domingo, 30 de agosto de 2009

“Incentivos perversos” dañan la naturaleza en México


Adrián Vázquez, director ejecutivo saliente de la Comisión de Cooperación Ambiental de América del Norte, señala que la falta de descentralización de la gestión ambiental evita corresponsabilidad; asegura que el TLC causó menos daños de los previstos y generó más oportunidades

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO

La falta de descentralización de la gestión ambiental en México genera “incentivos perversos” para destruir el capital natural del país, por parte de estados y municipios, que siguen apelando al viejo expediente de desarrollo económico por encima de cualquier consideración para los eco-sistemas, advierte el director ejecutivo saliente de la Comisión de Cooperación Ambiental de América del Norte (CCAAN), Adrián Vázquez.
En una de sus últimas entrevistas concedidas desde la ciudad de Montreal, Canadá, sede del organismo creado en el marco del acuerdo co-mercial de esta región del mundo, el químico mexicano asegura que los efectos ambientales generados por el libre comercio fueron muy inferio-res a las oportunidades que se han generado para el entorno natural.
A su juicio, México debe desarrollar legislación adecuada para aprovechar el amplio mercado de los bonos carbono, y además, establecer una intensa descentralización de la gestión ambiental que obligue a todos los ámbitos de gobierno a proteger la naturaleza, con un fuerte componente de participación ciudadana que se debe reforzar.
Adrián Vázquez deja esta semana el cargo que ostentó por tres años. Estos son los principales conceptos de la entrevista telefónica que ofreció a Público.
- ¿El TLC ha generado más contaminación y problemas ambientales, como se temía?
- Las conclusiones a las que ha llegado la CCAAN después de varios años de estudio es que los impactos ambientales del tratado no han sido relevantes, no están ni siquiera cercanos a las predicciones que en los años noventa se hicieron; por el contrario, la cooperación trinacional en te-mas como la conservación de la biodiversidad, la protección de regiones ecomarinas, el manejo de las sustancias químicas y la aplicación efecti-va de la ley, ha avanzado de manera muy importante y creo que en el balance ha sido favorable; lo tenemos documentado mediante estudios a través de los años, elaborados por personas muy prestigiadas.
- ¿La dinámica del desarrollo que trae esta región en el mundo permite atisbar que alcancemos en algún momento un equilibrio con la conservación?
- Estamos lejos por razones estructurales añejas, pero también hay que decir que el cambio en los modelos económicos en el orden internacional está siendo muy acelerado, estamos evolucionando muy rápidamente hacia esquemas de sustentabilidad que hace quince años no nos imaginábamos; no necesariamente por una mayor conciencia, por un mayor amor al planeta, sino por las mismas presiones, el mismo colapso del tema económico actual, que está obligando a ir a esquemas más sustentables; el cambio climático sin duda es el factor de empuje fundamental para que haya cambios estructurales importantes en las economías.
- Considerando el peso específico que tiene en la región Estados Unidos, ¿la llegada del presidente Obama es un cambio en el tema ambiental?
- Creo que es evidente que la posición del gobierno federal de EU en es-te momento viene a sumarse a una inquietud de los otros gobiernos por dar peso verdadero al tema ambiental […] y hace prever que en el corto plazo por lo menos va a haber un cambio de enfoque respecto al que tuvimos en los últimos 8 años en materia ambiental…
- Para México, ¿qué oportunidades hay en el tema ambiental?
- Desde luego, ser parte del mercado de carbono que será el más grande del mundo; un proceso que necesita que México esté preparado para aportar […] ahí viene un gran reto: México todavía no está listo para participar de manera activa en un mercado de carbono donde pueda obtener recursos gracias a su clima y a su biodiversidad.
- ¿Qué necesitaría México para estar preparado?
- Una de las primeras cosas que necesitamos es fortalecer nuestro marco legal; creo que tenemos una atraso importante en nuestra legislación para fomentar desde lo que es la utilización de energías sustentables hasta los modelos que permitan el desarrollo sustentable de actividades económicas como son el turismo o la conservación misma; no tenemos todavía un marco normativo para el manejo de fuentes atmosféricas, no tenemos una política de Estado para la conservación de nuestras costas, tenemos aún rezagos en el manejo de bosques y selvas. Hay un trabajo muy intenso que hay que realizar […] históricamente hay y habrá muchas resistencias, pero si queremos transitar y vivir realmente en una posición de competitividad en el mundo y en Norteamérica, tenemos que dar los cambios institucionales y estructurales indispensables.
- Aquí en México prima el discurso de que no podemos sacrificar el desarrollo por la conservación, ¿qué tan preocupante es esto?
- Creo que uno de los elementos que ha afectado más a México es el poco grado de descentralización que hay de la gestión ambiental; hoy, los estados y los municipios pueden de manera impune trabajar en la distribución inmediata del bien económico para atraer empresas y atraer inversiones , sabiendo que es obligación del gobierno federal atender el medio ambiente, cuando en realidad quienes deberían estar más preocupados por la conservación de su capital natural deberían ser los es-tados y los municipios […] hoy se da un discurso perverso en el cual si se daña el capital natural se preocupa el gobierno federal, y el gobierno del estado puede dedicarse a seguir en sus proyectos sin responsabilidades en el tema; esto por la falta de descentralización, de correspon-sabilidad de los estados y municipios con la federación en el cuidado el capital natural, un incentivo perverso.
- ¿No cree que ha faltado incentivar más la participación de los ciudadanos?
Ya hay una preocupación creciente y una participación al alza […] el reto es que no nos desanimemos, que con toda nuestra incapacidad para poder avanzar mas rápidamente en esta cultura ambiental nos desmoti-vemos y nos hagamos no participativos, la sociedad tiene que involu-crarse, yo aspiro a que en los próximo años tengamos líderes que nos digan: “esta es la última generación de pobres en este país”, porque finalmente la pobreza es la peor de las condiciones para la sustentabili-dad, y sino empezamos a avanzar en esto, unir la prosperidad con los capitales, sobre todo el natural, pues realmente el país no tiene futuro.

Barranca del Calabozo, ejido modelo

Los volcanes, avistados desde la Sierra de Halo y el río Coahuayana. FOTO: MARCO A. VARGAS

Un esquema de silvicultura comunitaria pone el ejemplo desde Pihuamo, en la región Sureste de Jalisco; Sólo hay cuatro proyectos de ese tipo en el estado, pese a su riqueza.

Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO
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Jalisco, quinto estado del país por variedad y extensión de sus bosques, apenas ha establecido cuatro proyectos de desarrollo forestal comunitario. De ellos, el del ejido Barranca del Calabozo, en Pihuamo, región Sureste, es el que ha dado los mejores resultados, con una inversión pública de 2.2 millones de pesos en beneficio de 52 ejidatarios de la sierra del Halo.

Este esquema, que es exitoso en casos bien documentados y de larga historia, como la comunidad indígena de Nuevo San Juan Parangaricutiro, Michoacán (Público, 23 de diciembre de 2008) y las comunidades zapotecas de la sierra de Oaxaca (Público, 11 noviembre de 2007), fue convertido en prioridad apenas en el comienzo de este decenio, con la fundación de la Comisión Nacional Forestal, cuya sede nacional tiene su asiento en Guadalajara.

Barranca del Calabozo fue visitado esta semana por funcionarios de la gerencia local de la Conafor, con el propósito de constatar avances. Tiene una superficie de 2,073 hectáreas, “de las cuales son susceptibles 800 has para hacer aprovechamiento maderable con fines comerciales y 110 ha para conservación y restauración”, señala un documento de la dependencia elaborado para tal fin.

¿Cuál es el contexto? “En 1999, la Secretaría de Medio Ambiente [Semarnat] autoriza un programa de manejo para la comunidad en una superficie de 556.30 ha, lo que les permite tener un abastecimiento de materia prima para el aserradero […] El aprovechamiento tiene autorizados los siguientes volúmenes: 21,259 metros cúbicos de rollo total de pino; 3,365 m3 de encino y 849 m3 de otras hojosas. Actualmente inician un nuevo ciclo de aprovechamiento, autorizado para los años 2009-2019, por un volumen de 20 mil m3, es decir, dos mil m3 anuales”. A juicio de la Conafor, el nuevo permiso demuestra que ha habido un manejo correcto del bosque que garantiza su supervivencia.

Es sabido que los procesos comunitarios en Michoacán y Oaxaca arrancaron desde finales de los setenta; en el caso del núcleo agrario jalisciense, “comienza su proceso de organización y apropiación de sus recursos naturales en 1998, desarrollando procesos de planeación, organización, ejecución de programa de manejo, abastecimiento de industria primaria, administración, operación de industria de transformación secundaria [fabricación de muebles] con base en madera estufada y clasificada procedente del mismo ejido”.

Su forma de organización “les ha permitido acceder a recibir apoyos para la elaboración de sus programas de manejo, ejecución de su programa de manejo forestal, equipamiento para el aprovechamiento —motosierras, ganchos, cuñas entre otros—, apertura, mantenimiento y rehabilitación de caminos forestales, equipo para descortezado y astilladora”.

Así, se constituyeron en empresa y se fortalecieron: “Se han capacitado en administración de empresas, diseño y acabado de muebles, planeación y evaluación de los recursos hídricos, diversificación productiva para establecer Unidades de Manejo de Vida Silvestre [Umas], técnicas de aserrío, cubicación y clasificación de madera, secado de madera en estufa; se les apoyó para la adquisición de una estufa para secado de madera...”.

El proyecto avanza. El aserradero sostiene catorce empleos temporales —siete meses al año— y en el monte —para la tala del bosque— se emplean ocho personas. El taller de carpintería da cupo a seis empleados, y la estufa de secado ofrece tres puestos más, así como tres trabajadores extra, de oficina. Las utilidades anuales son de 550 mil pesos.

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CLAVES


Convivir con bosques
El uso comercial de los bosques inició en México hace varios siglos, pero fue a mediados del siglo XX cuando empezó su aprovechamiento a escala industrial

Entre los años cuarenta y ochenta, el uso industrial de los bosques fue ordenado a través de concesiones a empresas privadas y paraestatales, cuya duración variaba de 25 a 50 años

Durante las concesiones forestales, las empresas pagaban a los dueños del bosque sólo por el derecho de monte y les proporcionaban algunos empleos

En la década de los ochenta, las comunidades y ejidos forestales exigieron terminar el sistema de concesiones y gestionaron que se les permitiera a ellos comercializar los productos de sus bosques, con el fin de obtener beneficios, cuidar de los recursos naturales y promover el desarrollo de sus pueblos

Las primeras empresas forestales ejidales y comunales se formaron en Durango y en Oaxaca en los ochenta; en Jalisco, más tarde, después del término de la concesión de Atenquique, en 1995. Aún son pocas las comunidades participantes: la comunidad indígena de Santa Catarina Cuexcomatitlán, en Mezquitic; el ejido El Empedrado, en Mascota; los productores de orégano del norte de Jalisco y el ejido Barranca del Calabozo, de Pihuamo

Fuente: Conafor de Occidente

domingo, 23 de agosto de 2009

UNA PURÉPECHA TAPATÍA


Bruna González Morales. Migrante indígena michoacana. Foto: Tonatiuh Figueroa

PUBLICO EN PRIVADO

Guadalajara. Agustín del Castillo. Público-Milenio
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Doña Bruna González Morales salió de Sicuicho, Michoacán, hace casi cuatro decenios, porque su familia no tenía un pedazo de tierra qué cultivar y se pasaban peores hambres y mayores miserias que en los momentos más malos que ha enfrentado en su larga estadía en Guadalajara, adonde más pertenece, si es verdad que los humanos son hijos del tiempo: 28 años, franqueando ya la mitad de su vida.

“No teníamos nada, me fui primero a los 18 años a Paracho, allí vendía tortillas; luego nos venimos para acá; en Sicuicho, no había cómo mantenerse y ahora sí, hubo un muchacho que enseñó a hacer huertas de aguacate. Los que no tienen tierras ya pueden trabajar de peones, porque hay mucha huerta, pero antes no había nada”, señala esta indígena purépecha o tarasca; la suya fue una de las primeras familias de esa etnia que se asentaron en la perla tapatía moderna.

En Paracho, al que arribó ya casada y con hijos, permaneció diez años, pero con ocho chamacos, el precario subempleo no daba para vivir. “Entonces me dijo una persona, empleada doméstica, que en esta ciudad había empleo, y yo tenía una hija de trece años que podía servir, y me vine con toda la familia; mi hija entró a trabajar a una casa por el rumbo de Los Arcos y todos nos acomodamos […] llegamos a vivir a un parque con muchos árboles, por el rumbo de plaza del Sol, hicimos una casita de plástico, pero nos corrieron pronto porque era parque; entonces encontramos un empleo de veladores en la colonia Chapalita, y nos mudamos […] así pasamos muchos años, de un empleo a otro, siempre de veladores”, subraya doña Bruna.

No era fácil, pues no los querían con niños. “En un lugar no nos los aceptaron, así que los escondía en el día, me los llevaba a un parque y ahí les daba de almorzar, y de comer y ya en la noche los traía. Batallé mucho hasta hallar otro trabajo donde sí me aceptaran con mis hijos”, refiere.

La consecuencia lógica: los muchachos no iban a la escuela. “Pos no, no los pude entrar aquí, estudió nada más la grande, pero hasta cuarto año nomás, hasta hoy me dicen que tenían todos ganas de estudiar y yo no los pude meter”, admite con pesadumbre.

Hoy habita en un asentamiento precario en Zapopan, muy cerca del cerro del Colli y del bosque La Primavera, bautizado 12 de diciembre, en honor a la Virgen de Guadalupe, donde dos de sus hijos tienen casa. Su prole la ha hecho repetidas veces abuela. Algunos de ellos también migraron, pero no de regreso a la fría meseta de su estado natal, sino hacia los gélidos páramos de América del Norte.

“Tengo dos en Estados Unidos, trabajando en el tabaco, en Kentucky […] me dicen que también están en crisis por allá, y mis nueras me dicen que no les están mandando dinero, pero yo les digo que no sé nada de ellos, que nomás se casaron y se olvidaron de mí, y tienen rete hartos hijos, como seis cada uno, ya tengo mucho nietos. Tengo una que nomás terminó la prepa y ya no pudo seguir por la falta de recursos, se llama Elizabeth; otra se llama Carolina, y tampoco pudo […] trabajan en el tianguis, vendiendo ropa, y de ahí sale para sostenernos”.

Es un destino común a los miles de indígenas que migraron a Guadalajara. Invisibles, sin oportunidades, frecuentemente ilegales, desarraigados. Doña Bruna, para no perderlo todo, no deja de practicar su vieja lengua, y cuando le sobra un dinerito, toma el camión y visita la tierra de sus ancestros. Su esposo David falleció hace ocho años de una enfermedad súbita. Pero lo que no se le muere es la esperanza de que los suyos logren un mejor futuro.

Migrantes indígenas, los miles invisibles





Somos ciudadanos de tercera”, se queja líder purépecha. El gobierno estatal, indiferente; diez marchas no han bastado, afirma. Fotos de Tonatiuh Figueroa


Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO
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Juan Martín Nicolás Jiménez es indígena purépecha y encabeza las gestiones que el movimiento Antorcha Campesina hace por los miles de radicados en Guadalajara de todas las etnias. Una decena de manifestaciones en los últimos tres meses, en reclamo de un programa de vivienda, de espacios para comerciar artesanías y de servicios básicos han sido inútiles: ni los ven ni los oyen. El aborigen migrante es un ciudadano de tercera, reconoce. Sólo se acuerdan para amenazarlo.

“El gobierno nos trata como si tuviéramos las mismas condiciones que el común de la gente, cuando realmente no es así; nosotros pedimos que se haga un estudio profundo de las zonas indígenas de la ciudad y que se apoye más a fondo a las comunidades, para poder sobrevivir, ya no digamos para el rescate de las costumbres […] estamos pensando solamente en qué vamos a comer mañana, en todos los problemas que se nos presentan a diario, no estamos pensando en un tiempo para la danza, para la música, para las artesanías”, refiere el dirigente.

Recuerda que el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, acerca de los derechos de los pueblos originales, fue suscrito por el gobierno mexicano y tiene rango constitucional. No obstante, sus planteamientos de generar condiciones para una vida digna y la integración social y cultural de las comunidades indígenas no suelen ser respetados por los gobiernos locales. “Esos derechos no se están aplicando en México; todos los gobiernos tienen la obligación de establecer políticas sociales; aquí en Jalisco, muchas de estas cosas las desconocen, como los derechos más elementales que están en la Constitución Política”, advierte.

Sus cifras: hay 37 mil migrantes indígenas en la ciudad, de quince a 20 culturas distintas. “Los principales son purépechas, los otomíes, los mazahuas, los nahuas, los mixtecos, los compañeros wixárikas, que son propiamente de Jalisco; triquis, zapotecos, huastecos, choles de Chiapas, principalmente”.



La precariedad social es común a todos los grupos. “En general, la educación de los jóvenes indígenas es muy baja, solamente 5 por ciento de todos los jóvenes indígenas tienen posibilidades de ir a la primaria, a la secundaria, y a la universidad es menos, son dos o tres personas los que tienen posibilidad de acceder a la universidad. Realmente es uno de los problemas más graves, porque, si los niños y los jóvenes no se educan ni se preparan, quiere decir que en un futuro son unos posibles drogadictos, asaltantes, narcotraficantes y, en el mejor de los casos, simplemente pobres, igual que sus padres”.
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Claves

INDIGENAS MIGRANTES

Su presencia en cifras

La tradición del INEGI de medir la demografía indígena sólo con base en hablantes de lenguas aborígenes se queda corta ante la realidad. Es posible que la mitad de los naturales de los pueblos indios en el país ya no hablen la lengua de sus ancestros, pero conserven usos y costumbres y un marco jurídico-agrario como comunidades indígenas. Por ejemplo, en Jalisco, más de 90 por ciento de los nahuas que viven en el sur y la costa ya no habla náhuatl

El INEGI señala para Jalisco 42,372 hablantes de lenguas indígenas en el conteo de 2005; las proyecciones de población elaboradas por el Consejo Nacional de Población (Conapo), a junio de 2008, revelan que hay 70,304 indígenas en el estado, esto es, 1.01 por ciento de la población de Jalisco. El criterio es considerar población indígena a las personas que habitan un hogar cuyo jefe y/o cónyuge habla alguna lengua indígena, lo que hace que persista un subregistro para aquellos indígenas que perdieron totalmente la lengua

Según el Consejo Estatal de Población de Jalisco, “la población indígena se encuentra dispersa en todo el estado, aunque sólo hay 244 localidades donde más de 70 por ciento de la población es indígena y en ellas viven 12,629 pobladores. De estas 244 localidades, 243 están catalogadas con alta o muy alta marginación en 2005 […] 44.3 por ciento de las personas de estas localidades es analfabeta; 95.8 por ciento de las viviendas tiene piso de tierra, mientras que 94.3 por ciento no tiene energía eléctrica”

En cuanto a los municipios del estado en los que vive la población indígena, destacan los seis de la zona metropolitana de Guadalajara, en donde en 2005 residían 49 mil habitantes indígenas, 71.6 por ciento del total, y Puerto Vallarta, donde había 3,801 pobladores indígenas en 2005

Los municipios con mayoría indígena son Mezquitic (11,430) y Bolaños (2,769). En Jalisco hablan exclusivamente lengua indígena 2,856 personas; 95 por ciento de ellos son huicholes


Por el número de hablantes, “las tres principales lenguas indígenas en Jalisco son el huichol, con 12,941 hablantes; el náhuatl, con 7,664, y el purépecha, con 3,186”; los mixtecos tienen 1,698 hablantes, los zapotecas, 1,152 y los otomíes, 1,089.

Purépechas: reencuentro con la miseria







Los hijos de la meseta michoacana, marginados en la colonia 12 de Diciembre. Más de tres mil hablantes de esta lengua indígena viven en la zona metropolitana de Guadalajara, a donde llegaron huyendo de la pobreza endémica de sus tierras boscosas. Fotografías de Tonatiuh Figueroa


Guadalajara. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO
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Se les conoce como “la gente común”, pero también son “los que van de visita”. Son los purépechas de la meseta michoacana. El reino de sus ancestros se extendía hasta el sur de los actuales Estados Unidos, hace cinco siglos, y resistió ejemplarmente el imperialismo mexica. Perdieron casi todo. Hoy siguen peregrinando, y han llegado por miles a la zona metropolitana de Guadalajara, huyendo de la miseria de sus pueblos fríos. Pero siguen pobres y marginados.



Sus principales asentamientos se ubican en tierras ejidales al poniente del Periférico. Casas de cartón, de láminas o de materiales a medio construir; de diez a 25 miembros por finca; combustible de leña o basura, muy ocasionalmente gas; cocina tradicional, con grandes comales y fogón que hace el aire irrespirable; agua en tambos, de lluvia o de algún surtidor cercano, de dudosa higiene. Dieta variable: desde carne, esos raros días especialmente pródigos en ingresos o en que hay algo qué festejar, hasta los cotidianos quelites y nopales del cerro del Colli o las verduras desechadas del mercado de abastos.

Niños ventrudos, a medio vestir, con ropas raídas, que juegan entre los hilos de aguas negras que salen de las casas en calles que no existen, llenas de escombro y desniveles que hacen imposible el paso de los vehículos. Casi nadie va a la escuela.

Sus padres llegaron hace diez, 20 o hasta 30 años; se dedicaron al trabajo físico, extenuante: peones de albañil, cargadores, tareas agrícolas. Los más afortunados lograron empleo como veladores de fincas y pudieron alojar a sus familias, bajo la condición de que los niños no gritaran, jugaran ni cantaran. “Los escondíamos de día”, dice doña Bruna.

Otros lograron recuperar sus viejos oficios artesanales, el mueble de pino tradicional de los bosques michoacanos, que se ofrecen en algunos sitios de la ciudad, si es que la policía y la dirección de Reglamentos del municipio correspondiente no los persigue por violar el incólume Estado de derecho.



Pobres entre los pobres, parecen ser pobres sin esperanza. La educación no está redimiendo a la “gente común”. Los chamacos suelen ser mal recibidos en las escuelas públicas de la zona, y se atribuye su bajo rendimiento escolar a alguna tara mental o de raza, cuando simplemente deriva de la mala alimentación y de la falta de empuje de sus progenitores, que no creen ese discurso de que estudiar sirva de algo. Por el contrario, los niños pronto se suman a la fuerza laboral de la unidad familiar, y agarrar un libro o escribir un apunte deja de ser importante. Faltan muchos días a la semana, por orden de los padres, e intentan tímidamente aprobar algunas asignaturas antes de abandonarlo todo en definitiva.

Pocos pasarán del tercer grado de primaria, leyendo pésimo, haciendo cuentas con ceros de menos, asustados de hablar su lengua original, pero igualmente ineficientes en reproducir el español dominante. A lo que sí accederán pronto es al mundo de las drogas y de la vagancia, sobre todo, si las madres, además de no enviarlos a clases, deben abandonarlos toda la mañana para ir a asear alguna casa de las colonias pudientes del otro lado del Periférico.



Algunos niños son “protegidos” de esas acechanzas, amarrados a sus camas por horas mientras la señora regresa. Dios cuidará de que no pase algún accidente, aunque es sabido que el Señor a veces se descuida.

“Uno de los problemas graves de las zonas indígenas es que, como no hay educación en ningún aspecto, y la gran mayoría de las familias son numerosas, en el momento en que hay muchos niños no alcanza el recurso para la alimentación, para la educación, y deben trabajar desde muy pequeños para sostener la casa y resolver así los problemas, y no se puede tener otra forma de acceder a los recursos; entonces no hay una educación para planificar el cómo llevar todo de una mejor manera, por la cultura, porque seguimos con muchas tradiciones de nuestro pueblo, que no están mal, pero necesitamos también modernizarnos para salir de este círculo vicioso”, señala Juan Martín Nicolás Jiménez, uno de los líderes de esta etnia en la ciudad.

El último conteo del INEGI registró 3,187 hablantes de purépecha en la segunda ciudad del país, “la gente común”, la que “va de visita”. Su asentamiento metropolitano ya no tiene visos de ser pasajero, ante la galopante miseria e inseguridad de los pueblos rodeados de pinos en que nacieron, al este.

Estampas

Colonia 12 de Diciembre. Hace dos noches llovió tupido y los vecinos de la casa de Lucrecia Francisco Pérez debieron rescatar los muebles para evitar su pudrición, pues todo quedó encharcado. Las aguas malolientes de un drenaje que no termina de funcionar bien se regresaron y dejaron una pestilencia memorable.

El agua se supone que está instalada, pero se las suelen reducir a un chisguetito, “se me hace que no hay suficiente y nos la racionan”. La luz también ya está instalada, pero los vientos de la tarde la cortan. La mayoría de los lugareños se monta a la red de forma ilegal, con los diablitos encajados en las cuchillas y el cable que cuelga hacia abajo, un paisaje suburbano infaltable.

“Lo bueno es que ayer no llovió de nuevo; si no, estaría ahí el agua y luego viera cómo se pone: es agua apestosa de los drenajes, de los baños, huele feo, a los niños les hace daño, por eso se enferman a cada rato. Yo le decía a mi mamá que juntara a toda la gente de aquí para ir a Zapopan a pedir ayuda, porque esa agua con cada lluvia sale así y, si llueve a diario, uno no puede ni pasar…”, se queja Lucrecia, qué nombre más aristocrático, piensa el observador ante la modesta y atribulada mujer.

En esta finca habitan 25 personas. La adquirieron a un ejidatario de Santa Ana Tepetitlán, cinco cabezas de familia. Hay un solo baño para todos y hay que ducharse con agua fría. En los tiempos de calor les pega el mosquito, pero dicen que la chamacada ya está curtida. En tiempos fríos, “en la tarde están aquí como borreguitos, todos juntos” para darse calor.

—¿Van a la escuela los niños?

—No, ninguno; ellos trabajan en el Mercado de Abastos porque no tienen otro empleo, y nosotras los ayudamos, y los niños nos apoyan en el trabajo.

—¿De qué trabajaban en el Mercado de Abastos?

—Limpiando cebollas. Pero ahorita no hay trabajo, y aquí nos quedamos a cocinar quelites para que coman algo.

A dos cuadras accidentadas está la casa de la señora Juana Santiago, hecha de lámina maciza que ha de matar en los calores, pero soporta bien el agua y el viento. Tiene siete hijos y “su señor”, que anda en la obra, de chalán, por 700 pesos semanales.

Ella va al Mercado de Abastos a traer verdura y fruta de segunda, que vende entre sus vecinas. “Jitomate, cilantro, calabacitas, de todo lo que haya. Ahorita la gente no quiere comprar, dicen que no tienen dinero; mis hijas trabajan en la cebolla y ganan que 60, que 70 pesos, según como salga la cebolla. Les pagan a diez pesos la cajita y ellas ahí les pelan como siete a ocho cajas”. El terreno de su casa le cuesta una mensualidad de dos mil pesos, y apenas lleva año y medio pagándola; faltan cinco años más.

Dos de sus hijos sí van a una escuela, por avenida Guadalupe. “Ellos solitos se van, junto con los niños de la colonia. El mayor va apenas en segundo, pero ha reprobado como tres años porque a veces no puedo mandarlos; a veces ellos también me esperan y yo los junto en el Abastos, pero a veces no puedo mandarlos y por eso reprobaron”. No hay mucha ayuda, salvo una despensa que les provee un templo católico cercano, por 30 pesos mensuales.

—¿Sus hijos se le enferman seguido?

—Sí, dos se me enferman seguido y la otra niña también […] Ella a veces tiene el estómago hinchado, y me dice: “Mamá, no puedo dormir”, y me llora toda la noche.

—¿Le da calentura?

—Pos lo llevaron al centro de salud y le dijeron que tenía una infección, y con ella también, pero nos dan recetas. Medicinas, nomás una vez. Pero me dijeron ahí que todos estaban desnutridos, por la falta de alimentos, pero es que yo no los he podido atender; se necesita dinero para comprar leche, huevos y esas cosas que nutren bien.

—¿No preferiría regresar a su tierra?

—Pos aquí siquiera hay trabajo para mantenerse; allá no hay nada: ni trabajo ni tierra.

Los nuevos y los viejos

María Lucy está casada con Roberto Alemán, y llegó hace tres días a este asentamiento. Vive en una casa de cartón, con piso de tierra, y se roba la luz gracias al apoyo de unos vecinos, que le dieron chance de colgarse de la red.

Llegó en realidad año y medio atrás a la ciudad. Trabajaba y vivía en una bodega, pero la dejaron porque, al terminar la jornada, los encerraban en el jacalón y no podían salir hasta la mañana siguiente. “Y pos ya nos venimos aquí, al menos uno puede andar libre”, señala con alivio, confiada de que saldrán adelante; es cuestión “de trabajarle duro”.

En otro rumbo de la colonia habita doña Concepción García Pérez, que ya suma 23 años de haber llegado. Tiene hijos grandes e incluso algunos ya son tapatíos de nacimiento. El marido sigue laborando en la albañilería, y a veces se queda sin empleo. “Hace poco no tuvo trabajo como unos tres meses, y pos nos íbamos al Mercado de Abastos con las cebollas para limpiarlas. Mis hijos nomás estudiaron hasta la secundaria, había que trabajar…”.

—¿Aunque no les cobren en las escuelas públicas?

—Pos el mayor sí entró a la prepa, estaba por aquí cerquita, pero le cobraban cada semana como cien pesos. Luego un muchacho se me puso mal y le hicieron estudios y estudios, y fue cuando él decidió no estudiar porque ocupaba dinero para sus estudios [...] no se puede hacer todo...

Así es la vida de “la gente común” que “va de visita” por el mundo, según la dificultosa y no muy clara etimología de la palabra purépecha (ver Etimologías políticas michoacanas, de Rodrigo Martínez Baracs). Si su mito fundacional dice que llegaron del norte a los bosques de ese estado, ahora parece que están en el viaje de regreso. Aferrados a permanecer en un mundo indiferente y hostil.

martes, 18 de agosto de 2009

Se debe “exigir” el agua que Chapala requiere



Raquel Gutiérrez alerta sobre el comienzo de un ciclo de escasez. Critica a municipios que llenaron de fraccionamientos la ribera del lago


Guadalajara, Agustín del Castillo.
PÚBLICO-MILENIO

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Los defensores del lago de Chapala deben hacer sentir su voz en la reunión del grupo de seguimiento y evaluación del Consejo de Cuenca Lerma Chapala, de manera que se garanticen los 240 millones de metros cúbicos de asignación para uso urbano de Guadalajara, y el gasto ecológico que requieren los ecosistemas para su conservación, advirtió la directora del Instituto de Derecho Ambiental (Idea), Raquel Gutiérrez Nájera.

La doctora en derecho, recién galardonada con el Premio al Mérito Ecológico por el gobierno de la república, criticó el pésimo desempeño ambiental de los gobiernos de la cuenca propia del lago, que abrieron de forma indiscriminada las autorizaciones de fraccionamientos en la zona de la ribera sin medir los impactos ambientales y sociales.

“Se han estado dando muchas autorizaciones de desarrollo urbano a nivel de los municipios y la construcción de malecones como el de San Juan Cosalá, que es un ejemplo de lo que no se debe de hacer porque está dentro del lago, me parece parte de que debemos estar discutiendo en la próxima sesión del consejo de cuenca, exigiendo el agua para el lago de Chapala, para el uso ambiental y el uso doméstico […] me parece que la declaratoria de sitio Ramsar fue un paso muy importante; lo que ahora nos toca es el plan de manejo, que es el plan de acción del sitio Ramsar y que es un instrumento a nivel internacional que serviría para ordenar todo el lago y su cuenca”, puso en relieve.

Recordó que “el lago no es nada más el embalse en sí, sino toda la cuenca que está alrededor y que permite todo el ecosistema social, económico y productivo; aquí también vamos a tocar lo que son las atribuciones de los municipios respecto al desarrollo urbano: los municipios de la ribera deben de tener criterios uniformes respecto a la urbanización, sino se van a seguir comiendo la cuenca que alimenta el lago con todos los escurrimientos; en los años más críticos al lago lo alimentaban los escurrimientos de su cuenca propia, y esto es algo que no debemos de perder de vista”.

Así, se está trabajando la planeación con los municipios de Jalisco y Michoacán “para conocer las actividades productivas que hay, cuáles son los impactos, qué esta pasando y cuáles son los actores sociales, y poder llevar todo esto al plan de acción, y buscar además la estructura jurídica que conjugue las atribuciones de los tres niveles de gobierno para el manejo y gestión del lago y de su cuenca de forma eficaz”, subrayó.

—¿No cree que estamos llegando al final de los años maravillosos en que estuvo lleno el lago, y regresaremos a los tiempos de escasez?

—Sin duda; recordemos cómo están ahorita los ciclos de cambio climático, por eso desde que empezamos con lo del sitio Ramsar yo decía que aprovechemos ahorita que está el lago lleno para implementar las políticas de sustentabilidad, porque si nos esperamos otra vez a una crisis ahí si ya nos agarra ahorcados; yo creo que todavía es tiempo, hay que estar en el Consejo de cuenca y dar una recomendación a la CNA para que mande el agua que corresponde.

Cuenca del Coahuayana ya tiene junta intermunicipal


Rescatarán el entorno natural en doce municipios. Las metas principales: saneamiento de aguas negras y poner freno a la deforestación

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La nueva asociación busca emular el éxito de la cuenca del río Ayuquila, basado en la colaboración de municipios Foto: Público El ejemplo de los diez alcaldes de la cuenca media del río Ayuquila cunde positivamente por Jalisco. Ayer, se dio formalidad a una nueva junta intermunicipal, la de la cuenca vecina al oeste del Ayuquila: el río Coahuayana, en el área correspondiente al sur de Jalisco.

El convenio fue firmado por presidentes municipales de doce municipios, que integraron la Junta Intermunicipal de Medio Ambiente para la Gestión Integral de la Cuenca del Río Coahuayana.

De esta manera, Jalisco cuenta con el segundo organismo público descentralizado de este tipo, replicando así el modelo que opera en la Cuenca del Río Ayuquila desde 2007 y “que ha sido un éxito a nivel nacional”, señaló durante el acto protocolario, en la cabecera municipal de Tamazula de Gordiano, la secretaria de Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable, Martha Ruth del Toro Gaytán.

“La iniciativa que hoy se presenta de conformar una Junta Intermunicipal no es tarea menor, sabemos que lo que va a suceder a partir de hoy es sólo trabajo que los actuales alcaldes habrán de dejar su aportación para las siguientes administraciones, porque es a través de un organismo, de una intermunicipalidad, de esta nueva gobernanza que la Constitución les permite a los municipios, que hoy estamos tomando este nuevo modelo”, añadió la funcionaria.

Este esquema permitirá sacar adelante retos del saneamiento del agua, la gestión integral de los residuos, evitar la deforestación, contaminación de fuentes difusas por la agricultura, entre otras. Fue un esquema de gestión nacido en Jalisco, impulsado por el Instituto Manantlán de Ecología y Conservación de la Biodiversidad (Imecbio), de la UdeG, y por la dirección de la reserva de Manantlán, en los años noventa del siglo pasado.

El fragmento de la cuenca del Coahuayana que será gestionado por la nueva junta se extiende sobre 1,495 kilómetros cuadrados. Actualmente no existe ningún tipo de tratamiento de las aguas residuales e industriales que descargan.

Sergio Graf Montero, director de la Fundación Manantlán para la Biodiversidad de Occidente (Mabio), entidad asesora en la integración de la junta, subrayó que el OPD “generará la posibilidad de bajar recursos económicos [...] como lo ha logrado la Junta Intermunicipal del Río Ayuquila […] es un paso muy importante para consolidar las capacidades institucionales de los gobiernos locales, para hacer frente a retos que están teniendo una envergadura que van más allá de las capacidades individuales”, dijo.

“Lo que se haga para sanear el río no tiene sentido si Tamazula no actúa en este mismo camino, o Mazamitla no tiene una política de conservación de bosques, es decir, los recursos naturales van más allá de los municipios participantes y eso hace que la colaboración sea un factor determinante para su solución”. Aunque las administraciones cambien y pase una tras otra, este tipo de instancias permitirán dar continuidad y resolver los problemas, puntualizó.

Los datos

La Junta Intermunicipal de la Cuenca del Río Coahuayana quedó conformada por los municipios de Zapotlán el Grande, Tuxpan, Pihuamo, Tecalitlán, Zapotiltic, Valle de Juárez, Mazamitla, Tamazula de Gordiano, Concepción de Buenos Aires, Quitupan, Gómez Farías y Tonila.

Acciones conjuntas: planeación y manejo del territorio en relación al uso del suelo; saneamiento y restauración del río Coahuayana; participación ciudadana; manejo integral de los residuos; gestión de recursos financieros

En Jalisco, el antecedente es la junta intermunicipal del río Ayuquila. No obstante, ya caminan hacia este esquema otras regiones, como la Costa Sur y la ribera del Lago de Chapala; ésta última, de carácter interestatal.

Agustín del Castillo /Público

Medio ambiente, intermunicipalidades, descentralización y democracia, una conversación

ENTREVISTA DE AGUSTÍN DEL CASTILLO (AC) A SERGIO GRAF MONTERO (SGM), DIRECTOR DE LA FUNDACIÓN MANANTLÁN PARA LA BIODIVERSIDAD DE OCCIDENTE (MABIO), Y ASESOR PARA LA CONFORMACIÓN DE LAS JUNTAS INTERMUNICIPALES DE MEDIO AMBIENTE EN JALISCO Y YUCATÁN. PROGRAMA COSA PÚBLICA, RADIO METRÓPOLI, MARTES 18 DE AGOSTO DE 2009.


AC. Presentación. Ayer se generó una segunda junta intermunicipal como organismo público descentralizado para una cuenca de Jalisco. Sergio Graf ya ha sido entrevistado sobre las acechanzas del río Ayuquila, que es un trabajo de muchos años en la región de Manantlán, en la Costa Sur, en la región Sierra de Amula en Jalisco: se generó un organismo público descentralizado (OPD) a fines del 2007 y es una entidad que ha generado una serie de tareas y va a jalar presupuestos para garantizar que los 10 municipios que lo integran tengan mejores condiciones de vida en aspectos muy específicos del tema ambiental; esta experiencia ha sido premiada en otras partes del país y ha sido reconocida por la Universidad de las Naciones Unidas y que tiene un historial muy importante a nivel académico y social; ahora se está replicando para una cuenca que es vecina del rio Ayuquila, que es al cuenca del río Coahuayana, buena parte de la cual está en Jalisco, todo lo que corresponde al Nevado de Colima hacia el poniente, y entre Mazamitla y la sierra de Tapalpa; es una cuenca muy importante y ayer se firmo el convenio para crear esta OPD por parte de doce presidentes municipales. Sergio Graf estuvo mucho años en el asunto del rio Ayuquila en parte porque fue director por nueve años de la sierra de Manantlán, la reserva federal más importante que tenemos en Jalisco, y posteriormente al frente de la Fundación Manantlán, una ONG que trabaja muy fuerte en estos temas y sacaron adelante este proyecto; la intención es que Sergio nos platique de la experiencia del río Coahuayana, y como ve la perspectivas de que se generen nuevos modelos en esta y otras partes del país. Buentas tardes Sergio Graf, gracias por venir a COSA PÚBLICA.

SGM. El éxito de llevar a cabo esta nueva intermunicipalidad a partir del ejemplo que impone el río Ayuquila a otros municipios es que el gobierno del estado, a través de la Secretaría de Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable(Semades) lo está tomando como una política explícita de la propia secretaría para pensar este tipo de modelos porque ha visto las bondades de estos esquemas para crear capacidades institucionales locales y poder atacar realmente los problemas de gestión ambiental , de deterioro ambiental que no sólo están afectando a Jalisco sino al país, en un ámbito territorial especÍfico, del cual su mejor expresión es la cuenca, porque se dan procesos y dinámicas de intercambio ligados a los proceso ecológicos esenciales como son el flujo hidrológico, que impone la cooperación entre los gobiernos locales para resolver los problemas que están fuera del alcance de solución de las estructuras institucionales actuales; el gobierno del estado a través de la Semades, sin recursos de hecho, está impulsando este modelo como un modelo esencial para consolidar una política ambiental en el estado que pueda rendir frutos más allá de una administración estatal y sobre todo más allá de las administraciones municipales.

AC. ¿Resolver los problemas ambientales para una región determinada qué significa en términos de oportunidades de desarrollo, económicas, de inversiones e ingresos para los habitantes? De repente la gente no se siente muy involucrada con el tema ambiental, sobre todo en zonas metropolitanas como es el caso de Guadalajara.

SGM. Hay un problema en la percepción de todo mundo, no sólo de los políticos sino también de los ciudadanos, y es que las cuestiones ambientales, piensan, son sólo un asunto romántico y politicamente correcto; que hay que atender el tema de la ecología porque sino vamos a ser mal vistos, y no se ponen a ver que cuando hablamos del medio ambiente hablamos del capital natural de nuestro territorio, nuestro estado y nuestro país, de cualquier escala de responsabilidad gubernamental del territorio. El capital natural es la base que nos va a permitir sustentar un desarrollo a futuro, y el deterioro del capital natural se ve reflejado en la pérdida de capacidad de los ecosistemas para poder prestar servicios ambientales esenciales para la vida humana, como sería el agua, y ese no es una asunto de maripositas y pajaritos para sentirnos bien socialmente o politicamente correctos; lo que implica la atención al medio ambiente va proteger nuestro capital natural con fines de uso para sustentar ese desarrollo; tiene que ver con la pérdida de competitividad, es decir, el estado de Jalisco, sino atiende la política ambiental va a perder competitividad a nivel mundial.

AC. De hecho, ya la está perdiendo...

SGM. Sí, por ejemplo, la Costa de Jalisco, llamada Costalegre, por qué no despunta, por qué no se pone a competir contra otros destinos turísticos; porque la costa la están destruyendo, y no se hacen las cosas que se necesitan para evitar esto; las ciudades van a perder competitividad porque para poder traer empresas hay que tener agua en cantidad y en calidad, y si la ciudad de Guadalajara no concibe que la perspectiva está en que si se va a hacer o no la presa de Arcediano , la clave es la atención de la cuenca del río Verde, el lago de Chapala o la cuenca del Lerma, y sin eso, pues difícilmente se va a sustentar su desarrollo a futuro; entonces el aspecto de lograr competitividad economica con la protección del ambiente es muy importante; y el otro es la seguridad de los ciudadanos, que es fundamental porque estamos sujetos cada vez más a presiones por parte del cambio climatico, y a eventos metereológicos como el que está pasando de sequías o de lluvias torrenciales, los cuales son desastrosos, y afectan la seguridad y la vida de las personas; si no atendemos esto tendremos pérdidas económicas inmensas, ya lo dijo el secretario de Hacienda [Agustín Carstens]: no atender el problema del cambio climático como país tiene costos que van más alla de la capacidad del país para poder responder al futuro.

AC. Entonces queda claro que lo ambiental no es una adorno, sino esencial para poder generar gobernabilidad y desarrollo.

SGM. Así es.

AC. En esto se tiene que invertir si queremos tener viabilidad como país. La pregunta es si ahora tenemos viabilidad ante el desafío del cambio climatico, ante la urgencia del desarrollo, la pobreza que el país enfrenta tan tremenda...

SGM. Como país claro que tenemos viabilidad, las que no tienen viabilidad para enfrenar este reto son las instituciones como actualmente están diseñadas, es decir, para la atención a los problemas que estamos enfrentando de deterioro y dinámica relacionada con el cambio climático, la capacidad de respuesta en las escalas federales, con las instituciones diseñadas como están, difícilmente van a llevar a revertir el problema, porque están diseñadas a través de programas que van de arriba hacia abajo, que no necesariamente pueden ser aprendidas por las colectividades locales, entonces se requiere ir creando una capacidad institucional en otras esferas y en esto el ámbito local es fundamental, porque el ámbito local tiene una expresión territorial, y en la actualidad el municipio en temas ambientales no puede por sí mismo resolver un problema de contaminación, de deterioro de cuencas, porque va más alla de sus ámbitos territoriales -el proceso se da a nivel de cuencas-, y de ahí esa entidad, como son las juntas intermunicipales, podrían crear una capacidad mayor para poder hacer frente a estos retos; tendría que ser a través de procesos asociativos o de cooperación, y estos procesos no son nada más que responder a lo que se ha venido hablando en el discurso, todo mundo habla que hay que crear una nueva gobernanza para la administración publica; todos los diseños gubernamentales van tendientes para generar una mayor participación de la sociedad y del sector privado, pero lamentablemente esto no se ha reflejado en las formas e infraestructuras institucionales que se requieren para poder hacer frente al tema ambiental.

AC ¿Entonces te tienes que desgastar mucho para poder obtener algo de estas instituciones?

SGM. Claro, la magnitud de las acciones y los costos de transacción para cualquier institución gubernamental, tener dialogo con los actores de una región, es altísima, y lo ves reflejado en la incapacidad del gobierno federal para poder generar una inspección y vigilancia en todo el país, en la incapacidad para poder generar proyectos ejecutivos, proyectos exitosos, con un resultado y una eficiencia, porque hay alguien que lo supervise, incluso con agencias que son desconcentradas como la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, que está encontrando sus límites de acción debido a que el territorio que es importante conservar es grande y se deben generar instrumentos institucionales, pues las instituciones no pueden crecer en una magnitud que al rato sea imposible que las administren.

AC. Yo no sé si se trata incluso de una inercia casi cerebral en los servidores públicos, en los burócratas, porque parece que todo lo quieren resolver con recetas: por ejemplo, el asunto de las plantas de tratamiento; el gobernador inaugura una planta de tratamiento el 9 de julio en Los Altos y a las dos semanas ya no estaba operando porque ya no había dinero. Nunca le preguntaron a la gente de la localidad cual era la mejor solución para resolver un problema como es el de las aguas residuales.

SGM. Hay conciencia de que hay que tratar las aguas residuales y una voluntad de hacerlo; el problema es que hay una limitante de capacidades locales para poder administrar sistemas complejos de tratamiento de aguas residuales que técnicamente requieren de unas especialidad y que además son muy costosos, y a la hora que queremos replicar este tipo de modelos, las cosas no salen… los modelos que proponen son muy valiosos, técnicamente son excelentes, pero se descomponen en dos puntos, primero: la incapacidad de la institución local para poder administrar el costo y por otra parte en la capacidad regulatoria de las entidades financiadoras del estado para poder vigilar que quien las construye lo haga bien, pues se puede encontrar una gran cantidad de casos de empresas que contrataron para construir una planta de tratamiento que no cumplieron con las especificaciones del contrato, fueron plantas disfuncionales; después entra el procedimiento los ayuntamientos con la demanda y el resolver para ellos el dilema; además, tiene un costo muy alto meterse en un litigio con esas empresas, hay que pensar en cómo construyes desde lo local, a través de capacidades propias, y estas capacidades se pueden detonar en lo local a través de un esquema asociativo; recuerdo que cuando empezamos a discutir la iniciativa intermunicipal del río Ayuquila, en el municipio de Tolimán en aquel entonces el director de ecología era tambien el director de seguridad pública, y no se trataba de que el señor no tuviera voluntad, pero si quieres atender una agenda ambiental que tiene que ver con la gestión del territorio, la generación de instrumentos, de políticas públicas, etcétera, pues este señor difícilmente lo podía hacer, el podía vigilar pero no podía generar este tipo de instrumentos.

AC. La otra opción, si lo tomamos con humor, es que en Tolimán avizoraban que el problema ambiental se ibva a convertir en un asunto de seguridad pública, como dictan las peores pesadillas del cambio climático.

SGM. Esperemos que no, porque si no, nos va a pasar como en las Aduanas de México y va ser la policía la que termine vigilando todas estas cosas; lo que tenemos que construir es una nueva capacidad local que nos permita generar una ciudadanía participativa que pueda tener una mayor capacidad de voz y voto en los asuntos públicos, que tenga capacidad de incidencia en las decisiones que tienen que ver con su bienestar y su futuro.

AC. ¿Lo que plantea Sergio Graf en estas nuevas capacidades y estructuras que se plantean desde lo local es rescatar la política, la cual genera mucha desconfianza hoy entre los ciudadanos en general?

SGM. Sí, el acierto de crear estas instituciones que en realidad son agencias. Se han creado muchos organismos publicos descentralizados pero que se han considera como meros aditamentos secundarios de las estructuras administrativas federales que siguen teniendo los mismos vicios; el crear un organismo público descentralizado e intermunicipal implica o le confiere de una característica muy particular que hace que esta agencia cumpla con dos funciones: una es que disminuya el costo de la decisión, es decir, para un solo alcalde decidir sobre las cuestiones ambientales tiene un costo altísimo porque no tiene la capacidad para hacerlo, ni tiene el personal técnico siquiera, los tendria que contratar [...] el costo de tomar él solo decisiones, es tan alto, que no lo hace o lo hace mal; en cambio, cuando tienen una capacidad técnica a través de estas agencias que implican una capacidad operativa, financiera y de gestión política, entendiendo por esto la gestión de la política pública, detona en un modelo en el cual las decisiones se toman a través de un consejo de administración, donde por la naturaleza jurídica de estas entidades como organismos públicos descentralizados permiten la participacion de actores no gubernamentales; por ejemplo, en el consejo de administración del Ayuquila están los diez municipios, que son las entidades de mayor peso en este órgano de gobierno, que son un equilibrio entre el gobierno federal y estatal, pero también participa la UdeG, que es una entidad en esa región muy importante; la Fundación Manantlán, y en el mandato de la creación de esa junta intermunicipal esta incluida la creación de un consejo ciudadano, y si esto lo reflejamos a través de una politica de gestion de microcuencas con las colectividades más locales, como son los ejidos, las comunidades, agencias municipales, se puede generar una base de participación muy legítima que puede incidir en la política.

AC. ¿Y los costos políticos cambian?

SGM. Claro, y además, el costo de la toma de decisiones disminuye para el gobernante, y además la legitimad pública se fortalece, es de mayor legitimidad una entidad que es vigilada por diferentes actores, que se rige por un principio de gestión de calidad y de creacion estratégica que permite evaluarlo y da resultados, y si esa persona que se contrata no da resultados pues se cambia por otra a través de procedimientos y no de grilla ni de relaciones de poder, sino de lógicas de resolución de los problemas que afectan a la gente; estos modelos se diferencian mucho de otros por esa capacidad, y para esta dependencia estatal que tiene esta capacidad local, aplicar programas es sencillisimo, el día que entiendan que creando esa capacidad regional todos los programas públicos tiene capacidad de acción y de incidencia, en ese momento vamos a cambiar de chip y vamos a tener una política diferente, verdaderamente descentralizada, con una participacion muy activa de la ciudadanía, muy legítima; cuando hablo de participacion ciudadana es que las politicas públicas se diseñen en función de las realidades locales, y no en la realidad que percibe un funcionario desde la federación; este diseño de políticas públicas locales tiene una realidad y por lo tanto una efectividad para el ciudadano local común y corriente que está padeciendo los problemas.

AC. ¿Pero eso que mencionas no lo verá el político como un riesgo de pérdida de poder real?

SGM. Claro, pero es un malentendido. Voy a contar una anécdota que tiene que ver: un funcionario me decía que esto de crear una junta intermunicipal de medio ambiente es crear más burocracia, pero cómo, digo yo, y ayer, cuando oigo la noticia de que 10,000 millones de pesos se van para pagar para las prebendas de la burocracia de alto nivel en el primer semestre de este año, pues yo analizo: con esos 10,000 millones de pesos en el banco, con 5 por ciento anual de intereses, nos darían 500 millones de pesos, y estos 500 millones de pesos nos permitirían crear instituciones locales a nivel de cuencas de todas las regiones hidrológicas prioritarias del país, y atender un cambio institucional que es fundamental para atender a la politica ambiental en 1,200 municipios, en cerca de 77 millones de hectáreas de la regiones hidrológicas prioritaria de este país, donde se abastecen de agua las grandes ciudades, en donde está la mayor biodiversidad del país, donde realmente podríamos hacer frente a los compromisos que lleva el país frente al cambio climatico, de deforestación evitada, de reducción de emisiones.

AC. ¿Con sólo 500 millones de pesos anuales?

SGM. Sí, con sólo 500 millones de pesos que no es nada.

AC. ¿Entonces esto demuestra que estamos invirtiendo mal el dinero público, que tenemos trastocadas las prioridades?

SGM. Exacto, y no se trata que esto sustituya a los programas públicos; es decir, todos los programas públicos deben de funcionar, pero tienen que tener una interacción diferente ante esa capacidad instalada local; esos 500 millones de pesos sirven para tener una base institucional, capaz, de buen nivel, para ejecutar programas públicos de innovación que puedan despues ser utilizados para el mejoramiento de las políticas públicas nacionales.

AC. ¿El modelo que generaron en el Ayuquila se está replicando ya en varias partes del país?

SGM. Sí, la secretaria de medio ambiente [Martha Ruth del Toro Gaytán] lo ha asumido en Jalisco y lo está impulsando, y creo que es una posición visionaria que va más allá de su administración, lo cual es fundamental; segundo, es cada vez más demandado el modelo en varias partes del país, y por ejemplo, en la costa de Yucatán ya hay una iniciativa intermunicipal, una asociación de municipios que tienen un fideicomiso para la conservacion del acuífero y de la costa que está empezando a tener resultados importantes; hay que ver que en cada estado cada gobierno estatal facilite, ya hay una forma de facilitar esto a traves de un instrumento de política pública que puede ser un esquema compartido contractual, creando un modelo de contratos de conservación de usos sustentables para esas cuencas, que serian precisamente esos 500 millones de pesos anuales, que detonarían a nivel nacional; en el caso de Jalisco, cuesta 20 millones de pesos un proyecto integral. No está lejos del alcance de los presupuestos, es evidente.

lunes, 17 de agosto de 2009

Chapala, residencia de cuatro continentes


Una comunidad extranjera que se diversifica; en derrama turística, sólo está bajo Puerto Vallarta y Guadalajara.
Guadalajara, Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO. Edición del 16 de agosto de 2009
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La ribera norte de Chapala: los municipios de Jocotepec, Poncitlán y, sobre todo, el propio de Chapala, alojan una comunidad extranjera dinámica que, aunque tiene predominio de oriundos de América del Norte, ahora presenta una diversificación de migrantes provenientes de al menos cuatro continentes, cuya derrama económica en el sector turismo está sólo por debajo de Guadalajara y Puerto Vallarta, asegura el director municipal de Turismo, Juan Márquez Flores.

El primer residente extranjero moderno del lago de Chapala está registrado en 1898. Era un inglés, Septimus Crow, y compró una finca con aguas termales en la cabecera municipal.

Seis años después, un sueco, Cristian Hansen, abrió un casino, mientras el presidente Porfirio Díaz ponía de moda el lugar con su finca veraniega El Manglar (hoy en poder de la familia Dipp). De los años veinte a cuarenta, la nómina de visitantes y residentes tiene nombres tan ilustres como David Herbert Lawrence o André Breton, pero el color local sólo atraía a intelectuales y aventureros.

Hasta 1960 es que comienza el gran boom. “Se fueron afincando algunos famosos y éstos fueron regando la noticia a sus amigos y parientes, sin promoción del gobierno ni de nadie. Especialmente en Ajijic, por el clima, por la gente tan hospitalaria, principalmente por el lago, empezó a ver cada día más residentes de fuera; alrededor de 1980 ya era un fenómeno notable la presencia de norteamericanos, y a partir de 1990 empiezan a llegar de nuevo europeos: británicos, franceses, australianos, alemanes, españoles, neocelandeses y, aunque cueste creerlo, hay incluso oriundos de Nepal, de Irán y de India”, señala el director.

Las tendencias también evolucionaron. Hasta hace un decenio, lo normal era la presencia de jubilados de la tercera edad. En el arranque de este siglo, agrega Márquez Flores, los baby boomers, “que son jubilados antes de los 60 años”, comenzaron a invertir, y además llegaron familias más jóvenes por las herencias de sus ancestros. “Ellos están viniendo, tienen sus hijos y ven que la calidad de vida es mejor y que todo está más barato”.

Lo que esto genera en economía es plena vida para toda la zona. “Es una derrama increíble, no está calculado, no tenemos cifras exactas, pero imagine lo que deja la construcción y los empleos que da a las personas de clase baja; hay albañiles que se vienen a trabajar desde San Juan Cosalá o Jocotepec; pero se dispersa a todos lados, porque muchos de estos extranjeros son grandes y tienen gente que los cuida, gente que limpia sus casas, o les ayuda en negocios como restaurantes, escuelas y otros giros; la propia gente de Ajijic se ha hecho más competitiva por la exigencia de los extranjeros, no se puede negar”.

La Secretaría de Turismo de Jalisco calculó para 2008 que la ribera de Chapala generaba entre 900 y mil millones de pesos anuales. El resto de las actividades podrían generar de 50 a 100 por ciento más.

No está de más aclarar que, en el ascenso y descenso de los migrantes, mucho tiene que ver la salud del lago de Chapala, el mayor vaso lacustre de México y cuya salud concita la atención de numerosos sectores públicos y privados de la región occidente de país.

En los años secos de fines de los noventa, muchos vendieron sus propiedades. “Se va a secar”, dijeron antes de partir. A la vuelta del tiempo se arrepintieron, cuando las aguas del lago retornaron a la plenitud.

La etapa de vacas gordas para el lago parece haber culminado, y ahora se encuentra en la antesala de otro probable ciclo de desecación.

jueves, 13 de agosto de 2009

Más agua para salvar los cultivos en Lerma-Chapala


Por la sequía, distritos de riego obtendrán 225 millones de m3 adicionales. El acuerdo perjudica al lago de Chapala, que lleva pésima recuperación

Guadalajara, Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO


El lago de Chapala lleva malos números en este temporal; si no se arregla, no habrá más agua en 2010. Foto: Giorgio Viera En medio de polémicas, la comisión de operación y vigilancia del consejo de cuenca Lerma-Chapala aprobó ayer otorgar 225 millones de metros cúbicos adicionales de agua, en el ciclo noviembre 2008-octubre 2009, para los distritos de riego 011 Alto Río Lerma, de Guanajuato, y 087 Rosario Mezquite, de ese estado, Michoacán y Jalisco, bajo la clara advertencia de que dichos volúmenes les serán descontados de la asignación del siguiente ciclo.

Los dirigentes de esas zonas, en reunión en esta ciudad, aceptaron el trato, aunque saben que, si el temporal no se compone, el ciclo 2009-2010 será una auténtica pesadilla para sus agremiados.

Raúl Antonio Iglesias Benítez, director del organismo de cuenca Lerma-Santiago-Pacífico, explicó que desde el 29 de julio pasado “ya se les había autorizado un volumen adicional de hasta 80 millones de m3 al distrito 011 y 30 millones de m3 al 087; pero que, ante la ausencia de lluvias, los agricultores se vieron en la necesidad de solicitar más, por cien y quince millones de m3, respectivamente”. De ahí el gran total de 225 millones de m3.

Ese volumen “se les restará de la asignación a que tienen derecho para el ciclo noviembre 2009-octubre 2010, conforme a los algoritmos contenidos en el Convenio de Distribución de Aguas Superficiales vigente, que firmaron en diciembre de 2004 los estados de México, Querétaro, Guanajuato, Michoacán y Jalisco”, agregó.

También aclaró que para la programación del próximo plan de riego no tendrán la posibilidad de demandar volúmenes extra, como ahora.

“Hacemos una recomendación a los gobiernos de los estados de la cuenca y a los usuarios agrícolas para que exista una mayor conciencia de las próximas medidas que se tomarán en cuanto a la asignación de agua, ya que estamos en una situación crítica y delicada que se refleja en los bajos almacenamientos de las presas”, advirtió.

El volumen extra para el distrito 011, el mayor de la cuenca, será proporcionado desde las presas Solís y La Purísima; en el caso del distrito 087, el origen del agua será de la presa Melchor Ocampo.

El representante de Jalisco, Héctor Castañeda Náñez, de la Comisión Estatal del Agua (CEA), incluso cuestionado por agricultores de La Barca, votó en contra del acuerdo, pues opinó que la víctima de estos arreglos vuelve a ser el lago de Chapala, debido a que se reducen existencias en las presas y queda lejana la posibilidad de que éstas alcancen el namo (nivel máximo ordinario) y viertan hacia la cuenca, como lo establece la política óptima conjunta, base del acuerdo de distribución de 2004.

El pasado mes de julio fue el segundo más seco en 68 años en todo el país.

Cuenca Lerma-Chapala: el agua comienza a escasear

Hoy se discuten nuevas asignaciones del recurso para uso agrícola

Guadalajara, Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO, edición del 12 de agosto de 2009, Negocios

Un nuevo aviso de la posible reapertura de la crisis ambiental y social por la escasez de agua en la cuenca Lerma-Chapala: además de la baja del volumen del mayor lago de México en pleno temporal, tras cinco años de recuperaciones consistentes, los agricultores de las regiones de irrigación de Guanajuato y Michoacán ya están gastando agua correspondiente al ciclo 2009-2010, ante la escasa precipitación, que pone en riesgo sus cultivos de maíz y sorgo.

Hoy se realizará una reunión de la comisión de vigilancia del Consejo de Cuenca Lerma-Chapala, ante la petición de volúmenes extra de riego para los distritos 011, de Guanajuato, y 087, de Michoacán. Se tienen contabilizados que entre ambas zonas se tienen ya dispuestos 110 millones de metros cúbicos (80 y 30 millones, respectivamente), pero habría un volumen más pendiente de ser aprobado. La postura del estado de Jalisco en este caso, en la última reunión convocada para abordar el tema, fue contraria al “préstamo”, pero la dirección de cuenca Lerma-Santiago-Pacífico de la Comisión Nacional del Agua (CNA) destaca que ese volumen será rigurosamente descontado de la siguiente asignación, que se hace alrededor del mes de noviembre, al final del temporal.

Una de las preocupaciones de la representación de esta entidad, es que si bien, se puede aritméticamente aplicar el descuento, se está afectando la posibilidad de que las presas alcancen el nivel máximo ordinario (name), que de acuerdo a la norma vigente de distribución de aguas, es a partir del cual las presas deben desahogar sus aguas para alimentar la cuenca del Lerma, y eventualmente el lago de Chapala.

Según información que dieron a conocer los representantes del distrito de riego 011, el agua demandada es un riego de auxilio a 40 mil hectáreas de cultivos que están sometidas a un estrés fuerte por la falta de lluvias.

El distrito 011 es el más grande de la región del Lerma: su superficie es de 112,439 hectáreas, con 23,486 usuarios. De esa superficie, 60 mil ha se establecieron en este ciclo con agua de presa: 70 por ciento con cultivo de sorgo y 30 por ciento con maíz; hay 52 mil restantes que presentan diversos riesgos, pues se esperaba que el temporal las aliviara.

Los sitios con más urgencia de regadío son Salamanca, Acámbaro, Salvatierra, Valle de Santiago, Cortázar y Jaral del Progreso. Otras zonas que se podrían incorporar pronto a una grave amenaza de siniestro por falta de agua son Irapuato, Pueblo Nuevo, Abasolo y Huanímaro. Hay esperanzas de que el efecto de El Niño pase, y vuelva a llover las semanas siguientes.

En busca de la reforma en seguros


PÚBLICO EN PRIVADO. Sandra Loridans. Delegada del Partido Demócrata de EU en México. FOTO: GIORGIO VIERA

EDICIÓN DEL 11/08/2009

Se llama Sandra Loridans y es la representante del Partido Demócrata entre los estadunidenses radicados en México. Habita en el risueño poblado de Ajijic, núcleo de la principal comunidad de migrantes del país, y tuvo un papel importante en la promoción del voto a favor de Barack Obama, el ahora presidente de la principal potencia del orbe.

Pero su papel no fue meramente promocional: en la convención de Denver, Colorado, fungió como delegada de los demócratas radicados en el extranjero, lo que implica un reconocimiento a la gran importancia del asentamiento de la ribera de Chapala, a juicio de su esposo, el abogado Henri, el mayor del planeta por el número de ciudadanos americanos allí aglutinados.

Esta mujer que proviene del sureño estado de Luisiana –originalmente, una enorme posesión francesa, la cuenca del Misisipi, que fue cedida a la naciente unión a cambio de algunos millones de dólares por el emperador Napoleón I, urgido de recursos para sus interminables guerras europeas–; tiene ya dos decenios de radicar en las orillas del mayor lago mexicano. Su esposo subraya que las ventajas del cambio son incontables: el costo de la vida equivale a un tercio de lo que en su país, y se puede acceder a numerosos privilegios que permiten una estancia placentera. Pero sobre todo está el clima benigno, la hospitalidad de los chapaleases y la tranquilidad de la vida a la orilla de este lago que ha enamorado a muchos extranjeros desde hace más de un siglo.

Sandra estuvo muy al pendiente de la visita de su presidente a Guadalajara para la reunión de líderes de América del Norte, junto con sus homólogos canadiense Stephen Harper, y mexicano Felipe Calderón Hinojosa.

“Hay algunas cosas que afectan a los expatriados; hemos ido a Washington para visitar el Congreso con el propósito de que sean conscientes del hecho de que hay mucha gente viviendo fuera de Estados Unidos que todavía tienen los derechos como cualquier ciudadano, como son por ejemplo los beneficios del seguro social; espero se pueda traer seguro médico con beneficios, algo que está prohibido para los jubilados que viven en el extranjero […] hay que luchar porque esto sea extensivo, es un derecho que ellos tienen y una de las primeras prioridades de esta comunidad de Ajijic”, refiere la delegada, apoyada en la gentil traducción de sus palabras por el director de turismo de Chapala, Juan Márquez Flores.

Ese sentimiento es compartido por todos sus paisanos de la región: algunos piensan que el servicio, la atención al paciente por parte de los médicos mexicanos es de mayor calidad humana que la de sus homólogos estadunidenses. “Te dan su teléfono privado y te piden que les hables a cualquier hora”, expresa Tony Jackson, de California. La preocupación por la extensión del seguro alcanza a mexicanos jubilados por el gobierno norteamericano tras años de servir en esa nación.

Sandra agrega que en esa labor, se tiene el respaldo del gobierno mexicano, pues queda claro que si se logra, más extranjeros vendrán a radicar.

A su juicio, la imagen internacional del país ha sido injustamente manchada por la violencia del narcotráfico. “Nosotros, puedo decirlo, vivimos más tranquilos aquí”, señala sin titubear. Espera que el nivel del desarrollo nacional llegue a equipararse con sus prósperos socios comerciales.”Tenemos muchas cosas en común. Es cosa de ponernos a trabajar con confianza plena”, subraya esta migrante del gran vecino, que desea ser menos temido y más comprendido.

Agustín del Castillo

Ajijic y El Consuelo, la historia de dos poblados

las calles desoladas de El Coinsuelo, en Ixtlahuacán del Río, al norte de Guadalajara

Don Salvador, el primer buscador de El Sueño Americano, hace 60 años, hoy en El Consuelo; abajo, un gringo feliz con su disfraz sesentero en Chapala


Dos comunidades de Jalisco, fuertemente marcadas por el sueño americano; su común denominador: geografía jalisciense y vínculos con EU.

Chapala / Ixtlahuacán del Río. Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO

Esta es una versión ampliada y mejorada de la publicación original, que salió en el diario tapatío el 8 de agosto de 2009. Tampoco se trata de la versión definitiva, que la completaré este mismo mes de agosto. El autor

Ajijic se ubica frente al lago de Chapala, está rebosante de habitantes y de vida económica, y tiene uno de los suelos urbanos más caros de todo el país. El Consuelo es un caserío enclavado sobre una árida meseta, allende las barrancas del norte de Guadalajara, del cual se han ido cuatro de cada cinco nativos, y las casas apenas tienen algún valor; sus vecinos creen que está condenado a desaparecer. El tiempo parece confirmar el desenlace.

Son dos saldos contradictorios del “sueño americano”: los rancheros que lo buscan desesperados, a costa de privaciones y maltratos para traspasar la frontera y trabajar pacientes por los dólares; y los gringos que huyen de él, una vez se ha resuelto la necesidad económica, en busca del descanso espiritual y material, entre la suavidad de un trópico benigno y sin estridencias.

Las comparaciones nunca fueron más odiosas: la antigua aldea chapalense alberga 9,500 moradores de muchas nacionalidades: desde Estados Unidos hasta Nepal, y un suelo que se cotiza de 150 a dos mil dólares el metro cuadrado, además de servicios básicos a plenitud. El rancho de El Consuelo desconsuela: el último conteo del INEGI (2005) refiere menos de 170 habitantes, el agua escasea y la carretera a Ixtlahuacán cada día está peor, además que sólo se practica una modesta agricultura temporalera. Si no hubiera dólares de unos 800 transterrados en el país del norte, la historia ya habría devorado un siglo de existencia precaria, entre caciques, sequía y miserias ininterrumpidas.

El poblado ribereño parece sede de la felicidad. Así la ven hombres tan dispares como Tony Jackson, de California, que piensa acabar sus días en estos parajes de ensueño, enamorado de sus palpitaciones tectónicas y humanas, entre vírgenes e ídolos; o Zane Pumiglia, de Connecticut, veterano de Vietnam, elogioso de la bondad del clima y el áspero olor de un tequila; o Henri y Sandra Loridans, de Luisiana, gustosos de la despreocupación y de los privilegios baratos que fabrican sus dólares.

En contrario, en la monolítica planicie de Ixtlahuacán del Río (en náhuatl, “lugar de llanuras”, más el poderoso río Santiago que talla sus barrancas) don Salvador Mercado Veliz, pionero, hace 60 años, de la migración al norte, se queja por las lluvias cada vez más paupérrimas y por el calor que agosta la milpa. Su sobrino Manuel, delegado municipal, contempla desde su tienda el paso de las estaciones marcado por el viento, el frío, el calor y el olvido.

“Yo me acuerdo que pasé una época con mi papá en que comía nomás dos veces, estaba todo muy pobre, siempre fue muy pobre. Por eso nos fuimos saliendo. Había un rico que daba trabajo, pero la cosecha era por mitad; luego hubo unos caciques muy bravos, que agarraban lo que les gustaba sin pedirlo […] pero siempre fuimos pobres, aunque nunca había visto que lloviera tan poquito como ahora”, cavila cansado don Chava, con 76 años a cuestas.

En El Consuelo, los días de fiesta son en diciembre, por la Navidad y por la fiesta del Sagrado Corazón. Es entonces que la larga parentela de don Salvador se aparece y refrenda su amor por la tierra donde vieron la luz. Muchos son ya residentes y ciudadanos americanos. Los nietos ya han nacido en tierras californianas. El anciano viaja todos los años, pues a eso lo obliga su estatus de residente y su pensión. Quisiera quedarse en su rancho, anónimo, pobre y todo, “no me gusta Estados Unidos para vivir, me aburro”, se queja.

Unos 45 kilómetros en línea recta hacia el sur, trasponiendo la inmensa mancha urbana de Guadalajara, que parpadea noche tras noches en estas mesetas agrestes, se ubica la antípoda de El Consuelo. Allí, en Ajijic y los pueblos ribereños de Chapala y Jocotepec, se desarrollan miles de biografías de estadunidenses que desde al menos medio siglo son parte de la historia de esta región, alojamiento de la comunidad de ciudadanos americanos más importante del país y una de las mayores del mundo; si se considera a sus huéspedes estadunidenses, canadienses, europeos, asiáticos y de Oceanía, la derrama económica anual es superior a 1,500 millones de pesos, y una población que va de 12 mil a 20 mil, según la estación. De ese total, cerca de la mitad nacieron en Estados Unidos.

El primer residente extranjero moderno del lago está registrado en 1898. Era un inglés, Septimus Crow, y compró una finca con aguas termales en la cabecera municipal. Seis años después, un sueco, Cristian Hansen, abrió un casino, mientras el presidente Porfirio Díaz ponía de moda el lugar con su finca veraniega El Manglar (hoy en poder de la familia Dipp). De los años veinte a cuarenta, la nómina de visitantes y residentes tiene nombres tan ilustres como David Herbert Lawrence o André Breton, pero el color local sólo atraía a intelectuales y aventureros.

Hasta 1960 es que comienza el gran boom. “Se fueron afincando algunos famosos y estos fueron regando la noticia a sus amigos y parientes, sin promoción del gobierno ni de nadie; especialmente en Ajijic, por el clima, por la gente tan hospitalaria, principalmente por el lago, empezó a ver cada día más residentes de fuera; alrededor de 1980 ya era un fenómeno notable la presencia de norteamericanos, y a partir de 1990 empiezan a llegar de nuevo europeos: británicos, franceses, australianos, alemanes, españoles, neocelandeses, y aunque cueste creerlo, hay incluso oriundos de Nepal, de Irán y de India”, señala el director de turismo de Chapala, Juan Márquez Flores.

Las tendencias también evolucionaron. Hasta hace un decenio, lo normal era la presencia de jubilados de la tercera edad. En el arranque de este siglo, agrega Márquez Flores, los baby boomers, “que son jubilados antes de los 60 años”, comenzaron a invertir, y además, llegaron familias más jóvenes por las herencias de sus ancestros. “Ellos están viniendo, tienen sus hijos y ven que la calidad de vida es mejor y que todo está más barato”.

Lo que esto genera en economía es plena vida para toda la zona. “Es una derrama increíble, no está calculado, no tenemos cifras exactas, pero imagine lo que deja la construcción y los empleos que da a las personas de clase baja; hay albañiles que se vienen a trabajar desde San Juan Cosalá o Jocotepec; pero se dispersa a todos lados, porque muchos de estos extranjeros son grandes y tienen gente que los cuida, gente que limpia sus casas, o les ayuda en negocios como restaurantes, escuelas y otros giros; la propia gente de Ajijic se ha hecho más competitiva por la exigencia de los extranjeros, no se puede negar”. La Secretaría de Turismo de Jalisco calculó para 2008 que la ribera de Chapala generaba entre 900 y mil millones de pesos anuales. El resto de las actividades podrían generar de 50 a 100 por ciento más.

No está de más aclarar que en el ascenso y descenso de los migrantes, mucho tiene que ver la salud del lago de Chapala. En los años secos de fines de los 90, muchos vendieron sus propiedades. “Se va a secar”, dijeron antes de partir. A la vuelta del tiempo se arrepintieron, cuando las aguas del lago retornaron a la plenitud. La cual hoy parece haber culminado, en la antesala de otro probable ciclo de desecación.

Un recorrido por estas playas y pueblos lleva a historias. En la Legión Americana, de la cabecera, hay un alegre y barbado Zane Pumiglia, quien antes de llegar, ya era de por sí una suerte de híbrido ciudadano del mundo, a la Montesquieu. Con raíces irlandesas e italianas, nació en Connecticut (antiguo topónimo de indios mohicanos: “en el largo río de mareas”), al norte de Nueva York, y sirvió a la marina en Vietnam, frente al golfo de Tonkin, sin disparar una bala: desalinizando el agua para servicio de los soldados del frente. Luego se la pasó en astilleros, construyendo buques. No ha perdido la alegría: festeja el tequila y la vida retirada. “No cambiaría nada de aquí, hasta el clima es perfecto”, dice lisonjero, aunque después reconoce que la lentitud de los trámites ante el gobierno mexicano es desesperante.

En Ajijic, el matrimonio Loridans, Henri y Sandra, de Luisiana (otra provincia de topónimo extraño: es un homenaje a Luis XIV, el rey sol francés), recuerda cómo dejó todo hace 20 años, habiendo entrado en contacto con Chapala de forma insospechada, por alguna revista de viajes hoy olvidada. Vendieron bienes y dejaron la próspera abogacía, pues Henri se enamoró sin remedio de la zona y vio en el bajo costo de la vida la gran oportunidad. Hoy tiene un despacho con socios mexicanos y apoya con trámites a la próspera comunidad extranjera, tan necesitada de sortear a la temible burocracia local.

Por si fuera poco, Sandra tiene una reputación internacional: es representante del Partido Demócrata en México, y fue delegada de los demócratas en el extranjero en la convención de Denver, que eligió a Barack Obama candidato a la presidencia en 2008.

Tony Jackson, el californiano, se quedará aquí, pase lo que pase. Es maestro de español y estudió en la Universidad de las Américas, de la Ciudad de México, en los años 60. Sus padres vivieron en Chapalita (cosas del destino), colonia del poniente de Guadalajara, y luego conoció este paraíso declinante (Chapala, “lugar de los chapulines en el agua” es una etimología aceptada, del náhuatl). Luego regresó a California (topónimo castellano y heroico: una isla de guerreras de la saga de Amadís de Gaula) y les dedicó 20 años a sus padres. La muerte de ellos fue el llamado al retorno a las aguas primordiales. “Yo no quiero regresar, ya no hay nada para mí allá, tengo corazón mexicano […] sólo me llevarán a California en una caja”, dice entre carcajadas, satisfecho de no ser testigo para tan molesta e inútil tarea.

Hay vidas que son como espejos de lo que se ha sido y de lo que no se pudo ser. Don Salvador también lo medita: espera morir en su entrañable pueblo de las llanuras ardientes de Ixtlahuacán, rodeado de tantos suyos que se han ido, y celebrado por los vientos inclementes y los soles ardientes que han visto desde aquí el paso de todas las eras.

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FRENTE A FRENTE
AJIJIC
Población
Municipio de Chapala, con 9,500 habitantes, aproximadamente, según el conteo 2005 de INEGI

Población extranjera
Incluidos otros pueblos de la ribera de Chapala, se tienen alrededor de 12 mil residentes permanentes, y en invierno, sube a 20 mil. Este listado incluye a la cabecera de Chapala, a San Antonio, a San Juan Cosalá, El Chante y Jocotepec, así como la comunidad de Poncitlán. Se trata de oriundos de Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, India, Nepal, Irán, Alemania, España y Francia

Economía
El turismo deja en la zona una derrama de entre 900 y mil millones de pesos, según Sectur. Con todo e indirectos, se calcula conservadoramente en 1,500 mdp, pues se debe incluir las actividades de la construcción y todos los servicios domésticos que demandan los extranjeros

EL CONSUELO

Población
Municipio de Itlahuacán del Río, 167 habitantes, según el conteo 2005 de INEGI, lo cual revela una tendencia permanente de pérdida de población

Migración
No se ha calculado de forma específica, pero las estimaciones de los lugareños revelan que 80 por ciento de la población vive en Estados Unidos: California, Arizona, Carolina del Sur, Colorado y Michigan, principalmente

Economía
Agricultura y ganadería extensivas, y a baja escala; apoyos gubernamentales por medio del Procampo, de Oportunidades y del Seguro Popular. Dinero de los migrantes, no contabilizado, pero que según testimonios, sostienen 60% de la economía del pueblo, aunque no evita que cada día esté más despoblado, pues la calidad de vida no se compara con la de los transterrados

SIAPA crece plazas pero baja sus ingresos


Las fuentes de abastecimiento actuales rinden cinco años más para llegar al tope de su capacidad, por el crecimiento urbano de la ZMG, reconocen.

Guadalajara, Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO, Edición del 4 de agosto de 2009

En promedio, el organismo tapatío tiene menos empleados por cada mil tomas, en comparación con otras ciudades del país. Guadalajara.- Entre los años 2000 y 2008, el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) incrementó su personal en 23 por ciento, mientras el número de cuentas operadas creció 18.3 por ciento; no obstante, su promedio de empleados por cada mil tomas permanece debajo de las principales ciudades mexicanas, que rondan 3.5 empleados contra 3.19 del organismo operador de la zona metropolitana de Guadalajara.

De hecho, una ciudad similar en población, como Monterrey, tiene cuatro empleados por mil tomas, y Mexicali, con casi un millón de moradores, alcanza seis por mil.

Más datos: mientras en 2000 había 2,064 empleados de base y 292 eventuales, a finales de 2008 se registraban en el organismo 2,729 empleados de base y 202 eventuales. El número de cuentas de un año a otro creció en más de 152 mil unidades, de 831,051 del primero a 983,694 del segundo.

Información pública de la paraestatal, así como de su propio director, Rodolfo Ocampo Velázquez, ofrece un “estado de cosas” que enfrentarán las nuevas administraciones municipales que integran el consejo de administración, que asumirán el 1 de enero de 2010, con un cambio completo de procedencia partidista de sus alcaldes, todos ahora del PRI.

Entre los principales problemas se debe señalar el año crítico que se atraviesa, con retrasos en pagos de muchos usuarios, retraso en subsidios federales y estatales para obras, y un horizonte de escasez del recurso a mediano plazo: las fuentes actuales de abastecimiento dan para cinco años más de soportar el crecimiento de la ciudad, que según el INEGI, promedia unas 40 mil personas por año. “De ahí la importancia de contar con una nueva opción de abastecimiento, como es Arcediano”, enfatiza el funcionario.

La inflación en los insumos que requiere el SIAPA suele doblar por año la del índice de precios al consumidor, lo que rezaga la búsqueda de la sustentabilidad económica del organismo.

Entre los activos, Ocampo destaca que los edificios públicos, con excepción de la Universidad de Guadalajara y el Poder Judicial, ya pagan el consumo de agua, en lo cual están eximidos de pago solamente los planteles escolares y los hospitales. También se ha mejorado la eficiencia comercial: mientras en 2005 se tenían registrados 232 mil cuentas de usuarios morosos, en 2008 se bajó a casi 156 mil cuentas, pero serían 100 mil si se aplicaran los criterios de la primera anualidad: en 2008 se determinó que los usuarios con más de dos meses de adeudo fueran integrados a las notificaciones de adeudos, explica el texto del II Informe de la actual Administración del SIAPA, disponible en la red (ver www.siapa.gob.mx).

A juicio del director, la realización de la última actualización del padrón de usuarios, que terminará en el curso de este agosto, permitirá integrar más de 100 mil nuevas cuentas, además de que el programa de abastecimiento de 188 colonias nuevas de la ciudad, con casi medio millón de habitantes, integrará de forma gradual al pago de tarifas a cerca de 100 mil hogares.

Ocampo Velázquez reconoce que como un problema el “subsidio cruzado” en la tarifa del agua, que beneficia a 90 por ciento de los usuarios, incluida una gran cantidad de habitantes que no lo necesitan, así como un segundo subsidio para más de 20 por ciento del padrón, dentro del cual no se incluye en muchos casos a población en situación precaria.

Respecto a las fuentes de abastecimiento, permanece como origen principal el lago de Chapala, el cual tendrá extracciones al alza en la medida de no contar con otro punto de abasto. El director señala que el año anterior se le extrajeron más de 180 millones de metros cúbicos de agua, de un total de 295.7 millones de m3 que recibió el área metropolitana, una cantidad de agua superior en cinco millones de m3 a la distribuida en 2007 o incluso en 2000. Lo explica como parte de la presión que se tiene para dotar a los nuevos fraccionamientos. La ciudad crece aunque no haya resuelto sus problemas de agua.
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Avances
El SIAPA tuvo en 2008 alrededor de 156 mil cuentas en cartera vencida, y es realista pensar que la cantidad podría aumentar en 2009, debido a la crisis económica que padecen los usuarios

Para abatir el rezago, se ha establecido el sistema de notificar adeudos mayores a 60 pesos o dos meses; notificaciones fiscales a adeudos mayores de cinco mil pesos; reducción de suministro a predios domésticos y cancelación completa a los de uso comercial, y notificación por medio de despachos externos por más de 20 mil pesos

Así, el rezago es mayor a 15 por ciento, pero con la actualización del padrón, se prevé transformar muchas cuentas domésticas a comerciales (con un considerable cambio en la tarifa) y sacar de la clandestinidad a decenas de miles de cuentas más.

Agustín del Castillo

“No estamos en camino a la privatización”: Ocampo


El director del SIAPA también ataja las acusaciones de que ha utilizado el cargo para colocar favoritos por méritos partidistas y no por aptitudes técnicas.

Guadalajara, Agustín del Castillo. PÚBLICO-MILENIO, Edición del martes 4 de agosto de 2009

El director del SIAPA asegura que los resultados de su gestión son visibles. Foto: Tonatiuh Figueroa Guadalajara.- Rodolfo Ocampo Velázquez, director del SIAPA, asegura que no se está en camino de privatizar ni parcial ni totalmente al organismo operador, en respuesta a los señalamientos del líder sindical, Sergio Villalobos Gaona.

También ataja las acusaciones de que ha utilizado el cargo para colocar favoritos por méritos partidistas y no por aptitudes técnicas. Para eso, dice, los números son fríos, y a su juicio indican una cosa diferente a retroceso.

“Yo lo niego categóricamente, no hay la menor intención del director de SIAPA ni de ninguno de los integrantes del consejo de administración de llevar un proceso de privatización, en un servicio que es indispensable para el desarrollo de cualquier ciudad y mucho mas en una zona metropolitana como ésta […] lo que tratamos de hacer con el organismo es tener las herramientas suficientes para ser mas eficientes, poder brindar un mejor servicio a la ciudadanía, sin dejar de reconocer el compromiso que tiene el estado y los municipios para ofrecer este servicio”.

—¿Qué responde al señalamiento de que ha usado al SIAPA para colocar a gente que no es la mas idónea, quitando a personas que ya tienen experiencia y perfil adecuado?

—Esto se podría medir a partir de los resultados, el SIAPA ha entrado en una serie de procesos en que los indicadores nos dicen que vamos por el rumbo correcto, está el tema de las colonias que no tenían agua cuando nosotros ingresamos, y hoy estamos en un avance importante en este tema, para que no haya dos Guadalajaras, la que tiene todos los servicios, y la que no […] en recuperación de cartera vencida hemos tenido avances, por ejemplo el gobierno y los municipios pagan el agua que consumen, hace dos años parecía imposible y este año ya pagaron los edificios públicos; en materia de transparencia, cuando yo asumí, el SIAPA había sido calificado como el peor organismo [...] pedí un plazo de 120 días y antes de ese plazo se nos volvió a calificar y fuimos el organismo público descentralizado con la mejor calificación, fue de 95 ó 98…

El ex diputado panista le pide al sindicato que si tiene denuncias por corrupción de sus subordinados, presente la queja ante la Contraloría y le garantiza una investigación seria y castigo, si se acreditan las anomalías.

Admite que a su arribo se contrató mucho personal externo para apresurar el cobro de cuentas, pues tenía la intención de recuperar la cartera vencida que arrastraban. “Son los planteamientos que ya habían expuesto y estamos buscando la solución; por ejemplo, el sindicato hizo un planteamiento sobre las notificaciones, que era personal externo el que lo estaba haciendo y ofreció durante la última negociación salarial, que los lecturistas por su mismo salario hicieran la notificación, lo cual me pareció una propuesta atendible”.

Así, “desde febrero de este año empezamos con el proceso de no renovar contrato a los notificadores; ahorita ya no hay ningún notificador externo […] el otro tema que señalan es el de la actualización del padrón de usuarios, yo no sé de dónde sacaron la cifra de 80 millones de pesos, el contrato es por 24 millones, a una empresa con socios de varios países, que nos va a entregar en la siguiente semana”.

Ocampo subraya que no es posible dejar ese proceso en manos de los empleados, pues es complejo y requiere alta especialización. Niega además que las anteriores actualizaciones no sirvieran, “más bien, en poco tiempo quedaron rebasadas”. El trabajo será de gran utilidad: podrían incorporarse otras 100 mil cuentas al padrón.
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El agua subirá igual que la inflación en 2010


Los presidentes municipales y demás representantes del consejo de administración del SIAPA ya acordaron la tarifa a negociar para que rija durante 2010: se limitará a pedir que sea acorde a la inflación del año, con todo y que el organismo padece una inflación propia muy superior a lo que establece la oficial, basada en el índice de precios al consumidor.

Esto se decidió “de acuerdo a las condiciones económicas, políticas y sociales; yo he sostenido públicamente que debe haber un ajuste en la tarifa, conozco el compromiso que firmaron los presidentes municipales electos de que no va a haber ni un solo peso de incremento, y me pareció que había que impulsar una acción intermedia que cuando menos el próximo año se ajustara a la inflación”, explica Rodolfo Ocampo Velázquez, titular del organismo.

El director sabe que los presidentes municipales electos harán su propio diagnóstico de la situación del organismo. Dice que no le han solicitado reunión, pero está abierto a que se realice cuando lo juzguen necesario, “toda la información está abierta para lo que deseen revisar”. Finalmente, asegura que aunque llegó con un proyecto a seis años, no se aferra al puesto; respetará la decisión que tomen los nuevos ediles una vez que asuman su cargo, en menos de cinco meses.