta.

El abatimiento de nivel del agua subterránea en Atemajac-Tesistán ha sido estudiado. “Hay un estudio de 1996 y se hizo otro en 2003, y en ese lapso se bajó el nivel en poco más de dos metros, en promedio 31 centímetros por año, pero no en toda al zona; donde hay alta concentración de pozos, como es la batería de pozos del SIAPA, del lado de Tesistán, se detectó alto abatimiento, pero en la parte del Agua Azul no hay afectación”, añade el funcionario.

Los abatimientos en Toluquilla son considerablemente menores, ni siquiera medio centímetro por año, pero se trata de agua en general de menor calidad, por la presencia natural de arsénico y otros metales. El agua que se potabiliza en la zona a un costo de cuatro a seis tantos superior al del resto del líquido que proviene del subsuelo y va a las redes de abastecimiento.

—¿Si se controlan todos los procesos, podrá recuperarse el equilibrio?

—Sí, está controlado el tema de las extracciones, no es fácil que haya tomas clandestinas o robo de agua […] la cosa es que el acuífero no se puede recuperar a como estaba hace 50 años, lo puedes llegar a estabilizar, es decir, cuánta agua le extraes y cuánta agua le recargas, pero en un año no la vas a tener, te tardas de diez a quince años para recuperar lo de hace 50 años.

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CLAVES

Acuíferos alterados

• 60% del acuífero Atemajac-Tesistán y 25% del acuífero de Toluquilla está invadido por la mancha urbana y fuertemente alterados en su capacidad de recarga al ser impermeabilizados por cemento y pavimento, lo que está reduciendo severamente su capacidad de infiltración

• La cuenca de Atemajac-Tesistán cubre 739 km2, con 1,220 extracciones de agua, de las cuales, 357 son industriales, 277 son de uso público-urbano (SIAPA y sistemas locales de agua) y 213 agrícolas. De 147 millones de m3 de recarga, y 127 millones de m3 concesionados, 84.3 millones de m3 van al sistema intermunicipal de agua de la ciudad

• La cuenca de Toluquilla cubre 632 km2, con 1,226 extracciones de agua de las cuales, 815 son de riego agrícola y 174 de sistemas de agua locales o del SIAPA

• Los dos decretos de veda para ambas cuencas datan del 3 de febrero de 1951 y el 7 de abril de 1976, fechas de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

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"No hay una visión de restauración”, critican expertos

El grave problema de la pérdida de zonas de recarga de agua freática en los dos grandes acuíferos metropolitanos, y la consecuente pérdida de nivel de las aguas freáticas, no ha sido atendido ni con la integralidad ni con la prioridad que demanda un tema que es esencial para que las ciudades sobrevivan, advierten los investigadores de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Arturo Gleason Espíndola y Arturo Curiel Ballesteros.

“La tendencia observada continúa y sea ha incrementado, no veo cambios en términos de disminuir los procesos de presión, pese al conocimiento del asunto […] es un escenario muy característico de lo que hace la CNA porque deja ausentes varios aspectos, pero lo menos que ha pasado es revertir la tendencia en pérdida de áreas de captación, y es una competencia federal evitarlo”, advirtió Curiel Ballesteros, director del Instituto de Medio Ambiente y Comunidades Humanas de la casa de estudios. Los municipios, agregó, tienen facultades porque “son los responsables sobre el cambio de uso de suelo y corresponsables en mantener áreas de captación; yo creo que los dos municipios más críticos son Zapopan y El Salto, donde han ocurrido cambios más críticos, pero sus autoridades no se han logrado interesar por hacer una planeación de uso de suelo, ordenar el territorio y mantener las zonas libres de urbanización”.

A su juicio, es sorpresivo que no se tenga como prioridad mantener esa agua “tan estratégica” para el desarrollo, pues el desinterés de los municipios no tiene contrapesos en la visión de la CNA “que siempre ve el problema del agua en términos de entradas y salidas, sólo de administración, no lo ve como elemento de carácter estratégico, estas aguas se manejan en otros países como reservas de oro, en escenarios de sequía o escasez, son la reserva para lo más apremiante”, y en México todo se limita a cuestiones de vedas.

También consideró inaceptable no ver el componente de riesgo que entraña una plancha consolidada de ciudad que impide que el agua se infiltre y acarrea grandes avenidas en poco tiempo hacia las partes bajas. Otro tema esencial es el del acceso a agua de menor calidad por el arsénico, el boro y otros componentes naturales de las aguas confinadas.

Por su parte, Gleason Espíndola sostuvo: “La información ratifica que se rompió el balance hídrico y que son casi nulas las acciones que se llevan a cabo para restaurar”.

El caso del estadio Chivas y la Villa Panamericana, en El Bajío, “demuestran la ignorancia y la falta de sensibilidad sobre el problema. En vez de cuidar y proteger el subsuelo, se está invadiendo la zona, hasta hay un plan de urbanización promovido por el gobierno de Zapopan, y lo cierto es que una zona de recarga no se debe ni habitar, si el criterio fuera 100 por ciento técnico”.

La publicidad de esos desarrollo “ha planteado que son súper ecológicos, pero se desconoce siquiera cómo funciona el acuífero, las entradas del agua […] en otros países es claro y evidente que se cuidan esas entradas de agua, y hay muchos casos, como el de Berlín”.

La verdad es que “no hay una política ni una mínima intención de restaurar, sin embargo se recurren a presas y otros proyectos más vistosos y costosos, que revelan que no hay estrategias, el caso de El Bajío es la prueba evidente de desfase de discurso y acción…”.

domingo, 23 de enero de 2011

Durango, las montañas embravecidas





En la cuna del agua dulce de las Marismas Nacionales, la delincuencia ha condicionado la vida de la cuenca del río Mezquital-San Pedro, mientras comunidades y gobiernos luchan contra la contaminación del agua y la tala desmedida de bosques

Mezquital, Durango. Agustín del Castillo, enviado. PÚBLICO-MILENIO. Este proyecto de investigación fue ganador de una beca de Fundación AVINA en la emisión 2008-2009. FOTOGRAFÍAS: MARCO A. VARGAS

Faustino Reyes Flores, presidente municipal de Mezquital, demarcación montañosa donde predomina la población tepehuana y cuya accidentada y mal comunicada geografía es más extensa que todo el estado de Colima, ataja abruptamente la pregunta: “Pos está grave. Pero no quiero hacer más comentarios sobre esto”. ¿Está controlado el problema de la seguridad pública?, se le insiste. “Está grave…”.

La entrevista termina al mediodía del 7 de enero de 2011, con la recomendación de no penetrar a la sierra, donde gavillas armadas hacen de las suyas.

Cinco días después se conocerán con más detalles las razones del recelo del munícipe. La Procuraduría de Justicia de Durango informa que un comando armado arrasó con el poblado indígena de Tierras Coloradas, en el corazón de la sierra, el 30 de diciembre de 2010, dos días después de un enfrentamiento a balazos en que dos cuerpos quedaron tendidos en la plaza, y tras que los llamados de ayuda a la presidencia municipal y a la capital del estado no habían sido atendidos.

Los datos que aporta el 12 de enero el procurador estatal, Ramiro Ortiz Aguirre, revelan con amplitud el tamaño del “operativo”: 60 hombres armados y encapuchados, que prenden fuego a 40 viviendas, 27 vehículos y una escuela con todo y mobiliario, irritados y frustrados porque los moradores de Tierras Coloradas, previendo su regreso, desalojaron la aldea y se refugiaron en sus antiguas montañas inaccesibles.

No es el primer ataque que se padece en la zona tepehuana. A comienzos de diciembre, la aldea de Pata de Gallo, de la comunidad de San Francisco Ocotán, también había sido tomada por delincuentes, pero sin cobrar vidas. El 12 de enero, ya publicados los expedientes de violencia, Reyes Flores, él mismo tepehuano, advierte: “si el gobierno no le pone atención a Mezquital, lo que va a pasar es que los indígenas se van a organizar y se van a defender como puedan…”.

Los conocedores de la etnia tepehuana (en náhuatl, “dueños de los cerros”), u o’dam (así se designan a sí mismos: “los que habitan”) no se extrañan de esa actitud autonomista. La historia de este pueblo lo acredita como conquistador de sus vecinos y que no rehúye al expediente de la violencia para defender sus derechos políticos y sobre la tierra, señala el cronista de la demarcación, José René García Nájera.

Mezquital es el corazón de la cuenca alta y media del sistema fluvial San Pedro-Mezquital, principal alimentador de agua dulce de las Marismas Nacionales. Hoy no sólo vive el riesgo de la violencia del narcotráfico, de la tala excesiva de sus bosques (que obligó a una veda que cumple diez años) y del represamiento forzado de sus limos por una gigantesca hidroeléctrica a edificar aguas abajo. Hay un amplio y envejecido expediente de contaminación del agua ocasionada por el emporio fabril de la capital, y por las aguas negras de los poblados desperdigados a los largo de 540 kilómetros sobre una cuenca superior a 2.7 millones de hectáreas, fundamentalmente en Durango y Nayarit.

Este río vivo es un caso único en México: no tiene aún obstáculos para fluir libre en su paso por la Sierra Madre Occidental. Es por eso que el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) lo ha incluido en sus proyectos mexicanos para generar un manejo con adaptación al cambio climático, bajo la premisa de un “caudal ecológico” que mantenga el flujo natural del agua y de la vida, explica la oficial del programa Agua de la organización, Raquel Gómez Almaraz.

Su diversidad va más allá de lo que sugiere su toponimia: lugar de Mezquites. Nacido en el desierto, penetra montañas áridas que después se vuelven bosques densos y lluviosos, para bajar a la promesa tropical de las marismas. Sus aguas han sido curso milenario de culturas y naciones.

El valle extenuado
Guadiana es el nombre de la amplia planicie que aloja a la capital de Durango, en el corazón de ecosistemas semisecos y continentales, con precipitaciones anuales apenas superiores a 500 milímetros (en Guadalajara llueven 900 mm al año; en Minatitlán, sur de Veracruz, más de dos mil mm). Si bien, la capital no aloja más de medio millón de habitantes, su uso obligado de las aguas del subsuelo ha generado un progresivo abatimiento del nivel del manto freático, situación que preocupa a las autoridades locales y federales.

“Traemos un gran problema de desperdicio de agua potable, porque Durango requiere 45 millones de metros cúbicos al año, pero se le meten 70 millones; esta sobreoferta se debe a una alta pérdida en la conducción, del orden de 40 a 50 por ciento, aunado a que no se tiene una red única, sino que se abastecen sistemas de 80 pozos sin la menor eficiencia”, señala Pedro Romero Navar, subdirector de asistencia técnica operativa de la delegación de la Comisión Nacional del Agua (CNA).

De este modo, añade, hay un déficit ya de 20 millones de m3 que se va acumulando, aunque del lado positivo, la metrópoli ya sanea el total de sus aguas negras, cosa que no sucede con los miles de poblados donde habitan otras 300 mil personas en el resto de la cuenca.

Para esta capital, añade Enrique Urbina Arredondo, subdirector de Consejos de Cuenca de la CNA, se tiene un proyecto para abastecerla con agua superficial proveniente de presas ya existentes, dado que se trata de una región hidrográfica vedada desde 1952, lo que obliga a adquirir derechos vigentes de parte de terceros para el aprovechamiento alternativo. La idea es también tecnificar el riego agrícola para abrir nuevas oportunidades productivas, aunque los grupos ecologistas insisten en la necesidad de recuperar humedales y darle su espacio a la naturaleza.

Un actor que por más de tres decenios ha sido responsable fundamental de la contaminación del río Mezquital es la planta de Industrias Centauro, una procesadora de celulosa que es el principal establecimiento fabril de la ciudad. “En los años anteriores representó una gran fuente de deterioro; generó una gran contaminación que llegó hasta Nayarit, pero a partir de 1996 se sujetó a la norma oficial mexicana en la materia, y después de 20 años de contaminar, contó con plantas de tratamiento […] no obstante, hemos comentado al seno del consejo que esa normatividad la consideramos muy corta, porque sí permite aún tal vez 30 por ciento de contaminación, y eso persiste físicamente, en el entorno”, explica la gerente operativa del Consejo de Cuenca de los ríos Presidio-Mezquital, Alma Rosa Soto Ortiz.

Los pasajes del río en su ruta al sur, antes de llegar a Mezquital, reflejan de forma clara el deterioro: extensos sabinales, vegetación perennifolia (siempre verde), lucen secos en las orillas de la corriente que arrastra materia grisácea que se acumula en las paredes de los enormes y antiguos ahuehuetes.

“Fue a partir de 1978 cuando las descargas más fuertes de los residuos de la fábrica de celulosa empezaron a barrer con toda la fauna acuática: bagres, mojarras, matalotes; yo lo recuerdo bien aunque era niño: había peces por montones en las orillas, y la gente se alegró, llenábamos costales, pero no sabíamos qué estaba ocurriendo y por qué salían tan fácil… resultó que se murieron todos, no quedó nada”, narra el cronista de Mezquital, José René García.

Más de 30 años después, el río no ha recuperado la antigua vitalidad.

Los bosques agotados
Mezquital es un municipio fundamentalmente indígena. Predomina la etnia tepehuana, pero hay importantes asentamientos de huicholes (wixáricas) y mexicaneros (probablemente antiguos migrantes nahuas que llegaron con los conquistadores españoles), y una vecindad con las grandes culturas huichol y cora (nayeri), a través de los intrincados laberintos de la sierra.

Casi seis mil kilómetros cuadrados de tierras comunales cuentan con un importante núcleo de bosques templados que hace un siglo permanecían intocados y alojaban una fauna hoy extraña de lobos, osos negros, pumas, águilas reales y carpinteros imperiales, en su mayor parte, ya extintos. La riqueza forestal fue extraída en el siglo XX por los grandes madereros de Durango. En el caso de los o’dam, las últimas décadas el esquema explotador significó graves daños a los ecosistemas propiciados por la corrupción de autoridades y la colisión del sector ambiental oficial a favor de los madereros. Eso, a la par que provocó una gran crisis política al interior de las comunidades tepehuanes, fundamentalmente de Santa María Ocotán y San Francisco Ocotán, llevó a la exigencia de una veda indefinida en el aprovechamiento de los bosques, la cual se mantiene.

"Ahorita apenas se está recuperando; no hay otra cosa más que se recupere a sí mismo el bosque. Todo fue por falta de atención que se dieron las situaciones correspondientes, porque ellos [las autoridades federales, Secretaría de Medio Ambiente y Procuraduría Federal de Protección al Ambiente] se supone que son los reguladores, se supone que son los ordenadores; es como un motor que va funcionado y no trae el alternador, y truena totalmente, y aquí en el bosque pasó lo mismo, dónde estaba Profepa, ya que estaba pelón, se lo acabaron, los paró, pero dónde estaba antes”, se queja amargamente el alcalde Reyes Flores, miembro del pueblo o’dam.

En la comunidad de San Francisco Ocotán, la maquinaria que arrasó las florestas se está pudriendo en medio de los pinares, pues las empresas ya no pudieron sacarlas tras la intervención gubernamental.

Los tepehuanes emigran todos los años, pero “es nomás por los temporales, a Nayarit, Zacatecas, aquí mismo en Durango, en Camotlán, o va la gente a Sinaloa al tomate; aquí vienen los camiones y se los llevan hasta Sinaloa”. La pobreza ya era grande y no se aminoró con la depredación de los recursos.

En el ayuntamiento se tiene un presupuesto anual de 29 millones de pesos; pero el territorio a atender es de 7,196 kilómetros cuadrados; hay cerca de mil pueblos de todos los tamaños y unos siete mil kilómetros de caminos, en buena parte, defectuosos.

Los caminos de la vida
Mejorar la red caminera es la base de todo lo demás en Mezquital: llevar escuelas, abrir redes de agua y sistemas de energía, entregar productos básicos a menor costo, transportar policías, entregar medicinas y abrir clínicas con médicos permanentes. La idea es clara en esta demarcación de la Sierra Madre Occidental, donde Durango linda con los estados de Nayarit, Jalisco y Zacatecas. Es por eso que está a menos de 30 kilómetros de concluirse una carretera pavimentada que ya cruzó desde el sur la zona cora y que del norte, desde Victoria de Durango, ha penetrado muy adentro de la región tepehuana. Está también pendiente el enlace desde Huejuquilla, Jalisco, para pasar por Canoas —aldea tepehuana— y comunicar con los huicholes de San Andrés Cohamiata y los coras de Jesús María.

El camino es progreso… y mejores condiciones para combatir a la delincuencia que se enseñoreó de la sierra.

No en balde, los rumores dicen que Huazamota, poblado de los o’dam de 700 habitantes y 600 metros sobre el nivel del mar enclavado cerca del límite nayarita, es una de las zonas de seguridad de Joaquín Guzmán Loera, el Chapo, jefe del cártel de Sinaloa (Héctor González Martínez, arzobispo de Durango, insistió sobre ello en marzo de 2010). Pero hay datos más comprobables para que las autoridades municipales de Mezquital se preocupen: el antecesor de Faustino Reyes Flores al frente de la alcaldía, Manuel Estrada Soto, fue asesinado en la capital del estado hace menos de un año, el 21 de febrero, por un grupo de sicarios.

A la salida de la sierra, hacia la capital duranguense, las carreteras del atardecer lucen desoladas. Cuando se toma el retorno al centro del país, el viajero atisba la impresionante ciudad que ha crecido en torno a la fábrica de celulosa de Centauro, que expulsa sus humos que ocultan las estrellas y opacan la sonriente luna en cuarto creciente. Luego se llega a Nombre de Dios.

Un operador de un camión de personal baja lívido y cuenta su última historia, de los minutos anteriores: al negarse a dar parada a unos extraños, fue perseguido por una camioneta y su vehículo, baleado. “Vivimos con miedo”, repone el avejentado taquero tras escuchar las tribulaciones de su paisano. La recomendación es subir vidrios y jamás detenerse hasta entroncar la autopista en Fresnillo, ya en Zacatecas. Afuera, las montañas colosales y la grandeza nocturna transcurrirán impertérritas ante el color diminuto de los dramas humanos.

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Pueblo Nuevo, la otra frontera


La Ciudad es el nombre irónico de un pueblo forestal enclavado sobre la carretera Mazatlán-Durango, a más de 2,500 metros sobre el nivel del mar, y cuyos habitantes necesitan acudir a la verdadera ciudad de la región, El Salto, cabecera de un municipio que se llama Pueblo Nuevo, para surtirse de productos básicos y realizar gestiones.

“Tenemos los mejores bosques del estado y cada año nos cae nieve, por eso uno prende la fogata a partir de octubre”, señala don Pedro, un mecánico cuyo oficio se ve enriquecido por el paso constante de camiones de carga en una zona que también ha tendido a la inseguridad. “Hace dos meses nos pegó feo el narco, pero con los soldados se ha calmado. De todos modos, si lo agarra la noche, mejor quédese”, recomienda el regordete lugareño, mientras tira mazazos debajo de un auto en reparación.

Aquí hay también un núcleo de tepehuanos coexistiendo entre una mayoría mestiza —no en balde hay una amplia colindancia con Mezquital—. Pueblo Nuevo colinda con Sinaloa, hacia el oeste, y es bañado por el río Presidio, otro de los grandes aportadores de las Marismas Nacionales. Pero la historia allí es diferente: Pueblo Nuevo tiene algunos de los mejores aprovechamientos forestales de México, en ejidos certificados que están vendiendo madera y subproductos en el mercado internacional. La certificación significa que el daño ambiental se ha minimizado, no se extrae madera ilegal y los inmensos pinares cubren la montaña y permiten actividades alternas como el ecoturismo.

Durango “cuenta con casi cinco millones de hectáreas de bosque templado y ocupa el primer lugar de existencias volumétricas de material forestal en el país, con un volumen aprovechable promedio al año que oscila entre 2.5 a 2.8 millones de metros cúbicos […] el estado contribuye con 22 por ciento de la producción nacional, mientras que el municipio de Pueblo Nuevo genera 25 por ciento de la producción forestal estatal. La actividad forestal es, dada su magnitud en cuanto a inversiones y por el producto y empleo que genera, muy importante en la economía de Durango. Se estima que la silvicultura participa a nivel estatal con 8 por ciento del Producto Interno Bruto y genera el 45.3 por ciento del empleo manufacturero en la entidad”, señalan Hernán Luna Pérez y Jorge Abel Sánchez Medrano en su tesis profesional: Evaluación operacional y ambiental del abastecimiento forestal en el Ejido San Pablo, Pueblo Nuevo, Durango, del año 2008.

Aquí no hubo depredación, sino aprendizaje para generar un emporio maderero con sustentabilidad, señalan orgullosos sus habitantes. Un dato revela mejor esa situación: de poco más de medio millón de hectáreas certificadas en todo el país por ejidos y comunidades forestales, más de la quinta parte son de esta región. Un ejemplo contrastante con el arrasamiento de bosque que ha padecido Mezquital en la última década.

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Jerónimo Vázquez Hernández, comisario del ejido Agua Zarca

El hombre del desierto

Don Jerónimo es hijo de estas tierras ardientes enclavadas al sur de la capital de Durango, donde poco llueve, no se levantan vigorosas las mazorcas de maíz o las espigas de trigo y la contaminación de la gran papelera del valle de Guadiana mató un río copioso y ubérrimo, el Mezquital, hace más de 30 años.

Su pueblo es El Troncón, donde fue parido un 3 de marzo, en el año 1951. Se ostenta como comisario del ejido Agua Zarca, nombre que remite a una corriente azulácea hoy gris y corrompida, cuyos limos adulterados asesinan lentamente los soberbios sabinales que acompañan desde hace siglos su paso entre las implacables montañas.

Con sus padres y abuelos, El Troncón ya existía. Pero la vida era muy diferente. La cercanía geográfica a la ciudad no la hacía accesible por los malos caminos, y se andaba en bestia. La distancia se medía por jornadas, y se requerían hasta tres en remuda para transportar productos agrícolas a comerciar en Durango.

“Aquí se ha vivido todo el tiempo de la agricultura y la ganadería; maíz, frijol, cacahuate, camote, chile, papa; había unas huertas grandísimas de naranja, y criaban vacas, cerdos […] uno producía lo que se comía, y eso ya no pasa porque ya no es buen negocio…”.

Según el inminente sexagenario, el clima cambió. “…antes, pos llovía más y había más vegetación, y ahorita ya está muy deprimido todo, el agua es más escasa, la lluvia no siempre llega; en aquel tiempo donde querías había para tomar agua […] en los mismos arroyos tenía la gente sus huertecitas, y vivía de eso; recuerdo un huerto famoso en el arroyo del rancho: naranja, lima, limón, chirimoya, zapote, guayaba, pitayas […] las familias de eso se sostenían y se cambiaban cosas, el que tenía su frijol lo daba a cambio alguna fruta y no había que salir a comprarlas a otras partes…”.

Con toda esta cornucopia maravillosa, la región apenas estaba poblada de mezquites y matorrales, pues los bosques comenzaban a partir del Cerro Blanco, una montaña ancha colmada de peñascos que domina el paisaje desde la cabecera municipal. De allí se penetraba en la región de La Michilía, con sus lobos y osos extintos, y grandes pinares hoy mermados.

“Animales así, salvajes, me tocó venado o jabalín, león muy escaso, lobo decían que había los más viejitos, y coyotes…”.

- ¿No bajaban los lobos para atacar ganado?

- Pues platicaban los antiguos, como mi papá, que había lobadas y bajaban a comerse los animales […] acababan con todo lo que había, y a todos dejaban sin animales…

En la reserva de la biosfera La Michilía está en operación un programa de crianza para una futura reintroducción del Canis lupus Baileyi. Don Jerónimo ve difícil, ante el triunfo aplastante de la leyenda negra del depredador, que los campesinos, aunque forman parte de una generación que jamás vio un solo cánido en libertad, acepten ese regreso.

De sus pérdidas, la que sí les pesa es la del río Mezquital, que deambula sinuoso y solitario. “Yo me acuerdo, estaba muy limpia el agua; nosotros de chiquillos de cinco años íbamos al río a tomar y a nadar, y la gente vivía de sus peces: bagres, camarón grande… pero al poco tiempo se empiezan a hacer las presas y bajó menos agua; luego, Celulósicos Centauro [hoy Industrias Centauro] lo contaminó, y como la capital creció, sus drenajes se vinieron para acá y empeoraron todo…”. Así, la Arcadia del desierto desapareció, y los campesinos comenzaron a migrar en busca de nuevos sueños y renovadas abundancias.

En Jalisco sobreviven al menos cien jaguares

Resultados del monitoreo estatal financiado por Semades y Semarnat. La modernidad rural perdió el aprecio por el felino, lamenta Rodrigo Núñez, investigador especialista en el tema

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO. Edición del 22 de enero de 2010

Como resultado de un estudio de monitoreo que se está realizando con 1.2 millones de pesos aportados por las secretarías de Medio Ambiente federal y del estado, se ha determinado la presencia de al menos un centenar de jaguares (Panthera onca) en el territorio de Jalisco, además de otros depredadores como el puma, ocelote, tigrillo y jaguarundi.

El investigador Rodrigo Núñez Pérez, cabeza de ese monitoreo, dijo ayer que el estudio sobre la situación actual del jaguar, así como su distribución, reproducción, abundancia y requerimientos especiales se llevó a cabo en cuatro áreas principales: Sierra de Manantlán, Chamela-Cuixmala, Cabo Corrientes y la sierra de El Cuale, todas enclavadas hacia la costa del estado.

El análisis arrojó una densidad de 2.6 a 5.5 jaguares por cada 100 kilómetros y la disponibilidad de presas en grado “abundante”, predominando el venado cola blanca en los cuatro sitios de estudio. Se identificaron otras quince especies de mamíferos que toman gran importancia, porque forman parte en la cadena alimenticia del felino. Participaron además la Fundación Ecológica de Cuixmala, la Estación de Biología de Chamela (UNAM), la Dirección de la Reserva de la Biósfera Sierra de Manantlán, los Servicios Forestales del Tuito y la UMA (unidad de manejo ambiental) Potrero de Mulas, enclavada en San Sebastián del Oeste.

Núñez Pérez mencionó que “por desgracia no existe un arraigo cultural por parte de las nuevas generaciones por continuar con los usos y costumbres en el aspecto religioso o social del jaguar, y solamente son las personas de mayor edad las que se interesan. La modernidad y el desapego a la naturaleza, así como el cambio de las costumbres son algunos aspectos que influyen” para que las nuevas generaciones de comunidades rurales no aprecien esos valores.

“Actualmente sólo le dan un valor monetario y no realmente aprecian a la fauna, además de que en ocasiones, ni siquiera hay escuelas en esas regiones para que la población obtenga información al respecto”, añadió.

Pionero en Jalisco en el estudio del jaguar, Núñez Pérez indicó que con buenas políticas públicas y el establecimiento de programas de conservación específicos, la población del jaguar puede aumentar significativamente, aunque aclaró que se trata de un proceso muy lento.

Núñez Pérez es presidente del grupo de expertos en jaguar en el ámbito nacional.

Por su parte, la titular de la Semades, Martha Ruth del Toro Gaytán, dijo que se continuará con el monitoreo de las poblaciones felinas en la áreas naturales protegidas de Manantlán y Chamela-Cuixmala, pero también se monitorearán nuevos sitios para la ampliación el área de estudio en las zonas de Bolaños, Cajón de Peñas, Sierra de Vallarta y cuenca del río Ameca.

La Semades iniciará el estudio de requerimientos espaciales y comportamiento en desplazamientos del jaguar y también dará difusión a la conservación del felino. Es parte del Plan Estatal para la conservación del Jaguar.

Delegado de la Semarnat solicitó licencia


Se la pidió el secretario Rafael Elvira Quesada ante el escándalo desatado por las autorizaciones recientes de desmontes de bosque a favor de huertas de aguacate. El funcionario prefirió no emitir opiniones por el momento

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO. Edición del 21 de enero de 2011

La polémica por autorizar un cambio de uso forestal para abrir una huerta aguacatera en el municipio serrano de Mazamitla ocasionó la salida de José de Jesús Álvarez Carrillo como delegado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales en Jalisco, a solicitud del propio secretario, Rafael Elvira Quesada.

En un breve comunicado, la propia Semarnat dio cuenta de ello: “[…] su titular, Juan Rafael Elvira Quesada, solicitó la licencia a José de Jesús Álvarez Carrillo, como delegado de la dependencia en el estado de Jalisco, a fin de facilitar la investigación sobre los permisos otorgados para el desmonte y la siembra de aguacate en 36 hectáreas en el municipio de Mazamitla, así como la situación que guarda la delegación a su cargo. La dependencia señala que estará atenta a los resultados de las investigaciones respectivas para instrumentar, en su caso, las medidas necesarias para la reparación del eventual daño ambiental que se haya provocado en la zona”.

La decisión deriva de diversas denuncias que datan de diciembre de 2010 por el Ayuntamiento de Mazamitla, donde hubo molestia por el desmonte autorizado de los predios boscosos Epenche I y II, enclavado a ocho kilómetros de la cabecera municipal. Sin embargo, el delegado con licencia arrastra una polémica más vieja con la secretaria de Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable de Jalisco, Martha Ruth del Toro Gaytán, quien lo acusó en agosto de 2010 por esos permisos frente al mismo titular de la Semarnat, en una gira por Chapala, dado que había sucedido una autorización similar en el municipio sureño de San Gabriel, contiguo al Nevado de Colima (Público Milenio, 18 de mayo de 2010).

El ex delegado fue abordado por este diario ayer vía telefónica, pero dijo desconocer el tiempo de su licencia y declinó dar alguna opinión, “por el momento”.

Entre las acusaciones contra Álvarez Carrillo, los abogados de Mazamitla lo señalaron por violar la Ley Forestal, que sólo permite cambios de uso de suelo “por excepción”.

Tras las quejas reiteradas, Elvira Quesada pidió se le documentaran los hechos y a raíz de esa investigación determinó solicitar la licencia. Álvarez Carrillo ha sido enfático en señalar que los permisos que se han otorgado en los últimos años, sobre 600 ha, cumplen con las normas previstas, y en gran medida han derivado de las omisiones de las autoridades municipales, que sólo reaccionan cuando los permisos ya se han emitido y no cuando se les pide su opinión previa (edición del 21 de diciembre de 2010).

IP sólo aportaría 32% de Vía Exprés, revela estudio

Se utilizarían recursos del Fonadin para la obra, dice firma de consultoría García Rojas y Asociados. La obra va a contar con subsidios o avales para créditos por parte del gobierno de hasta 68% del monto a invertir, señala un análisis de los documentos que entregó el Ejecutivo al Congreso del Estado

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO. Edición  del 20 de enero de 2011

La Vía Exprés está muy lejos de ser la infraestructura gratuita para la zona metropolitana de Guadalajara que promete el gobierno del estado: su planteamiento financiero requiere de 1,954 millones de pesos de subsidio gubernamental, además de que el gobierno deberá ser aval del inversionista para un crédito ante la banca privada por 2,913 millones de pesos, advierte el despacho consultor García Rojas y Asociados.

De este modo, casi 70 por ciento de la inversión deberá ser aportada o avalada por el sector público, pone en relieve el análisis que el despacho hizo de la información entregada por el gobierno de Jalisco al Congreso local, del cual este diario posee una copia.

Se trata de tres documentos: Estudio de prefactibilidad financiera, Evaluación costo-beneficio del libramiento interior de Guadalajara, y Estudio de demanda del libramiento interior de Guadalajara.

En los documentos oficiales, se parte de un costo de construcción de 5,671 millones de pesos estimados (246 millones de pesos por kilómetro), y se plantea la siguiente estructura de aportación: “1,954 millones de pesos [27.5 por ciento del costo final total] de subvenciones [sic]; 2,239 millones de pesos [31.5 por ciento] de aportación de capital de riesgo y 2,913 millones de pesos (41 por ciento] de crédito, incluyendo comisiones e intereses durante la construcción [ con lo que el costo final de la obra se elevaría a 7,106 millones de pesos…]”.

Según el gobierno, la evaluación de la prefactibilidad incluye una demanda de 29,866 autos para la fecha de arranque de operación de la ruta, señalada en 2012. La rentabilidad para el inversionista es de 13.65 por ciento “en términos reales, a través del modelo de concesión”.

El inversionista “deberá tener todas las facilidades y apoyos suficientes para que se dé este escenario, ya que si continuara solamente con crédito bancario, su tasa interna de retorno se vería mermada a tal grado que para las condiciones actuales de mercado, desincentivaría la inversión”, agrega el citado Estudio de prefactibilidad financiera.

El consultor hace sus observaciones: “La evaluación realizada no permite de ninguna manera considerar que este proyecto optimizaría la movilidad y la conectividad de la zona conurbada de Guadalajara”. El estudio de demanda “no es confiable, ya que parte de supuestos derivados de encuestas” que derivan en una demanda “sobredimensionada”.

En cuanto a la prefactibilidad financiera, “este estudio parte de la inexistencia de la necesidad del proyecto, de una supuesta demanda sobredimensionada y de en todos los supuestos, recibir subvenciones, entiéndase subsidios, de 1,954 millones de pesos que teóricamente representan 27.5 por ciento de la inversión total, por lo cual es una falacia [decir que] no se comprometerán recursos públicos”.

La subvención “provendría necesariamente del Fonadin [Fondo Nacional de Infraestructura, federal] que son recursos públicos, entiéndase de nuestros impuestos”.

Además, “no se habla de riesgos de aforos y tarifas, avales y garantías a los créditos por 41 por ciento de la inversión que solicitaría el concesionario y las condiciones de éstos”. Esto lleva a “una inversión de alto riesgo que asumiría el estado”.

Entre los factores de más riesgo, añade, está la deuda pública del estado, tanto directa e indirecta, “excesiva, y observada por las calificadoras de riesgo crediticio”, la cual asciende a más de 20 mil millones de pesos en estos momentos.

En síntesis, añade el consultor, “dos terceras partes de la inversión serían subvención y crédito con aval del estado y solamente una tercera parte capital de riesgo que aportaría el concesionario”; así, “si fuera un proyecto productivo prioritario de alto impacto social el modelo sería pertinente, pero en este caso no lo es, es para los ciudadanos que tienen y usan automóvil”.

Este panorama fue confirmado por el coordinador de la bancada del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Raúl Vargas López, quien en entrevista telefónica aseguró que con los propios estudios entregados por el Ejecutivo al Legislativo estatal se desmiente totalmente la versión del gobernador Emilio González de que esta obra no lleva inversión pública.

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El proyecto

La Vía Exprés sería una carretera de peaje interior elevada de 23.06 kilómetros, que cruzará los municipios de Zapopan, Guadalajara y Tlaquepaque.

Arrancará en avenida Aviación y las vías del ferrocarril a Nogales y correrá principalmente por la avenida Inglaterra, con una bifurcación final hacia las carreteras a Chapala y a Zapotlanejo.

La vía sería de dos carriles por sentido, que se calcula podría recorrerse a 90 km/h.

El Ejecutivo estatal informó que la obra se construirá con capital privado y se entregaría en concesión por un periodo de 30 años, prórrogable por 30 más.

Inversión de Proárbol en Jalisco aumentará en 20%, dice Conafor



Guadalajara. Agustín del Castillo.PÚBLICO-MILENIO. Edición del 18 de enero de 2011

ProÁrbol, la estrategia de atención integral al sector forestal que opera la Comisión Nacional Forestal, contará durante 2011 con un presupuesto aproximado a 175 millones de pesos, esto es, 20 por ciento más que en 2010, informó la gerente del organismo federal, Susana Mendoza.

Recordó que a partir del 3 de enero y hasta el 25 de febrero próximo se mantendrán abiertas las ventanillas receptoras de solicitudes para los diversos apoyos que otorga ProÁrbol, como estudios forestales, silvicultura, certificación, plantaciones forestales comerciales, reforestación, conservación de suelos, servicios ambientales, desarrollo forestal comunitario, desarrollo de la cadena productiva forestal y saneamiento forestal.

Entre las principales metas de este año están: incorporar 40 mil hectáreas al manejo técnico forestal, ejecutar actividades de cultivo forestal en 10 mil hectáreas, apoyar 800 hectáreas para el establecimiento de plantaciones forestales comerciales e incorporar una superficie de 40 mil hectáreas al pago por servicios ambientales.

lunes, 17 de enero de 2011

Crecen 200% los incendios en La Primavera

Hay preocupación: el periodo seco de 2011 será crítico. El director del bosque busca regular las visitas y evitar las quemas incidentales

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO. Edición del 16 de enero de 2011

Como efecto de una temporada invernal atípica, el bosque La Primavera ha vivido desde el pasado mes de noviembre 24 incendios forestales que han afectado cerca de 60 hectáreas de la superficie protegida. Un año antes, el total de siniestros fue de ocho; la diferencia estriba en las condiciones climáticas que imperaron en ambos ciclos: a finales de 2009 y comienzos de 2010 hubo tiempos predominantemente húmedos; en la actualidad hay un clima extremadamente seco y eso abre la posibilidad de que los siguientes cinco meses signifiquen un alto riesgo para la floresta protegida, señaló el director ejecutivo, José Luis Gámez Valdivia.

El funcionario lamentó que siempre haya factores humanos en los eventos, lo que a su juicio revela una falta de cultura y sensibilidad de la población hacia la alta relevancia de los ecosistemas forestales en su misma salud.

“Podría decir que la totalidad de los fuegos tienen causas humanas, y eso es grave, debemos hacer permear a la población la urgente necesidad de que se respete el área no sólo por su belleza escénica o por ser un espacio para el esparcimiento; hay servicios ambientales esenciales como el agua, la captura de carbono, el mejoramiento del clima y la retención de suelos que hacen indispensable la conservación de La Primavera”, puso en relieve en entrevista con este diario.

Gámez destacó que se llega a un periodo que puede ser crítico con un aprendizaje importante en las formas del combate. Hay un proceso en que se ha generado personal con experiencia que ataque de mejor modo el fuego, y se ha mejorado la infraestructura de detección por medio de las torres que se han levantado, así como sistemas de alerta como el que tiene en operación la Universidad de Guadalajara. La apuesta para capacitación ha sido uno de los ejes importantes, y se ha contado a nivel institucional con la participación de numerosos sectores como el Ayuntamiento de Zapopan, la Secretaría de Desarrollo Rural y la Comisión Nacional Forestal, lo que hace que en un evento de grandes dimensiones se pueda disponer de más de 150 combatientes.

Las campañas ante la población han procurado atender las necesidades del sector productivo; se trata de evitar las quemas agrícolas sin autorización, lo que están previsto en la norma oficial mexicana 015, que regula el uso del fuego; también se promueve evitar la quema de basura, no calentar alimentos con fogatas en el bosque, evitar los juegos de pirotecnia, evitar encender fósforos y fumar durante las visitas al bosque. En las áreas de visitación pública se cuenta con la posibilidad de vigilar esos aspectos, por lo que se exhorta a no trasponer sus límites y a respetar los espacios asignados para esas actividades recreativas.

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Seguirán campañas para esterilizar a las mascotas

El bosque La Primavera, en alianza con los ayuntamientos de Guadalajara, Zapopan, Tala y El Arenal, así como la Universidad de Guadalajara y la Secretaría de Salud, harán permanente la campaña de esterilización y control de fauna doméstica abandonada en los confines del área natural protegida, pues su explosión demográfica ha traído graves problemas a la fauna nativa del bosque e incluso pone en riesgo a las mismas comunidades humanas que están en la zona, dijo el director de la reserva.

Las causas del problema están en “el continuo cercamiento al área de nuevos centros urbanos, la falta de cultura ambiental y de información adecuada con las poblaciones que circundan el bosque; también, la falta de sanciones reales a los dueños de mascotas que visitan con ellas el bosque y que los dejan abandonados ahí, así como la poca conciencia entre la mayoría de la población de esterilizar a sus animales y/o de mantenerlos en un buen estado de salud”.

Esto trae como consecuencia la depredación de perros y gatos ferales (asilvestrados) sobre animales salvajes, y una pérdida progresiva del capital biológico del área protegida fundamental de la región metropolitana de Guadalajara. “Si se extinguen especies, se perderán gradualmente las funciones del ecosistema y sus beneficios”, pues son sistemas donde los diferentes niveles de la vida están ligados entre sí. Por citar un caso, el puma y el coyote controlan el número de herbívoros, los cuales a su vez regulan el crecimiento de pastos y malezas y apoyan a la permanencia del arbolado. Éste tiene funciones esenciales como el mantenimiento del suelo fértil, la recarga del agua y la retención de avenidas de agua y tierra que pueden ocasionar desastres en la parte baja de la cuenca, donde hay comunidades humanas.

La primera campaña se hizo a finales de 2010. En Zapopan se trabajaron 33 colonias, donde se realizaron 327 cirugías para esterilizar mascotas y 390 servicios diversos: vacunas, desparasitación, consultas y recolecciones, precisó el director de La Primavera.

Una perra suele tener dos celos por año, y parir hasta doce cachorros cuyo destino suele ser el abandono; una gata tiene seis celos al año y hasta 36 crías que pueden tener ese mismo futuro. Por eso es fundamental esterilizarlos por todo propietario responsable, puntualizó.

Es falso “que no podamos construir” en Temaca, revira CEA

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO. Edición del 14 de enero de 2011

El amparo promovido por diez habitantes de Temacapulín en contra de la resolución del Tribunal Administrativo del Estado (TAE) que les canceló un juicio de nulidad en noviembre de 2010, sólo ha sido admitido y no tiene aún efectos suspensivos de los actos que se habían reclamado en el juicio, dijo ayer el coordinador de cuencas de la Comisión Estatal del Agua (CEA), Héctor Castañeda Náñez.

“Nos preocupa que se difundan situaciones ajenas a la realidad, ciertamente hay un amparo sobre el que deberá pronunciarse la autoridad federal, pero es simplemente una admisión y no hay efectos de suspensión ni mucho menos desacato; podemos seguir trabajando y sacando adelante los compromisos que se tienen con habitantes que sí aceptaron cambiar sus propiedades [...] el asunto del amparo se determinará con mucha posteridad, meses o años”, explicó, cuestionando la declaración del abogado del Colectivo COA, Guadalupe Espinoza, quien aseguró que la medida tiene efectos de suspensión a favor de los vecinos y en contra de las obras del “nuevo Temaca”.

Abundó: “El procedimiento legal que estas diez personas interponen es contra la resolución del pleno del TAE, no contra la CEA ni contra el ayuntamiento ni contra la Sedeur; es contra la resolución que el pleno del TAE toma en la sesión del pasado 24 de noviembre, y esto lo saben perfectamente los abogados; las autoridades, en este caso federales, reciben la solicitud de amparo sin necesidad de revisar absolutamente nada, y la admiten, y lo que sucedió fue eso, nada más”.

De esta manera, seguirán las obras de urbanización, que están en 40 por ciento, y las de edificación, que llevan quince fincas. A su juicio, hay respeto al proceso de consulta que los habitantes de Temaca hicieron la semana pasada, pero eso no tiene efectos vinculativos mientras un tribunal no se pronuncie al respecto.

Destacó que han debido comparecer ante no menos de 20 juicios de diversa índole frente a los habitantes que se oponen a la reubicación del pueblo, además de los juicios que se han abierto respecto a la edificación de la cortina de El Zapotillo. En todos los casos, aseguró, se ha salido avante porque no han podido probar sus agravios.

“Estamos avanzando, hay un proceso de acuerdos que se ha ido sacando adelante del cual no podemos ofrecer cifras en razón de que es información reservada dados los problemas sociales que hay en la zona”, puntualizó.